{"id":5529,"date":"2017-04-28T13:36:49","date_gmt":"2017-04-28T20:36:49","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=5529"},"modified":"2017-04-28T13:36:49","modified_gmt":"2017-04-28T20:36:49","slug":"visita-de-cortesia-a-s-s-el-papa-tawadros-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/visita-de-cortesia-a-s-s-el-papa-tawadros-ii\/","title":{"rendered":"Visita de cortes\u00eda a S. S. El Papa Tawadros II"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2017\/outside\/documents\/papa-francesco-egitto_2017.html\">VIAJE APOST\u00d3LICO DEL PAPA FRANCISCO A EGIPTO<\/a><br \/>\n(28-29 DE ABRIL DE 2017)<\/p>\n<p><strong>VISITA DE CORTES\u00cdA A S. S. EL PAPA TAWADROS II<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/em><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/PapaFrancisco.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5530\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/PapaFrancisco-200x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/PapaFrancisco-200x300.jpeg 200w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/PapaFrancisco.jpeg 533w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Patriarcado Copto-Ortodoxo, El Cairo<br \/>\nViernes 28 de abril de 2017<\/em><\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-tawadros-ii.html#Discurso_del_Santo_Padre\">Discurso del Santo Padre<\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-tawadros-ii.html#Declaracion_Final\">Declaraci\u00f3n Final<\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/april\/documents\/papa-francesco_20170428_egitto-tawadros-ii.html#Oracion_ecumenica\">Oraci\u00f3n ecum\u00e9nica espont\u00e1nea<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Discurso del Santo Padre<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or ha resucitado, verdaderamente ha resucitado. [<em>Al Massih kam, bilhakika kam!<\/em>]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Santidad, querido Hermano:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace poco que ha concluido la gran\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2017\/4\/16\/messa-pasqua.html\">Solemnidad de la Pascua<\/a>, centro de la vida cristiana, que este a\u00f1o hemos tenido la gracia de celebrar en el mismo d\u00eda. As\u00ed hemos proclamado al un\u00edsono el anuncio de la Resurrecci\u00f3n, viviendo de nuevo, en un cierto sentido, la experiencia de los primeros disc\u00edpulos, que en ese d\u00eda \u00abse llenaron de alegr\u00eda al ver al Se\u00f1or\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a020,20). Esta alegr\u00eda pascual se ha incrementado hoy por el don que se nos ha concedido de adorar juntos al Resucitado en la oraci\u00f3n y de darnos nuevamente, en su nombre, el beso santo y el abrazo de paz. Esto me llena de alegr\u00eda: llegando aqu\u00ed como peregrino, estaba seguro de recibir la bendici\u00f3n de un Hermano que me esperaba. Era grande el deseo de encontrarnos otra vez: mantengo muy vivo el recuerdo de la\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2013\/may\/documents\/papa-francesco_20130510_tawadros.html\">visita que Vuestra Santidad realiz\u00f3 a Roma<\/a>, poco despu\u00e9s de mi elecci\u00f3n, el 10 de mayo de 2013, una fecha que se ha convertido felizmente en la oportunidad para celebrar cada a\u00f1o la\u00a0<em>Jornada de Amistad copto-cat\u00f3lica<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la alegr\u00eda de continuar fraternalmente nuestro camino ecum\u00e9nico, deseo recordar ante todo ese momento crucial que supuso en las relaciones entre la sede de Pedro y la de Marcos la\u00a0<em>Declaraci\u00f3n Com\u00fan<\/em>, firmada por nuestros Predecesores hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, el 10 de mayo de 1973. En ese d\u00eda, despu\u00e9s de \u00absiglos de una historia complicada\u00bb, en los que \u00abse han manifestado diferencias teol\u00f3gicas, fomentadas y acentuadas por factores de car\u00e1cter no teol\u00f3gico\u00bb y por una creciente desconfianza en las relaciones, con la ayuda de Dios hemos llegado a reconocer juntos que Cristo es \u00abDios perfecto en su Divinidad y hombre perfecto en su humanidad\u00bb (<em>Declaraci\u00f3n Com\u00fan firmada por el