{"id":1224,"date":"2011-04-22T04:00:00","date_gmt":"2011-04-22T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/todo\/"},"modified":"2011-04-22T04:00:00","modified_gmt":"2011-04-22T11:00:00","slug":"todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/todo\/","title":{"rendered":"&#8220;Todo est\u00e1 cumplido&#8221;, e inclinando la cabeza, entreg\u00f3 el esp\u00edritu"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">VIERNES SANTO<\/font><\/font><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><font size=\"3\"><font color=\"#000000\"><strong><span style=\"font-family: Arial\">Pasi&oacute;n de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo seg&uacute;n San Juan 18,1-19,42.<\/span><\/strong><\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font color=\"#000000\"><strong><\/strong><strong><\/strong><\/font><\/font><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Entonces llevaron a Jes&uacute;s de casa de Caif&aacute;s al pretorio. Era muy de ma&ntilde;ana y ellos no entraron en el palacio para no incurrir en impureza y poder as&iacute; comer la cena de Pascua.<\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Sali&oacute; Pilato a donde estaban ellos, y les dijo: &laquo;&iquest;De qu&eacute; acusan a este hombre?&raquo;<span>&nbsp; <\/span>Le contestaron: &quot;Si &eacute;ste no fuera un malhechor, no te lo hubi&eacute;ramos tra&iacute;do&quot;. Pilato les dijo: &quot;Pues ll&eacute;venselo y j&uacute;zguenlo seg&uacute;n su ley&rdquo; Los jud&iacute;os le respondieron: &quot;No estamos autorizados para dar muerte a nadie&quot;. <\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">&nbsp;As&iacute; se cumpli&oacute; lo que hab&iacute;a dicho Jes&uacute;s, indicando de qu&eacute; muerte iba a morir. Entr&oacute; otra vez Pilato en el pretorio, llam&oacute; a Jes&uacute;s y le dijo: &quot;&iquest;Eres t&uacute; el rey de los judios?&quot; Jes&uacute;s le contest&oacute;: &quot;&iquest;Eso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?&quot; Pilato le respondi&oacute;: &quot;&iquest;Acaso soy yo jud&iacute;o? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a m&iacute;. &iquest;Qu&eacute; es lo que has hecho?&quot; Jes&uacute;s le contest&oacute;: &quot;Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores habr&iacute;an luchado para que no cayera yo en manos de los jud&iacute;os. Pero mi Reino no es de aqu&iacute;&quot;. Pilato le dijo: &quot;&iquest;Conque t&uacute; eres rey?&quot; Jes&uacute;s le contest&oacute;: &quot;T&uacute; lo has dicho. Soy rey. Yo nac&iacute; y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz&quot;. Pilato le dijo: &quot;&iquest; Y qu&eacute; es la verdad?&quot;<\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">&nbsp;Dicho esto, sali&oacute; otra vez a donde estaban los jud&iacute;os y les dijo: &quot;No encuentro en &eacute;l ninguna culpa. Entre ustedes es costumbre que por Pascua ponga en libertad a un preso. &iquest;Quieren que les suelte al rey de los jud&iacute;os?&quot; Pero todos ellos gritaron: &ldquo;&iexcl;No, a &eacute;se no! &iexcl;A Barrab&aacute;s!&quot; (El tal Barrab&aacute;s era un bandido). Entonces Pilatos tom&oacute; a Jes&uacute;s y lo mand&oacute; azotar. Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza, le echaron encima un manto color p&uacute;rpura, y acerc&aacute;ndose a &eacute;l, le dec&iacute;an: &ldquo;&iexcl;Viva el rey de los jud&iacute;os!&quot;.Y le daban de bofetadas.<\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Pilato sali&oacute; otra vez afuera y les dijo: &quot;Aqu&iacute; lo traigo para que sepan que no encuentro en &eacute;l ninguna culpa&quot;. Sali&oacute;, pues, Jes&uacute;s, llevando la corona de espinas y el manto color p&uacute;rpura. Pilato les dijo: &quot;Aqu&iacute; est&aacute; el hombre&#39;&#8209;&#39; <\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">&nbsp;Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y sus servidores gritaron: &ldquo;&iexcl;Crucif&iacute;calo, crucif&iacute;calo!&quot; Pilato les dijo: &quot;Ll&eacute;venselo ustedes y crucif&iacute;quenlo, porque yo no encuentro culpa en &eacute;l&#39; Los jud&iacute;os le contestaron: &quot;Nosotros tenemos una ley y seg&uacute;n esa ley tiene que morir, porque se ha declarado Hijo de Dios&quot;. Cuando Pilato oy&oacute; estas palabras, se asust&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, y entrando otra vez en el pretorio, dijo a Jes&uacute;s: &quot;&iquest;De d&oacute;nde eres t&uacute;?