{"id":3580,"date":"2014-11-25T16:09:10","date_gmt":"2014-11-26T00:09:10","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/consejo-3\/"},"modified":"2014-11-25T16:09:10","modified_gmt":"2014-11-26T00:09:10","slug":"consejo-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/consejo-3\/","title":{"rendered":"DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO  AL CONSEJO DE EUROPA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2014\/outside\/documents\/papa-francesco-strasburgo-2014.html\"><span style=\"color: windowtext\">VISITA DEL SANTO PADRE <br \/> AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO DE EUROPA<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\" align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><strong><em><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO <br \/> AL CONSEJO DE EUROPA<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\" align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><em><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Estrasburgo, Francia <br \/> Martes 25 de noviembre de 2014<\/span><\/em><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 5pt 0cm; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><em><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Se&ntilde;or Secretario General, Se&ntilde;ora Presidenta,<br \/> Excelencias, Se&ntilde;oras y Se&ntilde;ores<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Me alegra poder tomar la palabra en esta Convenci&oacute;n que re&uacute;ne una representaci&oacute;n significativa de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, de representantes de los pa&iacute;ses miembros, de los jueces del Tribunal Europeo de los derechos humanos, as&iacute; como de las diversas Instituciones que componen el Consejo de Europa. En efecto, casi toda Europa est&aacute; presente en esta aula, con sus pueblos, sus idiomas, sus expresiones culturales y religiosas, que constituyen la riqueza de este Continente. Estoy especialmente agradecido al Se&ntilde;or Secretario General del Consejo de Europa, Sr. Thorbj&oslash;rn Jagland, por su amable invitaci&oacute;n y las cordiales palabras de bienvenida que me ha dirigido. Saludo tambi&eacute;n a la Sra. Anne Brasseur, Presidente de la Asamblea Parlamentaria. Agradezco a todos de coraz&oacute;n su compromiso y la contribuci&oacute;n que ofrecen a la paz en Europa, a trav&eacute;s de la promoci&oacute;n de la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">En la intenci&oacute;n de sus Padres fundadores, el Consejo de Europa, que este a&ntilde;o celebra su 65 aniversario, respond&iacute;a a una tendencia ideal hacia la unidad, que ha animado en varias fases la vida del Continente desde la antig&uuml;edad. Sin embargo, a lo largo de los siglos, han prevalecido muchas veces las tendencias particularistas, marcadas por reiterados prop&oacute;sitos hegem&oacute;nicos. Baste decir que, diez a&ntilde;os antes de aquel 5 de mayo de 1949, cuando se firm&oacute; en Londres el Tratado que estableci&oacute; el Consejo de Europa, comenzaba el conflicto m&aacute;s sangriento y cruel que recuerdan estas tierras, cuyas divisiones han continuado durante muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando el llamado Tel&oacute;n de Acero dividi&oacute; en dos el Continente, desde el mar B&aacute;ltico hasta el Golfo de Trieste. El proyecto de los Padres fundadores era reconstruir Europa con un esp&iacute;ritu de servicio mutuo, que a&uacute;n hoy, en un mundo m&aacute;s proclive a reivindicar que a servir, debe ser la llave maestra de la misi&oacute;n del Consejo de Europa, en favor de la paz, la libertad y la dignidad humana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Por otro lado, el camino privilegiado para la paz &ndash; para evitar que se repita lo ocurrido en las dos guerras mundiales del siglo pasado &ndash; es reconocer en el otro no un enemigo que combatir, sino un hermano a quien acoger. Es un proceso continuo, que nunca puede darse por logrado plenamente. Esto es precisamente lo que intuyeron los Padres fundadores, que entendieron c&oacute;mo la paz era un bien que se debe conquistar continuamente, y que exige una vigilancia absoluta. Eran conscientes de que las guerras se alimentan por los intentos de apropiarse espacios, cristalizar los procesos avanzados y tratar de detenerlos; ellos, por el contrario, buscaban la paz que s&oacute;lo puede alcanzarse con la actitud constante de iniciar procesos y llevarlos adelante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Afirmaban de este modo la voluntad de caminar madurando con el tiempo, porque es precisamente el tiempo lo que gobierna los espacios, los ilumina y los transforma en una cadena de crecimiento continuo, sin vuelta atr&aacute;s. Por eso, construir la paz requiere privilegiar las acciones que generan nuevo dinamismo en la sociedad e involucran a otras personas y otros grupos que los desarrollen, hasta que den fruto en acontecimientos hist&oacute;ricos importantes.