{"id":12124,"date":"2020-07-04T10:46:16","date_gmt":"2020-07-04T17:46:16","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=12124"},"modified":"2020-07-04T10:58:48","modified_gmt":"2020-07-04T17:58:48","slug":"este-4-de-julio-2020-recordamos-el-memorable-discurso-del-papa-francisco-al-congreso-de-los-eua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/este-4-de-julio-2020-recordamos-el-memorable-discurso-del-papa-francisco-al-congreso-de-los-eua\/","title":{"rendered":"Este 4 de julio de 2020: Recordamos el memorable discurso del Papa Francisco al Congreso de los EUA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Pastoral para la Comunicaci\u00f3n. \u2013 En la conmemoraci\u00f3n de la Independencia de los Estados Unidos de Am\u00e9rica compartimos el c\u00e9lebre discurso que el Papa Francisco pronunci\u00f3 desde el balc\u00f3n del Capitolio ante el Congreso de la Naci\u00f3n, calificado como desafiante, hist\u00f3rico y trascendente para el momento hist\u00f3rico bajo la inspiraci\u00f3n de aquellos ciudadanos como: Abraham Lincoln, Martin Luther King, Dorothy Day y Thomas Merton.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed te compartimos el discurso \u00edntegro:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>VISITA AL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AM\u00c9RICA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Washington, D.C.<br \/>\nJueves, 24 de septiembre de 2015<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Se\u00f1or Vicepresidente,<br \/>\nSe\u00f1or Presidente,<br \/>\nDistinguidos Miembros del Congreso,<br \/>\nQueridos amigos:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Les agradezco la invitaci\u00f3n que me han hecho a que les dirija la palabra en esta sesi\u00f3n conjunta del Congreso en \u00abla tierra de los libres y en la patria de los valientes\u00bb. Me gustar\u00eda pensar que lo han hecho porque tambi\u00e9n yo soy un hijo de este gran continente, del que todos nosotros hemos recibido tanto y con el que tenemos una responsabilidad com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada hijo o hija de un pa\u00eds tiene una misi\u00f3n, una responsabilidad personal y social. La de ustedes como Miembros del Congreso, por medio de la actividad legislativa, consiste en hacer que este Pa\u00eds crezca como Naci\u00f3n. Ustedes son el rostro de su pueblo, sus representantes. Y est\u00e1n llamados a defender y custodiar la dignidad de sus conciudadanos en la b\u00fasqueda constante y exigente del bien com\u00fan, pues \u00e9ste es el principal desvelo de la pol\u00edtica. La sociedad pol\u00edtica perdura si se plantea, como vocaci\u00f3n, satisfacer las necesidades comunes favoreciendo el crecimiento de todos sus miembros, especialmente de los que est\u00e1n en situaci\u00f3n de mayor vulnerabilidad o riesgo. La actividad legislativa siempre est\u00e1 basada en la atenci\u00f3n al pueblo. A eso han sido invitados, llamados, convocados por las urnas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de una tarea que me recuerda la figura de Mois\u00e9s en una doble perspectiva. Por un lado, el Patriarca y legislador del Pueblo de Israel simboliza la necesidad que tienen los pueblos de mantener la conciencia de unidad por medio de una legislaci\u00f3n justa. Por otra parte, la figura de Mois\u00e9s nos remite directamente a Dios y por lo tanto a la dignidad trascendente del ser humano. Mois\u00e9s nos ofrece una buena s\u00edntesis de su labor: ustedes est\u00e1n invitados a proteger, por medio de la ley, la imagen y semejanza plasmada por Dios en cada rostro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta perspectiva quisiera hoy no s\u00f3lo dirigirme a ustedes, sino con ustedes y en ustedes a todo el pueblo de los Estados Unidos. Aqu\u00ed junto con sus Representantes, quisiera tener la oportunidad de dialogar con miles de hombres y mujeres que luchan cada d\u00eda para trabajar honradamente, para llevar el pan a su casa, para ahorrar y \u2013poco a poco\u2013 conseguir una vida mejor para los suyos. Que no se resignan solamente a pagar sus impuestos, sino que \u2013con su servicio silencioso\u2013 sostienen la convivencia. Que crean lazos de solidaridad por medio de iniciativas espont\u00e1neas, pero tambi\u00e9n a trav\u00e9s de organizaciones que buscan paliar el dolor de los m\u00e1s necesitados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me gustar\u00eda dialogar con tantos abuelos que atesoran la