{"id":13763,"date":"2022-07-01T00:36:29","date_gmt":"2022-07-01T07:36:29","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=13763"},"modified":"2022-07-01T00:36:29","modified_gmt":"2022-07-01T07:36:29","slug":"carta-apostolica-sobre-la-liturgia-reavivar-el-asombro-por-la-belleza-en-la-celebracion-cristiana-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/carta-apostolica-sobre-la-liturgia-reavivar-el-asombro-por-la-belleza-en-la-celebracion-cristiana-papa-francisco\/","title":{"rendered":"Carta Apost\u00f3lica sobre la liturgia: \u201creavivar el asombro por la belleza en la celebraci\u00f3n cristiana\u201d Papa Francisco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Pastoral para la Comunicaci\u00f3n. -El 29 de junio de 2022, el Papa Francisco ha publicado la Carta apost\u00f3lica <em>Desiderio desideravi<\/em> sobre la formaci\u00f3n lit\u00fargica del pueblo de Dios. Es una carta extensa, 65 puntos, con la que el Romano Pont\u00edfice no pretende tratar de forma exhaustiva la liturgia, sino ofrecer algunos elementos de reflexi\u00f3n para contemplar la belleza y la verdad de la celebraci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La finalidad del documento, para el Papa Francisco, as\u00ed como hicieran en repetidas ocasiones San Juan Pablo II y Benedicto XVI, es animar a redescubrir la riqueza de la constituci\u00f3n conciliar sobre la Sagrada Liturgia,\u00a0<em>Sacrosanctum Concilium.<\/em>\u00a0Al mismo tiempo reitera, como hizo al inicio y en diversos momentos de la carta constituyendo su\u00a0<em>Leitmotiv,<\/em>\u00a0su\u00a0<em>filo rosso<\/em>, el deseo de que esta carta ayude a <em>\u201creavivar el asombro por la belleza de la verdad de la celebraci\u00f3n cristiana, a recordar la necesidad de una aut\u00e9ntica formaci\u00f3n lit\u00fargica y a reconocer la importancia de un arte de la celebraci\u00f3n, que est\u00e9 al servicio de la verdad del misterio pascual y de la participaci\u00f3n de todos los bautizados, cada uno con la especificidad de su vocaci\u00f3n\u201d <\/em>(Carta, n. 62).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La carta observa que no se trata de una nueva instrucci\u00f3n ni de un directorio con normas espec\u00edficas, <em>sino de una meditaci\u00f3n para comprender la belleza de la celebraci\u00f3n lit\u00fargica y su papel en la evangelizaci\u00f3n.<\/em> Y concluye con un llamamiento: \u00abAbandonemos la pol\u00e9mica para escuchar juntos lo que el Esp\u00edritu dice a la Iglesia, conservemos la comuni\u00f3n, sigamos asombr\u00e1ndonos de la belleza de la liturgia\u00bb (65).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La fe cristiana, escribe el Papa Francisco, o es un encuentro con Jes\u00fas vivo o no lo es. Y \u201cla Liturgia nos garantiza la posibilidad de ese encuentro. No necesitamos un vago recuerdo de la \u00daltima Cena: necesitamos estar presentes en esa Cena\u00bb. Recordando la importancia de la constituci\u00f3n \u00abSacrosanctum Concilium\u00bb del Vaticano II, que condujo al redescubrimiento de la comprensi\u00f3n teol\u00f3gica de la liturgia, el Papa a\u00f1ade: \u00abQuisiera que la belleza de la celebraci\u00f3n cristiana y sus consecuencias necesarias en la vida de la Iglesia, no fueran desfiguradas por una comprensi\u00f3n superficial y reductora de su valor o, peor a\u00fan, por su instrumentalizaci\u00f3n al servicio de alguna visi\u00f3n ideol\u00f3gica, cualquiera que sea\u201d (16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, algunos acentos de la Carta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.- El documento explica<\/strong> que \u201cparticipar en el sacrificio eucar\u00edstico no es una de nuestras conquistas, como si pudi\u00e9ramos presumir de ello ante Dios y los hermanos\u00bb y que \u00abla Liturgia no tiene nada que ver con un moralismo asc\u00e9tico: es el don de la Pascua del Se\u00f1or que, aceptado con docilidad, hace nueva nuestra vida\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2.