{"id":13277,"date":"2021-06-23T11:03:49","date_gmt":"2021-06-23T18:03:49","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=13277"},"modified":"2021-06-23T11:03:49","modified_gmt":"2021-06-23T18:03:49","slug":"obispos-de-mexico-artesanos-de-paz-para-combatir-la-violencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/obispos-de-mexico-artesanos-de-paz-para-combatir-la-violencia\/","title":{"rendered":"Obispos de M\u00e9xico: \u201cArtesanos de Paz para combatir la violencia\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Ciudad de M\u00e9xico, a 23 de junio del 2021.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Prot. N\u00ba51\/21<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas, al enviar a sus disc\u00edpulos en misi\u00f3n, les dijo:\u00a0<em>\u00abCuando entren en una casa, digan primero: \u201cPaz a esta casa\u201d. Y si all\u00ed hay gente de paz, descansar\u00e1 sobre ellos su paz; si no, volver\u00e1 a ustedes\u00bb (Lc 10,5-6).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dar la paz,\u00a0est\u00e1 en el centro de la misi\u00f3n de los disc\u00edpulos de Cristo. Y este ofrecimiento est\u00e1 dirigido a todos los hombres y mujeres que esperan la paz en medio de las tragedias y la violencia, por tanto, este es tambi\u00e9n nuestro anhelo y compromiso,\u00a0expresado en nuestro\u00a0<em>Proyecto Global de Pastoral 2031+2033<\/em>\u00a0(PGP).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s declaramos\u00a0que la paz no puede reducirse al simple equilibrio entre la fuerza y el miedo. Mantener al otro bajo amenaza significa reducirlo al estado de objeto y negarle la dignidad. Desde aqu\u00ed reafirmamos que el incremento de la intimidaci\u00f3n, as\u00ed como la proliferaci\u00f3n incontrolada de las armas, son contrarios a la moral y a la b\u00fasqueda de una verdadera concordia. El terror ejercido sobre las personas m\u00e1s vulnerables contribuye al exilio de poblaciones enteras en busca de una tierra de paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy m\u00e1s que nunca, nuestras sociedades necesitan\u00a0<em>\u201cartesanos de la paz\u201d<strong>[1]<\/strong><\/em>\u00a0que sean aut\u00e9nticos mensajeros y testigos, en la vida cotidiana, del bien ser, del bien dar y del bien estar, y con ello complementar la felicidad en la familia humana. En este sentido dirigimos nuestro pensamiento a las familias, ni\u00f1os y adolescentes, que viven en zonas de inseguridad o que han sido da\u00f1ados por la violencia, y a todos los que se esfuerzan para que sus vidas y sus derechos sean protegidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vivimos en un mundo demasiado complejo y en r\u00e1pido movimiento. Nos encontramos cada vez\u00a0m\u00e1s interconectados con los acontecimientos de los diferentes \u00e1mbitos sociales, pero contradictoriamente, tambi\u00e9n experimentamos lejan\u00eda, desconfianza y, hasta sospecha, para con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy variadas formas de violencia amenazan nuestra vida contempor\u00e1nea, no solo a trav\u00e9s de las armas, sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s de las diferentes plataformas digitales y medios de comunicaci\u00f3n masiva, los cuales tienen como fundamento la cultura de la indiferencia y del descarte, misma que el Papa Francisco ha se\u00f1alado como una patolog\u00eda que puede provocar\u00a0<em>\u201cconsecuencias funestas\u201d<strong>[2]<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra Iglesia, como una Madre llena de sabidur\u00eda, ha insistido en la importancia de la promoci\u00f3n de la paz, por ello, el magisterio de los pont\u00edfices del siglo XX, azotado por revoluciones y guerras mundiales, y del siglo XXI, que no ha estado exento de conflictos b\u00e9licos, se ha mantenido firme en la exhortaci\u00f3n a toda la humanidad para generar una cultura de di\u00e1logo y de paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Queremos subrayar como documento paradigm\u00e1tico la Carta Enc\u00edclica\u00a0<em>Pacem in Terris<\/em>, en la que el Papa San Juan XXIII, preocupado por el contexto de la llamada \u201cGuerra Fr\u00eda\u201d, recuerda al mundo entero que la paz es la\u00a0<em>\u201csuprema aspiraci\u00f3n de toda la humanidad a trav\u00e9s de la historia\u201d<strong>[3]<\/strong><\/em>\u00a0y que dicha aspiraci\u00f3n est\u00e1 impresa en la conciencia de cada persona humana, de tal manera que \u00e9sta debe regir todas las relaciones que estructuran la vida social de los pueblos[4].