sabidur\u00eda forjada por los a\u00f1os e intentan de muchas maneras, especialmente a trav\u00e9s del voluntariado, compartir sus experiencias y conocimientos. S\u00e9 que son muchos los que se jubilan pero no se retiran; siguen activos construyendo esta tierra. Me gustar\u00eda dialogar con todos esos j\u00f3venes que luchan por sus deseos nobles y altos, que no se dejan atomizar por las ofertas f\u00e1ciles, que saben enfrentar situaciones dif\u00edciles, fruto muchas veces de la inmadurez de los adultos. Con todos ustedes quisiera dialogar y me gustar\u00eda hacerlo a partir de la memoria de su pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi visita tiene lugar en un momento en que los hombres y mujeres de buena voluntad conmemoran el aniversario de algunos ilustres norteamericanos. Salvando los vaivenes de la historia y las ambig\u00fcedades propias de los seres humanos, con sus muchas diferencias y l\u00edmites,\u00a0estos hombres y mujeres apostaron, con trabajo, abnegaci\u00f3n y hasta con su propia sangre, por forjar un futuro mejor. Con su vida plasmaron valores fundantes que viven para siempre en el alma de todo el pueblo. Un pueblo con alma puede pasar por muchas encrucijadas, tensiones y conflictos, pero logra siempre encontrar los recursos para salir adelante y hacerlo con dignidad. Estos hombres y mujeres nos aportan una hermen\u00e9utica, una manera de ver y analizar la realidad. Honrar su memoria, en medio de los conflictos, nos ayuda a recuperar, en el hoy de cada d\u00eda, nuestras reservas culturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me limito a mencionar cuatro de estos ciudadanos: Abraham Lincoln, Martin Luther King, Dorothy Day y Thomas Merton.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos en el \u00a0ciento cincuenta aniversario del asesinato del Presidente Abraham Lincoln, el defensor de la libertad, que ha trabajado incansablemente para que \u00abesta Naci\u00f3n, por la gracia de Dios, tenga una nueva aurora de libertad\u00bb. Construir un futuro de libertad exige amor al bien com\u00fan y colaboraci\u00f3n con un esp\u00edritu de subsidiaridad y solidaridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos conocemos y estamos sumamente preocupados por la inquietante situaci\u00f3n social y pol\u00edtica de nuestro tiempo. El mundo es cada vez m\u00e1s un lugar de conflictos violentos, de odio nocivo, de sangrienta atrocidad, cometida incluso en el nombre de Dios y de la religi\u00f3n. Somos conscientes de que ninguna religi\u00f3n es inmune a diversas formas de aberraci\u00f3n individual o de extremismo ideol\u00f3gico. Esto nos urge a estar atentos frente a cualquier tipo de fundamentalismo de \u00edndole religiosa o del tipo que fuere. Combatir la violencia perpetrada bajo el nombre de una religi\u00f3n, una ideolog\u00eda, o un sistema econ\u00f3mico y, al mismo tiempo, proteger la libertad de las religiones, de las ideas, de las personas requiere un delicado equilibrio en el que tenemos que trabajar. Y, por otra parte, puede generarse una tentaci\u00f3n a la que hemos de prestar especial atenci\u00f3n: el reduccionismo simplista que divide la realidad en buenos y malos; perm\u00edtanme usar la expresi\u00f3n: en justos y pecadores. El mundo contempor\u00e1neo con sus heridas, que sangran en tantos hermanos nuestros, nos convoca a afrontar todas las polarizaciones que pretenden dividirlo en dos bandos. Sabemos que en el af\u00e1n\u00a0de querer liberarnos del enemigo exterior podemos caer en la tentaci\u00f3n de ir alimentando el enemigo interior. Copiar el odio y la violencia del tirano y del asesino es la mejor manera de ocupar su lugar. A eso este pueblo dice: No.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra respuesta, en cambio, es de esperanza y de reconciliaci\u00f3n, de paz y de justicia. Se nos pide tener el coraje y usar nuestra inteligencia para resolver las crisis geopol\u00edticas y econ\u00f3micas que abundan hoy. Tambi\u00e9n en el mundo desarrollado las consecuencias de estructuras y acciones injustas aparecen con mucha evidencia. Nuestro trabajo se centra en devolver la esperanza, corregir las injusticias, mantener la fe en los compromisos, promoviendo as\u00ed la recuperaci\u00f3n de las personas y de los pueblos. Ir hacia delante juntos, en un renovado esp\u00edritu de fraternidad y solidaridad, cooperando con entusiasmo al bien com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reto que tenemos que afrontar hoy nos pide una