{"id":14181,"date":"2023-04-26T11:29:12","date_gmt":"2023-04-26T18:29:12","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=14181"},"modified":"2023-04-26T11:29:12","modified_gmt":"2023-04-26T18:29:12","slug":"jornada-mundial-de-las-vocaciones-2023-la-iglesia-es-una-sinfonia-vocacional-con-todas-las-vocaciones-unidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/jornada-mundial-de-las-vocaciones-2023-la-iglesia-es-una-sinfonia-vocacional-con-todas-las-vocaciones-unidas\/","title":{"rendered":"Jornada Mundial de las Vocaciones 2023: \u201cla Iglesia es una sinfon\u00eda vocacional, con todas las vocaciones unidas\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>PARA LA 60 JORNADA MUNDIAL DE ORACI\u00d3N POR LAS VOCACIONES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Vocaci\u00f3n: gracia y misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos y hermanas, querid\u00edsimos j\u00f3venes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la sexag\u00e9sima vez que se celebra la Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones, constituida por san Pablo VI en 1964, durante el Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II. Esta iniciativa providencial se propone ayudar a los miembros del pueblo de Dios, personalmente y en comunidad, a responder a la llamada y a la misi\u00f3n que el Se\u00f1or conf\u00eda a cada uno en el mundo de hoy, con sus heridas y sus esperanzas, sus desaf\u00edos y sus conquistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este a\u00f1o les propongo reflexionar y rezar guiados por el tema \u201cVocaci\u00f3n: gracia y misi\u00f3n\u201d. Es una ocasi\u00f3n preciosa para redescubrir con asombro que la llamada del Se\u00f1or es gracia, es un don gratuito y, al mismo tiempo, es un compromiso a ponerse en camino, a salir, para llevar el Evangelio. Estamos llamados a una fe que se haga testimonio, que refuerce y estreche en ella el v\u00ednculo entre la vida de la gracia \u2014a trav\u00e9s de los sacramentos y la comuni\u00f3n eclesial\u2014 y el apostolado en el mundo. Animado por el Esp\u00edritu, el cristiano se deja interpelar por las periferias existenciales y es sensible a los dramas humanos, teniendo siempre bien presente que la misi\u00f3n es obra de Dios y no la llevamos a cabo solos, sino en la comuni\u00f3n eclesial, junto con todos los hermanos y hermanas, guiados por los pastores. Porque este es, desde siempre y para siempre, el sue\u00f1o de Dios: que vivamos con \u00c9l en comuni\u00f3n de amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abElegidos antes de la creaci\u00f3n del mundo\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pablo abre ante nosotros un horizonte maravilloso: en Cristo, Dios Padre \u00abnos ha elegido en \u00e9l, antes de la creaci\u00f3n del mundo, para que fu\u00e9ramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor. \u00c9l nos predestin\u00f3 a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al benepl\u00e1cito de su voluntad\u00bb (Ef 1,4-5). Son palabras que nos permiten ver la vida en su sentido pleno. Dios nos \u201cconcibe\u201d a su imagen y semejanza, y nos quiere hijos suyos: hemos sido creados por el Amor, por amor y con amor, y estamos hechos para amar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de nuestra vida, esta llamada, inscrita en lo m\u00e1s \u00edntimo de nuestro ser y portadora del secreto de la felicidad, nos alcanza, por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, de manera siempre nueva,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ilumina nuestra inteligencia, infunde vigor a la voluntad, nos llena de asombro y hace arder nuestro coraz\u00f3n. A veces incluso irrumpe de manera inesperada. Fue as\u00ed para m\u00ed el 21 de septiembre de 1953 cuando, mientras iba a la fiesta anual del estudiante, sent\u00ed el impulso de<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">entrar en la iglesia y confesarme. Ese d\u00eda cambi\u00f3 mi vida y dej\u00f3 una huella que perdura hasta hoy. Pero la llamada divina al don de s\u00ed se abre paso poco a poco, a trav\u00e9s de un camino: al encontrarnos con una situaci\u00f3n de pobreza, en un momento de oraci\u00f3n, gracias a un testimonio l\u00edmpido del Evangelio, a una lectura que nos abre la mente, cuando escuchamos la Palabra de Dios y la sentimos dirigida directamente a nosotros, en el consejo de un hermano o una hermana<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">que nos acompa\u00f1a, en un tiempo de enfermedad o de luto. La fantas\u00eda de Dios para llamarnos es infinita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y su iniciativa y su don gratuito esperan nuestra respuesta. La vocaci\u00f3n es \u00abel entramado entre elecci\u00f3n divina y libertad humana\u00bb [1], una relaci\u00f3n din\u00e1mica y estimulante que tiene como interlocutores a Dios y al coraz\u00f3n humano. As\u00ed, el don de la vocaci\u00f3n es como una semilla divina que brota en el terreno de nuestra vida, nos abre a Dios y nos abre a los dem\u00e1s para compartir con ellos el tesoro encontrado. Esta es la estructura fundamental de lo que entendemos por vocaci\u00f3n: Dios llama amando y nosotros, agradecidos, respondemos amando. Nos descubrimos hijos e hijas amados por el mismo Padre y nos reconocemos hermanos y hermanas entre nosotros. Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, cuando finalmente \u201cvio\u201d con claridad esta realidad, exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Al fin he encontrado mi vocaci\u00f3n! \u00a1Mi vocaci\u00f3n es el amor\u2026! S\u00ed, he encontrado mi puesto en la Iglesia [&#8230;]. En el coraz\u00f3n de la Iglesia, mi Madre, yo ser\u00e9 el amor\u00bb [2].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abYo soy una misi\u00f3n en esta tierra\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La llamada de Dios, como dec\u00edamos, incluye el env\u00edo. No hay vocaci\u00f3n sin misi\u00f3n. Y no hay felicidad y plena realizaci\u00f3n de uno mismo sin ofrecer a los dem\u00e1s la vida nueva que hemos encontrado. La llamada divina al amor es una experiencia que no se puede callar. \u00ab\u00a1Ay de m\u00ed si<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">no predicara el Evangelio!\u00bb (1 Co 9,16), exclamaba san Pablo. Y la Primera Carta de san Juan comienza as\u00ed: \u201cLo que hemos o\u00eddo, visto, contemplado y tocado \u2014es decir, el Verbo hecho carne\u2014 se lo anunciamos tambi\u00e9n a ustedes para que nuestra alegr\u00eda sea plena\u201d (cf. 1,1-4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace cinco a\u00f1os, en la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Gaudete et exsultate, me dirig\u00eda a cada bautizado y bautizada con estas palabras: \u00abT\u00fa tambi\u00e9n necesitas concebir la totalidad de tu vida como una misi\u00f3n\u00bb (n. 23). S\u00ed, porque cada uno de nosotros, sin excluir a nadie, puede decir: \u00abYo soy una misi\u00f3n en esta tierra, y para eso estoy en este mundo\u00bb (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 273).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misi\u00f3n com\u00fan de todos los cristianos es testimoniar con alegr\u00eda, en toda situaci\u00f3n, con actitudes y palabras, lo que experimentamos estando con Jes\u00fas y en su comunidad que es la Iglesia. Y se traduce en obras de misericordia material y espiritual, en un estilo de vida abierto a todos y manso, capaz de cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura, que va contracorriente respecto a la cultura del descarte y de la indiferencia. Hacerse pr\u00f3jimo, como el buen samaritano (cf. Lc 10,25- 37), permite comprender lo esencial de la vocaci\u00f3n cristiana: imitar a Jesucristo, que vino para servir y no para ser servido (cf. Mc 10,45).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta acci\u00f3n misionera no nace simplemente de nuestras capacidades, intenciones o proyectos, ni de nuestra voluntad, ni tampoco de nuestro esfuerzo por practicar las virtudes, sino de una profunda experiencia con Jes\u00fas. S\u00f3lo entonces podemos convertirnos en testigos de Alguien, de una Vida, y esto nos hace \u201cap\u00f3stoles\u201d. Entonces nos reconocemos como marcados \u00aba fuego por esa misi\u00f3n de iluminar, bendecir, vivificar, levantar, sanar, liberar\u00bb (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 273).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Icono evang\u00e9lico de esta experiencia son los dos disc\u00edpulos de Ema\u00fas. Despu\u00e9s del encuentro con Jes\u00fas resucitado se conf\u00edan rec\u00edprocamente: \u00ab\u00bfNo ard\u00eda acaso nuestro coraz\u00f3n, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?\u00bb ( Lc 24,32). En ellos podemos ver lo que significa tener \u201ccorazones fervientes y pies en camino\u201d [3]. Es lo que deseo tambi\u00e9n para la pr\u00f3xima Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa, que espero con alegr\u00eda y que tiene por lema:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMar\u00eda se levant\u00f3 y parti\u00f3 sin demora\u00bb ( Lc 1,39). \u00a1Que cada uno y cada una se sienta llamado y llamada a levantarse e ir sin demora, con coraz\u00f3n ferviente!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llamados juntos: convocados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El evangelista Marcos narra el momento en que Jes\u00fas llam\u00f3 a doce disc\u00edpulos, cada uno con su<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">propio nombre. Los instituy\u00f3 para que estuvieran con \u00c9l y para enviarlos a predicar, curar las enfermedades y expulsar a los demonios (cf. Mc 3,13-15). El Se\u00f1or pone as\u00ed las bases de su nueva Comunidad. Los Doce eran personas de ambientes sociales y oficios diferentes, y no pertenec\u00edan a las categor\u00edas m\u00e1s importantes. Los Evangelios nos cuentan tambi\u00e9n otras llamadas, como la de los setenta y dos disc\u00edpulos que Jes\u00fas env\u00eda de dos en dos (cf. Lc 10,1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia es precisamente Ekkles\u00eda, t\u00e9rmino griego que significa: asamblea de personas llamadas, convocadas, para formar la comunidad de los disc\u00edpulos y disc\u00edpulas misioneros de Jesucristo, comprometidos a vivir su amor entre ellos (cf. Jn 13,34; 15,12) y a difundirlo entre todos, para que venga el Reino de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Iglesia, todos somos servidores y servidoras, seg\u00fan diversas vocaciones, carismas y ministerios. La vocaci\u00f3n al don de s\u00ed en el amor, com\u00fan a todos, se despliega y se concreta en la vida de los cristianos laicos y laicas, comprometidos a construir la familia como peque\u00f1a iglesia dom\u00e9stica y a renovar los diversos ambientes de la sociedad con la levadura del Evangelio; en el testimonio de