{"id":11225,"date":"2020-03-02T13:34:49","date_gmt":"2020-03-02T21:34:49","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=11225"},"modified":"2020-03-02T13:34:49","modified_gmt":"2020-03-02T21:34:49","slug":"recibir-la-comunion-en-la-mano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/recibir-la-comunion-en-la-mano\/","title":{"rendered":"RECIBIR LA COMUNI\u00d3N EN LA MANO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">2020\/02\/29 22:56<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/logo_basilica.png\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-11226\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/logo_basilica.png\" alt=\"\" width=\"84\" height=\"120\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span class=\"s1\"><strong>Insigne y Nacional Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda de Guadalupe<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: center;\"><span class=\"s1\"><em>Coordinaci\u00f3n General de la Pastoral del Santuario<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"p3\">\n<p class=\"p4\" style=\"text-align: center;\"><span class=\"s1\"><strong>RECIBIR LA COMUNI\u00d3N EN LA MANO<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p5\" style=\"text-align: center;\"><span class=\"s1\"><strong><em>JOS\u00c9 ALDAZABAL,\u00a0<\/em><\/strong><em>Gestos y s\u00edmbolos (I) Dossiers CPL 24<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Una mano abierta que pide, que espera, que recibe. Mientras los ojos miran al Pan eucar\u00edstico que el ministro ofrece y los labios dicen &#8220;am\u00e9n&#8221;. \u00bfNo es una actitud expresiva para recibir el Cuerpo de Cristo? Hay varios gestos simb\u00f3licos en torno a la comuni\u00f3n: la fracci\u00f3n del\u00a0pan, la procesi\u00f3n hacia el altar cantando, el participar tanto del Pan como\u00a0del Vino, el que el Pan sea consagrado en la misma celebraci\u00f3n etc. El modo de realizar este rito debe ser expresivo de c\u00f3mo entendemos\u00a0 el Misterio de la auto donaci\u00f3n de Cristo, precisamente en el momento\u00a0 culminante del sacramento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\"><strong>La mano como un trono<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Durante varios siglos la comunidad cristiana mantuvo con naturalidad la\u00a0costumbre de recibir el Pan eucar\u00edstico en la mano.\u00a0Hay testimonios numerosos de diversas zonas de la Iglesia: \u00c1frica,\u00a0 Oriente, Espa\u00f1a, Roma, Mil\u00e1n&#8230; Como el de Tertuliano, en su tratado\u00a0sobre la idolatr\u00eda, en que se queja de que algunos puedan con la misma\u00a0 mano recibir al Se\u00f1or y luego acercarse a los \u00eddolos; \u00e9l comenta que\u00a0 estas manos &#8220;son dignas de ser cortadas&#8221;.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">El m\u00e1s famoso de estos testimonios es el documento de San Cirilo de\u00a0 Jerusal\u00e9n, en el siglo IV, que en sus Catequesis sobre la Eucarist\u00eda nos\u00a0describe c\u00f3mo se acercaban los cristianos a la comuni\u00f3n:\u00a0&#8220;cuando te acerques a recibir el Cuerpo del Se\u00f1or, no te acerques con\u00a0 las palmas de las manos extendidas ni con los dedos separados, sino\u00a0haciendo de tu mano izquierda como un trono para tu derecha, donde se\u00a0sentar\u00e1 el Rey. Con la cavidad de la mano recibe el Cuerpo de Cristo y\u00a0 responde Am\u00e9n&#8230; &#8221;\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Naturalmente las pinturas y relieves de la \u00e9poca reflejan esta\u00a0costumbre de recibir la comuni\u00f3n en la mano extendida.\u00a0 Y adem\u00e1s durante un tiempo y en varias regiones se daba con igual\u00a0 espontaneidad la costumbre de que los cristianos pudieran llevar el pan\u00a0 consagrado a sus casas, el domingo, para poder comulgar ellos mismos a\u00a0 lo largo de la semana.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\"><strong>El cambio a la boca<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Poco a poco, y por diversas razones, cambi\u00f3 la sensibilidad del pueblo\u00a0 cristiano respecto al modo de comulgar.