{"id":337,"date":"2010-02-26T16:56:16","date_gmt":"2010-02-27T00:56:16","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/evangelio-51\/"},"modified":"2010-02-26T16:56:16","modified_gmt":"2010-02-27T00:56:16","slug":"evangelio-51","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/evangelio-51\/","title":{"rendered":"Deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano"},"content":{"rendered":"<p>Viernes 26<\/p>\n<p>Lectura<\/p>\n<p>Evangelio seg&uacute;n San Mateo 5,20-26.<\/p>\n<p>Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los<br \/>escribas y fariseos, no entrar&aacute;n en el Reino de los Cielos. Ustedes<br \/>han o&iacute;do que se dijo a los antepasados: No matar&aacute;s, y el que mata,<br \/>debe ser llevado ante el tribunal. Pero yo les digo que todo aquel que<br \/>se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y<br \/>todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedr&iacute;n. Y el<br \/>que lo maldice, merece la Gehena de fuego. Por lo tanto, si al<br \/>presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene<br \/>alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a<br \/>reconciliarte con tu hermano, y s&oacute;lo entonces vuelve a presentar tu<br \/>ofrenda. Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario,<br \/>mientras vas caminando con &eacute;l, no sea que el adversario te entregue al<br \/>juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no<br \/>saldr&aacute;s de all&iacute; hasta que hayas pagado el &uacute;ltimo centavo.<\/p>\n<p>REFLEXI&Oacute;N<\/p>\n<p>Hoy, viernes, el Evangelio nos invita a pensar en nuestra conversi&oacute;n<br \/>cuaresmal, porque tambi&eacute;n en nuestra vida puede darse el pecado.<\/p>\n<p>Es un programa exigente el que Jes&uacute;s nos propone para la conversi&oacute;n<br \/>pascual: que nuestra santidad sea m&aacute;s perfecta que la de los fariseos<br \/>y letrados, que era m&aacute;s bien de apariencias y superficial. No podemos<br \/>contentarnos con &laquo;no matar&raquo;, sino que hemos de llegar a &laquo;no estar<br \/>peleado con el hermano&raquo; y a no insultarle. La conversi&oacute;n de las<br \/>actitudes interiores, adem&aacute;s de los hechos exteriores: los juicios,<br \/>las intenciones, las envidias y rencores. No s&oacute;lo reconciliarse con<br \/>Dios, sino tambi&eacute;n con el hermano. Y, si es el caso, dar prioridad a<br \/>este entendimiento con el hermano, m&aacute;s incluso que a la ofrenda de<br \/>sacrificios a Dios en el altar.<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo podremos celebrar con Cristo la Pascua, el paso a la nueva vida,<br \/>si continuamos con los viejos rencores con los hermanos? &laquo;Ve primero a<br \/>reconciliarte con tu hermano&raquo;. No esperes a que venga &eacute;l: da t&uacute; el<br \/>primer paso. Cuaresma no s&oacute;lo es reconciliarse con Dios, sino tambi&eacute;n<br \/>con las personas con las que convivimos. En preparaci&oacute;n a la Pascua<br \/>deber&iacute;amos tomar m&aacute;s en serio lo que se nos dice antes de la comuni&oacute;n<br \/>en cada Misa: &laquo;daos fraternalmente la paz&raquo;.<\/p>\n<p>ORATIO<\/p>\n<p>Se&ntilde;or, t&uacute; que eres justo en todos tus caminos y santo en todas tus<br \/>obras: hoy tu mandato nos desconcierta porque remueve el abismo de<br \/>nuestro coraz&oacute;n. Nos pides una justicia mayor -la pureza interior,<br \/>cumplimiento de la Ley- y nosotros nos descubrimos siempre demasiado<br \/>injustos.<\/p>\n<p>Perdona, Se&ntilde;or, los pensamientos y sentimientos malos que no<br \/>desarraigamos en cuanto surgen en nuestro interior y que, tal vez,<br \/>irritados por la envidia, se traducen en malas palabras, en juicios<br \/>negativos. A cu&aacute;ntos habremos matado de este modo sin darnos cuenta,<br \/>nosotros, que tan f&aacute;cilmente juzgamos cualquier infracci&oacute;n de la Ley,<br \/>que tan f&aacute;cilmente condenamos al que se equivoca en la vida e incluso<br \/>reprobamos el exceso de indulgencia con el arrepentido. Ten piedad de<br \/>nosotros, Se&ntilde;or, ven cada d&iacute;a a purificarnos el coraz&oacute;n del pecado,<br \/>que siempre aflora infectando nuestras intenciones y acciones.<\/p>\n<p>Monse&ntilde;or Salvador Cisneros<br \/>Parroquia Santa Teresa de &Aacute;vila<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viernes 26 Lectura Evangelio seg&uacute;n San Mateo 5,20-26. Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de losescribas y fariseos, no entrar&aacute;n en el Reino de los Cielos. 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