{"id":1327,"date":"2011-06-02T18:35:04","date_gmt":"2011-06-03T01:35:04","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/vivan\/"},"modified":"2011-06-02T18:35:04","modified_gmt":"2011-06-03T01:35:04","slug":"vivan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/vivan\/","title":{"rendered":"\u201cVivan de acuerdo a la vocaci\u00f3n que han recibido\u201d"},"content":{"rendered":"<p><!--[if gte mso 9]><xml>  <w:WordDocument>   <w:View>Normal<\/w:View>   <w:Zoom>0<\/w:Zoom>   <w:HyphenationZone>21<\/w:HyphenationZone>   <w:PunctuationKerning\/>   <w:ValidateAgainstSchemas\/>   <w:SaveIfXMLInvalid>false<\/w:SaveIfXMLInvalid>   <w:IgnoreMixedContent>false<\/w:IgnoreMixedContent>   <w:AlwaysShowPlaceholderText>false<\/w:AlwaysShowPlaceholderText>   <w:Compatibility>    <w:BreakWrappedTables\/>    <w:SnapToGridInCell\/>    <w:WrapTextWithPunct\/>    <w:UseAsianBreakRules\/>    <w:DontGrowAutofit\/>   <\/w:Compatibility>   <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4<\/w:BrowserLevel>  <\/w:WordDocument> <\/xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml>  <w:LatentStyles DefLockedState=\"false\" LatentStyleCount=\"156\">  <\/w:LatentStyles> <\/xml><![endif]--><!--[if !mso]><object  classid=\"clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D\" id=ieooui><\/object> \n\n<style> st1\\:*{behavior:url(#ieooui) } <\/style>\n\n <![endif]--><!--[if gte mso 10]> \n\n<style>  \/* Style Definitions *\/  table.MsoNormalTable \t{mso-style-name:\"Tabla normal\"; \tmso-tstyle-rowband-size:0; \tmso-tstyle-colband-size:0; \tmso-style-noshow:yes; \tmso-style-parent:\"\"; \tmso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; \tmso-para-margin:0cm; \tmso-para-margin-bottom:.0001pt; \tmso-pagination:widow-orphan; \tfont-size:10.0pt; \tfont-family:\"Times New Roman\"; \tmso-ansi-language:#0400; \tmso-fareast-language:#0400; \tmso-bidi-language:#0400;} <\/style>\n\n <![endif]-->  <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"itemauthor\"><span style=\"font-family: Arial\">Escrito por&nbsp; CEM <\/span><\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-family: Arial\">Mensaje de los Obispos a los sacerdotes, seminaristas y a todo el pueblo de Dios en su XCI Asamblea Plenaria<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"right\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"right\"><em><span style=\"font-family: Arial\">&ldquo;Vivan de acuerdo a la vocaci&oacute;n que han recibido&rdquo;<\/span><\/em><span style=\"font-family: Arial\"> (Ef 4,1)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\">1. Los Obispos de M&eacute;xico, reunidos en Asamblea Plenaria, les saludamos con afecto, y deseamos para ustedes la alegr&iacute;a y la paz de Cristo resucitado. En las condiciones dif&iacute;ciles que vivimos de pobreza, inseguridad y violencia, el Se&ntilde;or Jes&uacute;s, vencedor del mal y de la muerte, nos da la certeza de que con la verdad y la justicia, la libertad y el amor, podemos constituir una patria mejor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\">2. La crisis actual que experimenta la sociedad mexicana ha quebrantado muchos de los valores y virtudes que la han distinguido como un pueblo pac&iacute;fico y religioso. En la medida que se ha desarrollado el ego&iacute;smo, como un estilo de vida, surgen como consecuencia la desintegraci&oacute;n familiar, la b&uacute;squeda desenfrenada de poder, placer y riqueza, la p&eacute;rdida del respeto a la vida de las personas incluso desde antes de su nacimiento, el crecimiento de grupos criminales y la frustraci&oacute;n frente a la impunidad. Ante esta situaci&oacute;n, los disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s, especialmente los llamados al sacerdocio, hemos de ser testigos cre&iacute;bles de la Buena Nueva, para transformar la realidad y hacer presente el Reino de Dios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\">3. En esta XCI Asamblea Episcopal con el lema &ldquo;<em>Formaci&oacute;n de los disc&iacute;pulos pastores para el M&eacute;xico de Hoy<\/em>&rdquo;, hemos reflexionado acerca de la realidad de los presb&iacute;teros y seminaristas en nuestra naci&oacute;n, para alentar el esfuerzo cotidiano que exige su formaci&oacute;n y ministerio, de cara a la Misi&oacute;n Permanente que todos estamos llamados a realizar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\">4. Constatamos y valoramos que la mayor&iacute;a de los presb&iacute;teros se entregan permanentemente a la atenci&oacute;n pastoral de sus comunidades, siendo en medio de ellas hombres de comuni&oacute;n, misi&oacute;n y di&aacute;logo. Apreciamos profundamente el hero&iacute;smo, con el cual muchos sacerdotes, as&iacute; como personas consagradas y laicos comprometidos, han mantenido su servicio pastoral, a&uacute;n a riesgo de su vida, en regiones fuertemente golpeadas por grupos criminales. Con la predicaci&oacute;n del Evangelio del perd&oacute;n y de la paz, de la vida y del progreso, del esfuerzo y de la generosidad, los sacerdotes han contribuido notablemente a la construcci&oacute;n de nuestro pueblo. Les agradecemos su entrega generosa. Dios escribir&aacute; sus nombres en el Libro de la Vida.  