renovaci\u00f3n del esp\u00edritu de colaboraci\u00f3n que ha producido tanto bien a lo largo de la historia de los Estados Unidos. La complejidad, la gravedad y la urgencia de tal desaf\u00edo exige poner en com\u00fan los recursos y los talentos que poseemos y empe\u00f1arnos en sostenernos mutuamente, respetando las diferencias y las convicciones de conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas tierras, las diversas comunidades religiosas han ofrecido una gran ayuda para construir y reforzar la sociedad. Es importante, hoy como en el pasado, que la voz de la fe, que es una voz de fraternidad y de amor, que busca sacar lo mejor de cada persona y de cada sociedad, pueda seguir siendo escuchada. Tal cooperaci\u00f3n es un potente instrumento en la lucha por erradicar las nuevas formas mundiales de esclavitud, que son fruto de grandes injusticias que pueden ser superadas s\u00f3lo con nuevas pol\u00edticas y consensos sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apelo aqu\u00ed a la historia pol\u00edtica de los Estados Unidos, donde la democracia est\u00e1 radicada en la mente del Pueblo. Toda actividad pol\u00edtica debe servir y promover el bien de la persona humana y estar fundada en el respeto de su dignidad. \u00abSostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que han sido dotados por el Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos est\u00e1 la vida, la libertad y la b\u00fasqueda de la felicidad\u00bb (<em>Declaraci\u00f3n de Independencia<\/em>, 4 julio 1776). Si es verdad que la pol\u00edtica debe servir a la persona humana, se sigue que no puede ser esclava de la econom\u00eda y de las finanzas. La pol\u00edtica responde a la necesidad imperiosa de convivir para construir juntos el bien com\u00fan posible, el de una comunidad que resigna intereses particulares para poder compartir, con justicia y paz, sus bienes, sus intereses, su vida social. No subestimo la dificultad que esto conlleva, pero los aliento en este esfuerzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta sede quiero recordar tambi\u00e9n la marcha que, cincuenta a\u00f1os atr\u00e1s, Martin Luther King encabez\u00f3 desde Selma a Montgomery, en la campa\u00f1a por realizar el \u00absue\u00f1o\u00bb de plenos derechos civiles y pol\u00edticos para los afro-americanos. Su sue\u00f1o sigue resonando en nuestros corazones. Me alegro de que Estados Unidos siga siendo para muchos la tierra de los \u00absue\u00f1os\u00bb. Sue\u00f1os que movilizan a la acci\u00f3n, a la participaci\u00f3n, al compromiso. Sue\u00f1os que despiertan lo que de m\u00e1s profundo y aut\u00e9ntico hay en los pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos siglos, millones de personas han alcanzado esta tierra persiguiendo el sue\u00f1o de poder construir su propio futuro en libertad. Nosotros, pertenecientes a este continente, no nos asustamos de los extranjeros, porque muchos de nosotros hace tiempo fuimos extranjeros. Les hablo como hijo de inmigrantes, como muchos de ustedes que son descendientes de inmigrantes. Tr\u00e1gicamente, los derechos de cuantos vivieron aqu\u00ed mucho antes que nosotros no siempre fueron respetados. A estos pueblos y a sus naciones, desde el coraz\u00f3n de la democracia norteamericana, deseo reafirmarles mi m\u00e1s alta estima y reconocimiento. Aquellos primeros contactos fueron bastantes convulsos y sangrientos, pero es dif\u00edcil enjuiciar el pasado con los criterios del presente. Sin embargo, cuando el extranjero nos interpela, no podemos cometer los pecados y los errores del pasado. Debemos elegir la posibilidad de vivir ahora en el mundo m\u00e1s noble y justo posible, mientras formamos las nuevas generaciones, con una educaci\u00f3n que no puede dar nunca la espalda a los \u00abvecinos\u00bb, a todo lo que nos rodea. Construir una naci\u00f3n nos lleva a pensarnos siempre en relaci\u00f3n con otros, saliendo de la l\u00f3gica de enemigo para pasar a la l\u00f3gica de la rec\u00edproca subsidiaridad, dando lo mejor de nosotros. Conf\u00edo que lo haremos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro mundo est\u00e1 afrontando una crisis de refugiados sin precedentes desde los tiempos de la II Guerra Mundial. Lo que representa grandes desaf\u00edos y decisiones dif\u00edciles de tomar. A lo que se suma, en este continente, las miles de personas que se ven obligadas a viajar hacia el norte en b\u00fasqueda de una vida mejor para s\u00ed y para sus seres queridos, en un