- Uno no entra en el Cen\u00e1culo <\/strong>sino por el poder de atracci\u00f3n de su deseo de comer la Pascua con nosotros\u00bb (20). Para sanar la mundanidad espiritual, es necesario redescubrir la belleza de la liturgia, pero este redescubrimiento \u00abno es la b\u00fasqueda de un esteticismo ritual que se complace s\u00f3lo en el cuidado de la formalidad externa de un rito o se satisface con una escrupulosa observancia de la r\u00fabrica [1].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3.- Es necesario \u201ccuidar todos los aspectos de la celebraci\u00f3n<\/strong> (el espacio, el tiempo, los gestos, las palabras, los objetos, la vestimenta, el canto, la m\u00fasica, \u2026) y observar todas las r\u00fabricas: esta atenci\u00f3n ser\u00eda suficiente para no robar a la asamblea lo que le es debido, es decir, el misterio pascual celebrado en la forma ritual establecida por la Iglesia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.- En la celebraci\u00f3n lit\u00fargica,<\/strong> si \u00abfalta el asombro por el misterio pascual\u201d presente \u00aben la concreci\u00f3n de los signos sacramentales, podr\u00edamos correr el riesgo de ser realmente impermeables al oc\u00e9ano de gracia que inunda cada celebraci\u00f3n\u00bb (24). Este asombro no es una especie de desconcierto ante una realidad oscura o un rito enigm\u00e1tico, sino que es, \u201cpor el contrario, asombro ante el hecho de que el plan salv\u00edfico de Dios se nos haya revelado en la Pascua de Jes\u00fas\u201d (25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5.-Volver a las grandes constituciones conciliares<\/strong>, que no pueden separarse unas de otras. Y escribe que \u00abser\u00eda banal leer las tensiones, desgraciadamente presentes en torno a la celebraci\u00f3n, como una simple divergencia entre diferentes sensibilidades hacia una forma ritual. El problema es ante todo eclesiol\u00f3gico\u00bb (31). Detr\u00e1s de las batallas sobre el ritual, en definitiva, se esconden diferentes concepciones de la Iglesia. No se puede decir, se\u00f1ala el Pont\u00edfice, que se reconoce la validez del Concilio y no aceptar la reforma lit\u00fargica nacida de la \u00abSacrosanctum Concilium\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6.- Sin formaci\u00f3n lit\u00fargica,<\/strong> \u00ablas reformas en el rito y en el texto no ayudan mucho\u00bb (34). Insiste en la importancia de la formaci\u00f3n, en primer lugar, en los seminarios: \u201cUn enfoque lit\u00fargico-sapiencial de la formaci\u00f3n teol\u00f3gica en los seminarios tendr\u00eda ciertamente efectos positivos tambi\u00e9n en la acci\u00f3n pastoral. No hay ning\u00fan aspecto de la vida eclesial que no encuentre su culminaci\u00f3n y su fuente en ella\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>7.-La pastoral de conjunto<\/strong>, org\u00e1nica e integrada, m\u00e1s que ser el resultado de programas elaborados, es la consecuencia de situar la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica dominical, fundamento de la comuni\u00f3n, en el centro de la vida de la comunidad. La comprensi\u00f3n teol\u00f3gica de la liturgia no permite de ninguna manera entender estas palabras como si todo se redujera al aspecto cultual. Una celebraci\u00f3n que no evangeliza no es aut\u00e9ntica, como no lo es un anuncio que no lleva al encuentro con el Se\u00f1or resucitado en la celebraci\u00f3n: ambos, pues, sin el testimonio de la caridad, son como un metal que retumba o un c\u00edmbalo que suena\u00bb (37).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>8.-Educar en la comprensi\u00f3n de los s\u00edmbolos<\/strong>, lo que resulta cada vez m\u00e1s dif\u00edcil para el hombre moderno. Una forma de hacerlo \u201ces, sin duda, cuidar el arte de la celebraci\u00f3n\u201d, que \u201cno puede reducirse a la mera observancia de un aparato r\u00fabrico, ni puede pensarse en una creatividad imaginativa -a veces salvaje- sin reglas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>9.-El rito es en s\u00ed mismo una norma y la norma nunca es un fin en s\u00ed misma, <\/strong>sino que siempre est\u00e1 al servicio de la realidad superior que quiere custodiar\u00bb (48).