Nuestra Señora de Loreto patrona de las Californias y de la Iglesia de Tijuana

 

        Tijuana, B. C.- El Padre Javier Cacho Vázquez, sacerdote jesuita que vino de la Ciudad de México, dio la conferencia “Nuestra Señora de Loreto, patrona de las californias y de la Iglesia de Tijuana”, en el marco de los festejos del 50 aniversario de fundación de la Diócesis de Tijuana.

          “Les agradezco esta invitación. Yo tengo muy en mi corazón a la Baja California. Aquí estuve cuando empezamos la Universidad Iberoamericana… Me da mucho gusto comentarles este precioso patrocinio de Nuestra Señora de Loreto sobre California…En la historia humana todo acontece, aparentemente sin relevancia, pero se va viendo con el paso del tiempo, que hay ciertos acontecimientos tan importantes que van guiando la historia. El ejemplo supremo es la encarnación de Nuestro Señor Jesucristo, que San Pablo en su Carta a los Gálatas le llama la plenitud de los tiempos. Cuando nació el Niño Jesús ni quien lo volteara a ver. De este acontecimiento “irrelevante” es el eje de la historia”, dijo el Padre Cacho.

 

1.- Antecedentes mariológicos

          Explicó el Padre Cacho que con la Santísima Virgen María pasó algo semejante, ya que en el siglo V cuando se reunieron los padres en el Concilio de Éfeso y después de una acalorada discusión se declaró a la Virgen, a quien ya se le llamaba Santísima, madre de Dios.

          “Ustedes imagínense: es algo inaudito que a una mujer por santa, por virtuosa que sea llamarle madre de Dios…A partir de ese título madre de Dios, ya a la Santísima Virgen le podemos dar todos los títulos que queramos”, destacó el sacerdote.

          También uno de los padres del Concilio de Calcedonia compuso un himno precioso donde invoca a la Santísima Virgen: “Deseaba la Virgen comprender el misterio y al heraldo divino pregunta ¿podrá dar a la luz criatura una virgen. Responde te ruego. Reverente Gabriel contestaba y así le cantaba: Salve, tu guía al eterno consejo, Salve tu prenda de arcano misterio. Alégrate milagro primero de Cristo…”.

          Con este texto comprueba el sacerdote que los primeros cristianos fueron sumamente devotos de la Virgen.

          Y a partir del siglo V cuando se declara madre de Dios le llegaron cataratas de alabanzas, la premonición de las letanías lauretanas, las cuales se rezan en el rosario.

          Para el siglo XIII medieval terminan las cruzada, con las cuales pretendían recuperar para la Iglesia y el cristianismo, los lugares santos de Palestina que habían sido invadidos por los musulmanes.

          En la reconquista los musulmanes derrotaron a los cruzados. Y los pocos cristianos que quedaron tenían miedo que profanaran la Casa de Nazareth y la tomaron como reliquias (un ladrillo, una piedra, etc.) y se la llevaron a Europa, casi a la mitad de la península italiana, en un lugar lleno de laureles de donde viene el nombre de Loreto. Su raíz latina viene de laus que significa alabanza.

Ahí fue donde surgió la tradición de que los ángeles tomaron la casita de Nazareth y la trasladaron por los aires.

          “La Santísima Virgen empezó a hacer muchos favores ahí, donde empezaron a hacer muchas peregrinaciones. Esa devoción de ir a Loreto empezó a ser muy intensa, de tal manera que sabemos que por ahí fueron a encomendarse a la Santísima Virgen San Francisco Javier cuando iba de paso para ser misionero del oriente, San Francisco de Borja, que fue el tercer general de la Compañía de Jesús, San Carlos Borromeo, el gran Arzobispo de Milán y San Luis Gonzaga. Todos estos santos del siglo XVI”, dijo el Padre Cacho.

          Mientras que del siglo XIX fueron a venerar a la Virgen de Loreto Santa Teresita del Niño Jesús, y en el siglo XX San Maximiliano Kolbe, quien murió mártir en los campos de concentración, el Papa Juan XXIII el 4 de octubre de 1962 fue a encomendar los trabajos del Concilio Vaticano II y recientemente el Papa Benedicto XVI fue a encomendar el Sínodo de los Obispos y el Año de la fe.

          También el Siervo de Dios, Juan Pablo II fue en 1979: “la luz que brota por la tradición de la Casa de Nazareth de Loreto, haga posible que la fraternidad se convierta, como en una gran casa familiar la gran casa habitada en una comunidad de fe”.

 

2.- Loreto en la Baja California

          A mediados del siglo XVII nacieron en el norte de Italia los que posteriormente fueron misioneros evangelizadores de las Californias: Eusebio Kino, Juan María Salvatierra y Juan Bautista Sapa. Los tres entraron a la Compañía de Jesús y los tres pidieron ir a la Nueva España.

          En ese tiempo los jesuitas tenían asignado evangelizar el noroeste del actual México. Llegaron al Nayar y continuaron por Sinaloa, Durango, Chihuahua, Sonora y California.

          “Fundaron muchas misiones. Iban avanzando poco a poco. Hay que resaltar que esta región era desaculturada, es decir, gente que no conocía la agricultura. Eran cazadores…y gente muy bárbara”.