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco, en nuestros d\u00edas, en\u00a0<em>Fratelli Tutti<\/em>, ha exhortado a vivir una actitud de franca y abierta amistad social en la que se construya una\u00a0<em>\u201ccultura del encuentro\u201d<strong>[5]<\/strong>,<\/em>\u00a0capaz de superar las diferencias de puntos de vista que confrontan a las\u00a0comunidades, para buscar\u00a0m\u00e1s bien, la complementariedad y el enriquecimiento mutuo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra sociedad mexicana se ha visto perjudicada considerablemente, por escenarios de inseguridad y violencia, como ya lo expresamos en el 2010, en la Exhortaci\u00f3n Pastoral\u00a0<em>\u201cQue en Cristo, nuestra paz, M\u00e9xico tenga vida digna\u201d,<\/em>\u00a0misma que hac\u00eda un an\u00e1lisis de la realidad en donde se advert\u00eda la creciente actividad de la delincuencia organizada, la pobreza, la desigualdad social, la corrupci\u00f3n, la falta de reformas en las pol\u00edticas econ\u00f3micas, las deficiencias en el sistema de impartici\u00f3n de justicia, el desempleo, etc.[6]\u00a0Ahora vemos que dicha realidad, lejos de disminuir, contin\u00faa amenazando a nuestras comunidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos que todos, autoridades gubernamentales, organismos aut\u00f3nomos, sociedad civil y ministros de culto, estamos llamados a realizar nuestra propia aportaci\u00f3n para la construcci\u00f3n de la casa com\u00fan, bajo el resguardo jur\u00eddico que provee el Estado de Derecho, el cual debe garantizar una sana convivencia entre la poblaci\u00f3n. La aut\u00e9ntica vida social, fundada en el derecho y en un di\u00e1logo leal entre los protagonistas, se renueva con la convicci\u00f3n de que cada mujer, cada hombre y cada generaci\u00f3n encierran en s\u00ed mismos una promesa que puede liberar, aun ante lo complejo, nuevas energ\u00edas relacionales, intelectuales, culturales y espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia cumple su misi\u00f3n siguiendo los pasos de Jes\u00fas y haciendo suyas sus actitudes (Cfr. Mt 9,35-36); de \u00c9l aprendemos la sublime lecci\u00f3n de anunciar el Evangelio de la Paz con la confianza puesta en la fuerza transformadora del Amor, pues\u00a0<em>\u201cpara nosotros los creyentes la paz es una Persona, es el Don de amor de Dios por excelencia, es Jesucristo mismo\u201d<strong>[7]<\/strong><\/em>.\u00a0Por ello, estamos hoy presentes con la intenci\u00f3n de renovar y mantener un di\u00e1logo provechoso, abierto y trasparente con las instituciones, convencidos igualmente de que un Estado capaz de apreciar las propias ra\u00edces religiosas, sabiendo aprovechar su riqueza y potencialidad, puede ser m\u00e1s f\u00e1cilmente inmune a tanta violencia, causada tambi\u00e9n por el gran vac\u00edo en el \u00e1mbito de los ideales, porque es precisamente este olvido de Dios, en lugar de su glorificaci\u00f3n, lo que engendra la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proponemos continuar construyendo a partir de los principios de solidaridad y subsidiariedad, favoreciendo que prevalezca la ayuda mutua, y caminando animados por la confianza rec\u00edproca. Este es un reto que hoy la historia nos ofrece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como constructores de paz: seamos respetuosos y comprensivos; si creemos en Dios, entonces oremos y seamos m\u00e1s agradecidos y caritativos; cambiemos toda actitud que sea perjudicial, realicemos una introspecci\u00f3n y trabajemos en nuestros propios errores. Seamos ejemplo de paz, armon\u00eda y amor en donde quiera que nos encontremos. Seamos pacientes, fomentemos la sana convivencia, estemos dispuestos a ser serviciales, a ayudar al que lo necesita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Optemos con prontitud y en todo momento por combatir la violencia, no nos esperemos, podemos hacerlo hoy mismo y con ello contribuir de manera trascendental en la promoci\u00f3n de la paz: utilicemos una comunicaci\u00f3n asertiva, seamos amables; saludemos a nuestros vecinos, al portero, al polic\u00eda, al que nos recibe a la entrada del negocio, a la persona que nos atiende en una ventanilla, incluso, a quienes no nos saludan, al que parece indiferente, o a quien no nos agrada; pues como dec\u00eda Jesucristo,\u00a0<em>si solo amamos a quienes nos aman, y si solo saludamos a nuestros hermanos, \u00bfqu\u00e9 hacemos de extraordinario?