{"id":5521,"date":"2017-04-28T13:11:50","date_gmt":"2017-04-28T20:11:50","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=5521"},"modified":"2017-04-28T13:11:50","modified_gmt":"2017-04-28T20:11:50","slug":"discurso-del-santo-padre-a-los-participantes-en-la-conferencia-internacional-para-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/discurso-del-santo-padre-a-los-participantes-en-la-conferencia-internacional-para-la-paz\/","title":{"rendered":"Discurso del Santo Padre a los participantes en la Conferencia Internacional para la paz"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2017\/outside\/documents\/papa-francesco-egitto_2017.html\">VIAJE APOST\u00d3LICO DEL PAPA FRANCISCO A EGIPTO<\/a><br \/>\n(28-29 DE ABRIL DE 2017)<\/p>\n<p><strong><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE<br \/>\nA LOS PARTICIPANTES EN LA CONFERENCIA INTERNACIONAL PARA LA PAZ<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Al-Azhar Conference Centre, Il Cairo<br \/>\nViernes 28 de abril de 2017<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Mensajedel-PapaFrancisco.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5522\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Mensajedel-PapaFrancisco-300x200.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Mensajedel-PapaFrancisco-300x200.jpeg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Mensajedel-PapaFrancisco-768x512.jpeg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Mensajedel-PapaFrancisco.jpeg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Al Salam\u00f2 Alaikum<\/em>!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es para m\u00ed un gran regalo estar aqu\u00ed, en este lugar, y comenzar mi visita a Egipto encontr\u00e1ndome con vosotros en el \u00e1mbito de esta\u00a0<em>Conferencia Internacional para la Paz<\/em>. Agradezco a mi hermano, al Gran Im\u00e1n por haberla proyectado y organizado, y por su amabilidad al invitarme. Quisiera compartir algunas reflexiones, tom\u00e1ndolas de la gloriosa historia de esta tierra, que a lo largo de los siglos se ha manifestado al mundo como\u00a0<em>tierra de civilizaci\u00f3n y tierra de alianzas<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Tierra de civilizaci\u00f3n.<\/em>\u00a0Desde la antig\u00fcedad, la civilizaci\u00f3n que surgi\u00f3 en las orillas del Nilo ha sido sin\u00f3nimo de cultura. En Egipto ha brillado la luz del conocimiento, que ha hecho germinar un patrimonio cultural de valor inestimable, hecho de sabidur\u00eda e ingenio, de adquisiciones matem\u00e1ticas y astron\u00f3micas, de admirables figuras arquitect\u00f3nicas y art\u00edsticas. La b\u00fasqueda del conocimiento y la importancia de la educaci\u00f3n han sido iniciativas que los antiguos habitantes de esta tierra han llevado a cabo produciendo un gran progreso. Se trata de iniciativas necesarias tambi\u00e9n para el futuro, iniciativas de paz y por la paz, porque no habr\u00e1 paz sin una adecuada educaci\u00f3n de las j\u00f3venes generaciones. Y no habr\u00e1 una adecuada educaci\u00f3n para los j\u00f3venes de hoy si la formaci\u00f3n que se les ofrece no es conforme a la naturaleza del hombre, que es un ser abierto y relacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La educaci\u00f3n se convierte de hecho en sabidur\u00eda de vida cuando consigue que el hombre, en contacto con Aquel que lo trasciende y con cuanto lo rodea, saque lo mejor de s\u00ed mismo, adquiriendo una identidad no replegada sobre s\u00ed misma. La sabidur\u00eda busca al otro, superando la tentaci\u00f3n de endurecerse y encerrarse; abierta y en movimiento, humilde y escudri\u00f1adora al mismo tiempo, sabe valorizar el pasado y hacerlo dialogar con el presente, sin renunciar a una adecuada hermen\u00e9utica. Esta sabidur\u00eda favorece un futuro en el que no se busca la prevalencia de la propia parte, sino que se mira al otro como parte integral de s\u00ed mismo; no deja, en el presente, de identificar oportunidades de encuentro y de intercambio; del pasado, aprende que del mal s\u00f3lo viene el mal y de la violencia s\u00f3lo la violencia, en una espiral que termina aislando. Esta sabidur\u00eda, rechazando toda ansia de injusticia, se centra en la dignidad del hombre, valioso a los ojos de Dios, y en una \u00e9tica que sea digna del hombre, rechazando el miedo al otro y el temor de conocer