{"id":4982,"date":"2016-12-02T13:49:01","date_gmt":"2016-12-02T21:49:01","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=4982"},"modified":"2016-12-02T13:49:01","modified_gmt":"2016-12-02T21:49:01","slug":"homilia-de-nuestro-arzobispo-en-la-cii-asamblea-plenaria-del-episcopado-mexicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/homilia-de-nuestro-arzobispo-en-la-cii-asamblea-plenaria-del-episcopado-mexicano\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda de nuestro Arzobispo en la CII Asamblea Plenaria del Episcopado Mexicano"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/nuevoarzobispo-e1479935453565.png\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4404\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/nuevoarzobispo-e1479935453565.png\" alt=\"nuevoarzobispo\" width=\"240\" height=\"192\" \/><\/a><\/p>\n<p>Queridos hermanos en Cristo Jes\u00fas:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al acercarnos al fin de un a\u00f1o lit\u00fargico, las lecturas de la Palabra de Dios tienen un esp\u00edritu escatol\u00f3gico y nos sit\u00faan en el contexto de la Parus\u00eda o segunda venida de Cristo. Algunos ex\u00e9getas dicen que nos hallamos ante un \u201cpeque\u00f1o apocalipsis\u201d, pues se nos explica lo que suceder\u00e1 al fin de los tiempos. En el evangelio de hoy, Jes\u00fas entrelaza el Reino de los Cielos con este fin de los tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los fariseos, que no aceptaban a Jes\u00fas como el Mes\u00edas, pues les escandalizaba su humanidad y sencillez que contrastaban con sus expectativas de poder, riqueza y gloria, le preguntaron \u201c\u00bfCu\u00e1ndo llegar\u00e1 el reino de Dios?\u201d La respuesta de Jes\u00fas fue contundente: \u201cEl Reino de Dios ya est\u00e1 entre ustedes\u201d, y les dijo a sus disc\u00edpulos c\u00f3mo se manifestar\u00e1 plenamente en \u00e9l al fin de los tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo Jes\u00fas instaura el Reino de Dios en medio de los hombres y \u00c9l mismo es ese Reino que no llega aparatosamente, de modo que se pueda decir: \u201cEst\u00e1 aqu\u00ed o esta all\u00e1\u201d. Jes\u00fas y su Reino est\u00e1n en medio de nosotros sin violentar nuestra libertad para acogerlos o rechazarlos. As\u00ed ha sido siempre y en la actualidad este Reino de Dios crece de forma callada, no se anuncia por televisi\u00f3n ni ocupa las primeras planas en los peri\u00f3dicos, no es reconocido por quienes se desviven por las riquezas, la fama, el dominio y el poder. Son los pobres y sencillos quienes lo acogen en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la Iglesia no agota la realidad del Reino, s\u00ed es el espacio natural en el que el Se\u00f1or quiere que se haga visible. Qu\u00e9 tremenda responsabilidad tenemos como Iglesia de vivir y mostrar el Reino de Dios en medio de los hombres, y qu\u00e9 terrible ser\u00eda que un d\u00eda nosotros qued\u00e1semos fuera de \u00e9l. El Reino se manifiesta, pues, dentro de la Iglesia y en su proyecci\u00f3n hacia el mundo y la sociedad, pero tambi\u00e9n dondequiera que se viven los valores del Evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera, el Reino de Dios est\u00e1 presente en medio de las realidades temporales, a veces a contracorriente, como fermento en la masa y como un signo de vida y salvaci\u00f3n para todos.\u00a0 Sin embargo, Cristo nos alerta para que no nos dejemos enga\u00f1ar por falsos mes\u00edas que llegan anunciando otro reino o una nueva religi\u00f3n. No ignoramos las enormes y variadas dificultades que enfrenta hoy la implantaci\u00f3n del Reino, las fuerzas malignas que se le oponen dentro y fuera de las estructuras de la misma Iglesia. Sin embargo, no hemos de caer en el pesimismo de quienes solo se enfocan en lo negativo y hemos de reconocer sus m\u00faltiples y valiosas manifestaciones por todas partes, a veces en peque\u00f1os signos de esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Hermanos Obispos, nuestro quehacer pastoral es muy intenso y complejo, con largas jornadas de encuentros, celebraciones, reuniones, entrevistas, toma de decisiones, etc\u00e9tera. Los obispos necesitamos saber ver lo que sucede a nuestro alrededor, identificar las personas, los ambientes, los lugares y las obras donde se hace visible el Reino de Dios. Por eso, en medio de nuestra tarea pastoral, necesitamos encontrarnos a diario con Jes\u00fas, para reconocer d\u00f3nde est\u00e1 presente su Reino entre los hombres, y a d\u00f3nde debemos ir para impulsarlo con nuestro testimonio y acciones pastorales. Para nosotros, reconocer la presencia del Reino y contribuir en su crecimiento se origina en nuestro encuentro \u00edntimo y personal con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Cu\u00e1nto celo, cu\u00e1nto empe\u00f1o nos reclama el cuidado del Reino, invadidos como estamos, m\u00e1s all\u00e1 de las denominaciones