{"id":13120,"date":"2021-04-08T12:54:52","date_gmt":"2021-04-08T19:54:52","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=13120"},"modified":"2021-04-08T12:56:08","modified_gmt":"2021-04-08T19:56:08","slug":"celebrar-la-divina-misericordia-nos-llama-a-vivir-la-carta-apostolica-misericordia-et-misera-de-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/celebrar-la-divina-misericordia-nos-llama-a-vivir-la-carta-apostolica-misericordia-et-misera-de-papa-francisco\/","title":{"rendered":"Celebrar la Divina Misericordia: Nos llama a vivir la Carta Apost\u00f3lica \u201cMisericordia et misera\u201d de Papa Francisco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Pastoral para la Comunicaci\u00f3n.- El II domingo del tiempo lit\u00fargico de la pascua se celebra el domingo dedicado a la Divina Misericordia. Por lo cual, traemos a la memoria la Carta Apost\u00f3lica \u201cMisericordia et misera\u201d del Papa Francisco que entrego a la Iglesia al concluir el Jubileo Extraordinario de la Misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n\u00a0 compartimos algunos numerales de la misiva:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>1.-Este es el tiempo de la misericordia<\/em>. Cada d\u00eda de nuestra vida est\u00e1 marcado por la presencia de Dios, que gu\u00eda nuestros pasos con el poder de la gracia que el Esp\u00edritu infunde en el coraz\u00f3n para plasmarlo y hacerlo capaz de amar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.-<em>Es el tiempo de la misericordia\u00a0<\/em>para todos y cada uno, para que nadie piense que est\u00e1 fuera de la cercan\u00eda de Dios y de la potencia de su ternura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.-<em>Es el tiempo de la misericordia,\u00a0<\/em>para que los d\u00e9biles e indefensos, los que est\u00e1n lejos y solos sientan la presencia de hermanos y hermanas que los sostienen en sus necesidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.-<em>Es el tiempo de la misericordia,\u00a0<\/em>para que los pobres sientan la mirada de respeto y atenci\u00f3n de aquellos que, venciendo la indiferencia, han descubierto lo que es fundamental en la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.-<em>Es el tiempo de la misericordia,\u00a0<\/em>para que cada pecador no deje de pedir perd\u00f3n y de sentir la mano del Padre que acoge y abraza siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.-<em>La misericordia no puede ser un par\u00e9ntesis en la vida de la Iglesia<\/em>, sino que constituye su misma existencia, que manifiesta y hace tangible la verdad profunda del Evangelio. Todo se revela en la misericordia; todo se resuelve en el amor misericordioso del Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.-<em>Ningun pecador arrepentido delante de la misericordia de Dios queda sin el abrazo de su perd\u00f3n<\/em>. Por este motivo, ninguno de nosotros puede poner condiciones a la misericordia; ella ser\u00e1 siempre un acto de gratuidad del Padre celeste, un amor incondicionado e inmerecido. No podemos correr el riesgo de oponernos a la plena libertad del amor con el cual Dios entra en la vida de cada persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8.-<em>La misericordia es esta acci\u00f3n concreta del amor<\/em> que, perdonando, transforma y cambia la vida. As\u00ed se manifiesta su misterio divino. Dios es misericordioso (cf.\u00a0<em>Ex\u00a0<\/em>34,6), su misericordia dura por siempre (cf.\u00a0<em>Sal<\/em>\u00a0136), de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n abraza a cada persona que se conf\u00eda a \u00e9l y la transforma, d\u00e1ndole su misma vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9.-<em>Experimentar la misericordia produce alegr\u00eda<\/em>. No permitamos que las aflicciones y preocupaciones nos la quiten; que permanezca bien arraigada en nuestro coraz\u00f3n y nos ayude a mirar siempre con serenidad la vida cotidiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10.