{"id":12256,"date":"2020-08-04T11:31:37","date_gmt":"2020-08-04T18:31:37","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=12256"},"modified":"2020-08-04T11:31:37","modified_gmt":"2020-08-04T18:31:37","slug":"vigente-la-carta-que-el-papa-francisco-escribiera-a-los-sacerdotes-en-la-memoria-liturgica-del-santo-cura-de-ars","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/vigente-la-carta-que-el-papa-francisco-escribiera-a-los-sacerdotes-en-la-memoria-liturgica-del-santo-cura-de-ars\/","title":{"rendered":"Vigente la Carta que el Papa Francisco escribiera a los sacerdotes en la memoria lit\u00fargica del Santo Cura de Ars"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0\u201cMis hermanos presb\u00edteros, sin hacer ruido se empe\u00f1an en cuidar y acompa\u00f1ar sus comunidades\u201d \u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pastoral para la Comunicaci\u00f3n. \u2013 La Carta que el Papa Francisco escribiera con ocasi\u00f3n del 160\u00b0 aniversario de la muerte del Cura de Ars hace un a\u00f1o el 04 de agosto del 2019, contin\u00faa siendo un faro para la encrucijada de la vocaci\u00f3n sacerdotal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una carta que expresa aliento y cercan\u00eda\u00a0a los \u201chermanos presb\u00edteros, que, sin hacer ruido, \u2018lo dejan todo\u2019 para estar empe\u00f1ados en el d\u00eda a d\u00eda de sus comunidades, a los que trabajan en la \u2018trinchera\u2019, a quienes \u2018dan la cara\u2019 cotidianamente y sin darse tanta importancia, a fin de que el Pueblo de Dios est\u00e9 cuidado y acompa\u00f1ado\u201d. \u201cMe dirijo a cada uno de Ustedes \u2013 escrib\u00eda el Papa &#8211; que tantas veces, de manera desapercibida y sacrificada, en el cansancio o la fatiga, la enfermedad o la desolaci\u00f3n, asumen la misi\u00f3n como servicio a Dios y a su gente e, incluso con todas las dificultades del camino, escriben las p\u00e1ginas m\u00e1s hermosas de la vida sacerdotal\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Subrayamos las 4 claves de la misiva que en este momento actual son de vital importancia en la vida del ministerio presbiteral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.- Dolor<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Carta inicia con una mirada al esc\u00e1ndalo de los abusos: \u201cEn estos \u00faltimos tiempos hemos podido o\u00edr con mayor claridad el grito, tantas veces silencioso y silenciado, de hermanos nuestros, v\u00edctimas de abuso de poder, conciencia y sexual por parte de ministros ordenados\u201d. Francisco explica que \u201csin negar y repudiar el da\u00f1o causado por algunos hermanos nuestros ser\u00eda injusto no reconocer a tantos sacerdotes que, de manera constante y honesta, entregan todo lo que son y tienen por el bien de los dem\u00e1s\u201d. \u201cSon innumerables \u2013 precisa el Papa &#8211; los sacerdotes que hacen de su vida una obra de misericordia en regiones o situaciones tantas veces inh\u00f3spitas, alejadas o abandonadas incluso a riesgo de la propia vida\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Obispo de Roma les agradece \u201cel valiente y constante ejemplo\u201d recordando que \u201clos tiempos de purificaci\u00f3n eclesial que vivimos nos har\u00e1n m\u00e1s alegres y sencillos y ser\u00e1n, en un futuro no lejano, muy fecundos. \u00a1No nos desanimemos!\u201d,\u00a0les dice el Pont\u00edfice, porque El Se\u00f1or est\u00e1 purificando a su Esposa y nos est\u00e1 convirtiendo a todos a S\u00ed. Nos permite experimentar la prueba para que entendamos que sin \u00c9l somos polvo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2.