{"id":13517,"date":"2022-01-25T11:54:35","date_gmt":"2022-01-25T19:54:35","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=13517"},"modified":"2022-01-25T11:54:35","modified_gmt":"2022-01-25T19:54:35","slug":"papa-francisco-en-mensaje-escuchar-en-profundidad-a-la-sociedad-en-este-tiempo-herido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/papa-francisco-en-mensaje-escuchar-en-profundidad-a-la-sociedad-en-este-tiempo-herido\/","title":{"rendered":"Papa Francisco en Mensaje: \u201cEscuchar en profundidad a la sociedad en este tiempo herido\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cExiste realmente una sordera interior peor que la sordera f\u00edsica. La escucha, en efecto, no tiene que ver solamente con el sentido del o\u00eddo, sino con toda la persona. La verdadera sede de la escucha es el coraz\u00f3n\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Pastoral para la Comunicaci\u00f3n. &#8211; La Santa Sede ha dado a conocer este 24 de enero del 2022 en la memoria de S. Francisco de Sales, patrono de periodistas y escritores el Mensaje para la 56\u00aa Jornada mundial de las Comunicaciones Sociales con el t\u00edtulo \u201cEscuchar con los o\u00eddos del coraz\u00f3n\u201d que se celebrar\u00e1 el pr\u00f3ximo 29 de mayo. A continuaci\u00f3n, compartimos un resumen del Mensaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>En efecto, estamos perdiendo la capacidad de escuchar a quien tenemos delante, sea en la trama normal de las relaciones cotidianas, sea en los debates sobre los temas m\u00e1s importantes de la vida civil. Al mismo tiempo, la escucha est\u00e1 experimentando un nuevo e importante desarrollo en el campo comunicativo e informativo, a trav\u00e9s de las diversas ofertas de\u00a0<em>podcast<\/em>y\u00a0<em>chat<\/em>\u00a0<em>audio<\/em>, lo que confirma que escuchar sigue siendo esencial para la comunicaci\u00f3n humana.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li>\u201cEl deseo ilimitado de ser escuchados\u201d. Es un deseo que a menudo permanece escondido, pero que interpela a todos los que est\u00e1n llamados a ser educadores o formadores, o que desempe\u00f1en un papel de comunicador: los padres y los profesores, los pastores y los agentes de pastoral, los trabajadores de la informaci\u00f3n y cuantos prestan un servicio social o pol\u00edtico.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li>En las p\u00e1ginas b\u00edblicas aprendemos que la escucha no s\u00f3lo posee el significado de una percepci\u00f3n ac\u00fastica, sino que est\u00e1 esencialmente ligada a la relaci\u00f3n dial\u00f3gica entre Dios y la humanidad. \u00ab<em>Shema\u2019 Israel &#8211;\u00a0<\/em>Escucha, Israel\u00bb (<em>Dt<\/em>6,4), el \u00edncipit del primer mandamiento de la Torah se propone continuamente en la Biblia, hasta tal punto que san Pablo afirma que \u00abla fe proviene de la escucha\u00bb (<em>Rm<\/em>\u00a010,17).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li>La escucha corresponde al estilo humilde de Dios. Es aquella acci\u00f3n que permite a Dios revelarse como Aquel que, hablando, crea al hombre a su imagen, y, escuchando, lo reconoce como su interlocutor. Dios ama al hombre: por eso le dirige la Palabra, por eso \u201cinclina el o\u00eddo\u201d para escucharlo.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"5\">\n<li>El hombre, por el contrario, tiende a huir de la relaci\u00f3n, a volver la espalda y \u201ccerrar los o\u00eddos\u201d para no tener que escuchar. El negarse a escuchar termina a menudo por convertirse en agresividad hacia el otro, como les sucedi\u00f3 a los oyentes del di\u00e1cono Esteban, quienes, tap\u00e1ndose los o\u00eddos, se lanzaron todos juntos contra \u00e9l (cf.\u00a0<em>Hch<\/em>7,57).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"6\">\n<li>La primera escucha que hay que redescubrir cuando se busca una comunicaci\u00f3n verdadera es la escucha de s\u00ed mismo, de las propias exigencias m\u00e1s verdaderas, aquellas que est\u00e1n inscritas en lo \u00edntimo de toda persona. Y no podemos sino escuchar lo que nos hace \u00fanicos en la creaci\u00f3n: el deseo de estar en relaci\u00f3n con los otros y con el Otro. No estamos hechos para vivir como \u00e1tomos, sino juntos.