-<em>Es tiempo de mirar hacia adelante <\/em>y de comprender c\u00f3mo seguir viviendo con fidelidad, alegr\u00eda y entusiasmo la riqueza de la misericordia divina. Nuestras comunidades continuar\u00e1n con vitalidad y dinamismo la obra de la nueva evangelizaci\u00f3n en la medida en que la \u00abconversi\u00f3n pastoral\u00bb que estamos llamados a vivir, se plasme cada d\u00eda, gracias a la fuerza renovadora de la misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11.-<em>Llamados a\u00a0celebrar\u00a0la misericordia<\/em>. Cu\u00e1nta riqueza contiene la oraci\u00f3n de la Iglesia cuando invoca a Dios como Padre misericordioso. En la liturgia, la misericordia no s\u00f3lo se evoca con frecuencia, sino que se recibe y se vive. Desde el inicio hasta el final de la\u00a0<em>celebraci\u00f3n eucar\u00edstica<\/em>, la misericordia aparece varias veces en el di\u00e1logo entre la asamblea orante y el coraz\u00f3n del Padre, que se alegra cada vez que puede derramar su amor misericordioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12.-<em>La\u00a0Biblia\u00a0es la gran historia que narra las maravillas de la misericordia de Dios<\/em>. Cada una de sus p\u00e1ginas est\u00e1 impregnada del amor del Padre que desde la creaci\u00f3n ha querido imprimir en el universo los signos de su amor. Ser\u00eda oportuno que cada comunidad, en un domingo del A\u00f1o lit\u00fargico, renovase su compromiso en favor de la difusi\u00f3n, el conocimiento y la profundizaci\u00f3n de la Sagrada Escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13.-<em>La misericordia tiene tambi\u00e9n el rostro de la\u00a0consolaci\u00f3n<\/em>. \u00abConsolad, consolad a mi pueblo\u00bb (<em>Is<\/em>\u00a040,1), son las sentidas palabras que el profeta pronuncia tambi\u00e9n hoy, para que llegue una palabra de esperanza a cuantos sufren y padecen. No nos dejemos robar nunca la esperanza que proviene de la fe en el Se\u00f1or resucitado. En un momento particular como el nuestro, caracterizado por la crisis de la familia, entre otras, es importante que llegue una palabra de consuelo a nuestras familias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14.-<em>La misericordia\u00a0renueva\u00a0y\u00a0redime<\/em>, porque es el encuentro de dos corazones: el de Dios, que sale al encuentro, y el del hombre. Mientras este se va encendiendo, aquel lo va sanando: el coraz\u00f3n de piedra es transformado en coraz\u00f3n de carne (cf.\u00a0<em>Ez<\/em>\u00a036,26), capaz de amar a pesar de su pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15.-<em>Es el momento de dejar paso a la fantas\u00eda de la misericordia<\/em> para dar vida a tantas iniciativas nuevas, fruto de la gracia. La Iglesia necesita anunciar hoy esos \u00abmuchos otros signos\u00bb que Jes\u00fas realiz\u00f3 y que \u00abno est\u00e1n escritos\u00bb (<em>Jn\u00a0<\/em>20,30).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16.-<em>Con todo, las obras de misericordia corporal y espiritual<\/em> constituyen hasta nuestros d\u00edas una prueba de la incidencia importante y positiva de la misericordia como\u00a0<em>valor social<\/em>. Ella nos impulsa a ponernos manos a la obra para restituir la dignidad a millones de personas que son nuestros hermanos y hermanas, llamados a construir con nosotros una \u00abciudad fiable\u00bb. Las obras de misericordia tocan todos los aspectos de la vida de una persona. Podemos llevar a cabo una verdadera revoluci\u00f3n cultural a partir de la simplicidad de esos gestos que saben tocar el cuerpo y el esp\u00edritu, es decir la vida de las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17.- <em>La cultura de la misericordia<\/em> se va plasmando con la oraci\u00f3n asidua, con la d\u00f3cil apertura a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, la familiaridad con la vida de los santos y la cercan\u00eda concreta a los pobres. Es una invitaci\u00f3n apremiante a tener claro d\u00f3nde tenemos que comprometernos necesariamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pastoral para la Comunicaci\u00f3n.- El II domingo del tiempo lit\u00fargico de la pascua se celebra el domingo dedicado a la Divina Misericordia. 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