anhelo de vida con mayores oportunidades. \u00bfAcaso no es lo que nosotros queremos para nuestros hijos? No debemos dejarnos intimidar por los n\u00fameros, m\u00e1s bien mirar a las personas, sus rostros, escuchar sus historias mientras luchamos por asegurarles nuestra mejor respuesta a su situaci\u00f3n. Una respuesta que siempre ser\u00e1 humana, justa y fraterna. Cuid\u00e9monos de una tentaci\u00f3n contempor\u00e1nea: descartar todo lo que moleste. Recordemos la regla de oro: \u00abHagan ustedes con los dem\u00e1s como quieran que los dem\u00e1s hagan con ustedes\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a07,12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta regla nos da un par\u00e1metro de acci\u00f3n bien preciso: tratemos a los dem\u00e1s con la misma pasi\u00f3n y compasi\u00f3n con la que queremos ser tratados. Busquemos para los dem\u00e1s las mismas posibilidades que deseamos para nosotros. Acompa\u00f1emos el crecimiento de los otros como queremos ser acompa\u00f1ados. En definitiva: queremos seguridad, demos seguridad; queremos vida, demos vida; queremos oportunidades, brindemos oportunidades. El par\u00e1metro que usemos para los dem\u00e1s ser\u00e1 el par\u00e1metro que el tiempo usar\u00e1 con nosotros. La regla de oro nos recuerda la responsabilidad que tenemos de custodiar y defender la vida humana en todas las etapas de su desarrollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta certeza es la que me ha llevado, desde el principio de mi ministerio, a trabajar en\u00a0diferentes niveles para solicitar la abolici\u00f3n mundial de la pena de muerte. Estoy convencido que este es el mejor camino, porque cada vida es sagrada, cada persona humana est\u00e1 dotada de una dignidad inalienable y la sociedad s\u00f3lo puede \u00a0beneficiarse en la rehabilitaci\u00f3n de aquellos que han cometido alg\u00fan delito. Recientemente, mis hermanos Obispos aqu\u00ed, en los Estados Unidos, han renovado el llamamiento para la abolici\u00f3n de la pena capital. No s\u00f3lo me uno con mi apoyo, sino que animo y aliento a cuantos est\u00e1n convencidos de que una pena justa y necesaria nunca debe excluir la dimensi\u00f3n de la esperanza y el objetivo de la rehabilitaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos tiempos en que las cuestiones sociales son tan importantes, no puedo dejar de nombrar a la Sierva de Dios Dorothy Day, fundadora del\u00a0<em>Movimiento del trabajador cat\u00f3lico<\/em>. Su activismo social, su pasi\u00f3n por la justicia y la causa de los oprimidos estaban inspirados en el Evangelio, en su fe y en el ejemplo de los santos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Cu\u00e1nto se ha progresado, en este sentido, en tantas partes del mundo! \u00a1Cu\u00e1nto se viene trabajando en estos primeros a\u00f1os del tercer milenio para sacar a las personas de la extrema pobreza! S\u00e9 que comparten mi convicci\u00f3n de que todav\u00eda se debe hacer mucho m\u00e1s y que, en momentos de crisis y de dificultad econ\u00f3mica, no se puede perder el esp\u00edritu de solidaridad internacional. Al mismo tiempo, quiero alentarlos a recordar cu\u00e1n cercanos a nosotros son hoy los prisioneros de la trampa de la pobreza. Tambi\u00e9n a estas personas debemos ofrecerles esperanza. La lucha contra la pobreza y el hambre ha de ser combatida constantemente, en sus muchos frentes, especialmente en las causas que las provocan. S\u00e9 que gran parte del pueblo norteamericano hoy, como ha sucedido en el pasado, est\u00e1 haci\u00e9ndole frente a este problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es necesario repetir que parte de este gran trabajo est\u00e1 constituido por la creaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de la riqueza. El justo uso de los recursos naturales, la aplicaci\u00f3n de soluciones tecnol\u00f3gicas y la gu\u00eda del esp\u00edritu emprendedor son parte indispensable de una econom\u00eda que busca ser moderna pero especialmente solidaria y sustentable. \u00abLa actividad empresarial, que es una noble vocaci\u00f3n orientada a producir riqueza y a mejorar el mundo para todos, puede ser una manera muy fecunda de promover la regi\u00f3n donde instala sus emprendimientos, sobre todo si entiende que la creaci\u00f3n de puestos de trabajo es parte ineludible de su servicio al bien com\u00fan\u00bb (<em>Laudato si\u2019<\/em>, 129). Y este bien com\u00fan incluye tambi\u00e9n la tierra, tema central de la Enc\u00edclica que he escrito recientemente para \u00abentrar en di\u00e1logo con todos acerca de nuestra casa com\u00fan\u00bb (<em>ib\u00edd.