{"id":5200,"date":"2017-02-02T10:02:02","date_gmt":"2017-02-02T18:02:02","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=5200"},"modified":"2017-02-02T10:02:02","modified_gmt":"2017-02-02T18:02:02","slug":"la-presentacion-de-jesus-en-el-templo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/la-presentacion-de-jesus-en-el-templo\/","title":{"rendered":"La presentaci\u00f3n de Jes\u00fas en el Templo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/presentacion-de-jesus-en-el-templo.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5201\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/presentacion-de-jesus-en-el-templo-300x278.jpg\" alt=\"presentacion-de-jesus-en-el-templo\" width=\"300\" height=\"278\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/presentacion-de-jesus-en-el-templo-300x278.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/presentacion-de-jesus-en-el-templo-768x712.jpg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/presentacion-de-jesus-en-el-templo.jpg 1017w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Evangelio de San Lucas\u00a0 2, 22- 40<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando lleg\u00f3 el d\u00eda fijado por la Ley de Mois\u00e9s para la purificaci\u00f3n, llevaron al ni\u00f1o a Jerusal\u00e9n para presentarlo al Se\u00f1or, como est\u00e1 escrito en la Ley: Todo var\u00f3n primog\u00e9nito ser\u00e1 consagrado al Se\u00f1or. Tambi\u00e9n deb\u00edan ofrecer en sacrificio un par de t\u00f3rtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viv\u00eda entonces en Jerusal\u00e9n un hombre llamado Sime\u00f3n, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Esp\u00edritu Santo estaba en \u00e9l y le hab\u00eda revelado que no morir\u00eda antes de ver al Mes\u00edas del Se\u00f1or. Conducido por el mismo Esp\u00edritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jes\u00fas llevaron al ni\u00f1o para cumplir con \u00e9l las prescripciones de la Ley, Sime\u00f3n lo tom\u00f3 en sus brazos y alab\u00f3 a Dios, diciendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora, Se\u00f1or, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvaci\u00f3n que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su padre y su madre estaban admirados por lo que o\u00edan decir de \u00e9l. Sime\u00f3n, despu\u00e9s de bendecirlos, dijo a Mar\u00eda, la madre: \u00abEste ni\u00f1o ser\u00e1 causa de ca\u00edda y de elevaci\u00f3n para muchos en Israel; ser\u00e1 signo de contradicci\u00f3n, y a ti misma una espada te atravesar\u00e1 el coraz\u00f3n. As\u00ed se manifestar\u00e1n claramente los pensamientos \u00edntimos de muchos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda tambi\u00e9n all\u00ed una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en a\u00f1os, que, casada en su juventud, hab\u00eda vivido siete a\u00f1os con su marido. Desde entonces hab\u00eda permanecido viuda, y ten\u00eda ochenta y cuatro a\u00f1os. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y d\u00eda con ayunos y oraciones. Se present\u00f3 en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del ni\u00f1o a todos los que esperaban la redenci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Se\u00f1or, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea. El ni\u00f1o iba creciendo y se fortalec\u00eda, lleno de sabidur\u00eda, y la gracia de Dios estaba con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ORATIO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Cu\u00e1ntas veces he intentado romper, Se\u00f1or, los grilletes y las cadenas. Cu\u00e1ntas veces he cre\u00eddo que las cosas no iban en la direcci\u00f3n adecuada simplemente porque se opon\u00eda cualquier obst\u00e1culo en la realizaci\u00f3n de mis planes. He intentado cambiar las cosas, me he rebelado y me parec\u00eda justificada la indignaci\u00f3n e incluso la ira. Ay\u00fadame, Se\u00f1or, a ser d\u00f3cil como David, dejando que se cumpla la voluntad de Dios. Ay\u00fadame y lib\u00e9rame, Se\u00f1or, de otras cadenas, no de las que puedo romper en un \u00edmpetu de rabia, sino de esas otras interiores del pecado, que tal vez no consigo reconocer ni siquiera ver, pero que son el verdadero enemigo de quien s\u00f3lo t\u00fa me salvas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONTEMPLATIO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque camine en medio de las tinieblas m\u00e1s oscuras, no temer\u00e9 mal alguno, siempre que t\u00fa, Se\u00f1or, Dios m\u00edo, est\u00e9s conmigo. A una simple orden del Salvador, toda una legi\u00f3n diab\u00f3lica tuvo que abandonar el cuerpo de un hombre que durante mucho tiempo hab\u00eda estado infestado, y no se atrevieron a hacer mal ni siquiera a una piara de cerdos, antes de que \u00c9l lo permitiera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con cu\u00e1nta mayor facilidad caer\u00e1n a escuadras los esp\u00edritus malignos all\u00ed donde se encuentren, frente a la majestad de Cristo. As\u00ed pues, intr\u00e9pido y libre de cualquier temor, alegr\u00e1ndote en la alabanza de Dios, podr\u00e1s ver todo esto con tus ojos (Bernardo de Claraval, Comentario al salmo 90, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 1984).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mons. Salvador Cisneros<\/p>\n<p>Parroquia Santa Teresa de \u00c1vila<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio de San Lucas\u00a0 2, 22- 40 &nbsp; Cuando lleg\u00f3 el d\u00eda fijado por la Ley de Mois\u00e9s para la purificaci\u00f3n, llevaron al ni\u00f1o a Jerusal\u00e9n para presentarlo al Se\u00f1or, como est\u00e1 escrito en&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":5201,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5200","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5200","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5200"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5200\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5202,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5200\/revisions\/5202"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}