{"id":14082,"date":"2023-02-20T13:15:26","date_gmt":"2023-02-20T21:15:26","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=14082"},"modified":"2023-02-20T13:15:26","modified_gmt":"2023-02-20T21:15:26","slug":"mensaje-de-cuaresma-2023-ponernos-en-camino-cuaresmal-y-sinodal-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/mensaje-de-cuaresma-2023-ponernos-en-camino-cuaresmal-y-sinodal-papa-francisco\/","title":{"rendered":"Mensaje de Cuaresma 2023: \u201cPonernos en camino cuaresmal y sinodal\u201d Papa Francisco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Mensaje de Cuaresma 2023: \u201cPonernos en camino cuaresmal y sinodal\u201d Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pastoral para la Comunicaci\u00f3n.- Una invitaci\u00f3n a ponerse en camino siguiendo a Jes\u00fas para profundizar y acoger su misterio de salvaci\u00f3n, desprendi\u00e9ndose de la mediocridad y de la vanidad. Es lo que aborda el Papa en su mensaje para la Cuaresma 2023, en el que destaca la relaci\u00f3n entre el camino cuaresmal y el camino sinodal enraizada en la tradici\u00f3n y abierta a las novedades. A continuaci\u00f3n compartimos el Mensaje del Papa Francisco para esta Cuaresma 2023.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>PARA LA CUARESMA 2023<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Ascesis cuaresmal, un camino sinodal<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas concuerdan al relatar el episodio de la Transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas. En este acontecimiento vemos la respuesta que el Se\u00f1or dio a sus disc\u00edpulos cuando estos manifestaron incomprensi\u00f3n hacia \u00c9l. De hecho, poco tiempo antes se hab\u00eda producido un aut\u00e9ntico enfrentamiento entre el Maestro y Sim\u00f3n Pedro, quien, tras profesar su fe en Jes\u00fas como el Cristo, el Hijo de Dios, rechaz\u00f3 su anuncio de la pasi\u00f3n y de la cruz. Jes\u00fas lo reprendi\u00f3 en\u00e9rgicamente: \u00ab\u00a1Ret\u00edrate, ve detr\u00e1s de m\u00ed, Satan\u00e1s! T\u00fa eres para m\u00ed un obst\u00e1culo, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a016,23). Y \u00abseis d\u00edas despu\u00e9s, Jes\u00fas tom\u00f3 a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llev\u00f3 aparte a un monte elevado\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a017,1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El evangelio de la Transfiguraci\u00f3n se proclama cada a\u00f1o en el segundo domingo de Cuaresma. En efecto, en este tiempo lit\u00fargico el Se\u00f1or nos toma consigo y nos lleva a un lugar apartado. Aun cuando nuestros compromisos diarios nos obliguen a permanecer all\u00ed donde nos encontramos habitualmente, viviendo una cotidianidad a menudo repetitiva y a veces aburrida, en Cuaresma se nos invita a \u201csubir a un monte elevado\u201d junto con Jes\u00fas, para vivir con el Pueblo santo de Dios una experiencia particular de\u00a0<em>ascesis<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ascesis cuaresmal es un compromiso, animado siempre por la gracia, para superar nuestras faltas de fe y nuestras resistencias a seguir a Jes\u00fas en el camino de la cruz. Era precisamente lo que necesitaban Pedro y los dem\u00e1s disc\u00edpulos. Para profundizar nuestro conocimiento del Maestro, para comprender y acoger plenamente el misterio de la salvaci\u00f3n divina, realizada en el don total de s\u00ed por amor, debemos dejarnos conducir por \u00c9l a un lugar desierto y elevado, distanci\u00e1ndonos de las mediocridades y de las vanidades. Es necesario ponerse en camino, un camino cuesta arriba, que requiere esfuerzo, sacrificio y concentraci\u00f3n, como una excursi\u00f3n por la monta\u00f1a. Estos requisitos tambi\u00e9n son importantes para el camino sinodal que, como Iglesia, nos hemos comprometido a realizar. Nos har\u00e1 bien reflexionar sobre esta relaci\u00f3n que existe entre la ascesis cuaresmal y la experiencia sinodal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u201cretiro\u201d en el monte Tabor, Jes\u00fas llev\u00f3 consigo a tres disc\u00edpulos, elegidos para ser testigos de un acontecimiento \u00fanico. Quiso que esa experiencia de