          Los evangelizadores trajeron del centro de la Nueva España caballos, ganado mayor para iniciar un proceso de evangelización.

          El Padre Francisco Eusebio Kino era científico, quien fue invitado por el Virrey a explorar California. Él y su equipo estuvieron un poco más de 2 años y no pudieron resistir por eso decidieron regresar.

          Resaltó el Padre Cacho que el Padre Kino hizo su profesión como jesuita en California.

          Ya de regreso sus superiores lo mandaron a la Pimería, en el norte de Sonora. Ahí conoció al Padre Salvatierra quien estaba en Tarahumara y Sinaloa. Cuando se conocieron el Padre Kino entusiasmó al Padre Salvatierra para ir a California.

          “Fueron los evangelizadores los que ampliaron el imperio con su celo apostólico”.

          A los misioneros los acompañaba una guardia militar, donde la mayoría eran expresidarios españoles, por ello violaban a las indígenas, se quedaban con las mejores tierras, juzgaban arbitrariamente.

          Los misioneros no pidieron recursos económico, sólo el mando militar.

          En el tiempo acordado el Padre Kino no pudo llegar, por eso se embarcó el Padre Salvatierra en la desembocadura del Río Yaki, y desembarcó en la Bahía de San Bruno. Y un poco más al norte puso el centro dedicado al patrocinio de Nuestra Señora de Loreto.

          Fueron recibidos por los guaycuras con agresiones (flechazos) durante casi un mes, y poco a poco el Padre Salvatierra salía llevándoles a los indígenas pinole, canicas, pozole, etc. Y así se los ganó, encomendándose a la Virgen de Loreto.

          Empezaron a fundar misiones hasta llegar a Los Cabos, a Guerrero Negro y finalmente llegaron al sur de Ensenada, porque posteriormente los expulsaron.

          Los misioneros expulsados relataron sus memorias sobre la flora, la fauna, museografía y la gente de California. Relatos valiosos que han sido estudiados por antropólogos.

          El Padre Miguel Del Barco que estuvo toda su vida en California escribió un relato largo que tomó el Padre Clavijero, quien escribió la Historia de las Californias.

          El Padre Salvatierra era un sacerdote muy virtuoso, que el alferes (comandante militar) pidió ingresar a la Compañía de Jesús por el testimonio del padre. Como hermano lego en Loreto era el encargado de la bodega y el tiempo que le quedaba libre se metía a la capilla a adorar al Santísimo Sacramento. La piedra donde se incaba la dejó desgastada.

          Después juntos los padres Salvatierra y Kino se fueron a explorar la desembocadura del Río Colorado, donde comprobaron que California era una península. Y el Padre Kino hizo un mapa.

 

3.- ¿Qué nos dice a los californios la Santísima Virgen de Loreto?

          “Nosotros como californios estamos invitadísimos a que nos encontremos con ella como con nuestra Madre, que sintamos el calor de su cariño materno. Ella lo único que quiere siempre es acercarnos a su hijo, que nos hagamos fieles de su hijo que es lo mismo que le obedezcamos en el único mandamiento de Nuestro Señor Jesucristo: que sean buenos hermanos. Nos cuesta mucho trabajo, pero echándole ganas lo agradamos, lo obedecemos y cambia el mundo. Al mundo no lo van a cambiar las leyes, la política, el dinero, la industria, la globalización, menos las bombas nucleares. No. Lo va a cambiar la fraternidad. Esa es la salvación que vino a anunciar Nuestro Señor Jesucristo, que es el Evangelio. Y esa es la única verdad”.

          Aclaró que el Evangelio empieza por mí, a que me convierta a la fraternidad, aunque siempre va a haber motivos para pelear.

          Destacó que el mayor regalo es su encarnación mística, y quiere encarnarse en cada uno de nosotros, de cada uno de los bautizados. Y cuando nos dejamos tocar por Nuestro Señor Jesucristo cambiamos nuestro entorno y hacemos viva la justicia, la libertad y el amor.

          “La Virgen de Loreto, como patrona de California quiere hijos dóciles a su Hijo Jesús, y encontramos lo que dice el Evangelio el tesoro en el campo. El campo somos nosotros. Y Nuestro Señor Jesucristo se quiere encarnar en cada uno de nosotros… ¿Ella cómo se identifica? Cito las palabras de San Lucas: ´Yo soy la esclava del Señor´”.

          Y nos invita a no quejarnos, a no criticarnos, a no “mordernos”, a no descalificarnos ya que así nos crece el corazón, y así cambia nuestra familia, nuestro entorno.

          Finalmente terminó la conferencia con el rezo de las letanías lauretanas.

          El miércoles 10 de octubre de 2012 se llevó a cabo a las 6:00 de la tarde en el Seminario Diocesano de Tijuana, ubicado en la C. 10ma y Ocampo No. 8585, centro. Y posteriormente a las 8:00 de la noche en el Colegio La Paz, ubicado en la Calle La Paz s/n, Colonia Hipódromo.

 

(Esta nota fue publicada en el Periódico PRESENCIA)

 

 

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