\u00a0 El paso a recibir el Cuerpo del Se\u00f1or en la boca no se hizo por decreto\u00a0 ni uniformemente. En algunos lugares a lo largo de los siglos VII-VIII ya se empez\u00f3 a pensar que las mujeres, era mejor que no recibieran la\u00a0 comuni\u00f3n en la mano directamente, sino que usaran un pa\u00f1o limpio sobre\u00a0la misma. Otros lo extendieron pronto tambi\u00e9n a los hombres. Y por fin (y\u00a0 no precisamente empezando de Roma) se fue generalizando la\u00a0costumbre de depositar la part\u00edcula consagrada del Pan directamente en\u00a0la boca.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Los motivos de tal cambio no son f\u00e1ciles de concretar, porque tampoco\u00a0 fueron uniformes en las diversas regiones:\u00a0<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li class=\"p7\"><span class=\"s1\">puede ser que en algunas influyera el miedo de profanaciones de la\u00a0 Eucarist\u00eda por parte de los herejes, o de pr\u00e1cticas supersticiosas, que\u00a0 disminuir\u00edan si la comuni\u00f3n se recib\u00eda en la boca (aunque estos hechos\u00a0 sacr\u00edlegos siguieron existiendo tambi\u00e9n siglos m\u00e1s tarde, con el nuevo\u00a0 modo),\u00a0<\/span><\/li>\n<li class=\"p7\"><span class=\"s1\">otros pensaron que la nueva forma de comulgar pon\u00eda m\u00e1s de\u00a0 manifiesto el respeto y la veneraci\u00f3n a la Eucarist\u00eda, en un periodo en\u00a0 que se fue acentuando progresivamente este aspecto de adoraci\u00f3n y de\u00a0 misterio,\u00a0<\/span><\/li>\n<li class=\"p7\"><span class=\"s1\">pero sobre todo parece que la raz\u00f3n de la evoluci\u00f3n fue la nueva\u00a0 sensibilidad en torno al papel de los ministros ordenados, en contraste\u00a0 con los simples fieles; se fue acentuando la valoraci\u00f3n de los sacerdotes\u00a0 y paralelamente el alejamiento de los laicos: estos ya en el siglo IX\u2014que\u00a0 es cuando m\u00e1s decididamente se cambi\u00f3 el rito de la comuni\u00f3n\u2014no\u00a0 entend\u00edan el lat\u00edn, el altar ya estaba de espaldas, el pan se convirti\u00f3 en\u00a0 pan \u00e1cimo, ya no participaban en el C\u00e1liz&#8230; De ah\u00ed a considerar que las\u00a0 \u00fanicas manos que pod\u00edan tocar la Eucarist\u00eda eran las sacerdotales no\u00a0hubo m\u00e1s que un paso.\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Varios concilios regionales del siglo IX ya establec\u00edan como normativo\u00a0que los laicos no pod\u00edan tocar con sus manos el Cuerpo del Se\u00f1or: as\u00ed el de Paris (829), C\u00f3rdoba (839), Rouen (878), etc.\u00a0 En Roma la nueva modalidad de la comuni\u00f3n en la boca entr\u00f3 hacia el\u00a0 siglo X (Ordo Romanus X, del a\u00f1o 915).\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Las pinturas y dem\u00e1s representaciones de la \u00e9poca ya empezaron a\u00a0 reflejar la nueva costumbre, proyect\u00e1ndola tambi\u00e9n al pasado: Jes\u00fas\u00a0 aparece con frecuencia dando la comuni\u00f3n a sus ap\u00f3stoles en la boca. En conjunto, el nuevo rito de depositar la comuni\u00f3n en la boca fue una\u00a0 costumbre\u2014y luego una norma\u2014que respond\u00eda adecuadamente a la\u00a0 comprensi\u00f3n global del misterio eucar\u00edstico, y hay que considerar que\u00a0 sigue siendo un modo digno de celebrar el rito de la comuni\u00f3n, aunque\u00a0 no el \u00fanico.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\"><strong>Recuperaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica antigua<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Con ocasi\u00f3n de la reforma lit\u00fargica conciliar fue creciendo el deseo de\u00a0 que los fieles pudieran recibir la comuni\u00f3n en la mano, restaurando as\u00ed la\u00a0 vieja costumbre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Desde Roma se hizo a fines de 1968 una consulta al Episcopado de\u00a0 todo el mundo, que di\u00f3 como resultado que m\u00e1s del tercio del mismo ve\u00eda\u00a0 la posibilidad con buenos ojos. Ante la falta de unanimidad\u2014los otros dos\u00a0 tercios prefer\u00edan seguir con la comuni\u00f3n en la boca\u2014apareci\u00f3 en 1969 la\u00a0 Instrucci\u00f3n &#8220;Memoriale Domini&#8221;, donde, manteniendo la vigencia de la comuni\u00f3n en la boca, se establec\u00eda el camino a seguir: en aquellas\u00a0 regiones en que el Episcopado lo juzgue conveniente por m\u00e1s de dos\u00a0 tercios de sus votos, se podr\u00e1 dejar a los fieles la libertad de recibir