<a name=\"_ftnref12\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftn1\"><span style=\"color: windowtext\">[1]<\/span><\/a> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Por esta raz&oacute;n dieron vida a este Organismo estable. Algunos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el beato <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/paul_vi\/index_sp.htm\"><span style=\"color: windowtext\">Pablo VI<\/span><\/a> record&oacute; que &laquo;las mismas instituciones que en el orden jur&iacute;dico y en el concierto internacional tienen la funci&oacute;n y el m&eacute;rito de proclamar y de conservar la paz alcanzan su providencial finalidad cuando est&aacute;n continuamente en acci&oacute;n, cuando en todo momento saben engendrar la paz, hacer la paz&raquo;.<a name=\"_ftnref13\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftn2\"><span style=\"color: windowtext\">[2]<\/span><\/a> Es preciso un proceso constante de <em>humanizaci&oacute;n<\/em>, y &laquo;no basta reprimir las guerras, suspender las luchas (&#8230;); no basta una paz impuesta, una paz utilitaria y provisoria; hay que tender a una paz amada, libre, fraterna, es decir, fundada en la reconciliaci&oacute;n de los &aacute;nimos&raquo;.<a name=\"_ftnref14\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftn3\"><span style=\"color: windowtext\">[3]<\/span><\/a> Es decir, continuar los procesos sin ansiedad, pero ciertamente con convicciones claras y con tes&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Para lograr el bien de la paz es necesario ante todo educar para ella, abandonando una cultura del conflicto, que tiende al miedo del otro, a la marginaci&oacute;n de quien piensa y vive de manera diferente. Es cierto que el conflicto no puede ser ignorado o encubierto, debe ser asumido. Pero si nos quedamos atascados en &eacute;l, perdemos perspectiva, los horizontes se limitan y la realidad misma sigue estando fragmentada. Cuando nos paramos en la situaci&oacute;n conflictual perdemos el sentido de la unidad profunda de la realidad,<a name=\"_ftnref15\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftn4\"><span style=\"color: windowtext\">[4]<\/span><\/a> detenemos la historia y caemos en desgastes internos y en contradicciones est&eacute;riles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Por desgracia, la paz est&aacute; todav&iacute;a demasiado a menudo herida. Lo est&aacute; en tantas partes del mundo, donde arrecian furiosos conflictos de diversa &iacute;ndole. Lo est&aacute; aqu&iacute;, en Europa, donde no cesan las tensiones. Cu&aacute;nto dolor y cu&aacute;ntos muertos se producen todav&iacute;a en este Continente, que anhela la paz, pero que vuelve a caer f&aacute;cilmente en las tentaciones de otros tiempos. Por eso es importante y prometedora la labor del Consejo de Europa en la b&uacute;squeda de una soluci&oacute;n pol&iacute;tica a las crisis actuales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Pero la paz sufre tambi&eacute;n por otras formas de conflicto, como el terrorismo religioso e internacional, embebido de un profundo desprecio por la vida humana y que mata indiscriminadamente a v&iacute;ctimas inocentes. Por desgracia, este fen&oacute;meno se abastece de un tr&aacute;fico de armas a menudo impune. La Iglesia considera que &laquo;<em>la carrera de armamentos es una plaga grav&iacute;sima de la humanidad y perjudica a los pobres de modo intolerable<\/em>&raquo;.