{"id":12106,"date":"2020-06-30T13:02:42","date_gmt":"2020-06-30T20:02:42","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=12106"},"modified":"2020-06-30T13:02:42","modified_gmt":"2020-06-30T20:02:42","slug":"el-papa-francisco-al-celebrar-a-s-pedro-y-s-pablo-quieres-una-iglesia-profetica-reza-sirve-y-deja-de-murmurar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/el-papa-francisco-al-celebrar-a-s-pedro-y-s-pablo-quieres-una-iglesia-profetica-reza-sirve-y-deja-de-murmurar\/","title":{"rendered":"El Papa Francisco al celebrar a S. Pedro y S. Pablo: \u201c\u00bfQuieres una Iglesia prof\u00e9tica? reza, sirve y deja de murmurar\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Pastoral para la Comunicaci\u00f3n. &#8211; Durante la fiesta de San Pedro y San Pablo, Papa Francisco traz\u00f3 varias l\u00edneas maestras sobre la labor de la Iglesia, su funcionamiento interno y tambi\u00e9n sobre c\u00f3mo la unidad y la profec\u00eda pueden solicitaron muchas cosas mientras que las quejas: \u201cno cambian nada\u201d. El Obispo de Roma deja en claro que las quejas \u201cno cambian nada\u201d y nos pide rezar m\u00e1s y murmurar menos. Por su gran inter\u00e9s informativo, reproducimos \u00edntegra su homil\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u201cEs in\u00fatil e incluso molesto que los cristianos pierdan el tiempo quej\u00e1ndose del mundo, de la sociedad, de lo que est\u00e1 mal. Las quejas no cambian nada\u201d, afirma en un momento de la homil\u00eda el Papa, lanzando un mensaje claro y rotundo a todos aquellos que se quejan de la labor de la Iglesia: \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si rez\u00e1ramos m\u00e1s y murmur\u00e1ramos menos, con la lengua un poco m\u00e1s contenida?, con un claro desaf\u00edo: \u201c\u00bfQuieres una Iglesia prof\u00e9tica? Comienza con servir, y murmurar menos\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, sigue la homil\u00eda del Papa en la solemnidad de san Pedro y san Pablo, traducida al espa\u00f1ol por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Homil\u00eda del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la fiesta de los dos ap\u00f3stoles de esta ciudad, me gustar\u00eda compartir con ustedes dos palabras clave: unidad y profec\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Unidad<\/em>. Celebramos juntos dos figuras muy diferentes: Pedro era un pescador que pasaba sus d\u00edas entre remos y redes, Pablo un fariseo culto que ense\u00f1aba en las sinagogas. Cuando emprendieron la misi\u00f3n, Pedro se dirigi\u00f3 a los jud\u00edos, Pablo a los paganos. Y cuando sus caminos se cruzaron, discutieron animadamente y Pablo no se avergonz\u00f3 de relatarlo en una carta (cf.\u00a0<em>Ga\u00a0<\/em>2,11ss.). Eran, en fin, dos personas muy diferentes entre s\u00ed, pero se sent\u00edan hermanos, como en una familia unida, donde a menudo se discute, aunque realmente se aman. Pero la familiaridad que los un\u00eda no proven\u00eda de inclinaciones naturales, sino del Se\u00f1or. \u00c9l no nos orden\u00f3 que nos llev\u00e1ramos bien, sino que nos am\u00e1ramos. Es \u00c9l quien nos une, sin uniformarnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera lectura de hoy nos lleva a la fuente de esta unidad. Nos dice que la Iglesia, reci\u00e9n nacida, estaba pasando por una fase cr\u00edtica: Herodes arreciaba su c\u00f3lera, la persecuci\u00f3n era violenta, el ap\u00f3stol Santiago hab\u00eda sido asesinado. Y entonces tambi\u00e9n Pedro fue arrestado. La comunidad parec\u00eda decapitada, todos tem\u00edan por su propia vida. Sin embargo, en este