<\/em>, 3). \u00abNecesitamos una conversaci\u00f3n que nos una a todos, porque el desaf\u00edo ambiental que vivimos, y sus ra\u00edces humanas, nos interesan y nos impactan a todos\u00bb (<em>ib\u00edd<\/em>., 14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En\u00a0<em>Laudato si\u2019<\/em>, aliento el esfuerzo valiente y responsable para \u00abreorientar el rumbo\u00bb (N.\u00a061) y para evitar las m\u00e1s grandes consecuencias que surgen del degrado ambiental provocado por la actividad humana. Estoy convencido de que podemos marcar la diferencia y no tengo alguna duda de que los Estados Unidos \u2013y este Congreso\u2013 est\u00e1n llamados a tener un papel importante. Ahora es el tiempo de acciones valientes y de estrategias para implementar una \u00abcultura del cuidado\u00bb (<em>ib\u00edd.<\/em><em>,<\/em>\u00a0231) y una \u00abaproximaci\u00f3n integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simult\u00e1neamente para cuidar la naturaleza\u00bb (<em>ib\u00edd.<\/em>, 139). La libertad humana es capaz de limitar la t\u00e9cnica (cf.\u00a0<em>ib\u00edd.<\/em>, 112); de interpelar \u00abnuestra inteligencia para reconocer c\u00f3mo deber\u00edamos orientar, cultivar y limitar nuestro poder\u00bb (<em>ib\u00edd.<\/em>, 78); de poner la t\u00e9cnica al \u00abservicio de otro tipo de progreso m\u00e1s sano, m\u00e1s humano, m\u00e1s social, m\u00e1s integral\u00bb (<em>ib\u00edd.<\/em>, 112). S\u00e9 y conf\u00edo que sus excelentes instituciones acad\u00e9micas y de investigaci\u00f3n pueden hacer una contribuci\u00f3n vital en los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un siglo atr\u00e1s, al inicio de la Gran Guerra, \u00abmasacre in\u00fatil\u00bb, en palabras del Papa Benedicto XV, nace otro gran norteamericano, el monje cisterciense Thomas Merton. \u00c9l sigue siendo fuente de inspiraci\u00f3n espiritual y gu\u00eda para muchos. En su autobiograf\u00eda escribi\u00f3: \u00abAunque libre por naturaleza y a imagen de Dios, con todo, y a imagen del mundo al cual hab\u00eda venido, tambi\u00e9n fui prisionero de mi propia violencia y ego\u00edsmo. El mundo era trasunto del infierno, abarrotado de hombres como yo, que le amaban y tambi\u00e9n le aborrec\u00edan. Hab\u00edan nacido para amarle y, sin embargo, viv\u00edan con temor y ansias desesperadas y enfrentadas\u00bb. Merton fue sobre todo un hombre de oraci\u00f3n, un pensador que desafi\u00f3 las certezas de su tiempo y abri\u00f3 horizontes nuevos para las almas y para la Iglesia; fue tambi\u00e9n un hombre de di\u00e1logo, un promotor de la paz entre pueblos y religiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tal perspectiva de di\u00e1logo, deseo reconocer los esfuerzos que se han realizado en los \u00faltimos meses y que ayudan a superar las hist\u00f3ricas diferencias ligadas a dolorosos episodios del pasado. Es mi deber construir puentes y ayudar lo m\u00e1s posible a que todos los hombres y mujeres puedan hacerlo. Cuando pa\u00edses que han estado en conflicto retoman el camino del di\u00e1logo, que podr\u00eda haber estado interrumpido por motivos leg\u00edtimos, se abren nuevos horizontes para todos. Esto ha requerido y requiere coraje, audacia, lo cual no significa falta de responsabilidad. Un buen pol\u00edtico es aquel que, teniendo en mente los intereses de todos, toma el momento con un esp\u00edritu abierto y pragm\u00e1tico. Un buen pol\u00edtico opta siempre por generar procesos m\u00e1s que por ocupar espacios (cf.\u00a0<em>Evangelii gaudium<\/em>, 222-223).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Igualmente, ser un agente de di\u00e1logo y de paz significa estar verdaderamente determinado a atenuar y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, a acabar con los muchos conflictos armados que afligen nuestro mundo. Y sobre esto hemos de ponernos un interrogante: \u00bfpor qu\u00e9 las armas letales son vendidas a aquellos que pretenden infligir un sufrimiento indecible sobre los individuos y la sociedad? Tristemente, la respuesta, que todos conocemos, es simplemente por dinero; un dinero impregnado de sangre, y muchas veces de sangre inocente. Frente al silencio vergonzoso y c\u00f3mplice, es nuestro deber afrontar el problema y acabar con el tr\u00e1fico de armas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres hijos y una hija de esta tierra, cuatro