a trav\u00e9s de los medios con los que el Creador lo ha dotado<a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente en el campo del di\u00e1logo, especialmente interreligioso, estamos llamados a caminar juntos con la convicci\u00f3n de que el futuro de todos depende tambi\u00e9n del encuentro entre religiones y culturas. En este sentido, el trabajo del\u00a0<em>Comit\u00e9 mixto para el Di\u00e1logo entre el Pontificio Consejo para el Di\u00e1logo Interreligioso y el Comit\u00e9 de Al-Azhar para el Di\u00e1logo\u00a0<\/em>representa un ejemplo concreto y alentador. El di\u00e1logo puede ser favorecido si se conjugan bien tres indicaciones fundamentales:\u00a0<em>el deber de la identidad<\/em>,\u00a0<em>la valent\u00eda de la alteridad\u00a0<\/em>y\u00a0<em>la sinceridad de las intenciones<\/em>.\u00a0<em>El deber de la identidad<\/em>, porque no se puede entablar un di\u00e1logo real sobre la base de la ambig\u00fcedad o de sacrificar el bien para complacer al otro.\u00a0<em>La valent\u00eda de la alteridad<\/em>, porque al que es diferente, cultural o religiosamente, no se le ve ni se le trata como a un enemigo, sino que se le acoge como a un compa\u00f1ero de ruta, con la genuina convicci\u00f3n de que el bien de cada uno se encuentra en el bien de todos.\u00a0<em>La sinceridad de las intenciones<\/em>, porque el di\u00e1logo, en cuanto expresi\u00f3n aut\u00e9ntica de lo humano, no es una estrategia para lograr segundas intenciones, sino el camino de la verdad, que merece ser recorrido pacientemente para transformar la competici\u00f3n en cooperaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Educar, para abrirse con respeto y dialogar sinceramente con el otro, reconociendo sus derechos y libertades fundamentales, especialmente la religiosa, es la mejor manera de construir\u00a0<em>juntos<\/em>\u00a0el futuro, de ser constructores de<em>\u00a0civilizaci\u00f3n<\/em>. Porque la \u00fanica alternativa a la\u00a0<em>barbarie del conflicto\u00a0<\/em>es la<em>\u00a0cultura<\/em>\u00a0<em>del enfrentamiento<\/em>, no hay otra manera. Y con el fin de contrarrestar realmente la barbarie de quien instiga al odio e incita a la violencia, es necesario acompa\u00f1ar y ayudar a madurar a las nuevas generaciones para que, ante la l\u00f3gica incendiaria del mal, respondan con el paciente crecimiento del bien: j\u00f3venes que, como \u00e1rboles plantados, est\u00e9n enraizados en el terreno de la historia y, creciendo hacia lo Alto y junto a los dem\u00e1s, transformen cada d\u00eda el aire contaminado de odio en ox\u00edgeno de fraternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este desaf\u00edo de civilizaci\u00f3n tan urgente y emocionante, cristianos y musulmanes, y todos los creyentes, estamos llamados a ofrecer nuestra aportaci\u00f3n: \u00abVivimos bajo el sol de un \u00fanico Dios misericordioso. [&#8230;] As\u00ed, en el verdadero sentido podemos llamarnos, los unos a los otros, hermanos y hermanas [&#8230;], porque sin Dios la vida del hombre ser\u00eda como el cielo sin el sol\u00bb\u200e<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftn2\">[2]<\/a>. Salga pues el sol de una renovada hermandad en el nombre de Dios; y de esta tierra, acariciada por el sol, despunte el alba de una\u00a0<em>civilizaci\u00f3n de la paz y del encuentro<\/em>. Que san Francisco de As\u00eds, que hace ocho siglos vino a Egipto y se encontr\u00f3 con el Sult\u00e1n\u00a0<em>Malik al Kamil<\/em>, interceda por esta intenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Tierra de<\/em>\u00a0<em>alianzas<\/em>. Egipto no s\u00f3lo ha visto amanecer el sol de la sabidur\u00eda, sino que su tierra ha sido tambi\u00e9n iluminada por la luz multicolor de las religiones. Aqu\u00ed, a lo largo de los siglos, las diferencias de religi\u00f3n han constituido \u00abuna forma de enriquecimiento mutuo del servicio a la \u00fanica comunidad nacional\u00bb<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftn3\">[3]<\/a>. Creencias religiosas diferentes se han encontrado y culturas diversas se han mezclado sin confundirse, reconociendo la importancia de\u00a0<em>aliarse para el bien com\u00fan<\/em>. Alianzas de este tipo son cada vez m\u00e1s urgentes en la actualidad. Para hablar de ello, me gustar\u00eda utilizar como s\u00edmbolo el \u00abMonte de la Alianza\u00bb que se yergue en esta tierra. El Sina\u00ed nos recuerda, en primer lugar, que una verdadera alianza en la tierra no puede prescindir del Cielo, que la humanidad no puede pretender encontrar la paz excluyendo a Dios de su horizonte, ni tampoco puede tratar de subir la monta\u00f1a para apoderarse de Dios (cf.