tr\u00e1gico momento nadie escap\u00f3, nadie pensaba en salir sano y salvo, ninguno abandon\u00f3 a los dem\u00e1s, sino que todos\u00a0<em>rezaban juntos<\/em>. De la oraci\u00f3n obtuvieron valent\u00eda, de la oraci\u00f3n vino una unidad m\u00e1s fuerte que cualquier amenaza. El texto dice que \u201cmientras Pedro estaba en la c\u00e1rcel bien custodiado, la Iglesia oraba insistentemente a Dios por \u00e9l\u201d (<em>Hch\u00a0<\/em>12,5). La unidad es un principio que se activa con la oraci\u00f3n, porque la oraci\u00f3n permite que el Esp\u00edritu Santo intervenga, que abra a la esperanza, que acorte distancias y nos mantenga unidos en las dificultades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constatamos algo m\u00e1s: en esas situaciones dram\u00e1ticas, nadie se quejaba del mal, de las persecuciones, de Herodes. Ning\u00fan insulto a Herodes, y nosotros estamos tan acostumbrados a insultar\u2026 Irresponsables. Es in\u00fatil e incluso molesto que los cristianos pierdan el tiempo quej\u00e1ndose del mundo, de la sociedad, de lo que est\u00e1 mal. Las quejas no cambian nada. Recordemos que la segunda puerta cerrada al Esp\u00edritu Santo se abri\u00f3 el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. La primera puerta cerrada es el narcisismo, la segunda puerta cerrada es el pesimismo. El narcisismo es lo que nos lleva a mirarnos a nosotros mismos continuamente, la falta de \u00e1nimo, las quejas. El pesimismo a lo oscuro, a la oscuridad. Estos tres comportamientos cierran la puerta al Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos cristianos no culpaban a los dem\u00e1s, sino que oraban. En esa comunidad nadie dec\u00eda: \u201cSi Pedro hubiera sido m\u00e1s prudente, no estar\u00edamos en esta situaci\u00f3n\u201d. Ninguno. Pedro humanamente ten\u00eda motivos para ser criticado, pero ninguno lo criticaba. No, no hablaban mal de \u00e9l, sino que rezaban por \u00e9l. No hablaban a sus espaldas, sino que oraban a Dios. Hoy podemos preguntarnos: \u201c\u00bfCuidamos nuestra unidad con la oraci\u00f3n? (La unidad de la Iglesia) \u00bfRezamos unos por otros?\u201d. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si rez\u00e1ramos m\u00e1s y murmur\u00e1ramos menos? Como le sucedi\u00f3 a Pedro en la c\u00e1rcel: se abrir\u00edan muchas puertas que separan, se romper\u00edan muchas cadenas que aprisionan. Y nosotros estar\u00edamos maravillados viendo a Pedro como la mujer aquella que le toc\u00f3 abrir la puerta a Pedro, estaba impresionada con la alegr\u00eda de ver a Pedro. Pidamos la gracia de saber c\u00f3mo rezar unos por otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Pablo exhort\u00f3 a los cristianos a orar por todos y, en primer lugar, por los que gobiernan (cf.\u00a0<em>1 Tm\u00a0<\/em>2,1-3). Pero este gobernante\u2026 tiene tantos calificativos para decir de \u00e9l\u2026 no es el momento ni el lugar de decir los calificativos que se dicen a los gobernantes, que los juzgue Dios, pero oremos por los gobernantes. \u00a1Oremos! Tienen necesidad de la oraci\u00f3n. Es una tarea que el Se\u00f1or nos conf\u00eda. \u00bfLo hacemos, o s\u00f3lo hablamos, los criticamos y ya est\u00e1? Dios espera que cuando recemos tambi\u00e9n nos acordemos de los que no piensan como nosotros, de los que nos han dado con la puerta en las narices, de aquellos a los que nos cuesta perdonar. S\u00f3lo la oraci\u00f3n rompe las cadenas, s\u00f3lo la oraci\u00f3n allana el camino hacia la unidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy se bendicen los palios, que se entregan al Decano del Colegio cardenalicio y a los arzobispos