las consagradas y de los consagrados, entregados totalmente a Dios por los hermanos y hermanas como profec\u00eda del Reino de Dios; en los ministros ordenados (di\u00e1conos, presb\u00edteros, obispos) puestos al servicio de la Palabra, de la oraci\u00f3n y de la comuni\u00f3n del pueblo santo de Dios. S\u00f3lo en la relaci\u00f3n con todas las dem\u00e1s, cada vocaci\u00f3n espec\u00edfica en la Iglesia se muestra plenamente con su propia verdad y riqueza. En este sentido, la Iglesia es una sinfon\u00eda vocacional, con todas las vocaciones unidas y diversas, en armon\u00eda y a la vez \u201cen salida\u201d para irradiar en el mundo la vida nueva del Reino de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Gracia y misi\u00f3n: don y tarea<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos y hermanas, la vocaci\u00f3n es don y tarea, fuente de vida nueva y de alegr\u00eda verdadera. Que las iniciativas de oraci\u00f3n y animaci\u00f3n vinculadas a esta Jornada puedan reforzar la sensibilidad vocacional en nuestras familias, en las comunidades parroquiales y en las de vida consagrada, en las asociaciones y en los movimientos eclesiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el Esp\u00edritu del Se\u00f1or resucitado nos quite la apat\u00eda y nos conceda simpat\u00eda y empat\u00eda, para vivir cada d\u00eda regenerados como hijos del Dios Amor (cf. 1 Jn 4,16) y ser tambi\u00e9n nosotros fecundos en el amor; capaces de llevar vida a todas partes, especialmente donde hay exclusi\u00f3n y explotaci\u00f3n, indigencia y muerte. Para que se dilaten los espacios del amor [4] y Dios reine cada vez m\u00e1s en este mundo. Que en este camino nos acompa\u00f1\u00e9 la oraci\u00f3n compuesta por san Pablo VI para la primera Jornada Mundial de las Vocaciones, el 11 de abril de 1964:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJes\u00fas, divino Pastor de las almas, que llamaste a los Ap\u00f3stoles para hacerlos pescadores de hombres, atrae a Ti tambi\u00e9n las almas ardientes y generosas de los j\u00f3venes, para hacerlos tus seguidores y tus ministros; hazlos part\u00edcipes de tu sed de redenci\u00f3n universal [\u2026], desc\u00fabreles los horizontes del mundo entero [\u2026]; para que, respondiendo a tu llamada, prolonguen aqu\u00ed en la tierra tu misi\u00f3n, edifiquen tu Cuerpo m\u00edstico, la Iglesia, y sean \u201csal de la tierra y luz del mundo\u201d (Mt 5,13)\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que la Virgen Mar\u00eda los acompa\u00f1e y los proteja. Con mi bendici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Roma, San Juan de Letr\u00e1n, 30 de abril de 2023, IV Domingo de Pascua.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Francisco<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><em>[1] Documento final de la XV Asamblea General Ordinaria del S\u00ednodo de los Obispos (3 al 28 de<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>octubre de 2018), Los j\u00f3venes, la fe y el discernimiento vocacional, 78. <\/em><em>4<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>[2] Manuscrito B, Carta a Mar\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n (8 de septiembre de 1896): Obras<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Completas, Burgos 2006, 261.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>[3] Cf. Mensaje para la 97 Jornada Mundial de las Misiones (6 enero 2023).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>[4] \u00ab Dilatentur spatia caritatis\u00bb: San Agust\u00edn, Sermo 69: PL 5, 440.441.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Copyright \u00a9 Dicastero per la Comunicazione &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Imagen-de-WhatsApp-2023-04-26-a-las-09.30.38.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-14182\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Imagen-de-WhatsApp-2023-04-26-a-las-09.30.38.jpg\" alt=\"\" width=\"796\" height=\"448\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Imagen-de-WhatsApp-2023-04-26-a-las-09.30.38.jpg 796w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Imagen-de-WhatsApp-2023-04-26-a-las-09.30.38-300x169.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Imagen-de-WhatsApp-2023-04-26-a-las-09.30.38-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 796px) 100vw, 796px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA LA 60 JORNADA MUNDIAL DE ORACI\u00d3N POR LAS VOCACIONES \u00a0 Vocaci\u00f3n: gracia y misi\u00f3n &nbsp; Queridos hermanos y hermanas, querid\u00edsimos j\u00f3venes: Es la sexag\u00e9sima vez que se celebra la&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":101012,"featured_media":14182,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[20,14],"tags":[],"class_list":["post-14181","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14181","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101012"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14181"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14181\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14183,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14181\/revisions\/14183"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14182"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14181"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14181"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14181"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}