{"id":14240,"date":"2023-05-19T08:00:13","date_gmt":"2023-05-19T15:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=14240"},"modified":"2023-05-18T14:41:48","modified_gmt":"2023-05-18T21:41:48","slug":"mensaje-jornada-mundial-de-las-comunicaciones-sociales-2023-una-comunicacion-audaz-y-creativa-que-hable-con-el-corazon-en-contextos-de-polarizaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/mensaje-jornada-mundial-de-las-comunicaciones-sociales-2023-una-comunicacion-audaz-y-creativa-que-hable-con-el-corazon-en-contextos-de-polarizaciones\/","title":{"rendered":"Mensaje Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2023: \u201cUna Comunicaci\u00f3n audaz y creativa que hable con el coraz\u00f3n en contextos de polarizaciones\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO<br \/>\nPARA LA 57 JORNADA MUNDIAL<br \/>\nDE LAS COMUNICACIONES SOCIALES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Hablar con el coraz\u00f3n,<br \/>\n\u00aben la verdad y en el amor\u00bb (Ef 4,15)<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de haber reflexionado, en a\u00f1os anteriores, sobre los verbos \u201cir, ver\u201d y \u201cescuchar\u201d como condiciones para una buena comunicaci\u00f3n, en este Mensaje para la LVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales quisiera centrarme en \u201chablar con el coraz\u00f3n\u201d. Es el coraz\u00f3n el que nos ha movido a ir, ver y escuchar; y es el coraz\u00f3n el que nos mueve a una comunicaci\u00f3n abierta y acogedora. Tras habernos ejercitado en la escucha \u2014que requiere espera y paciencia, as\u00ed como la renuncia a afirmar de modo prejuicioso nuestro punto de vista\u2014, podemos entrar en la din\u00e1mica del di\u00e1logo y el intercambio, que es precisamente la de\u00a0comunicar cordialmente. Una vez que hayamos escuchado al otro con coraz\u00f3n puro, lograremos hablar \u00aben la verdad y en el amor\u00bb (cf.\u00a0Ef\u00a04,15). No debemos tener miedo a proclamar\u00a0la verdad, aunque a veces sea inc\u00f3moda, sino a\u00a0hacerlo sin caridad, sin coraz\u00f3n. Porque \u00abel programa del cristiano \u2014como escribi\u00f3\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es.html\">Benedicto XVI<\/a>\u2014 es un \u201ccoraz\u00f3n que ve\u201d\u00bb\u00a0<a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn1\">[1]<\/a>. Un coraz\u00f3n que, con su latido, revela la verdad de nuestro ser, y que por eso hay que escucharlo. Esto lleva a quien escucha a sintonizarse en la misma longitud de onda, hasta el punto de que se llega a sentir en el propio coraz\u00f3n el latido del otro. Entonces se hace posible el milagro del encuentro, que nos permite mirarnos los unos a los otros con compasi\u00f3n, acogiendo con respeto\u00a0las fragilidades de cada uno, en lugar de juzgar de o\u00eddas y sembrar discordia y divisiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas nos recuerda que cada \u00e1rbol se reconoce por su fruto (cf.\u00a0Lc\u00a06,44), y advierte que \u00abel hombre bueno, del buen tesoro de su coraz\u00f3n saca lo que es bueno; y el hombre malo, de su mal tesoro saca lo que es malo; porque de la abundancia del coraz\u00f3n habla su boca\u00bb (v. 45). Por eso, para poder comunicar \u00aben la verdad y en el amor\u00bb es necesario purificar el coraz\u00f3n. S\u00f3lo escuchando y hablando con un coraz\u00f3n puro podemos ver m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias y superar los ruidos confusos que, tambi\u00e9n en el campo de la informaci\u00f3n, no nos ayudan a discernir en la complejidad del mundo en que vivimos. La llamada a hablar con el coraz\u00f3n interpela radicalmente nuestro tiempo, tan propenso a la indiferencia y a la indignaci\u00f3n, a veces sobre la base de la desinformaci\u00f3n, que falsifica e instrumentaliza la verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Comunicar cordialmente<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comunicar cordialmente quiere decir que quien nos lee o nos escucha capta nuestra participaci\u00f3n en las alegr\u00edas y los miedos, en las esperanzas y en los sufrimientos de las mujeres y los hombres de nuestro tiempo. Quien habla as\u00ed quiere bien al otro, porque se preocupa por \u00e9l y custodia su libertad sin violarla. Podemos ver este estilo en el misterioso Peregrino que dialoga con los disc\u00edpulos que van hacia Ema\u00fas despu\u00e9s de la tragedia consumada en el G\u00f3lgota. Jes\u00fas resucitado les habla con el coraz\u00f3n, acompa\u00f1ando con respeto el camino de su dolor, proponi\u00e9ndose y no imponi\u00e9ndose, abri\u00e9ndoles la mente con amor a la comprensi\u00f3n del sentido profundo de lo sucedido. De hecho, ellos pueden exclamar con alegr\u00eda que el coraz\u00f3n les ard\u00eda en el pecho mientras \u00c9l conversaba con ellos a lo largo del camino y les explicaba las Escrituras (cf.