gracia no fuera solitaria, sino compartida, como lo es, al fin y al cabo, toda nuestra vida de fe. A Jes\u00fas hemos de seguirlo juntos. Y juntos, como Iglesia peregrina en el tiempo, vivimos el a\u00f1o lit\u00fargico y, en \u00e9l, la Cuaresma, caminando con los que el Se\u00f1or ha puesto a nuestro lado como compa\u00f1eros de viaje. An\u00e1logamente al ascenso de Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos al monte Tabor, podemos afirmar que nuestro camino cuaresmal es \u201csinodal\u201d, porque lo hacemos juntos por la misma senda, disc\u00edpulos del \u00fanico Maestro. Sabemos, de hecho, que \u00c9l mismo es\u00a0<em>el Camino<\/em>\u00a0y, por eso, tanto en el itinerario lit\u00fargico como en el del S\u00ednodo, la Iglesia no hace sino entrar cada vez m\u00e1s plena y profundamente en el misterio de Cristo Salvador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y llegamos al momento culminante. Dice el Evangelio que Jes\u00fas \u00abse transfigur\u00f3 en presencia de ellos: su rostro resplandec\u00eda como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a017,2). Aqu\u00ed est\u00e1 la \u201ccumbre\u201d, la meta del camino. Al final de la subida, mientras estaban en lo alto del monte con Jes\u00fas, a los tres disc\u00edpulos se les concedi\u00f3 la gracia de verle en su gloria, resplandeciente de luz sobrenatural. Una luz que no proced\u00eda del exterior, sino que se irradiaba de \u00c9l mismo. La belleza divina de esta visi\u00f3n fue incomparablemente mayor que cualquier esfuerzo que los disc\u00edpulos hubieran podido hacer para subir al Tabor. Como en cualquier excursi\u00f3n exigente de monta\u00f1a, a medida que se asciende es necesario mantener la mirada fija en el sendero; pero el maravilloso panorama que se revela al final, sorprende y hace que valga la pena. Tambi\u00e9n el proceso sinodal parece a menudo un camino arduo, lo que a veces nos puede desalentar. Pero lo que nos espera al final es sin duda algo maravilloso y sorprendente, que nos ayudar\u00e1 a comprender mejor la voluntad de Dios y nuestra misi\u00f3n al servicio de su Reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia de los disc\u00edpulos en el monte Tabor se enriqueci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s cuando, junto a Jes\u00fas transfigurado, aparecieron Mois\u00e9s y El\u00edas, que personifican respectivamente la Ley y los Profetas (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a017,3). La novedad de Cristo es el cumplimiento de la antigua Alianza y de las promesas; es inseparable de la historia de Dios con su pueblo y revela su sentido profundo. De manera similar, el camino sinodal est\u00e1 arraigado en la tradici\u00f3n de la Iglesia y, al mismo tiempo, abierto a la novedad. La tradici\u00f3n es fuente de inspiraci\u00f3n para buscar nuevos caminos, evitando las tentaciones opuestas del inmovilismo y de la experimentaci\u00f3n improvisada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El camino asc\u00e9tico cuaresmal, al igual que el sinodal, tiene como meta una transfiguraci\u00f3n personal y eclesial. Una transformaci\u00f3n que, en ambos casos, halla su modelo en la de Jes\u00fas y se realiza mediante la gracia de su misterio pascual. Para que esta transfiguraci\u00f3n pueda realizarse en nosotros este a\u00f1o, quisiera proponer dos \u201ccaminos\u201d a seguir para ascender junto a Jes\u00fas y llegar con \u00c9l a la meta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero se refiere al imperativo que Dios Padre dirigi\u00f3 a los disc\u00edpulos en el Tabor, mientras contemplaban a Jes\u00fas transfigurado. La voz que se oy\u00f3 desde la nube dijo: \u00abEsc\u00fachenlo\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a017,5). Por tanto, la primera indicaci\u00f3n es muy clara: escuchar a Jes\u00fas. La Cuaresma es un tiempo de gracia en la medida en que escuchamos a Aquel que nos habla. \u00bfY c\u00f3mo nos habla? Ante todo, en la Palabra de Dios, que la Iglesia nos ofrece en la liturgia. No dejemos que caiga en saco roto. Si no podemos participar siempre en la Misa, meditemos las lecturas b\u00edblicas de cada d\u00eda, incluso con la ayuda de internet. Adem\u00e1s