Tambi&eacute;n, con humildad y dolor, reconocemos las fallas en la vida y en el ministerio sacerdotal. Todos nos reconocemos necesitados de conversi&oacute;n personal y pastoral, a fin de ser pastores muy sensibles al sufrimiento que vive el pueblo. Queremos tambi&eacute;n acercarnos caritativamente a las v&iacute;ctimas de esta crueldad inhumana a semejanza de Cristo, el Buen Pastor.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\">5. Saludamos con alegr&iacute;a y entusiasmo a todos los alumnos de nuestros seminarios, porque, llamados por Cristo, han elegido consagrarse al servicio de Dios y de sus hermanos, y los invitamos a aceptar con gozo los esfuerzos y renuncias que exige su proceso formativo. La vocaci&oacute;n es un don de Dios que compromete a toda comunidad, particularmente a la familia creyente, pues en ella se cultivan los valores de la entrega de s&iacute; mismo, del servicio, de la generosidad y de la pr&aacute;ctica de la fe. Por lo cual animamos los esfuerzos pastorales dirigidos a consolidar a las familias cristianas en la unidad y en la vivencia de la fe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\">6. El proyecto actual de la Iglesia en Am&eacute;rica Latina nos apremia a fortalecer la formaci&oacute;n durante los a&ntilde;os en el Seminario y la continuaci&oacute;n durante el ministerio, como un discipulado continuo, que permita al llamado que aspira al sacerdocio, la madurez adecuada a cada etapa de su formaci&oacute;n. S&oacute;lo entonces, nuestro fruto ser&aacute; abundante y permanente (cf. Jn. 15, 16).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\">7. Como padres y amigos de los sacerdotes, los obispos queremos propiciar la fraternidad solidaria en nuestros presbiterios, para que en este ambiente familiar nos ayudemos mutuamente a vivir y crecer en nuestro ministerio. Con este mismo esp&iacute;ritu queremos atender con especial cuidado a aquellos hermanos presb&iacute;teros y di&aacute;conos que enfrentan situaciones delicadas en su vida o en su labor pastoral.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\">8. Invitamos a todos los sacerdotes a que asuman la formaci&oacute;n integral, como un proceso constante que debe vivirse cada d&iacute;a y que no puede reducirse a actividades aisladas. Hemos de impulsar nuestro encuentro cotidiano con Jes&uacute;s, a trav&eacute;s de la oraci&oacute;n, de la <em>lectio divina<\/em>, de la Eucarist&iacute;a y de la reflexi&oacute;n del propio ministerio, para transparentar a Cristo, Buen Pastor, en la caridad pastoral.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\">9. Reconocemos la importante labor de los formadores de nuestros seminarios, y los invitamos a continuar prestando este valioso servicio pastoral a la Iglesia, asumiendo y aplicando las nuevas orientaciones formativas, que conducen al compromiso pastoral y la b&uacute;squeda de la formaci&oacute;n permanente. Los exhortamos para que como disc&iacute;pulos de Cristo sigan acompa&ntilde;ando a los alumnos con cercan&iacute;a, buscando siempre los mejores recursos pedag&oacute;gicos, para introducirlos en la comuni&oacute;n con Dios, en el desarrollo humano, en el cultivo de la inteligencia y de la creatividad pastoral.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\">10. Con ocasi&oacute;n del 60&ordm; aniversario de la ordenaci&oacute;n sacerdotal de SS Benedicto XVI, les invitamos a ofrecer una &ldquo;<em>Corona de Oraci&oacute;n<\/em>&rdquo; ante Jes&uacute;s-Eucarist&iacute;a, en gratitud a Dios por su vida y servicio sacerdotal. En tanto, hagamos m&aacute;s ferviente nuestra s&uacute;plica al Se&ntilde;or, para que env&iacute;e operarios a Su mies, y mediante el don del Esp&iacute;ritu, sostenga el esfuerzo de los llamados y nos de congruencia a quienes nos hemos ya consagrado a Su servicio. Que la Sant&iacute;sima Virgen Mar&iacute;a, Madre de los sacerdotes y modelo de disponibilidad, alegr&iacute;a y fidelidad, nos auxilie y nos aliente a mantenernos firmes en el proceso de nuestra formaci&oacute;n y en la entrega sacerdotal, con el gozo y gratitud del <em>Magnificat.<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"right\"><span style=\"font-family: Arial\">Lago de Guadalupe, Cuautitl&aacute;n Izcalli, Edo. de M&eacute;xico, 02 de junio de 2011.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Por los Obispos de M&eacute;xico<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Lago de Guadalupe, Cuautitl&aacute;n Izcalli, Edo. de M&eacute;xico, 02 de junio de 2011<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span style=\"font-family: Arial\">+ Carlos Aguiar Retes<\/span><\/strong><span style=\"font-family: Arial\"><br \/> Arzobispo de Tlalnepantla<br \/> Presidente de la CEM<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span style=\"font-family: Arial\">+ V&iacute;ctor Ren&eacute; Rodr&iacute;guez G&oacute;mez<\/span><\/strong><span style=\"font-family: Arial\"><br \/> Obispo Auxiliar de Texcoco<br \/> Secretario General de la CEM<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por&nbsp; CEM Mensaje de los Obispos a los sacerdotes, seminaristas y a todo el pueblo de Dios en su XCI Asamblea Plenaria &nbsp; &ldquo;Vivan de acuerdo a la vocaci&oacute;n que han recibido&rdquo; (Ef&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-1327","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1327"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1327\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}