Santo Padre Pablo VI y por Su Santidad Amba Shenouda III<\/em>, 10 mayo 1973). Pero no menos importantes y actuales son las palabras que la preced\u00edan inmediatamente, con las que hemos reconocido a \u00abNuestro Se\u00f1or y Dios y Salvador y Rey de todos nosotros, Jesucristo\u00bb. Con estas expresiones la sede de Marcos y la de Pedro han proclamado la se\u00f1or\u00eda de Jes\u00fas: juntos hemos confesado que pertenecemos a Jes\u00fas y que \u00e9l es\u00a0<em>nuestro todo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan m\u00e1s, hemos comprendido que, siendo suyos, no podemos seguir pensando en ir adelante cada uno por su camino, porque traicionar\u00edamos su voluntad: que los suyos sean \u00abtodos [\u2026] uno [\u2026] para que el mundo crea\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a017,21). Delante del Se\u00f1or, que quiere que seamos \u00abperfectos en la unidad\u00bb (v. 23) no es posible escondernos m\u00e1s detr\u00e1s de los pretextos de divergencias interpretativas ni tampoco detr\u00e1s de siglos de historia y de tradiciones que nos han convertido en extra\u00f1os. Como dijo aqu\u00ed Su Santidad\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es.html\">Juan Pablo II<\/a>: \u00abA este respecto no hay tiempo que perder. Nuestra comuni\u00f3n en el \u00fanico Se\u00f1or Jesucristo, en el \u00fanico Esp\u00edritu Santo y en el \u00fanico bautismo, ya representa una realidad profunda y fundamental\u00bb (<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/2000\/jan-mar\/documents\/hf_jp-ii_spe_20000225_egypt-ecum.html\">Discurso durante el encuentro ecum\u00e9nico<\/a><\/em>, 25 febrero 2000). En este sentido, no s\u00f3lo existe un ecumenismo realizado con gestos, palabras y esfuerzo, sino tambi\u00e9n una comuni\u00f3n ya efectiva, que crece cada d\u00eda en la relaci\u00f3n viva con el Se\u00f1or Jes\u00fas, se fundamenta en la fe profesada y se basa realmente en nuestro Bautismo, en el ser \u00abcriaturas nuevas\u00bb en \u00e9l (cf.\u00a0<em>2 Co<\/em>\u00a05,17): en definitiva, \u00abun solo Se\u00f1or, una sola fe, un solo bautismo\u00bb (<em>Ef\u00a0<\/em>4,5). De aqu\u00ed tenemos que comenzar siempre, para apresurar el d\u00eda tan esperado en el que estaremos en comuni\u00f3n plena y visible junto al altar del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este camino apasionante, que \u2014como la vida\u2014 no es siempre f\u00e1cil ni lineal, pero que el Se\u00f1or nos exhorta a seguir recorriendo, no estamos solos. Nos acompa\u00f1a una multitud de Santos y M\u00e1rtires que, ya plenamente unidos, nos animan a que seamos aqu\u00ed en la tierra una imagen viviente de la \u00abJerusal\u00e9n celeste\u00bb (<em>Ga<\/em>\u00a04,26). Entre ellos, seguro que los que hoy se alegran de manera especial de nuestro encuentro son los santos Pedro y Marcos. Es grande el v\u00ednculo que los une. Basta pensar en el hecho de que san Marcos puso en el centro de su Evangelio la profesi\u00f3n de fe de Pedro: \u00abTu eres el Cristo\u00bb. Fue la respuesta a la pregunta, siempre actual, de Jes\u00fas: \u00abY vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy?\u00bb (<em>Mc<\/em>\u00a08,29). Tambi\u00e9n hoy hay mucha gente que no sabe dar una respuesta a esta pregunta; faltan incluso personas que la propongan y sobre todo quien ofrezca como respuesta la alegr\u00eda de conocer a Jes\u00fas, la misma alegr\u00eda con la que tenemos la gracia de confesarlo juntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos llamados a testimoniarlo juntos, a llevar al mundo nuestra fe, sobre todo, como es propio de la fe: vivi\u00e9ndola, porque la presencia de Jes\u00fas se transmite con la vida y habla el lenguaje del amor gratuito y concreto. Coptos ortodoxos y Cat\u00f3licos podemos hablar cada vez m\u00e1s esta lengua com\u00fan de la caridad: antes de comenzar un proyecto para hacer el bien, ser\u00eda hermoso preguntarnos si podemos hacerlo con nuestros hermanos y hermanas que comparten la fe en Jes\u00fas. As\u00ed, edificando la comuni\u00f3n con el testimonio vivido en lo concreto de la vida cotidiana, el Esp\u00edritu no dejar\u00e1 de abrir caminos providenciales e inimaginables de unidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este