<a name=\"_ftnref16\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftn5\"><span style=\"color: windowtext\">[5]<\/span><\/a> La paz tambi&eacute;n se quebranta por el tr&aacute;fico de seres humanos, que es la nueva esclavitud de nuestro tiempo, y que convierte a las personas en un art&iacute;culo de mercado, privando a las v&iacute;ctimas de toda dignidad. No es dif&iacute;cil constatar c&oacute;mo estos fen&oacute;menos est&aacute;n a menudo relacionados entre s&iacute;. El Consejo de Europa, a trav&eacute;s de sus Comit&eacute;s y Grupos de Expertos, juega un papel importante y significativo en la lucha contra estas formas de inhumanidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Con todo, la paz no es solamente ausencia de guerra, de conflictos y tensiones. En la visi&oacute;n cristiana, es al mismo tiempo un <em>don<\/em> de Dios y <em>fruto<\/em> de la acci&oacute;n libre y racional del hombre, que intenta buscar el <em>bien com&uacute;n<\/em> en la verdad y el amor. &laquo;Este orden racional y moral se apoya precisamente en la decisi&oacute;n de la conciencia de los seres humanos de buscar la armon&iacute;a en sus relaciones mutuas, respetando la justicia en todos&raquo;.<a name=\"_ftnref17\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftn6\"><span style=\"color: windowtext\">[6]<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Entonces, &iquest;c&oacute;mo lograr el objetivo ambicioso de la paz?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"><br \/> El camino elegido por el Consejo de Europa es ante todo el de la promoci&oacute;n de los derechos humanos, que enlaza con el desarrollo de la democracia y el estado de derecho. Es una tarea particularmente valiosa, con significativas implicaciones &eacute;ticas y sociales, puesto que de una correcta comprensi&oacute;n de estos t&eacute;rminos y una reflexi&oacute;n constante sobre ellos, depende el desarrollo de nuestras sociedades, su convivencia pac&iacute;fica y su futuro. Este estudio es una de las grandes aportaciones que Europa ha ofrecido y sigue ofreciendo al mundo entero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">As&iacute; pues, en esta sede siento el deber de se&ntilde;alar la importancia de la contribuci&oacute;n y la responsabilidad europea en el desarrollo cultural de la humanidad. Quisiera hacerlo a partir de una imagen tomada de un poeta italiano del siglo XX, Clemente Rebora, que, en uno de sus poemas, describe un &aacute;lamo, con sus ramas tendidas al cielo y movidas por el viento, su tronco s&oacute;lido y firme, y sus ra&iacute;ces profundamente ancladas en la tierra.<a name=\"_ftnref18\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftn7\"><span style=\"color: windowtext\">[7]<\/span><\/a> En cierto sentido, podemos pensar en Europa a la luz de esta imagen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">A lo largo de su historia, siempre ha tendido hacia lo alto, hacia nuevas y ambiciosas metas, impulsada por un deseo insaciable de conocimientos, desarrollo, progreso, paz y unidad. Pero el crecimiento del pensamiento, la cultura, los descubrimientos cient&iacute;ficos son posibles por la solidez del tronco y la profundidad de las ra&iacute;ces que lo alimentan. Si pierde las ra&iacute;ces, el tronco se vac&iacute;a lentamente y muere, y las ramas &ndash; antes exuberantes y rectas &ndash; se pliegan hacia la tierra y caen. Aqu&iacute; est&aacute; tal vez una de las paradojas m&aacute;s incomprensibles para una mentalidad cient&iacute;fica aislada: para caminar hacia el futuro hace falta el pasado, se necesitan ra&iacute;ces profundas, y tambi&eacute;n se requiere el valor de no esconderse ante el presente y sus desaf&iacute;os. Hace falta memoria, valor y una sana y humana utop&iacute;a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Por otro lado &ndash; observa Rebora &ndash; &laquo;el tronco se ahonda donde es m&aacute;s verdadero&raquo;.<a name=\"_ftnref19\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftn8\"><span style=\"color: windowtext\">[8]<\/span><\/a> Las ra&iacute;ces se nutren de la verdad, que es el alimento, la <em>linfa<\/em> vital de toda sociedad que quiera ser aut&eacute;nticamente libre, humana y solidaria. Adem&aacute;s, <em>la verdad hace un llamamiento a la conciencia<\/em>, que es irreductible a los condicionamientos, y por tanto capaz de conocer su propia dignidad y estar abierta a lo absoluto, convirti&eacute;ndose en fuente de opciones fundamentales guiadas por la b&uacute;squeda del bien para los dem&aacute;s y para s&iacute; mismo, y la sede de una libertad responsable.