\u00a0<em>Ex<\/em>\u00a019,12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de un mensaje muy actual, frente a esa peligrosa paradoja que persiste en nuestros d\u00edas, seg\u00fan la cual por un lado se tiende a reducir la religi\u00f3n a la esfera privada, sin reconocerla como una dimensi\u00f3n constitutiva del ser humano y de la sociedad y, por el otro, se confunden la esfera religiosa y la pol\u00edtica sin distinguirlas adecuadamente. Existe el riesgo de que la religi\u00f3n acabe siendo absorbida por la gesti\u00f3n de los asuntos temporales y se deje seducir por el atractivo de los poderes mundanos que en realidad s\u00f3lo quieren instrumentalizarla. En un mundo en el que se han globalizado muchos instrumentos t\u00e9cnicos \u00fatiles, pero tambi\u00e9n la indiferencia y la negligencia, y que corre a una velocidad fren\u00e9tica, dif\u00edcil de sostener, se percibe la nostalgia de las grandes cuestiones sobre el sentido de la vida, que las religiones saben promover y que suscitan la evocaci\u00f3n de los propios or\u00edgenes: la vocaci\u00f3n del hombre, que no ha sido creado para consumirse en la precariedad de los asuntos terrenales sino para encaminarse hacia el Absoluto al que tiende. Por estas razones, sobre todo hoy, la religi\u00f3n no es un problema sino parte de la soluci\u00f3n: contra la tentaci\u00f3n de acomodarse en una vida sin relieve, donde todo comienza y termina en esta tierra, nos recuerda que es necesario elevar el \u00e1nimo hacia lo Alto para aprender a construir la ciudad de los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, volviendo con la mente al Monte Sina\u00ed, quisiera referirme a los mandamientos que se promulgaron all\u00ed antes de ser escritos en la piedra<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftn4\">[4]<\/a>. En el coraz\u00f3n de las \u00abdiez palabras\u00bb resuena, dirigido a los hombres y a los pueblos de todos los tiempos, el mandato \u00abno matar\u00e1s\u00bb (<em>Ex<\/em>\u00a020,13). Dios, que ama la vida, no deja de amar al hombre y por ello lo insta a contrastar el camino de la violencia como requisito previo fundamental de toda alianza en la tierra. Siempre, pero sobre todo ahora, todas las religiones est\u00e1n llamadas a poner en pr\u00e1ctica este imperativo, ya que mientras sentimos la urgente necesidad de lo Absoluto, es indispensable excluir cualquier absolutizaci\u00f3n que justifique cualquier forma de violencia. La violencia, de hecho, es la negaci\u00f3n de toda aut\u00e9ntica religiosidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como l\u00edderes religiosos estamos llamados a desenmascarar la violencia que se disfraza de supuesta sacralidad, apoy\u00e1ndose en la absolutizaci\u00f3n de los ego\u00edsmos antes que en una verdadera apertura al Absoluto. Estamos obligados a denunciar las violaciones que atentan contra la dignidad humana y contra los derechos humanos, a poner al descubierto los intentos de justificar todas las formas de odio en nombre de las religiones y a condenarlos como una falsificaci\u00f3n idol\u00e1trica de Dios: su nombre es santo, \u00e9l es el Dios de la paz, Dios\u00a0<em>salam<\/em><a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftn5\">[5]<\/a>. Por tanto, s\u00f3lo la paz es santa y ninguna violencia puede ser perpetrada en nombre de Dios porque profanar\u00eda su nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juntos, desde esta tierra de encuentro entre el cielo y la tierra, de alianzas entre los pueblos y entre los creyentes, repetimos un \u00abno\u00bb alto y claro a toda forma de violencia, de venganza y de odio cometidos en nombre de la religi\u00f3n o en nombre de Dios. Juntos afirmamos la incompatibilidad entre la fe y la violencia, entre creer y odiar. Juntos declaramos el car\u00e1cter sagrado de toda vida humana frente a cualquier forma de violencia f\u00edsica, social, educativa o psicol\u00f3gica. La fe que no nace de un coraz\u00f3n sincero y de un amor aut\u00e9ntico a Dios misericordioso es una forma de pertenencia convencional o social que no libera al hombre, sino que