&quot; Pero Jes&uacute;s no le respondi&oacute;. Pilato le dijo entonces: &quot;&iquest;A m&iacute; no me hablas? &iquest;No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte? &quot;Jes&uacute;s le contest&oacute;: &quot;No tendr&iacute;as ninguna autoridad sobre m&iacute;, si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso, el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor&quot;. Desde ese momento Pilato trataba de soltarlo, pero los jud&iacute;os gritaban: &ldquo;&iexcl;Si sueltas a &eacute;se, no eres amigo del C&eacute;sar!&quot; Al o&iacute;r estas palabras, Pilato sac&oacute; a Jes&uacute;s y lo sent&oacute; en el tribunal, en el sitio que llaman &quot;el Enlosado&quot; (en hebreo G&aacute;bbata).<\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">&nbsp;Era el d&iacute;a de la preparaci&oacute;n de la Pascua, hacia el mediod&iacute;a. Y dijo Pilato a los jud&iacute;os: &quot;Aqu&iacute; tienen a su rey&quot;. Ellos gritaron: &ldquo;&iexcl;Fuera, fuera! Crucif&iacute;calo!&quot; Pilato les dijo: &quot;&iquest;A su rey voy a crucificar?&quot; Contestaron los sumos sacerdotes: &quot;No tenemos m&aacute;s rey que el C&eacute;sar&quot;. Entonces se lo entreg&oacute; para que lo crucificaran.<\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">&nbsp;Tomaron a Jes&uacute;s, y &eacute;l, cargando con la cruz, se dirigi&oacute; hacia el sitio llamado &quot;la Calavera&quot; (que en hebreo se dice G&oacute;lgota), donde lo crucificaron, y con &eacute;l a otros dos, uno de cada lado, y en medio Jes&uacute;s. Pilato mand&oacute; escribir un letrero y ponerlo encima de la cruz; en &eacute;l estaba escrito: &#39;Jes&uacute;s el nazareno, el rey de los jud&iacute;os&#39;. Leyeron el letrero muchos jud&iacute;os, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jes&uacute;s y estaba escrito en hebreo, lat&iacute;n y griego. Entonces los sumos sacerdotes de los jud&iacute;os le dijeron a Pilato: &quot;No escribas: &#39;El rey de los jud&iacute;os&#39;, sino: &#39;Este ha dicho: Soy rey de los jud&iacute;os&#39; Pilato les contest&oacute;: &quot;Lo escrito, escrito est&aacute;&quot;. <\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">&nbsp;Cuando crucificaron a Jes&uacute;s, los soldados cogieron su ropa e hicieron cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la t&uacute;nica. Era una t&uacute;nica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba a abajo. Por eso se dijeron: &quot;No la rasguemos, sino echemos suertes para ver a qui&eacute;n le toca&quot;. As&iacute; se cumpli&oacute; lo que dice la Escritura: &#39;Se repartieron mi ropa y echaron a suerte mi t&uacute;nica&#39;. Y eso hicieron los soldados. <\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">&nbsp;Junto a la cruz de Jes&uacute;s estaban su madre, la hermana de su madre, Mar&iacute;a la de Cleof&aacute;s, y Mar&iacute;a Magdalena. Al ver a su madre y junto a ella al disc&iacute;pulo que tanto quer&iacute;a, Jes&uacute;s dijo a su madre: &quot;Mujer, ah&iacute; est&aacute; tu hijo&quot;. Luego dijo al disc&iacute;pulo: &quot;Ah&iacute; est&aacute; tu madre&quot;. Y desde entonces el disc&iacute;pulo se la llev&oacute; a vivir con &eacute;l. <\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Despu&eacute;s de esto, sabiendo Jes&uacute;s que todo hab&iacute;a llegado a su t&eacute;rmino, para que se cumpliera la Escritura dijo: &quot;Tengo sed&quot;. Hab&iacute;a all&iacute; un jarro lleno de vinagre. Los soldados sujetaron una esponja empapada en vinagre a una ca&ntilde;a de hisopo y se la acercaron a la boca. Jes&uacute;s prob&oacute; el vinagre y dijo: &quot;Todo est&aacute; cumplido&quot;, e inclinando la cabeza, entreg&oacute; el esp&iacute;ritu.<span>&nbsp; <\/span><\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Los jud&iacute;os entonces, como era el d&iacute;a de la Preparaci&oacute;n, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el s&aacute;bado, porque aquel s&aacute;bado era un d&iacute;a solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que hab&iacute;an crucificado con &eacute;l; pero al llegar a Jes&uacute;s, viendo que ya hab&iacute;a muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados con la lanza le traspas&oacute; el costado y al punto sali&oacute; sangre y agua. El que lo vio da testimonio y su testimonio es verdadero y &eacute;l sabe que dice verdad, para que tambi&eacute;n vosotros cre&aacute;is. Esto ocurri&oacute; para que se cumpliera la Escritura: &laquo;No le quebrar&aacute;n un hueso&raquo;; y en otro lugar la Escritura dice: &laquo;Mirar&aacute;n al que atravesaron.