{"id":5187,"date":"2017-01-31T09:21:58","date_gmt":"2017-01-31T17:21:58","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=5187"},"modified":"2017-01-31T09:22:45","modified_gmt":"2017-01-31T17:22:45","slug":"5187-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/5187-2\/","title":{"rendered":"No temas; solamente ten fe"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/jesus-raises-the-daughter-of-jairus-medium.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5188\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/jesus-raises-the-daughter-of-jairus-medium-300x163.jpg\" alt=\"jesus-raises-the-daughter-of-jairus-medium\" width=\"300\" height=\"163\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/jesus-raises-the-daughter-of-jairus-medium-300x163.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/jesus-raises-the-daughter-of-jairus-medium-768x418.jpg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/jesus-raises-the-daughter-of-jairus-medium-1024x558.jpg 1024w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/jesus-raises-the-daughter-of-jairus-medium.jpg 1162w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Lectura<\/strong><\/p>\n<p><strong>Evangelio seg\u00fan Marcos\u00a05,21-43<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas pas\u00f3 de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomer\u00f3 junto a \u00e9l mucha gente; \u00e9l estaba a la orilla del mar. Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies, y le suplica con insistencia diciendo: \u00abMi hija est\u00e1 a punto de morir; ven, imp\u00f3n tus manos sobre ella, para que se salve y viva.\u00bb Y se fue con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le segu\u00eda un gran gent\u00edo que le oprim\u00eda. Entonces, una mujer que padec\u00eda flujo de sangre desde hac\u00eda doce a\u00f1os, y que hab\u00eda sufrido mucho con muchos m\u00e9dicos y hab\u00eda gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor, habiendo o\u00eddo lo que se dec\u00eda de Jes\u00fas, se acerc\u00f3 por detr\u00e1s entre la gente y toc\u00f3 su manto. Pues dec\u00eda: \u00abSi logro tocar aunque s\u00f3lo sea sus vestidos, me salvar\u00e9.\u00bb Inmediatamente se le sec\u00f3 la fuente de sangre y sinti\u00f3 en su cuerpo que quedaba sana del mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al instante Jes\u00fas, d\u00e1ndose cuenta de la fuerza que hab\u00eda salido de \u00e9l, se volvi\u00f3 entre la gente y dec\u00eda: \u00ab\u00bfQui\u00e9n me ha tocado los vestidos?\u00bb Sus disc\u00edpulos le contestaron: \u00abEst\u00e1s viendo que la gente te oprime y preguntas: \u00bfQui\u00e9n me ha tocado?&#8217;\u00bb Pero \u00e9l miraba a su alrededor para descubrir a la que lo hab\u00eda hecho. Entonces, la mujer, viendo lo que le hab\u00eda sucedido, se acerc\u00f3 atemorizada y temblorosa, se postr\u00f3 ante \u00e9l y le cont\u00f3 toda la verdad. \u00c9l le dijo: \u00abHija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: \u00abTu hija ha muerto; \u00bfa qu\u00e9 molestar ya al Maestro?\u00bb Jes\u00fas, que oy\u00f3 lo que hab\u00edan dicho, dice al jefe de la sinagoga: \u00abNo temas; solamente ten fe.\u00bb Y no permiti\u00f3 que nadie le acompa\u00f1ara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos. Entra y les dice: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 alborot\u00e1is y llor\u00e1is? La ni\u00f1a no ha muerto; est\u00e1 dormida.\u00bb Y se burlaban de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00e9l, despu\u00e9s de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la ni\u00f1a, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la ni\u00f1a. Y tomando la mano de la ni\u00f1a, le dice: \u00abTalit\u00e1 kum\u00bb, que quiere decir: \u00abMuchacha, a ti te digo, lev\u00e1ntate.\u00bb La muchacha se levant\u00f3 al instante y se puso a andar, pues ten\u00eda doce a\u00f1os. Quedaron fuera de s\u00ed, llenos de estupor. Y les insisti\u00f3 mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ORATIO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1or, pon en mis labios la invocaci\u00f3n silenciosa de\u00a0la mujer enferma. Pon en mi coraz\u00f3n su confianza: bas\u00adta con tocar tu manto para curar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conc\u00e9deme, Se\u00f1or, la humildad de Jairo. Por culpa\u00a0de mi orgullo, no s\u00e9 pedir ayuda, no soy capaz de reco\u00adnocer que necesito a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escucha, Se\u00f1or, las palabras que no s\u00e9 decirte. T\u00fa sa\u00adbes mejor que yo lo que me ocurre. No me dejes vagar\u00a0de un sitio a otro, donde no pueda encontrar socorro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haz, Se\u00f1or, que no busque grandes cosas, sino s\u00f3lo la\u00a0paz de tu reino. Aleja de m\u00ed el deseo de lo que no es\u00a0esencial y cond\u00faceme en lo secreto del coraz\u00f3n a bus\u00adcar s\u00f3lo tu proximidad. Se\u00f1or, ens\u00e9\u00f1ame a rogarte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mons. Salvador Cisneros<\/strong><\/p>\n<p><strong>Parroquia Santa Teresa de \u00c1vila<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura Evangelio seg\u00fan Marcos\u00a05,21-43 &nbsp; Jes\u00fas pas\u00f3 de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomer\u00f3 junto a \u00e9l mucha gente; \u00e9l estaba a la orilla del mar. 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