<a name=\"_ftnref20\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftn9\"><span style=\"color: windowtext\">[9]<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que, sin esta b&uacute;squeda de la verdad, cada uno se convierte en medida de s&iacute; mismo y de sus actos, abriendo el camino a una afirmaci&oacute;n subjetiva de los derechos, por lo que el concepto de derecho humano, que tiene en s&iacute; mismo un valor universal, queda sustituido por la idea del derecho individualista. Esto lleva al sustancial descuido de los dem&aacute;s, y a fomentar esa <em>globalizaci&oacute;n de la indiferencia<\/em> que nace del ego&iacute;smo, fruto de una concepci&oacute;n del hombre incapaz de acoger la verdad y vivir una aut&eacute;ntica dimensi&oacute;n social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Este individualismo nos hace humanamente pobres y culturalmente est&eacute;riles, pues cercena de hecho esas ra&iacute;ces fecundas que mantienen la vida del &aacute;rbol. Del individualismo indiferente nace el culto a la <em>opulencia<\/em>, que corresponde a la cultura del descarte en la que estamos inmersos. Efectivamente, tenemos demasiadas cosas, que a menudo no sirven, pero ya no somos capaces de construir aut&eacute;nticas relaciones humanas, basadas en la verdad y el respeto mutuo. As&iacute;, hoy tenemos ante nuestros ojos la imagen de una Europa herida, por las muchas pruebas del pasado, pero tambi&eacute;n por la crisis del presente, que ya no parece ser capaz de hacerle frente con la vitalidad y la energ&iacute;a del pasado. Una Europa un poco cansada y pesimista, que se siente asediada por las novedades de otros continentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Podemos preguntar a Europa: &iquest;D&oacute;nde est&aacute; tu vigor? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; esa tensi&oacute;n ideal que ha animado y hecho grande tu historia? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; tu esp&iacute;ritu de emprendedor curioso? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; tu sed de verdad, que hasta ahora has comunicado al mundo con pasi&oacute;n?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">De la respuesta a estas preguntas depender&aacute; el futuro del Continente. Por otro lado &ndash; volviendo a la imagen de Rebora &ndash; un tronco sin ra&iacute;ces puede seguir teniendo una apariencia vital, pero por dentro se vac&iacute;a y muere. Europa debe reflexionar sobre si su inmenso patrimonio humano, art&iacute;stico, t&eacute;cnico, social, pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y religioso es un simple retazo del pasado para museo, o si todav&iacute;a es capaz de inspirar la cultura y abrir sus tesoros a toda la humanidad. En la respuesta a este interrogante, el Consejo de Europa y sus instituciones tienen un papel de primera importancia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Pienso especialmente en el papel de la Corte Europea de los Derechos Humanos, que es de alguna manera la &laquo;<em>conciencia<\/em>&raquo; de Europa en el respeto de los derechos humanos. Mi esperanza es que dicha conciencia madure cada vez m&aacute;s, no por un mero consenso entre las partes, sino como resultado de la tensi&oacute;n hacia esas ra&iacute;ces profundas, que es el pilar sobre los que los Padres fundadores de la Europa contempor&aacute;nea decidieron edificar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Junto a las ra&iacute;ces &ndash; que se deben buscar, encontrar y mantener vivas con el ejercicio cotidiano de la memoria, pues constituyen el patrimonio gen&eacute;tico de Europa &ndash;, est&aacute;n los desaf&iacute;os actuales del Continente, que nos obligan a una creatividad continua, para que estas ra&iacute;ces sean fruct&iacute;feras hoy, y se proyecten hacia utop&iacute;as del futuro. Perm&iacute;tanme mencionar s&oacute;lo dos: el reto de la <em>multipolaridad<\/em> y el desaf&iacute;o de la <em>transversalidad<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">La historia de Europa puede llevarnos a concebirla ingenuamente como una <em>bipolaridad<\/em> o, como mucho, una <em>tripolaridad<\/em> (pensemos en la antigua concepci&oacute;n: Roma &#8211; Bizancio &#8211; Mosc&uacute;), y dentro de este esquema, fruto de reduccionismos geopol&iacute;ticos hegem&oacute;nicos, movernos en la interpretaci&oacute;n del presente y en la