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"7\">\n<li>Existe un uso del o\u00eddo que no es verdadera escucha, sino lo contrario: el escuchar a escondidas. De hecho, una tentaci\u00f3n siempre presente y que hoy, en el tiempo de las redes sociales, parece haberse agudizado, es la de escuchar a escondidas y espiar, instrumentalizando a los dem\u00e1s para nuestro inter\u00e9s.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"8\">\n<li>La falta de escucha, que experimentamos muchas veces en la vida cotidiana, es evidente tambi\u00e9n en la vida p\u00fablica, en la que, a menudo, en lugar de o\u00edr al otro, lo que nos gusta es escucharnos a nosotros mismos. Esto es s\u00edntoma de que, m\u00e1s que la verdad y el bien, se busca el consenso; m\u00e1s que a la escucha, se est\u00e1 atento a la audiencia.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"9\">\n<li>En realidad, en muchos de nuestros di\u00e1logos no nos comunicamos en absoluto. Estamos simplemente esperando que el otro termine de hablar para imponer nuestro punto de vista. En estas situaciones, como se\u00f1ala el fil\u00f3sofo Abraham Kaplan,\u00a0el di\u00e1logo es un \u201cdu\u00e1logo\u201d, un mon\u00f3logo a dos voces. En la verdadera comunicaci\u00f3n, en cambio, tanto el\u00a0<em>t\u00fa<\/em>como el\u00a0<em>yo<\/em>\u00a0est\u00e1n \u201cen salida\u201d, tienden el uno hacia el otro.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"10\">\n<li>Escuchar es, por tanto, el primer e indispensable ingrediente del di\u00e1logo y de la buena comunicaci\u00f3n. No se comunica si antes no se ha escuchado, y no se hace buen periodismo sin la capacidad de escuchar. Para ofrecer una informaci\u00f3n s\u00f3lida, equilibrada y completa es necesario haber escuchado durante largo tiempo. Para contar un evento o describir una realidad en un reportaje es esencial haber sabido escuchar, dispuestos tambi\u00e9n a cambiar de idea, a modificar las propias hip\u00f3tesis de partida.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"11\">\n<li>En efecto, solamente si se sale del mon\u00f3logo se puede llegar a esa concordancia de voces que es garant\u00eda de una verdadera comunicaci\u00f3n. Escuchar diversas fuentes, \u201cno conformarnos con lo primero que encontramos\u201d \u2014como ense\u00f1an los profesionales expertos\u2014 asegura fiabilidad y seriedad a las informaciones que transmitimos.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"12\">\n<li>La capacidad de escuchar a la sociedad es sumamente preciosa en este tiempo herido por la larga pandemia. Mucha desconfianza acumulada precedentemente hacia la \u201cinformaci\u00f3n oficial\u201d ha causado una \u201cinfodemia\u201d, dentro de la cual es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil hacer cre\u00edble y transparente el mundo de la informaci\u00f3n. Es preciso disponer el o\u00eddo y escuchar en profundidad, especialmente el malestar social acrecentado por la disminuci\u00f3n o el cese de muchas actividades econ\u00f3micas.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Link: Mensaje completo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/it\/bollettino\/pubblico\/2022\/01\/24\/0052\/00106.html#es\">https:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/it\/bollettino\/pubblico\/2022\/01\/24\/0052\/00106.html#es<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/2e95edfb-3b58-426d-933d-12e20be19c06.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-13518\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/2e95edfb-3b58-426d-933d-12e20be19c06.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"678\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/2e95edfb-3b58-426d-933d-12e20be19c06.jpg 1024w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/2e95edfb-3b58-426d-933d-12e20be19c06-300x199.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/2e95edfb-3b58-426d-933d-12e20be19c06-768x509.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cExiste realmente una sordera interior peor que la sordera f\u00edsica. 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