la\u00a0 comuni\u00f3n en la mano, salvando siempre la dignidad del sacramento y la\u00a0 oportuna catequesis del cambio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">As\u00ed muchos Episcopados\u2014ahora ya en mayor proporci\u00f3n favorable\u2014\u00a0fueron pidiendo y obteniendo esta facultad. El de Espa\u00f1a, por ejemplo, la\u00a0 pidi\u00f3 oficialmente a fines de 1975, y recibi\u00f3 la respuesta afirmativa en\u00a0febrero de 1976. Ello sucedi\u00f3, por cierto, despu\u00e9s de un\u00a0per\u00edodo\u2014demasiado largo\u2014en que la indecisi\u00f3n propia y la delantera\u00a0que nos tomaron otros pa\u00edses vecinos engendr\u00e1ra no poca tensi\u00f3n en\u00a0nuestras comunidades.<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">El decreto de concesi\u00f3n dejaba en libertad a cada Obispo para\u00a0 introducir o no en sus respectivas di\u00f3cesis el nuevo modo de comulgar.\u00a0Va tambi\u00e9n relacionado este hecho con la otra &#8220;novedad&#8221; que se\u00a0estableci\u00f3 en 1973: que tambi\u00e9n los laicos pueden ser llamados en\u00a0determinadas circunstancias al ministerio de la distribuci\u00f3n de la\u00a0Eucarist\u00eda dentro y fuera de la celebraci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\"><strong>Motivos de una preferencia<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Los dos modos de recibir el Cuerpo del Se\u00f1or tienen sentido, y los dos\u00a0 pueden expresar igualmente nuestra comprensi\u00f3n y nuestro respeto al\u00a0<\/span>misterio eucar\u00edstico. Son varios, sin embargo, los motivos que han llevado a muchos a preferir la comuni\u00f3n recibida en la mano:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li class=\"p6\">parece un modo m\u00e1s natural de realizar el rito; es m\u00e1s normal\u00a0depositar lo que se ofrece en la mano que en la boca;<\/li>\n<li class=\"p9\"><span class=\"s1\">es m\u00e1s delicado y m\u00e1s respetuoso con la persona que va a comulgar,\u00a0que as\u00ed tiene tambi\u00e9n una intervenci\u00f3n m\u00e1s activa en la comuni\u00f3n: la\u00a0recibe del ministro eclesial, pero a la vez es \u00e9l que &#8220;se comulga&#8221; a s\u00ed\u00a0mismo; recibirla en la boca expresa bien que &#8220;recibimos&#8221; la Eucarist\u00eda por\u00a0mediaci\u00f3n de la Iglesia, pero hace menos transparente nuestra\u00a0intervenci\u00f3n activa en el rito;\u00a0<\/span><\/li>\n<li class=\"p9\"><span class=\"s1\">es m\u00e1s f\u00e1cil el di\u00e1logo que acompa\u00f1a al gesto: &#8220;Cuerpo de Cristo&#8221;,\u00a0&#8220;Am\u00e9n&#8221;: no se dice mientras se tiene que abrir la boca, sino mientras se\u00a0recibe en la mano;\u00a0<\/span><\/li>\n<li class=\"p9\"><span class=\"s1\">expresa m\u00e1s claramente la dignidad del cristiano laico: por el\u00a0Bautismo todos formamos parte del pueblo sacerdotal, todos somos hijos\u00a0y hermanos en la familia de la Iglesia; esta modalidad &#8220;debe aumentar en\u00a0\u00e9l el sentido de su dignidad de miembro del Cuerpo M\u00edstico de Cristo, en\u00a0el cual est\u00e1 insertado por el Bautismo y por la gracia de la Eucarist\u00eda, y\u00a0acrecentar tambi\u00e9n su fe en la gran realidad del Cuerpo y de la Sangre\u00a0del Se\u00f1or, que \u00e9l toca con sus manos&#8221; (carta anexa a la instrucci\u00f3n &#8220;Memoriale Domini&#8221;).\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\"><strong>El sentido de una mano extendida que recibe<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Nuestras manos tienen evidentemente una gran fuerza expresiva. En\u00a0muchas ocasiones se convierten en nuestro lenguaje m\u00e1s elocuente,\u00a0junto con la mirada. Manos como signo de actividad, de trabajo, de\u00a0fraternidad. Manos consagradas de sacerdote. Manos que se lavan antes\u00a0de la Eucarist\u00eda como signo de purificaci\u00f3n interior. Manos que se elevan,\u00a0vac\u00edas hacia el cielo en gesto de oraci\u00f3n. Manos que ofrecen o que\u00a0reciben. Todo ello nos habla de unas manos que se convierten en un\u00a0retrato simb\u00f3lico de las actitudes interiores. Alguien ha dicho que la mano\u00a0es la inteligencia hecha carne.