- Gratitud<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda palabra clave es \u201cgratitud\u201d. Recuerda que \u201cla vocaci\u00f3n, m\u00e1s que una elecci\u00f3n nuestra, es respuesta a un llamado gratuito del Se\u00f1or\u201d. Retomando la ense\u00f1anza de un maestro de vida sacerdotal de su pa\u00eds natal, el Papa exhorta \u201ca volver a esos momentos luminosos en que experimentamos el llamado del Se\u00f1or a consagrar toda nuestra vida a su servicio\u201d, a aquel \u201cs\u00ed\u201d crecido \u201cen el seno de una comunidad cristiana\u201d. \u201cEn momentos de tribulaci\u00f3n, fragilidad, as\u00ed como en los de debilidad y manifestaci\u00f3n de nuestros l\u00edmites, cuando la peor de todas las tentaciones es quedarse rumiando la desolaci\u00f3n\u00a0fragmentando la mirada, el juicio y el coraz\u00f3n\u201d, es \u201ccrucial\u201d, explica Francisco, no s\u00f3lo no perder la memoria agradecida del paso del Se\u00f1or por nuestra vida que nos invit\u00f3 a jug\u00e1rnosla por \u00c9l y por su Pueblo\u201d. \u201cEl agradecimiento siempre es un \u201carma poderosa\u201d. S\u00f3lo si somos capaces de contemplar y agradecer concretamente todos los gestos de amor, generosidad, solidaridad y confianza, as\u00ed como de perd\u00f3n, paciencia, aguante y compasi\u00f3n con los que fuimos tratados, dejaremos al Esp\u00edritu regalarnos ese aire fresco capaz de renovar (y no emparchar) nuestra vida y misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa agradece a los hermanos sacerdotes por la \u201cfidelidad a los compromisos contra\u00eddos. Es todo un signo que, en una sociedad y una cultura que convirti\u00f3\u00a0\u2018lo gaseoso\u2019 en valor, existan personas que apuesten y busquen asumir compromisos que exigen toda la vida\u201d. \u201cGracias por la alegr\u00eda con la que han sabido entregar sus vidas\u201d \u2013 contin\u00faa diciendo el Papa \u2013 \u201cpor buscar fortalecer los v\u00ednculos de fraternidad y amistad en el presbiterio y con vuestro obispo\u201d. \u201cGracias por el testimonio de perseverancia y &#8216;aguante&#8217; (<em>hypomon\u00e9<\/em>) en la entrega pastoral que tantas veces, movidos por la\u00a0<em>parres\u00eda\u00a0<\/em>del pastor nos lleva a luchar con el Se\u00f1or en la oraci\u00f3n, como Mois\u00e9s en aquella valiente y hasta riesgosa intercesi\u00f3n por el pueblo\u201d. \u201cGracias, por celebrar diariamente la Eucarist\u00eda y apacentar con misericordia en el sacramento de la reconciliaci\u00f3n, sin rigorismos ni laxismos, haci\u00e9ndose cargo de las personas y acompa\u00f1\u00e1ndolas en el camino de conversi\u00f3n\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa agradece tambi\u00e9n por ungir y anunciar a todos, &#8220;con ardor\u201d. \u201cGracias por las veces en que, dej\u00e1ndose conmover en las entra\u00f1as, han acogido a los ca\u00eddos, curado sus heridas&#8230;\u201d \u201cNada urge tanto como esto: proximidad, cercan\u00eda, hacernos cercanos a la carne del hermano sufriente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3.- <\/strong><strong>\u00c1nimo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera palabra es \u201c\u00e1nimo\u201d. \u201cAcompa\u00f1arlos a renovar nuestro \u00e1nimo sacerdotal, fruto ante todo de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en nuestras vidas\u201d. \u201cLa misi\u00f3n a la que fuimos llamados no entra\u00f1a ser inmunes al sufrimiento, al dolor e inclusive a la incomprensi\u00f3n; al contrario, nos pide mirarlos de frente y asumirlos para dejar que el Se\u00f1or los transforme y nos configure m\u00e1s a \u00c9l\u201d. Un buen &#8216;test&#8217; para conocer c\u00f3mo est\u00e1 el coraz\u00f3n de pastor &#8211; dice Francisco \u2013 \u201ces preguntarnos c\u00f3mo enfrentamos el dolor.