personas, cuatro sue\u00f1os: Abraham Lincoln, la libertad; Martin Luther King, una libertad que se vive en la pluralidad y la no exclusi\u00f3n; Dorothy Day, la justicia social y los derechos de las personas; y Thomas Merton, la capacidad de di\u00e1logo y la apertura a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuatro representantes del pueblo norteamericano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminar\u00e9 mi visita a su Pa\u00eds en Filadelfia, donde participar\u00e9 en el Encuentro Mundial de las Familias. He querido que en todo este Viaje Apost\u00f3lico la familia fuese un tema recurrente. Cu\u00e1n fundamental ha sido la familia en la construcci\u00f3n de este Pa\u00eds. Y cu\u00e1n digna sigue siendo de nuestro apoyo y aliento. No puedo esconder mi preocupaci\u00f3n por la familia, que est\u00e1 amenazada, quiz\u00e1s como nunca, desde el interior y desde el exterior. Las relaciones fundamentales son puestas en duda, como el mismo fundamento del matrimonio y de la familia. No puedo m\u00e1s que confirmar no s\u00f3lo la importancia, sino por sobre todo, la riqueza y la belleza de vivir en familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De modo particular quisiera llamar su atenci\u00f3n sobre aquellos componentes de la familia que parecen ser los m\u00e1s vulnerables, es decir, los j\u00f3venes. Muchos tienen delante un futuro lleno de innumerables posibilidades, muchos otros parecen desorientados y sin sentido, prisioneros en un laberinto de violencia, de abuso y desesperaci\u00f3n. Sus problemas son nuestros problemas. No nos es posible eludirlos. Hay que afrontarlos juntos, hablar y buscar soluciones m\u00e1s all\u00e1 del simple tratamiento nominal de las cuestiones. Aun a riesgo de simplificar, podr\u00edamos decir que existe una cultura tal que empuja a muchos j\u00f3venes a no poder formar una familia porque est\u00e1n privados de oportunidades de futuro. Sin embargo, esa misma cultura concede a muchos otros, por el contrario, tantas oportunidades, que tambi\u00e9n ellos se ven disuadidos de formar una familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una Naci\u00f3n es considerada grande cuando defiende la libertad, como hizo Abraham Lincoln; cuando genera una cultura que permita a sus hombres \u00abso\u00f1ar\u00bb con plenitud de derechos para sus hermanos y hermanas, como intent\u00f3 hacer Martin Luther King; cuando lucha por la justicia y la causa de los oprimidos, como hizo Dorothy Day en su incesante trabajo; siendo fruto de una fe que se hace di\u00e1logo y siembra paz, al estilo contemplativo de Merton.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me he animado a esbozar algunas de las riquezas de su patrimonio cultural, del alma de su pueblo. Me gustar\u00eda que esta alma siga tomando forma y crezca, para que los j\u00f3venes puedan heredar y vivir en una tierra que ha permitido a muchos so\u00f1ar. Que Dios bendiga a Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/WhatsApp-Image-2020-07-03-at-14.02.39.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-12125\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/WhatsApp-Image-2020-07-03-at-14.02.39.jpeg\" alt=\"\" width=\"412\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/WhatsApp-Image-2020-07-03-at-14.02.39.jpeg 412w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/WhatsApp-Image-2020-07-03-at-14.02.39-241x300.jpeg 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 412px) 100vw, 412px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pastoral para la Comunicaci\u00f3n. \u2013 En la conmemoraci\u00f3n de la Independencia de los Estados Unidos de Am\u00e9rica compartimos el c\u00e9lebre discurso que el Papa Francisco pronunci\u00f3 desde el balc\u00f3n del Capitolio ante el Congreso&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":101012,"featured_media":12125,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[20,14,1],"tags":[],"class_list":["post-12124","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","category-ultimas-noticias","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101012"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12124"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12124\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12128,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12124\/revisions\/12128"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12125"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}