\u00a0Lc\u00a024,32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un periodo hist\u00f3rico marcado por polarizaciones y contraposiciones \u2014de las que, lamentablemente, la comunidad eclesial no es inmune\u2014, el compromiso por una comunicaci\u00f3n \u201ccon el coraz\u00f3n y con los brazos abiertos\u201d no concierne exclusivamente a los profesionales de la informaci\u00f3n, sino que es responsabilidad de cada uno. Todos estamos llamados a buscar y a decir la verdad, y a hacerlo con caridad. A los cristianos, en especial, se nos exhorta continuamente a guardar la lengua del mal (cf.\u00a0Sal\u00a034,14), ya que, como ense\u00f1a la Escritura, con la lengua podemos bendecir al Se\u00f1or y maldecir a los hombres creados a semejanza de Dios (cf.\u00a0St\u00a03,9). De nuestra boca no deber\u00edan salir palabras malas, sino m\u00e1s bien palabras buenas \u00abque resulten edificantes cuando sea necesario y hagan bien a aquellos que las escuchan\u00bb (Ef\u00a04,29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces, el hablar amablemente abre una brecha incluso en los corazones m\u00e1s endurecidos. Tenemos prueba de esto en la literatura. Pienso en aquella p\u00e1gina memorable del cap\u00edtulo XXI de\u00a0Los novios, en el que Luc\u00eda habla con el coraz\u00f3n al Innominado hasta que \u00e9ste, desarmado y atormentado por una ben\u00e9fica crisis interior, cede a la fuerza gentil del amor. Lo experimentamos en la convivencia c\u00edvica, en la que la amabilidad no es solamente cuesti\u00f3n de buenas maneras, sino un verdadero ant\u00eddoto contra la crueldad que, lamentablemente, puede envenenar los corazones e intoxicar las relaciones. La necesitamos en el \u00e1mbito de los medios para que la comunicaci\u00f3n no fomente el rencor que exaspera, genera rabia y lleva al enfrentamiento, sino que ayude a las personas a reflexionar con calma, a descifrar, con esp\u00edritu cr\u00edtico y siempre respetuoso, la realidad en la que viven.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La comunicaci\u00f3n de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n: \u201cBasta amar bien para decir bien\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los ejemplos m\u00e1s luminosos y, a\u00fan hoy, fascinantes de \u201chablar con el coraz\u00f3n\u201d est\u00e1 representado en san Francisco de Sales, doctor de la Iglesia, a quien he dedicado recientemente la Carta apost\u00f3lica\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20221228-totum-amoris-est.html\">Totum amoris est<\/a>, con motivo de los 400 a\u00f1os de su muerte. Junto a este importante aniversario, me gusta recordar, en esta circunstancia, otro que se celebra en este a\u00f1o 2023: el centenario de su proclamaci\u00f3n como patrono de los periodistas cat\u00f3licos por parte de P\u00edo XI con la Enc\u00edclica\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-xi\/la\/encyclicals\/documents\/hf_p-xi_enc_26011923_rerum-omnium-perturbationem.html\">Rerum omnium perturbationem<\/a>. Intelecto brillante, escritor fecundo, te\u00f3logo de gran profundidad, Francisco de Sales fue obispo de Ginebra al inicio del siglo XVII, en a\u00f1os dif\u00edciles, marcados por encendidas disputas con los calvinistas. Su actitud apacible, su humanidad, su disposici\u00f3n a dialogar pacientemente con todos, especialmente con quien lo contradec\u00eda, lo convirtieron en un testigo extraordinario del amor misericordioso de Dios. De \u00e9l se pod\u00eda decir que \u00ablas palabras dulces multiplican los amigos y un lenguaje amable favorece las buenas relaciones\u00bb (\u00a0Si\u00a06,5). Por lo dem\u00e1s, una de sus afirmaciones m\u00e1s c\u00e9lebres, \u00abel coraz\u00f3n habla al coraz\u00f3n\u00bb, ha inspirado a generaciones de fieles, entre ellos san John Henry Newman, que la eligi\u00f3 como lema,\u00a0Cor ad cor loquitur. \u00abBasta amar bien para decir bien\u00bb era una de sus convicciones. Ello demuestra que para \u00e9l la comunicaci\u00f3n nunca deb\u00eda reducirse a un artificio \u2014a una estrategia de\u00a0marketing, dir\u00edamos hoy\u2014, sino que ten\u00eda que ser el reflejo del \u00e1nimo, la superficie visible de un n\u00facleo de amor invisible a los