&raquo;<\/font><\/font><\/span><strong><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\"><span>&nbsp;<\/span><\/font><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\"><\/font><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">ORATIO<\/font><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Al extender tus manos en la cruz, oh Cristo, colmaste al mundo con la ternura del Padre. Por eso entonamos un himno de victoria.<\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Te dejaste clavar en la cruz para derramar sobre todos la luz de tu perd&oacute;n, y de tu pecho traspasado fluye hasta nosotros el r&iacute;o de la vida.<\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Oh Cristo, amor crucificado hasta el fin del mundo en los miembros de tu cuerpo, haz que hoy podamos comulgar con tu pasi&oacute;n y muerte para poder gustar tu gloria de Resucitado. Am&eacute;n.<\/font><\/font><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">PARA LA LECTURA ESPIRITUAL<\/font><\/font><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Hoy la Iglesia nos invita a un gesto que quiz&aacute;s para los gustos modernos resulte un tanto superado: la adoraci&oacute;n y beso de la cruz. Pero se trata de un gesto excepcional. El rito prev&eacute; que se vaya desvelando lentamente la cruz, exclamando tres veces: &quot;Mirad el &aacute;rbol de la cruz, donde estuvo clavada la salvaci&oacute;n del mundo&quot;. Y el pueblo responde: &quot;Venid a adorarlo&quot;.<\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">El motivo de esta triple aclamaci&oacute;n est&aacute; claro. No se puede descubrir de una vez la escena del Crucificado que la Iglesia proclama como la suprema revelaci&oacute;n de Dios. Y cuando lentamente se desvela la cruz, mirando esta escena de sufrimiento y martirio con una actitud de adoraci&oacute;n, podemos reconocer al Salvador en ella. Ver al Omnipotente en la escena de la debilidad, de la fragilidad, del desfallecimiento, de la derrota, es el misterio del Viernes Santo al que Ios fieles nos acercamos por medio de la adoraci&oacute;n.<\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">La respuesta &quot;Venid a adorarlo&quot; significa ir hacia &eacute;l y besar. El beso de un hombre lo entreg&oacute; a la muerte; cuando fue objeto de nuestra violencia es cuando fue salvada la humanidad, descubriendo el verdadero rostro de Dios, al que nos podemos volver para tener vida, ya que s&oacute;lo vive quien est&aacute; con el Se&ntilde;or. Besando a Cristo, se besan todas las heridas del mundo, las heridas de la humanidad, las recibidas <em>y <\/em>las inferidas, las que Ios otros nos han infligido <em>y <\/em>las que hemos hecho nosotros. Aun m&aacute;s: besando a Cristo besamos nuestras heridas, las que tenemos abiertas por no ser amados.<\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Pero hoy, experimentando que uno se ha puesto en nuestras manos y ha asumido el mal del mundo, nuestras heridas han sido amadas. En &eacute;l podemos amar nuestras heridas transfiguradas. Este beso que la Iglesia nos invita a dar hoy es el beso del cambio de vida. Cristo, desde la cruz, ha derramado la vida, y nosotros, bes&aacute;ndolo, acogemos su beso, es decir, su expirar amor, que nos hace respirar, revivir. S&oacute;lo en el interior del amor de Dios se puede participar en el sufrimiento, en la cruz de Cristo, que, en el Esp&iacute;ritu Santo, nos hace gustar del poder de la resurrecci&oacute;n y del sentido salv&iacute;fico del dolor (M. I. Rupnik, <em>Omelie di pascua. Venerdi santo, <\/em>Roma 1998, 47-53).<\/font><\/font><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Mons. Salvador Cisneros G.<\/font><\/font><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><strong><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Parroquia Santa Teresa de &Aacute;vila<\/font><\/font><\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIERNES SANTO Pasi&oacute;n de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo seg&uacute;n San Juan 18,1-19,42. Entonces llevaron a Jes&uacute;s de casa de Caif&aacute;s al pretorio. 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