\u201d Muchas veces se puede actuar como el levita o el sacerdote de la par\u00e1bola que dan un rodeo e ignoran al hombre ca\u00eddo, otras veces \u201cse acercan mal, lo intelectualizan refugi\u00e1ndose en lugares comunes: \u2018la vida es as\u00ed\u2019, \u2018no se puede hacer nada\u2019, dando lugar al fatalismo y la desaz\u00f3n; o se acercan con una mirada de preferencias selectivas que lo \u00fanico que genera es aislamiento y exclusi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa se\u00f1ala otra \u201cactitud sutil y peligrosa\u201d, que Bernanos defini\u00f3 \u201cel m\u00e1s preciado de los elixires del demonio\u201d, es decir, \u201cuna\u00a0<em>tristeza dulzona,<\/em>\u00a0que los padres de Oriente llamaban acedia\u201d. \u201cLa tristeza que paraliza el \u00e1nimo de continuar con el trabajo, con la oraci\u00f3n\u201d,\u00a0que \u201cvuelve est\u00e9ril todo intento de transformaci\u00f3n y conversi\u00f3n propagando resentimiento y animosidad\u201d. \u00a0\u201cPidamos y hagamos pedir al Esp\u00edritu que &#8220;venga a despertarnos, &#8211; afirma el Papa &#8211; a pegarnos un sacud\u00f3n en nuestra modorra, a liberarnos de la inercia. Desafiemos las costumbres, abramos bien los ojos, los o\u00eddos y sobre todo el coraz\u00f3n, para dejarnos descolocar por lo que sucede a nuestro alrededor y por el grito de la Palabra viva y eficaz del Resucitado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.- Alabanza<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es imposible hablar de gratitud y aliento sin contemplar a Mar\u00eda que \u201cnos ense\u00f1a la alabanza capaz de abrir la mirada al futuro y devolver la esperanza al presente\u201d. Porque Mirar a Mar\u00eda \u201ces volver a creer en lo revolucionario de la ternura y del cari\u00f1o\u201d. Por ello, concluye el Papa, \u201csi alguna vez nos sentimos tentados de aislarnos y encerrarnos en nosotros mismos y en nuestros proyectos protegi\u00e9ndonos de los caminos siempre polvorientos de la historia, o si el lamento, la queja, la cr\u00edtica o la iron\u00eda se adue\u00f1an de nuestro accionar sin ganas de luchar, de esperar y de amar\u2026\u00a0 miremos a Mar\u00eda para que limpie nuestra mirada de toda \u201cpelusa\u201d que puede estar impidi\u00e9ndonos ser atentos y despiertos para contemplar y celebrar a Cristo que Vive en medio de su Pueblo\u201d.<\/p>\n<p>Para leer la Carta Completa:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/letters\/2019\/documents\/papa-francesco_20190804_lettera-presbiteri.html\">http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/letters\/2019\/documents\/papa-francesco_20190804_lettera-presbiteri.html<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/f06e2894-107d-4cc0-9452-25a2eaab30fb.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-12257\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/f06e2894-107d-4cc0-9452-25a2eaab30fb.jpg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"585\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/f06e2894-107d-4cc0-9452-25a2eaab30fb.jpg 1280w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/f06e2894-107d-4cc0-9452-25a2eaab30fb-300x137.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/f06e2894-107d-4cc0-9452-25a2eaab30fb-768x351.jpg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/f06e2894-107d-4cc0-9452-25a2eaab30fb-1024x468.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u201cMis hermanos presb\u00edteros, sin hacer ruido se empe\u00f1an en cuidar y acompa\u00f1ar sus comunidades\u201d \u00a0 Pastoral para la Comunicaci\u00f3n. \u2013 La Carta que el Papa Francisco escribiera con ocasi\u00f3n del 160\u00b0 aniversario de la&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":101012,"featured_media":12257,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[20,14],"tags":[],"class_list":["post-12256","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101012"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12256"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12258,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12256\/revisions\/12258"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12257"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}