lo aplasta. Digamos juntos: Cuanto m\u00e1s se crece en la fe en Dios, m\u00e1s se crece en el amor al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la religi\u00f3n no s\u00f3lo est\u00e1 llamada a desenmascarar el mal sino que lleva en s\u00ed misma la vocaci\u00f3n a promover la paz, probablemente hoy m\u00e1s que nunca<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftn6\">[6]<\/a>. Sin caer en sincretismos conciliadores<a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftn7\">[7]<\/a>, nuestra tarea es la de rezar los unos por los otros, pidiendo a Dios el don de la paz, encontrarnos, dialogar y promover la armon\u00eda con un esp\u00edritu de cooperaci\u00f3n y amistad. Nosotros, omo cristianos \u2014y yo soy cristiano\u2014 \u00abno podemos invocar a Dios, Padre de todos los hombres, si nos negamos a conducirnos fraternalmente con algunos hombres, creados a imagen de Dios\u00bb<a name=\"_ftnref8\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftn8\">[8]<\/a>. Hermanos de todos. M\u00e1s a\u00fan, reconocemos que inmersos en una lucha constante contra el mal, que amenaza al mundo para que \u00abno sea ya \u00e1mbito de una aut\u00e9ntica fraternidad\u00bb, \u00aba los que creen en la caridad divina les da la certeza de que abrir a todos los hombres los caminos del amor y esforzarse por instaurar la fraternidad universal no son cosas in\u00fatiles\u00bb<a name=\"_ftnref9\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftn9\">[9]<\/a>. Por el contrario, son esenciales: En realidad, no sirve de mucho levantar la voz y correr a rearmarse para protegerse: hoy se necesitan constructores de paz, no de armas; hoy se necesitan constructores de paz, no provocadores de conflictos; bomberos y no incendiarios; predicadores de reconciliaci\u00f3n y no vendedores de destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asistimos perplejos al hecho de que, mientras por un lado nos alejamos de la realidad de los pueblos, en nombre de objetivos que no tienen en cuenta a nadie, por el otro, como reacci\u00f3n, surgen populismos demag\u00f3gicos que ciertamente no ayudan a consolidar la paz y la estabilidad. Ninguna incitaci\u00f3n a la violencia garantizar\u00e1 la paz, y cualquier acci\u00f3n unilateral que no ponga en marcha procesos constructivos y compartidos, en realidad, s\u00f3lo beneficia a los partidarios del radicalismo y de la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para prevenir los conflictos y construir la paz es esencial trabajar para eliminar las situaciones de pobreza y de explotaci\u00f3n, donde los extremismos arraigan f\u00e1cilmente, as\u00ed como evitar que el flujo de dinero y armas llegue a los que fomentan la violencia. Para ir m\u00e1s a la ra\u00edz, es necesario detener la proliferaci\u00f3n de armas que, si se siguen produciendo y comercializando, tarde o temprano llegar\u00e1n a utilizarse. S\u00f3lo sacando a la luz las turbias maniobras que alimentan el c\u00e1ncer de la guerra se pueden prevenir sus causas reales. A este compromiso urgente y grave est\u00e1n obligados los responsables de las naciones, de las instituciones y de la informaci\u00f3n, as\u00ed como tambi\u00e9n nosotros responsables de cultura, llamados por Dios, por la historia y por el futuro a poner en marcha \u2014cada uno en su propio campo\u2014 procesos de paz, sin sustraerse a la tarea de establecer bases para una alianza entre pueblos y estados. Espero que, con la ayuda de Dios, esta tierra noble y querida de Egipto pueda responder a\u00fan a su vocaci\u00f3n de civilizaci\u00f3n y de alianza, contribuyendo a promover procesos de paz para este amado pueblo y para toda la regi\u00f3n de Oriente Medio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Al Salam\u00f2 Alaikum<\/em>!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Mensajedel-PapaFrancisco2.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-1\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5523\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Mensajedel-PapaFrancisco2-300x169.