serias, por miles de nuevos grupos religiosos proselitistas que est\u00e1n al asecho de las ovejas a nosotros confiadas, y el asecho del mundo moderno atacando el evangelio y promoviendo un estilo de vida contrario a los valores del Reino de Dios. Esta es una amenaza constante ante la que no podemos permanecer indiferentes, necesitamos dar el paso de una Iglesia exclusiva y de mera conservaci\u00f3n, a una Iglesia renovada en la que se manifieste de modo atractivo el Reino de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, si la Iglesia no agota en s\u00ed misma el Reino de Dios, deber\u00e1 reconocer con humildad en otros \u00e1mbitos y m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras, las expresiones vivas del Reino, hasta dejarse interpelar por tales testimonios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanos Obispos, en nuestras di\u00f3cesis constantemente se impulsa de distintas maneras\u00a0 la construcci\u00f3n del Reino. La Iglesia cuenta con infinidad de alternativas para acrecentarlo, entre ellas los tiempos especiales de gracia, como el Jubileo de la Misericordia que est\u00e1 por concluir, o la Misi\u00f3n Continental Permanente, en la que est\u00e1 comprometida cada una de nuestras di\u00f3cesis en Am\u00e9rica latina, y el nuevo Proyecto Pastoral hacia el a\u00f1o 2031 como un reto para construir el Reino de Dios en nuestro M\u00e9xico sufriente. Reconocer los signos del Reino de Dios entre nosotros es una gracia que hemos de pedir, y una oportunidad para encarnarlo en nosotros y en la vida y en el coraz\u00f3n del hombre y de la sociedad actual. Como lo dijo el Se\u00f1or: verdaderamente el Reino de Dios ya est\u00e1 en medio de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas relaciona la construcci\u00f3n del Reino con su segunda venida. Mientras vivimos, tenemos la oportunidad de vivir y disfrutar con el Hijo del Hombre en cada una de sus tres presencias reales: en su Palabra, en la Eucarist\u00eda y en cada uno de nuestros hermanos, sobre todos en los pobres y en los m\u00e1s necesitados de su misericordia. Despu\u00e9s ser\u00e1 demasiado tarde. Porque \u201cllegar\u00e1 un tiempo en que ustedes desear\u00e1n disfrutar siquiera un solo d\u00eda de la presencia del Hijo del hombre y no podr\u00e1n. Entonces les dir\u00e1n: Est\u00e1 aqu\u00ed o est\u00e1 all\u00e1, pero no vayan corriendo a ver, pues as\u00ed como el fulgor del rel\u00e1mpago brilla de un extremo a otro del cielo, as\u00ed ser\u00e1 la venida del Hijo del hombre en su d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanos Obispos, Dios encomend\u00f3 a los Jud\u00edos preparar la primera venida de Cristo al mundo y lo hicieron muy bien, engendrando a Mar\u00eda, de la cual naci\u00f3 el Mes\u00edas. A la Iglesia, nuevo Israel, nos corresponde preparar su segunda venida de Cristo al mundo en la parus\u00eda, y esto hemos de hacerlo vivenciando y extendiendo su Reino en medio de los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ello, este d\u00eda encontramos en la Palabra de Dios dos aplicaciones pr\u00e1cticas: en primer lugar, en nuestro servicio episcopal y a imitaci\u00f3n de San Pablo frente a Filem\u00f3n y a favor de On\u00e9simo, antes que imponer la autoridad que el mismo Cristo nos confi\u00f3, antepongamos con nuestro pueblo y especialmente con nuestros sacerdotes la relaci\u00f3n personal y el amor; y en segundo lugar, en el encuentro personal con el Se\u00f1or Jes\u00fas renovemos nuestro compromiso de instaurar su Reino en medio de los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanos sacerdotes, religiosas y laicos, oren por nosotros sus obispos de M\u00e9xico, para que, encarnando a Jes\u00fas en nuestro ministerio con verdadera caridad pastoral, viviendo con gozo el Reino de Dios dentro de nosotros mismos e impuls\u00e1ndolo a nuestro alrededor, preparemos con todo el pueblo de la Iglesia su segunda venida del Se\u00f1or al fin de los tiempos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>+ Mons. Francisco Moreno Barr\u00f3n<\/p>\n<p>Arzobispo de Tijuana<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lago de Guadalupe, 10 de Noviembre de 2016<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos hermanos en Cristo Jes\u00fas: &nbsp; Al acercarnos al fin de un a\u00f1o lit\u00fargico, las lecturas de la Palabra de Dios tienen un esp\u00edritu escatol\u00f3gico y nos sit\u00faan en el contexto de la Parus\u00eda&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4404,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-4982","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4982"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4982\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4984,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4982\/revisions\/4984"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4404"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}