ojos. Para san Francisco de Sales, es precisamente \u00aben el coraz\u00f3n y por medio del coraz\u00f3n donde se realiza ese sutil e intenso proceso unitario en virtud del cual el hombre reconoce a Dios\u00bb\u00a0<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn2\">[2]<\/a>. \u201cAmando bien\u201d, san Francisco logr\u00f3 comunicarse con el sordomudo Martino, haci\u00e9ndose su amigo; por eso es recordado como el protector de las personas con discapacidades comunicativas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de este \u201ccriterio del amor\u201d, y a trav\u00e9s de sus escritos y del testimonio de su vida, el santo obispo de Ginebra nos recuerda que \u201csomos lo que comunicamos\u201d. Una lecci\u00f3n que va contracorriente hoy, en un tiempo en el que, como experimentamos sobre todo en las redes sociales, la comunicaci\u00f3n frecuentemente se instrumentaliza, para que el mundo nos vea como querr\u00edamos ser y no como somos. San Francisco de Sales reparti\u00f3 numerosas copias de sus escritos en la comunidad ginebrina. Esta intuici\u00f3n \u201cperiod\u00edstica\u201d le vali\u00f3 una fama que super\u00f3 r\u00e1pidamente el per\u00edmetro de su di\u00f3cesis y que perdura a\u00fan en nuestros d\u00edas. Sus escritos, observ\u00f3 san Pablo VI, suscitan una lectura \u00absumamente agradable, instructiva, estimulante\u00bb\u00a0<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn3\">[3]<\/a>. Si vemos el panorama de la comunicaci\u00f3n actual, \u00bfno son precisamente estas caracter\u00edsticas las que deber\u00eda tener un art\u00edculo, un reportaje, un servicio radiotelevisivo o un post en las redes sociales? Que los profesionales de la comunicaci\u00f3n se sientan inspirados por este santo de la ternura, buscando y contando la verdad con valor y libertad, pero rechazando la tentaci\u00f3n de usar expresiones llamativas y agresivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Hablar con el coraz\u00f3n en el proceso sinodal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como he podido subrayar, \u00abtambi\u00e9n en la Iglesia hay mucha necesidad de escuchar y de escucharnos. Es el don m\u00e1s precioso y generativo que podemos ofrecernos los unos a los otros\u00bb\u00a0<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn4\">[4]<\/a>. De una escucha sin prejuicios, atenta y disponible, nace un hablar conforme al estilo de Dios, que se nutre de cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura. En la Iglesia necesitamos urgentemente una comunicaci\u00f3n que encienda los corazones, que sea b\u00e1lsamo sobre las heridas e ilumine el camino de los hermanos y de las hermanas. Sue\u00f1o una comunicaci\u00f3n eclesial que sepa dejarse guiar por el Esp\u00edritu Santo, amable y, al mismo tiempo, prof\u00e9tica; que sepa encontrar nuevas formas y modalidades para el maravilloso anuncio que est\u00e1 llamada a dar en el tercer milenio. Una comunicaci\u00f3n que ponga en el centro la relaci\u00f3n con Dios y con el pr\u00f3jimo, especialmente con el m\u00e1s necesitado, y que sepa encender el fuego de la fe en vez de preservar las cenizas de una identidad autorreferencial. Una comunicaci\u00f3n cuyas bases sean la humildad en el escuchar y la\u00a0parresia\u00a0en el hablar; que no separe nunca la verdad de la caridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Desarmar los \u00e1nimos promoviendo un lenguaje de paz<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abUna lengua suave quiebra hasta un hueso\u00bb, dice el libro de los Proverbios (25,15). Hablar con el coraz\u00f3n es hoy muy necesario para promover una cultura de paz all\u00ed donde hay guerra; para abrir senderos que permitan el di\u00e1logo y la reconciliaci\u00f3n all\u00ed donde el odio y la enemistad causan estragos. En el dram\u00e1tico contexto del conflicto global que estamos viviendo, es urgente afirmar una comunicaci\u00f3n no hostil. Es necesario vencer \u00abla costumbre de desacreditar r\u00e1pidamente al adversario aplic\u00e1ndole ep\u00edtetos humillantes, en lugar de enfrentar un di\u00e1logo abierto y respetuoso\u00bb\u00a0<a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn5\">[5]<\/a>. Necesitamos comunicadores dispuestos a dialogar, comprometidos a favorecer un desarme integral y que se esfuercen por desmantelar la psicosis b\u00e9lica que se anida en nuestros corazones; como exhortaba prof\u00e9ticamente\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-xxiii\/es.html\">san Juan XXIII<\/a>\u00a0en la