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Acudir a la comuni\u00f3n con la mano abierta quiere representar\u00a0pl\u00e1sticamente una actitud de humildad, de espera, de pobreza, de\u00a0disponibilidad, de acogida, de confianza. Ante Dios, nuestra postura es la\u00a0del que pide y recibe confiadamente. Y la comuni\u00f3n del Cuerpo de Cristo\u00a0es el mejor Don gratuito que recibimos a trav\u00e9s del ministerio de la Iglesia.\u00a0 Esa mano tendida habla claramente de nuestra fe y de nuestra postura\u00a0interior de comuni\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Las dos manos abiertas y activas: la izquierda, recibiendo, y la derecha\u00a0<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>apoyando primero a la izquierda, y luego tomando personalmente el\u00a0Cuerpo del Se\u00f1or: dos manos que pueden ser signos elocuentes de un\u00a0respeto, de una acogida, de un &#8220;altar personal&#8221; que formamos\u00a0agradecidos al Se\u00f1or que se nos da como alimento salvador.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\"><strong>No &#8220;tomar&#8221;, sino &#8220;recibir&#8221;<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">El decidirse por la mano o por la boca a la hora de comulgar no tiene\u00a0excesiva trascendencia. Ambas maneras pueden ser respetuosas y\u00a0expresivas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Pero hay un aspecto que s\u00ed vale la pena subrayar: no es lo mismo\u00a0 &#8220;tomar&#8221; la comuni\u00f3n con la mano que &#8220;recibirla&#8221; del ministro. El recibir los\u00a0dones de la Eucarist\u00eda, el Cuerpo y Sangre de Cristo, de manos del\u00a0ministro (el presidente o sus ayudantes) expresa mucho mejor la\u00a0mediaci\u00f3n de la Iglesia. Los sacramentos no los cogemos nosotros, sino\u00a0los recibimos de y por y en la Iglesia. La comuni\u00f3n no debe convertirse en\u00a0un &#8220;self-service&#8221;, sino una celebraci\u00f3n expresiva no s\u00f3lo del sentido\u00a0personal del don sino tambi\u00e9n de su dimensi\u00f3n comunitaria.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Parece que durante siglos, tanto en Oriente como en Occidente, la\u00a0norma no fue que ni los mismos ministros concelebrantes &#8220;cogieran&#8221; la\u00a0comuni\u00f3n con sus manos, sino que la recibieran del celebrante principal.\u00a0Algunos ritos orientales, como el armenio o el nestoriano, todav\u00eda\u00a0conservan la costumbre de que los presb\u00edteros concelebrantes &#8220;reciben&#8221;,\u00a0y no &#8220;toman&#8221; personalmente de la mesa del altar el Cuerpo del Se\u00f1or.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Incluso para los sacerdotes tiene m\u00e1s sentido que &#8220;reciban&#8221; la Eucarist\u00eda\u00a0del ministro principal, como del mismo Cristo, expresando as\u00ed m\u00e1s\u00a0claramente que la Eucarist\u00eda, tambi\u00e9n para ellos, es un Don. Al igual que\u00a0han escuchado la Palabra proclamada por otro ministro, sin proclamarla\u00a0personalmente ellos. Entre nosotros la norma actual para la\u00a0concelebraci\u00f3n es que pueden o bien acercarse al altar y coger con\u00a0reverencia el Cuerpo de Cristo, o bien permanecer en su sitio y tomar el\u00a0Cuerpo de Cristo de la patena que el celebrante principal\u2014u otro de los\u00a0concelebrantes\u2014sostienen (IGMR 197).\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">No es, por tanto, un modo expresivo de realizar el rito de la comuni\u00f3n el\u00a0que el sacerdote deje sobre el altar la cesta o la patena con el Pan\u00a0eucar\u00edstico y se vaya a sentar, dejando que los fieles lo tomen ellos\u00a0mismos. Es mucho m\u00e1s transparente de lo que es la Eucarist\u00eda el que \u00e9l\u00a0mismo\u2014y si hace falta con la ayuda de otros ministros\u2014distribuya la\u00a0comuni\u00f3n. Es Cristo el que nos da su Cuerpo y Sangre. Y el presidente\u00a0es en la celebraci\u00f3n su signo visible, el que hace sus veces.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Lo mismo se tiene que decir de la costumbre de pasar de uno a otro la\u00a0cesta del pan: puede parecer que as\u00ed queda bien expresada la\u00a0participaci\u00f3n personal y a la vez la servicialidad fraterna hacia los dem\u00e1s.\u00a0Pero en el momento actual, y siguiendo la norma del Misal, es mejor\u00a0subrayar la mediaci\u00f3n eclesial de esta distribuci\u00f3n por parte del ministro.