<\/em>\u00a0(Lc 6, 32-34). Si fomentamos el di\u00e1logo y el buen trato lograremos ser mejores de lo que hemos sido hasta ahora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo transcurrido uno de los procesos electorales m\u00e1s significativos de nuestra historia, invitamos a todos, independientemente de los\u00a0resultados\u00a0de las votaciones, a construir un\u00a0futuro,\u00a0basado en la capacidad de comprometernos juntos para superar las divisiones, favoreciendo la paz, la reconciliaci\u00f3n frente a las injusticias y la comuni\u00f3n entre todos nosotros. Busquemos transformar a las personas y a nuestros pueblos promoviendo una cultura de di\u00e1logo y de perd\u00f3n, reconociendo que solo Dios es due\u00f1o y Se\u00f1or de la vida, y que el quinto mandamiento nos dice:\u00a0<em>No matar\u00e1s<\/em>. Pongamos en manos de la Justicia Divina todas las ofensas, da\u00f1os y sufrimientos que nos hayan causado, y olvidemos la venganza, \u00e9sta es la \u00fanica manera de\u00a0<em>\u201cromper la espiral de la violencia\u201d<\/em>[8].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos anhelos y exhortaciones los ponemos en manos de nuestro buen Dios y bajo el amparo de Santa Mar\u00eda de Guadalupe, que durante cinco siglos nos ha acompa\u00f1ado y que en su rostro mestizo nos ofrece un mensaje de comuni\u00f3n, que hace posible superar las diferencias a trav\u00e9s de la paz y la armon\u00eda, anim\u00e1ndonos a cuidar en M\u00e9xico,\u00a0<em>\u201cnuestra casita sagrada\u201d<\/em>[9].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los obispos mexicanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0+<strong>Rogelio Cabrera L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Arzobispo de Monterrey<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Presidente de la CEM<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0+<strong>Alfonso G. Miranda Guardiola<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Obispo Auxiliar de Monterrey<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Secretario General de la CEM<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">[1]\u00a0Cf.\u00a0Francisco,\u00a0<em>Peque\u00f1os artesanos de paz<\/em>, Misas Matutinas en la capilla de la\u00a0<em>Domus Sanctae Marthae<\/em>, jueves 8 sept. 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2]\u00a0Francisco, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica\u00a0<em>Evangelii Gaudium<\/em>, sobre el anuncio del evangelio en el mundo actual, 24 nov. 2013, n. 52.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3]\u00a0Juan XXIII, Carta Enc\u00edclica\u00a0<em>Pacem in terris<\/em>, sobre la paz entre todos los pueblos que ha de fundarse en la verdad, la justicia, el amor y la libertad, 11 abril 1963, n.1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4]\u00a0Cf. I<em>bidem<\/em>, nn.4-7<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5]\u00a0Francisco, Carta Enc\u00edclica\u00a0<em>Fratelli tutti\u00a0<\/em>, Sobre la fraternidad y la amistad social, 3 oct. 2020, n. 215.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6]\u00a0Conferencia del Episcopado Mexicano, Exhortaci\u00f3n pastoral,\u00a0<em>Que, en Cristo, nuestra paz, M\u00e9xico tenga vida digna<\/em>, M\u00e9xico, 2010, nn. 12-26.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7]\u00a0Conferencia del Episcopado Mexicano, Proyecto Global de Pastoral 2031-2033,\u00a0<em>Hacia el encuentro de Jesucristo redentor<\/em>,\u00a0<em>bajo la mirada amorosa de Santa Mar\u00eda de Guadalupe<\/em>, M\u00e9xico, 2018, n. 174.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8]\u00a0Conferencia del Episcopado Mexicano, Exhortaci\u00f3n pastoral,\u00a0<em>Que, en Cristo, nuestra paz, M\u00e9xico tenga vida digna<\/em>, M\u00e9xico, 2010, n. 133.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9]\u00a0Conferencia del Episcopado Mexicano, Proyecto Global de Pastoral 2031-2033,\u00a0<em>Hacia el encuentro de Jesucristo redentor<\/em>,\u00a0<em>bajo la mirada amorosa de Santa Mar\u00eda de Guadalupe<\/em>, M\u00e9xico, 2018, n. 161.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/fb008108-83d9-48c3-910c-c65c2eab4739.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-13278\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/fb008108-83d9-48c3-910c-c65c2eab4739.jpg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/fb008108-83d9-48c3-910c-c65c2eab4739.jpg 1280w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/fb008108-83d9-48c3-910c-c65c2eab4739-300x169.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/fb008108-83d9-48c3-910c-c65c2eab4739-768x432.jpg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/fb008108-83d9-48c3-910c-c65c2eab4739-1024x576.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciudad de M\u00e9xico, a 23 de junio del 2021. 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