proyecci&oacute;n hacia la utop&iacute;a del futuro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Hoy las cosas no son as&iacute;, y podemos hablar leg&iacute;timamente de una Europa multipolar. Las tensiones &ndash; tanto las que construyen como las que disgregan &ndash; se producen entre m&uacute;ltiples polos culturales, religiosos y pol&iacute;ticos. Europa afronta hoy el reto de &laquo;globalizar&raquo; de modo original esta multipolaridad. Las culturas no se identifican necesariamente con los pa&iacute;ses: algunos de ellos tienen diferentes culturas y algunas culturas se manifiestan en diferentes pa&iacute;ses. Lo mismo ocurre con las expresiones pol&iacute;ticas, religiosas y asociativas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Globalizar de modo original &ndash;subrayo esto: de modo original- la multipolaridad comporta el reto de una armon&iacute;a constructiva, libre de hegemon&iacute;as que, aunque pragm&aacute;ticamente parecen facilitar el camino, terminan por destruir la originalidad cultural y religiosa de los pueblos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Hablar de la multipolaridad europea es hablar de pueblos que nacen, crecen y se proyectan hacia el futuro. La tarea de globalizar la multipolaridad de Europa no se puede imaginar con la figura de la esfera &ndash; donde todo es igual y ordenado, pero que resulta reductiva puesto que cada punto es equidistante del centro &ndash;, sino m&aacute;s bien con la del <em>poliedro<\/em>, donde la unidad arm&oacute;nica del todo conserva la particularidad de cada una de las partes. Hoy Europa es multipolar en sus relaciones y tensiones; no se puede pensar ni construir Europa sin asumir a fondo esta realidad <em>multipolar<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">El otro reto que quisiera mencionar es la <em>transversalidad<\/em>. Comienzo con una experiencia personal: en los encuentros con pol&iacute;ticos de diferentes pa&iacute;ses de Europa, he notado que los j&oacute;venes afrontan la realidad pol&iacute;tica desde una perspectiva diferente a la de sus colegas m&aacute;s adultos. Tal vez dicen cosas aparentemente semejantes, pero el enfoque es diverso. La letra es similar, pero la m&uacute;sica es diferente. Esto ocurre en los j&oacute;venes pol&iacute;ticos de diferentes partidos. Y es un dato que indica una realidad de la Europa actual de la que no se puede prescindir en el camino de la consolidaci&oacute;n continental y de su proyecci&oacute;n de futuro: tener en cuenta esta transversalidad que se percibe en todos los campos. No se puede recorrer este camino sin recurrir al di&aacute;logo, tambi&eacute;n <em>intergeneracional<\/em>. Si quisi&eacute;ramos definir hoy el Continente, debemos hablar de una Europa dialogante, que sabe poner la transversalidad de opiniones y reflexiones al servicio de pueblos arm&oacute;nicamente unidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Asumir este camino de la comunicaci&oacute;n transversal no s&oacute;lo comporta empat&iacute;a intergeneracional, sino metodolog&iacute;a hist&oacute;rica de crecimiento. En el mundo pol&iacute;tico actual de Europa, resulta est&eacute;ril el di&aacute;logo meramente en el seno de los organismos (pol&iacute;ticos, religiosos, culturales) de la propia pertenencia. La historia pide hoy la capacidad de salir de las estructuras que &laquo;<em>contienen<\/em>&raquo; la propia identidad, con el fin de hacerla m&aacute;s fuerte y m&aacute;s fruct&iacute;fera en la confrontaci&oacute;n fraterna de la transversalidad. Una Europa que dialogue &uacute;nicamente dentro de los grupos cerrados de pertenencia se queda a mitad de camino; se necesita el esp&iacute;ritu juvenil que acepte el reto de la transversalidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">En esta perspectiva, acojo favorablemente la voluntad del Consejo de Europa de invertir en el di&aacute;logo intercultural, incluyendo su dimensi&oacute;n religiosa, mediante los <em>Encuentros sobre la dimensi&oacute;n religiosa del di&aacute;logo intercultural<\/em>. Es una oportunidad provechosa para el intercambio abierto, respetuoso y enriquecedor entre las personas y grupos de diverso origen, tradici&oacute;n &eacute;tnica, ling&uuml;&iacute;stica y religiosa, en un esp&iacute;ritu de comprensi&oacute;n y respeto mutuo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Dichos