\u00a0 El arte de celebrar no se aprende \u201cporque uno asista a un curso de oratoria o de t\u00e9cnicas de comunicaci\u00f3n persuasiva\u201d, sino que requiere \u201cuna dedicaci\u00f3n diligente a la celebraci\u00f3n, dejando que la propia celebraci\u00f3n nos transmita su arte\u201d (50).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>10.- Entre los gestos rituales propios de toda la asamblea, ocupa un lugar de absoluta importancia el silencio<\/strong>, que \u201cmueve al arrepentimiento y al deseo de conversi\u00f3n; suscita el deseo de conversi\u00f3n\u00bb; suscita la escucha de la Palabra y la oraci\u00f3n; dispone a la adoraci\u00f3n del Cuerpo y la Sangre de Cristo\u201d (52).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>11.-Las comunidades cristianas, su forma de vivir la celebraci\u00f3n est\u00e1 condicionada -para bien y, por desgracia, tambi\u00e9n para mal- por el modo en que su pastor preside la asamblea.<\/strong> Y enumera varios \u00abmodelos\u00bb de presidencia inadecuada, aunque sean de signo contrario: \u201crigidez austera o creatividad exasperada; misticismo espiritualizante o funcionalismo pr\u00e1ctico; prisa precipitada o lentitud acentuada; descuido desali\u00f1ado o refinamiento excesivo; afabilidad sobreabundante o impasibilidad hier\u00e1tica\u00bb. Modelos todos ellos que tienen una misma ra\u00edz: <em>\u201cun personalismo exasperado de estilo celebratorio que, a veces, expresa una mal disimulada man\u00eda de protagonismo\u201d <\/em>(54), amplificada cuando las celebraciones se difunden por la red.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>12.-Presidir la Eucarist\u00eda es sumergirse en el horno del amor de Dios. <\/strong>Cuando se nos da a entender, o incluso a intuir, esta realidad, ciertamente ya no necesitamos un directorio que nos imponga un comportamiento adecuado\u00bb (57).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La conclusi\u00f3n de la misiva exhorta a todos los obispos, presb\u00edteros y di\u00e1conos, a los formadores de los seminarios, a los profesores de las facultades de teolog\u00eda y de las escuelas de teolog\u00eda, y a todos los catedr\u00e1ticos y catequistas, que ayuden al santo pueblo de Dios a sacar de lo que siempre ha sido la fuente primaria de la espiritualidad cristiana\u00bb, reafirmando lo establecido en la \u00abTraditionis custodes\u00bb, para que \u00abla Iglesia eleve, en la variedad de lenguas, una oraci\u00f3n \u00fanica e id\u00e9ntica capaz de expresar su unidad\u00bb y esta oraci\u00f3n \u00fanica es el Rito Romano surgido de la reforma conciliar y establecido por los santos pont\u00edfices Pablo VI y Juan Pablo II.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Esta afirmaci\u00f3n no quiere aprobar en absoluto la actitud contraria que confunde la simplicidad con una banalidad chapucera, la esencialidad con una superficialidad ignorante, la concreci\u00f3n de la acci\u00f3n ritual con un funcionalismo pr\u00e1ctico exagerado\u00bb (22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/46652a03-abc0-421a-8e29-4ea6cdf25973.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-13764\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/46652a03-abc0-421a-8e29-4ea6cdf25973.jpg\" alt=\"\" width=\"925\" height=\"592\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/46652a03-abc0-421a-8e29-4ea6cdf25973.jpg 925w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/46652a03-abc0-421a-8e29-4ea6cdf25973-300x192.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/46652a03-abc0-421a-8e29-4ea6cdf25973-768x492.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 925px) 100vw, 925px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pastoral para la Comunicaci\u00f3n. -El 29 de junio de 2022, el Papa Francisco ha publicado la Carta apost\u00f3lica Desiderio desideravi sobre la formaci\u00f3n lit\u00fargica del pueblo de Dios. 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