{"id":3674,"date":"2015-01-28T12:59:05","date_gmt":"2015-01-28T20:59:05","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/palabra-9\/"},"modified":"2015-01-28T12:59:05","modified_gmt":"2015-01-28T20:59:05","slug":"palabra-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/palabra-9\/","title":{"rendered":"El sembrador siembra la palabra"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; font-family: Arial, sans-serif\">Mi&eacute;rcoles <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span style=\"font-family: Arial, sans-serif\">Lectura<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif\">Evangelio seg&uacute;n Marcos 4,1-20 <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif\">Y Jes&uacute;s se puso a ense&ntilde;ar a la orilla del mar. Y se le reuni&oacute; tanta gente que tuvo de subirse a una barca&#8230; Les ense&ntilde;aba muchas cosas por medio de par&aacute;bolas. Les dec&iacute;a en su instrucci&oacute;n: &laquo;Escuchen. Una vez sali&oacute; un sembrador a sembrar. Y sucedi&oacute; que, al sembrar, una parte cay&oacute; a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cay&oacute; en terreno pedregoso, donde no ten&iacute;a mucha tierra, y brot&oacute; en seguida por no tener hondura de tierra; pero cuando sali&oacute; el sol se agost&oacute; y, por no tener ra&iacute;z, se sec&oacute;. Otra parte cay&oacute; entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarroll&aacute;ndose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento.&raquo; Y dec&iacute;a: &laquo;Quien tenga o&iacute;dos para o&iacute;r, que oiga.&raquo; <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif\">Cuando se quedaron a solas, los que le segu&iacute;an junto con los Doce le preguntaban sobre las par&aacute;bolas. Y &Eacute;l les dijo: &laquo;&iquest;No entienden esta par&aacute;bola? &iquest;C&oacute;mo, entonces, comprender&aacute;n todas las dem&aacute;s? El sembrador siembra la palabra. Los que est&aacute;n a lo largo del camino donde se siembra la palabra son aquellos que, en cuanto la oyen, viene Satan&aacute;s y se lleva la palabra sembrada en ellos. De igual modo, lo sembrado en terreno pedregoso son los que, al o&iacute;r la palabra, al punto la reciben con alegr&iacute;a, pero no tienen ra&iacute;z en s&iacute; mismos, sino que son inconstantes; y en cuanto se presenta una tribulaci&oacute;n o persecuci&oacute;n por causa de la palabra, sucumben en seguida. Lo sembrado entre espinas son los que han o&iacute;do la palabra, pero las preocupaciones del mundo, la seducci&oacute;n de las riquezas y otros atractivos les invaden y ahogan la palabra, y queda sin fruto. Y los sembrados en tierra buena son aquellos que oyen la palabra, la acogen y dan fruto, unos treinta, otros sesenta, otros ciento.&raquo; <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span style=\"font-family: Arial, sans-serif\">Reflexi&oacute;n<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif\">En el evangelio de Marcos comienza una nueva secci&oacute;n, el capitulo 4, con cinco par&aacute;bolas que describen las caracter&iacute;sticas del Reino de Dios. La primera de todas es la del sembrador, que el mismo Jes&uacute;s luego explica a sus disc&iacute;pulos. Se podr&iacute;a mirar esta p&aacute;gina desde el punto de vista de los que ponen dificultades a la Palabra: el pueblo superficial, los adversarios ciegos, los demasiado preocupados de las cosas materiales. Pero tambi&eacute;n se puede mirar desde el lado positivo: a pesar de todas las dificultades, la Palabra de Dios, su Reino, logran dar fruto, y a veces abundante. Al final de los tiempos y tambi&eacute;n ahora; en nuestra historia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif\">&iquest;Qu&eacute; es lo que impide a la Palabra de Dios producir todo su fruto en nosotros: las preocupaciones, la superficialidad, las tentaciones del ambiente? &iquest;Qu&eacute; clase de campo somos para esa semilla que, por parte de Dios, es siempre eficaz y llena de fuerza? A veces el problema viene de fuera, son las piedras y espinas de nuestro camino. A veces, nosotros mismos somos mala tierra y no abrimos el coraz&oacute;n a la Palabra que Dios nos dirige, a la semilla que &eacute;l siembra en nuestro campo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif\">Pero Jes&uacute;s nos asegura que la semilla dar&aacute; fruto. Que a pesar de que este mundo nos parece tan est&eacute;ril, Dios ha dado fuerza a su Palabra y habr&aacute; de germinar, contra toda apariencia. No tenemos que perder la esperanza y la confianza en Dios. Es &eacute;l quien, en definitiva, hace fructificar el Reino. Nosotros somos invitados a colaborar con &eacute;l. Pero el que da el incremento y el que salva es Dios. &laquo;Yo estar&eacute; contigo en todas tus empresas&raquo;. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span style=\"font-family: Arial, sans-serif\">Mons. Salvador Cisneros<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span style=\"font-family: Arial, sans-serif\">Parroquia Santa Teresa de &Aacute;vila<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 115%\">&nbsp;<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi&eacute;rcoles Lectura &nbsp; Evangelio seg&uacute;n Marcos 4,1-20 Y Jes&uacute;s se puso a ense&ntilde;ar a la orilla del mar. 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