encuentros parecen particularmente importantes en el ambiente actual multicultural, multipolar, en busca de una propia fisionom&iacute;a, para combinar con sabidur&iacute;a la identidad europea que se ha formado a lo largo de los siglos con las solicitudes que llegan de otros pueblos que ahora se asoman al Continente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">En esta l&oacute;gica se incluye la aportaci&oacute;n que el <em>cristianismo<\/em> puede ofrecer hoy al desarrollo cultural y social europeo en el &aacute;mbito de una correcta relaci&oacute;n entre religi&oacute;n y sociedad. En la visi&oacute;n cristiana, raz&oacute;n y fe, religi&oacute;n y sociedad, est&aacute;n llamadas a iluminarse una a otra, apoy&aacute;ndose mutuamente y, si fuera necesario, purific&aacute;ndose rec&iacute;procamente de los extremismos ideol&oacute;gicos en que pueden caer. Toda la sociedad europea se beneficiar&aacute; de una reavivada relaci&oacute;n entre los dos &aacute;mbitos, tanto para hacer frente a un fundamentalismo religioso, que es sobre todo enemigo de Dios, como para evitar una raz&oacute;n &laquo;reducida&raquo;, que no honra al hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Estoy convencido de que hay muchos temas, y actuales, en los que puede haber un enriquecimiento mutuo, en los que la Iglesia Cat&oacute;lica &ndash; especialmente a trav&eacute;s del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) &ndash; puede colaborar con el Consejo de Europa y ofrecer una contribuci&oacute;n fundamental. En primer lugar, a la luz de lo que acabo de decir, en el &aacute;mbito de una reflexi&oacute;n &eacute;tica sobre los derechos humanos, sobre los que esta Organizaci&oacute;n est&aacute; frecuentemente llamada a reflexionar. Pienso particularmente en las cuestiones relacionadas con la protecci&oacute;n de la vida humana, cuestiones delicadas que han de ser sometidas a un examen cuidadoso, que tenga en cuenta la verdad de todo el ser humano, sin limitarse a campos espec&iacute;ficos, m&eacute;dicos, cient&iacute;ficos o jur&iacute;dicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Tambi&eacute;n hay numerosos retos del mundo contempor&aacute;neo que precisan estudio y un compromiso com&uacute;n, comenzando por la acogida de los emigrantes, que necesitan antes que nada lo esencial para vivir, pero, sobre todo, que se les reconozca su dignidad como personas. Despu&eacute;s tenemos todo el grave problema del trabajo, especialmente por los elevados niveles de desempleo juvenil que se produce en muchos pa&iacute;ses &ndash; una verdadera hipoteca para el futuro &ndash;, pero tambi&eacute;n por la cuesti&oacute;n de la dignidad del trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Espero ardientemente que se instaure una nueva colaboraci&oacute;n social y econ&oacute;mica, libre de condicionamientos ideol&oacute;gicos, que sepa afrontar el mundo globalizado, manteniendo vivo el sentido de la solidaridad y de la caridad mutua, que tanto ha caracterizado el rostro de Europa, gracias a la generosa labor de cientos de hombres y mujeres &ndash; algunos de los cuales la Iglesia Cat&oacute;lica considera santos &ndash; que, a lo largo de los siglos, se han esforzado por desarrollar el Continente, tanto mediante la actividad empresarial como con obras educativas, asistenciales y de promoci&oacute;n humana. Estas &uacute;ltimas, sobre todo, son un punto de referencia importante para tantos pobres que viven en Europa. &iexcl;Cu&aacute;ntos hay por nuestras calles! No s&oacute;lo piden pan para el sustento, que es el m&aacute;s b&aacute;sico de los derechos, sino tambi&eacute;n redescubrir el valor de la propia vida, que la pobreza tiende a hacer olvidar, y recuperar la dignidad que el trabajo confiere.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">En fin, entre los temas que requieren nuestra reflexi&oacute;n y nuestra colaboraci&oacute;n est&aacute; la defensa del medio ambiente, de nuestra querida Tierra, el gran recurso que Dios nos ha dado y que est&aacute; a nuestra disposici&oacute;n, no para ser desfigurada, explotada y denigrada, sino para que, disfrutando de su inmensa belleza, podamos vivir con dignidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Se&ntilde;or Secretario, Se&ntilde;ora Presidenta, Excelencias, Se&ntilde;oras y Se&ntilde;ores,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">El beato <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/paul_vi\/index_sp.htm\"><span style=\"color: windowtext\">Pablo VI<\/span><\/a> calific&oacute; a la Iglesia como &laquo;experta en humanidad&raquo;.