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Mensajedel-PapaFrancisco2-300x169.jpeg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Mensajedel-PapaFrancisco2-768x432.jpeg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Mensajedel-PapaFrancisco2.jpeg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0\u200e\u00abPor otra parte, una \u00e9tica de fraternidad y de coexistencia pac\u00edfica entre las personas y entre los pueblos no puede basarse sobre la l\u00f3gica del miedo, de la violencia y de la cerraz\u00f3n, sino sobre la responsabilidad, el respeto y el di\u00e1logo sincero\u00bb\u200e:\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20161208_messaggio-l-giornata-mondiale-pace-2017.html\"><em>Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2017<\/em>.\u00a0<em>La no violencia: un estilo de una pol\u00edtica para la paz<\/em><\/a>, 5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn2\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0Juan Pablo II,\u00a0<em>Discurso a las autoridades musulmanas,\u00a0<\/em>Kaduna\u2013Nigeria (14 febrero 1982).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn3\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftnref3\">[3]<\/a>\u200e Id.,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/2000\/jan-mar\/documents\/hf_jp-ii_spe_20000224_egypt-arrival.html\">Discurso durante la ceremonia de bienvenida<\/a><\/em>, El Cairo (24 febrero 2000).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn4\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0\u00abFueron escritos en el coraz\u00f3n del hombre como ley moral universal, v\u00e1lida en todo tiempo y en todo lugar\u00bb. Estos ofrecen la \u00abbase aut\u00e9ntica para la vida de las personas, de las sociedades y de las naciones. Hoy, como siempre,<em>son el \u00fanico futuro de la familia humana<\/em>. Salvan al hombre de la fuerza destructora del ego\u00edsmo, del odio y de la mentira. Se\u00f1alan todos los falsos dioses que lo esclavizan: el amor a s\u00ed mismo que excluye a Dios, el af\u00e1n de poder y placer que altera el orden de la justicia y degrada nuestra dignidad humana y la de nuestro pr\u00f3jimo\u00bb: Id.,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/homilies\/2000\/documents\/hf_jp-ii_hom_20000226_sinai.html\">Homil\u00eda en la celebraci\u00f3n de la Palabra en el Monte Sina\u00ed<\/a><\/em>, Monasterio de Santa Catalina (26 febrero 2000).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn5\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftnref5\">[5]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/november\/documents\/papa-francesco_20151130_repubblica-centrafricana-musulmani.html\">Discurso en la Mezquita Central de Koudoukou<\/a>,\u00a0<\/em>Bangui-Rep\u00fablica Centroafricana (30 noviembre 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn6\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftnref6\">[6]<\/a>\u00a0\u00abProbablemente m\u00e1s que nunca en la historia ha sido puesto en evidencia ante todos el v\u00ednculo intr\u00ednseco que existe entre una actitud religiosa aut\u00e9ntica y el gran bien de la paz\u00bb (Juan Pablo II,\u00a0<em>Discurso a los Representantes de las Iglesias y de Comunidades eclesiales cristianas y de las religiones mundiales<\/em>, As\u00eds (27 octubre 1986).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftnref7\">[7]<\/a>\u00a0Cf. Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_di\u00e1logo_interreligioso\">Evangelii gaudium<\/a><\/em><em>,\u00a0<\/em>251.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftnref8\">[8]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II, Declaraci\u00f3n\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html\">Nostra aetate<\/a>,\u00a0<\/em>5.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-conferenza-pace.html#_ftnref9\">[9]<\/a>\u00a0Id., Const. past.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/em>, 37-38.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST\u00d3LICO DEL PAPA FRANCISCO A EGIPTO (28-29 DE ABRIL DE 2017) DISCURSO DEL SANTO PADRE A LOS PARTICIPANTES EN LA CONFERENCIA INTERNACIONAL PARA LA PAZ Al-Azhar Conference Centre, Il Cairo Viernes 28 de&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":5522,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-5521","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5521"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5521\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5524,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5521\/revisions\/5524"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5522"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}