metropolitanos nombrados en el \u00faltimo a\u00f1o. El palio recuerda la unidad entre las ovejas y el Pastor que, como Jes\u00fas, carga la ovejita sobre sus hombros para no separarse jam\u00e1s. Hoy, adem\u00e1s, siguiendo una hermosa tradici\u00f3n, nos unimos de manera especial al Patriarcado ecum\u00e9nico de Constantinopla. Pedro y Andr\u00e9s eran hermanos y nosotros, cuando es posible, intercambiamos visitas fraternas en los respectivos d\u00edas festivos: no tanto por amabilidad, sino para caminar juntos hacia la meta que el Se\u00f1or nos indica: la unidad plena. Hoy ellos no han podido venir, por la imposibilidad de viajar, por los motivos del coronavirus, pero cuando yo he descendido a venerar las reliquias de Pedro, sent\u00eda en el coraz\u00f3n, ac\u00e1, junto a m\u00ed, a mi amado hermano Bartolom\u00e9, ellos est\u00e1n con nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda palabra,\u00a0<em>profec\u00eda<\/em>. Nuestros ap\u00f3stoles fueron\u00a0<em>provocados por Jes\u00fas<\/em>. Pedro oy\u00f3 que le preguntaba: \u201c\u00bfQui\u00e9n dices que soy yo?\u201d (cf.\u00a0<em>Mt\u00a0<\/em>16,15). En ese momento entendi\u00f3 que al Se\u00f1or no le interesan las opiniones generales, sino la elecci\u00f3n personal de seguirlo. Tambi\u00e9n la vida de Pablo cambi\u00f3 despu\u00e9s de una provocaci\u00f3n de Jes\u00fas: \u201cSaulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u201d (<em>Hch\u00a0<\/em>9,4). El Se\u00f1or lo sacudi\u00f3 en su interior; m\u00e1s que hacerlo caer al suelo en el camino hacia Damasco, hizo caer su presunci\u00f3n de hombre religioso y recto. Entonces el orgulloso Saulo se convirti\u00f3 en Pablo, que significa \u201cpeque\u00f1o\u201d. Despu\u00e9s de estas provocaciones, de estos reveses de la vida, vienen las profec\u00edas: \u201cT\u00fa eres Pedro y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia\u201d (<em>Mt\u00a0<\/em>16,18); y a Pablo: \u201cEs un instrumento elegido por m\u00ed, para llevar mi nombre a los pueblos\u201d (<em>Hch\u00a0<\/em>9,15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, la profec\u00eda nace cuando nos dejamos provocar por Dios; no cuando manejamos nuestra propia tranquilidad y mantenemos todo bajo control. No nace de mis pensamientos, no nace de mi coraz\u00f3n cerrado, nace si nos dejamos provocar por Dios. Cuando el Evangelio anula las certezas, surge la profec\u00eda. S\u00f3lo quien se abre a las sorpresas de Dios se convierte en profeta. Y aqu\u00ed est\u00e1n Pedro y Pablo, profetas que ven m\u00e1s all\u00e1: Pedro es el primero que proclama que Jes\u00fas es \u201cel Mes\u00edas, el Hijo de Dios vivo\u201d (<em>Mt\u00a0<\/em>16,16); Pablo anticipa el final de su vida: \u201cMe est\u00e1 reservada la corona de la justicia, que el Se\u00f1or [\u2026] me dar\u00e1\u201d (<em>2 Tm\u00a0<\/em>4,8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy necesitamos la profec\u00eda, una profec\u00eda verdadera: no de discursos vac\u00edos que prometen lo imposible, sino de testimonios de que el Evangelio es posible. No sirven manifestaciones milagrosas. A m\u00ed me duele cuando escucho que proclaman: \u201cQueremos una Iglesia prof\u00e9tica\u201d. S\u00ed, bien, pero \u00bfqu\u00e9 haces por una Iglesia prof\u00e9tica? Queremos la profec\u00eda. Sirven las vidas que manifiesten el milagro del amor de Dios; no el poder, sino la coherencia; no las palabras, sino la oraci\u00f3n; no las proclamaciones, sino el servicio \u2013\u00bfQuieres una Iglesia prof\u00e9tica? Comienza a servir, y qu\u00e9date en silencio\u2013; no la teor\u00eda, sino el testimonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No necesitamos ser ricos, sino amar a los pobres; no ganar para nuestro beneficio, sino gastarnos por los dem\u00e1s; no necesitamos la aprobaci\u00f3n del mundo, \u2013eso de estar bien con todos, para nosotros se dice: estar bien con Dios y con el diablo. No. Esto no es profec\u00eda\u2013. Tenemos necesidad de la alegr\u00eda del mundo venidero; no de proyectos pastorales que parecen tener una eficacia propia, como si fueran sacramentos, proyectos pastorales eficientes, no. Tenemos necesidad de pastores que estreguen su vida como enamorados de Dios. Pedro y Pablo as\u00ed anunciaron a Jes\u00fas, como enamorados. Pedro \u2013antes de ser colocado en la cruz\u2013 no pens\u00f3 en s\u00ed mismo, sino en su Se\u00f1or y, al considerarse indigno de morir como \u00e9l, pidi\u00f3 ser crucificado cabeza abajo. Pablo \u2013antes de ser decapitado\u2013 s\u00f3lo pens\u00f3 en dar su vida y escribi\u00f3 que quer\u00eda ser \u201cderramado en libaci\u00f3n\u201d (2 Tm 4,6). Esta es la profec\u00eda. No las palabras. Esta es la profec\u00eda que cambia la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos y hermanas, Jes\u00fas profetiz\u00f3 a Pedro: \u201cT\u00fa eres Pedro y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia\u201d. Hay tambi\u00e9n una profec\u00eda parecida para nosotros. Se encuentra en el \u00faltimo libro de la Biblia, donde Jes\u00fas prometi\u00f3 a sus testigos fieles: \u201cuna piedrecita blanca, y he escrito en ella un nuevo nombre\u201d (Ap 2,17). Como el Se\u00f1or transform\u00f3 a Sim\u00f3n en Pedro, as\u00ed nos llama a cada uno de nosotros, para hacernos piedras vivas con las que pueda construir una Iglesia y una humanidad renovadas. Siempre hay quienes destruyen la unidad y rechazan la profec\u00eda, pero el Se\u00f1or cree en nosotros y te pregunta a ti: T\u00fa, t\u00fa, t\u00fa, \u201c\u00bfquieres ser un constructor de unidad? \u00bfQuieres ser profeta de mi cielo en la tierra?\u201d. Hermanos, hermanas, dej\u00e9monos provocar por Jes\u00fas y tengamos el valor de responderle: \u201c\u00a1S\u00ed, lo quiero!\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/e66494db-d594-4280-b814-1afb655e6944.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-12107\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/e66494db-d594-4280-b814-1afb655e6944.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"531\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/e66494db-d594-4280-b814-1afb655e6944.jpg 800w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/e66494db-d594-4280-b814-1afb655e6944-300x199.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/e66494db-d594-4280-b814-1afb655e6944-768x510.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pastoral para la Comunicaci\u00f3n. &#8211; Durante la fiesta de San Pedro y San Pablo, Papa Francisco traz\u00f3 varias l\u00edneas maestras sobre la labor de la Iglesia, su funcionamiento interno y tambi\u00e9n sobre c\u00f3mo la&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":101012,"featured_media":12107,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[20,14],"tags":[],"class_list":["post-12106","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101012"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12106"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12106\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12108,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12106\/revisions\/12108"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12107"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}