<a name=\"_ftnref21\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftn10\"><span style=\"color: windowtext\">[10]<\/span><\/a> En el mundo, a imitaci&oacute;n de Cristo, y no obstante los pecados de sus hijos, ella no busca m&aacute;s que servir y dar testimonio de la verdad.<a name=\"_ftnref22\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftn11\"><span style=\"color: windowtext\">[11]<\/span><\/a> Nada m&aacute;s, sino s&oacute;lo este esp&iacute;ritu, nos gu&iacute;a en el alentar el camino de la humanidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Con esta disposici&oacute;n, la Santa Sede tiene la intenci&oacute;n de continuar su colaboraci&oacute;n con el Consejo de Europa, que hoy desempe&ntilde;a un papel fundamental para forjar la mentalidad de las futuras generaciones de europeos. Se trata de realizar juntos una reflexi&oacute;n a todo campo, para que se instaure una especie de &laquo;<em>nueva agor&aacute;<\/em>&raquo;, en la que toda instancia civil y religiosa pueda confrontarse libremente con las otras, si bien en la separaci&oacute;n de &aacute;mbitos y en la diversidad de posiciones, animada exclusivamente por el deseo de <em>verdad<\/em> y de edificar el <em>bien com&uacute;n<\/em>. En efecto, la cultura nace siempre del encuentro mutuo, orientado a estimular la riqueza intelectual y la creatividad de cuantos participan; y esto, adem&aacute;s de ser una pr&aacute;ctica del bien, esto es belleza. Mi esperanza es que Europa, redescubriendo su patrimonio hist&oacute;rico y la profundidad de sus ra&iacute;ces, asumiendo su acentuada <em>multipolaridad<\/em> y el fen&oacute;meno de la <em>transversalidad<\/em> dialogante, reencuentre esa juventud de esp&iacute;ritu que la ha hecho fecunda y grande.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Gracias.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"><br \/> <\/span><\/p>\n<div class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 5pt 0cm; background: #f7f7f7\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">  <\/p>\n<hr \/>\n<p>  <\/span><\/div>\n<p style=\"margin: 5pt 0cm; background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><a name=\"_ftn12\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftnref1\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif; color: windowtext\">[1]<\/span><\/a><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"> Cf. <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_tiempo_es_superior_al_espacio\"><em><span style=\"color: windowtext\">Evangelii gaudium<\/span><\/em><span style=\"color: windowtext\">, 223<\/span><\/a>. <\/span><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><a name=\"_ftn13\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftnref2\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif; color: windowtext\">[2]<\/span><\/a><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Pablo VI, <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/paul_vi\/messages\/peace\/documents\/hf_p-vi_mes_19741208_viii-world-day-for-peace_sp.html\"><em><span style=\"color: windowtext\">Mensaje para la celebraci&oacute;n de la VIII Jornada Mundial de la paz<\/span><\/em><span style=\"color: windowtext\">, 8 diciembre 1974<\/span><\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><a name=\"_ftn14\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftnref3\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif; color: windowtext\">[3]<\/span><\/a><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"> <em>Ib&iacute;d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><a name=\"_ftn15\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftnref4\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif; color: windowtext\">[4]<\/span><\/a><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"> Cf. <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#La_unidad_prevalece_sobre_el_conflicto\"><em><span style=\"color: windowtext\">Evangelii gaudium<\/span><\/em><span style=\"color: windowtext\">, 226<\/span><\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><a name=\"_ftn16\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftnref5\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif; color: windowtext\">[5]<\/span><\/a><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p3s2c2a5_sp.html#Resumen\"><em><span style=\"color: windowtext\">Catecismo de la Iglesia Cat&oacute;lica<\/span><\/em><span style=\"color: windowtext\">, 2329<\/span><\/a>; <em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\"><span style=\"color: windowtext\">Gaudium et spes<\/span><\/a><\/em>, 81.