de hablarnos en las Escrituras, el Se\u00f1or lo hace a trav\u00e9s de nuestros hermanos y hermanas, especialmente en los rostros y en las historias de quienes necesitan ayuda. Pero quisiera a\u00f1adir tambi\u00e9n otro aspecto, muy importante en el proceso sinodal: el escuchar a Cristo pasa tambi\u00e9n por la escucha a nuestros hermanos y hermanas en la Iglesia; esa escucha rec\u00edproca que en algunas fases es el objetivo principal, y que, de todos modos, siempre es indispensable en el m\u00e9todo y en el estilo de una Iglesia sinodal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al escuchar la voz del Padre, \u00ablos disc\u00edpulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. Jes\u00fas se acerc\u00f3 a ellos y, toc\u00e1ndolos, les dijo: \u201cLev\u00e1ntense, no tengan miedo\u201d. Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie m\u00e1s que a Jes\u00fas solo\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a017,6-8). He aqu\u00ed la segunda indicaci\u00f3n para esta Cuaresma: no refugiarse en una religiosidad hecha de acontecimientos extraordinarios, de experiencias sugestivas, por miedo a afrontar la realidad con sus fatigas cotidianas, sus dificultades y sus contradicciones. La luz que Jes\u00fas muestra a los disc\u00edpulos es un adelanto de la gloria pascual y hacia ella debemos ir, sigui\u00e9ndolo \u201ca \u00c9l solo\u201d. La Cuaresma est\u00e1 orientada a la Pascua. El \u201cretiro\u201d no es un fin en s\u00ed mismo, sino que nos prepara para vivir la pasi\u00f3n y la cruz con fe, esperanza y amor, para llegar a la resurrecci\u00f3n. De igual modo, el camino sinodal no debe hacernos creer en la ilusi\u00f3n de que hemos llegado cuando Dios nos concede la gracia de algunas experiencias fuertes de comuni\u00f3n. Tambi\u00e9n all\u00ed el Se\u00f1or nos repite: \u00abLev\u00e1ntense, no tengan miedo\u00bb. Bajemos a la llanura y que la gracia que hemos experimentado nos sostenga para ser artesanos de la sinodalidad en la vida ordinaria de nuestras comunidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos y hermanas, que el Esp\u00edritu Santo nos anime durante esta Cuaresma en nuestra escalada con Jes\u00fas, para que experimentemos su resplandor divino y as\u00ed, fortalecidos en la fe, prosigamos juntos el camino con \u00c9l, gloria de su pueblo y luz de las naciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Roma, San Juan de Letr\u00e1n, 25 de enero de 2023, <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Fiesta de la Conversi\u00f3n de san Pablo<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Francisco<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/b094d95e-c58e-4f81-824b-9dc9af594577.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-14083\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/b094d95e-c58e-4f81-824b-9dc9af594577.jpg\" alt=\"\" width=\"612\" height=\"416\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/b094d95e-c58e-4f81-824b-9dc9af594577.jpg 612w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/b094d95e-c58e-4f81-824b-9dc9af594577-300x204.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje de Cuaresma 2023: \u201cPonernos en camino cuaresmal y sinodal\u201d Papa Francisco Pastoral para la Comunicaci\u00f3n.- Una invitaci\u00f3n a ponerse en camino siguiendo a Jes\u00fas para profundizar y acoger su misterio de salvaci\u00f3n, desprendi\u00e9ndose&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":101012,"featured_media":14083,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[20,14],"tags":[],"class_list":["post-14082","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14082","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101012"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14082"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14082\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14084,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14082\/revisions\/14084"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14082"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14082"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14082"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}