<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">La Eucarist\u00eda no es un hecho meramente personal (cogerla cada uno) ni\u00a0 tampoco s\u00f3lo un gesto de fraternidad (pasarla uno a otro): sino un\u00a0sacramento de comuni\u00f3n eclesial que tambi\u00e9n incluye la mediaci\u00f3n\u00a0vertical por medio de sus ministros.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Sea cual sea la forma exterior del rito, lo que de veras importa es su\u00a0finalidad \u00faltima: que el cristiano que comulga entre en sinton\u00eda\u00a0agradecida con el Don de Cristo, que responda interiormente, con fe y\u00a0amor, a la donaci\u00f3n del Cuerpo y Sangre de Cristo. Y que exprese que\u00a0esto sucede en el \u00e1mbito de la acci\u00f3n eclesial, no s\u00f3lo en clave de\u00a0devoci\u00f3n personal.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\"><strong>Otras observaciones pr\u00e1cticas<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">El gesto es libre. Una vez que el Episcopado ha decidido, es el fiel el\u00a0 que opta por un modo u otro de comulgar, no el ministro el que lo impone ni en un sentido ni en otro seg\u00fan su gusto o preferencia. Una oportuna catequesis puede preparar a los fieles a entender la\u00a0 raz\u00f3n de ser del nuevo gesto, sobre todo las primeras veces que se\u00a0 realiza, y a partir ya de la preparaci\u00f3n de los ni\u00f1os a la primera comuni\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">El cambio no se elige porque hace bonito o es moda, sino que se debe\u00a0convertir en ocasi\u00f3n de manifestar m\u00e1s expresivamente la fe y la\u00a0reverencia hacia la Eucarist\u00eda. Y eso depende en gran medida de la\u00a0catequesis.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">El modo m\u00e1s expresivo es el de extender la mano izquierda, bien\u00a0abierta, haci\u00e9ndole con la derecha, tambi\u00e9n extendida, &#8220;como un trono&#8221;,\u00a0como dec\u00eda san Cirilo, para luego con la derecha tomar el Pan y comulgar\u00a0all\u00ed mismo, antes de volver a su lugar. No se &#8220;coge&#8221; el Pan ofrecido con\u00a0los dedos\u2014a modo de pinzas\u2014sino que el ministro lo deposita\u00a0dignamente en la palma abierta de la mano. No se coge: se acoge.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Naturalmente que cuando se va a recibir el Vino por &#8220;intinci\u00f3n&#8221;,\u00a0 mojando en \u00e9l el Pan, no cabe dar en la mano el Pan ya mojado. Hay que dar su importancia al di\u00e1logo: el ministro que distribuye la\u00a0 Eucarist\u00eda muestra el Pan o el Vino al fiel, dice &#8220;Cuerpo de Cristo&#8221;, o\u00a0&#8220;Sangre de Cristo&#8221;, y espera la respuesta del &#8220;Am\u00e9n&#8221; para entregar\u00a0pausadamente la comuni\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>https:\/\/www.cem.org.mx\/Especialistas\/2796-RECIBIR-LA-COMUNI%C3%93N-EN-LA-MANO.html?fbclid=IwAR39nRfV8pEzJVyKluL4Rkv8l6IT3hYi0g_qsx8i9omrUs36A7XtH37MuFk<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/comunion_mano.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-1\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-11227\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/comunion_mano.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/comunion_mano.jpg 720w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/comunion_mano-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2020\/02\/29 22:56 Insigne y Nacional Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda de Guadalupe Coordinaci\u00f3n General de la Pastoral del Santuario RECIBIR LA COMUNI\u00d3N EN LA MANO JOS\u00c9 ALDAZABAL,\u00a0Gestos y s\u00edmbolos (I) Dossiers CPL 24 Una mano&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":101012,"featured_media":11227,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[20,14],"tags":[],"class_list":["post-11225","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101012"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11225"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11225\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11228,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11225\/revisions\/11228"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11227"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}