<\/span><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><a name=\"_ftn17\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftnref6\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif; color: windowtext\">[6]<\/span><\/a><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"> Juan Pablo II, <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/messages\/peace\/documents\/hf_jp-ii_mes_19811208_xv-world-day-for-peace_sp.html\"><em><span style=\"color: windowtext\">Mensaje para la celebraci&oacute;n de la XV Jornada Mundial de la paz<\/span><\/em><span style=\"color: windowtext\">, 8 diciembre 1981<\/span><\/a>, 4.<\/span><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><a name=\"_ftn18\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftnref7\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif; color: windowtext\">[7]<\/span><\/a><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"> &laquo;Vibra nel vento con tutte le sue foglie \/ il pioppo severo; \/ spasima l&#39;aria in tutte le sue doglie \/ nell&#39;ansia del pensiero: \/ dal tronco in rami per fronde si esprime\/ tutte al ciel tese con raccolte cime: \/ fermo rimane il tronco del mistero, \/ e il tronco s&#39;inabissa ov&#39;&egrave; pi&ugrave; vero&raquo;: <em>Il pioppo<\/em>, en <em>Canti dell&#39;Infermit&agrave;<\/em>, ed. Vanni Scheiwiller, Mil&aacute;n 1957, 32.<\/span><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><a name=\"_ftn19\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftnref8\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif; color: windowtext\">[8]<\/span><\/a><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"> <em>Ib&iacute;d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><a name=\"_ftn20\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftnref9\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif; color: windowtext\">[9]<\/span><\/a><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"> Cf. Juan Pablo II, <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/speeches\/1988\/october\/documents\/hf_jp-ii_spe_19881008_european-council_sp.html\"><em><span style=\"color: windowtext\">Discurso a la Asamblea Parlamentaria del Consejo Europeo<\/span><\/em><span style=\"color: windowtext\">, Estrasburgo, 8 octubre 1988<\/span><\/a>, 4.<\/span><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><a name=\"_ftn21\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftnref10\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif; color: windowtext\">[10]<\/span><\/a><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"> Carta Enc. <em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/paul_vi\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_26031967_populorum_sp.html\"><span style=\"color: windowtext\">Populorum progressio<\/span><\/a><\/em>, 13. <\/span><\/p>\n<p style=\"background: #f7f7f7\" class=\"MsoNormal\"><a name=\"_ftn22\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-consiglio-europa.html#_ftnref11\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif; color: windowtext\">[11]<\/span><\/a><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\"> Cf. <em>Ib&iacute;d.<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%; font-family: Arial, sans-serif\">&nbsp;<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA DEL SANTO PADRE AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO DE EUROPA &nbsp; DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO AL CONSEJO DE EUROPA &nbsp; Estrasburgo, Francia Martes 25 de noviembre de 2014 &nbsp; Se&ntilde;or Secretario&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-3580","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3580","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3580"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3580\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}