Enc\u00edclica\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-xxiii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_j-xxiii_enc_11041963_pacem.html\">Pacem in terris<\/a>, la paz \u00abverdadera [\u2026] puede apoyarse [\u2026] \u00fanicamente en la confianza rec\u00edproca\u00bb (n. 113). Una confianza que necesita comunicadores no ensimismados, sino audaces y creativos, dispuestos a arriesgarse para hallar un terreno com\u00fan donde encontrarse. Como hace sesenta a\u00f1os, vivimos una hora oscura en la que la humanidad teme una escalada b\u00e9lica que se ha de frenar cuanto antes, tambi\u00e9n a nivel comunicativo. Uno se queda horrorizado al escuchar con qu\u00e9 facilidad se pronuncian palabras que claman por la destrucci\u00f3n de pueblos y territorios. Palabras que, desgraciadamente, se convierten a menudo en acciones b\u00e9licas de cruel violencia. He aqu\u00ed por qu\u00e9 se ha de rechazar toda ret\u00f3rica belicista, as\u00ed como cualquier forma de propaganda que manipule la verdad, desfigur\u00e1ndola por razones ideol\u00f3gicas. Se debe promover, en cambio, en todos los niveles, una comunicaci\u00f3n que ayude a crear las condiciones para resolver las controversias entre los pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto cristianos, sabemos que es precisamente la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n la que decide el destino de la paz, ya que el virus de la guerra procede del interior del coraz\u00f3n humano\u00a0<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn6\">[6]<\/a>. Del coraz\u00f3n brotan las palabras capaces de disipar las sombras de un mundo cerrado y dividido, para edificar una civilizaci\u00f3n mejor que la que hemos recibido. Es un esfuerzo que se nos pide a cada uno de nosotros, pero que apela especialmente al sentido de responsabilidad de los operadores\u00a0de la comunicaci\u00f3n, a fin de que desarrollen su profesi\u00f3n como una misi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el Se\u00f1or Jes\u00fas, Palabra pura que surge del coraz\u00f3n del Padre, nos ayude a hacer nuestra comunicaci\u00f3n libre, limpia y cordial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el Se\u00f1or Jes\u00fas, Palabra que se hizo carne, nos ayude a escuchar el latido de los corazones, para redescubrirnos hermanos y hermanas, y desarmar la hostilidad que nos divide.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el Se\u00f1or Jes\u00fas, Palabra de verdad y de amor, nos ayude a decir la verdad en la caridad, para sentirnos custodios los unos de los otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Roma, San Juan de Letr\u00e1n, 24 de enero de 2023, <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>memoria de san Francisco de Sales.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>FRANCISCO<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref1\"><em>[1]<\/em><\/a><em>\u00a0Carta enc.\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20051225_deus-caritas-est.html#31\"><em>Deus caritas est<\/em><\/a><em>, 31.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref2\"><em>[2]<\/em><\/a><em>\u00a0Carta ap.\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20221228-totum-amoris-est.html\"><em>Totum amoris est<\/em><\/a><em>\u00a0(28 diciembre 2022).<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref3\"><em>[3]<\/em><\/a><em>\u00a0Ep\u00edstola ap.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/la\/apost_letters\/documents\/hf_p-vi_apl_19670129_sabaudiae-gemma.html\">Sabaudiae gemma<\/a>,\u00a0con motivo del IV Centenario del nacimiento de san Francisco de Sales, doctor de la Iglesia (29 enero 1967).<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref4\"><em>[4]<\/em><\/a><em>\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html\"><em>Mensaje para la LVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/em><\/a><em>\u00a0(24 enero 2022).<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref5\"><em>[5]<\/em><\/a><em>\u00a0Carta enc.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#201\">Fratelli tutti<\/a>\u00a0(3 octubre 2020), 201.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref6\"><em>[6]<\/em><\/a><em>\u00a0Cf.\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/20221208-messaggio-56giornatamondiale-pace2023.html\"><em>Mensaje para la 56 Jornada Mundial de la Paz<\/em><\/a><em>\u00a0<\/em><em>(1 enero 2023).<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Imagen-de-WhatsApp-2023-05-17-a-las-09.35.19.jpg\" 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