esp\u00edritu apost\u00f3lico constructivo, Vuestra Santidad sigue brindando una atenci\u00f3n genuina y fraterna a la Iglesia copta cat\u00f3lica: una cercan\u00eda que agradezco tanto y que se ha concretado en la creaci\u00f3n del\u00a0<em>Consejo Nacional de las Iglesias Cristianas<\/em>, para que los creyentes en Jes\u00fas puedan actuar siempre m\u00e1s unidos, en beneficio de toda la sociedad egipcia. Adem\u00e1s, he apreciado mucho la generosa hospitalidad con la que acogi\u00f3 el XIII Encuentro de la\u00a0<em>Comisi\u00f3n mixta internacional para el di\u00e1logo teol\u00f3gico entre la Iglesia Cat\u00f3lica y las Iglesias Ortodoxas Orientales<\/em>, que tuvo lugar aqu\u00ed el a\u00f1o pasado siguiendo vuestra invitaci\u00f3n. Es un bonito signo que el encuentro siguiente se haya celebrado en Roma, como queriendo se\u00f1alar una continuidad particular entre la sede de Marcos y la de Pedro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Sagrada Escritura, Pedro corresponde en cierto modo al afecto de Marcos llam\u00e1ndolo \u00abmi hijo\u00bb (<em>1 P<\/em>\u00a05,13). Pero los v\u00ednculos fraternos del Evangelista y su actividad apost\u00f3lica se extienden tambi\u00e9n a san Pablo el cual, antes de morir m\u00e1rtir en Roma, habla de lo \u00fatil que es Marcos para el ministerio (cf. 2\u00a0<em>Tm<\/em>\u00a04,11) y lo menciona varias veces (cf.\u00a0<em>Flm<\/em>\u00a024;\u00a0<em>Col<\/em>\u00a04, 10).\u00a0<em>Caridad fraterna<\/em>\u00a0y\u00a0<em>comuni\u00f3n de misi\u00f3n<\/em>: estos son los mensajes que la Palabra divina y nuestros or\u00edgenes nos transmiten. Son las semillas evang\u00e9licas que con alegr\u00eda seguimos cultivando y juntos, con la ayuda de Dios, procuramos que crezcan (cf.\u00a0<em>1 Co<\/em>\u00a03,6-7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro camino ecum\u00e9nico crece de manera misteriosa y sin duda actual, gracias a un verdadero y propio\u00a0<em>ecumenismo de la sangre<\/em>. San Juan escribe que Jes\u00fas vino \u00abcon agua y sangre\u00bb (<em>1 Jn<\/em>\u00a05,6); quien cree en \u00e9l, \u00abvence al mundo\u00bb (<em>1 Jn<\/em>\u00a05,5). Con agua y sangre: viviendo una vida nueva en nuestro mismo Bautismo, una vida de amor, siempre y por todos, tambi\u00e9n a costa de derramar la sangre. Cu\u00e1ntos m\u00e1rtires en esta tierra, desde los primeros siglos del Cristianismo, han vivido la fe de manera heroica y hasta el final, prefiriendo derramar su sangre antes que renegar del Se\u00f1or y ceder a las lisonjas del mal o a la tentaci\u00f3n de responder al mal con el mal. As\u00ed lo testimonia el venerable\u00a0<em>Martirologio de la Iglesia Copta<\/em>. Aun recientemente, por desgracia, la sangre inocente de fieles indefensos ha sido derramada cruelmente: su sangre inocente nos une. Querido Hermano, igual que la Jerusal\u00e9n celeste es una, as\u00ed tambi\u00e9n nuestro martirologio es uno, y vuestros sufrimientos son tambi\u00e9n nuestros sufrimientos. Fortalecidos por vuestro testimonio, esforc\u00e9monos en oponernos a la violencia predicando y sembrando el bien, haciendo crecer la concordia y manteniendo la unidad, rezando para que los muchos sacrificios abran el camino a un futuro de comuni\u00f3n plena entre nosotros y de paz para todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La maravillosa historia de santidad de esta tierra no se debe s\u00f3lo al sacrificio de los m\u00e1rtires. Apenas terminadas las antiguas persecuciones, surgi\u00f3 una nueva forma de vida que, ofrecida al Se\u00f1or, nada reten\u00eda para s\u00ed: en el desierto inici\u00f3 el monaquismo. As\u00ed, a los grandes signos que Dios obr\u00f3 en el pasado en Egipto y en el Mar Rojo (cf.\u00a0<em>Sal<\/em>\u00a0106,21-22), sigui\u00f3 el prodigio de una vida nueva, que hizo florecer de santidad el desierto. Con veneraci\u00f3n por este patrimonio com\u00fan, he venido como peregrino a esta tierra, donde el Se\u00f1or mismo ama venir: aqu\u00ed, glorioso, baj\u00f3 al monte Sina\u00ed (cf.\u00a0<em>Ex<\/em>\u00a024,16); aqu\u00ed, humilde, encontr\u00f3 refugio cuando era ni\u00f1o (cf.\u00a0<em>Mt\u00a0<\/em>2,14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santidad, querido Hermano: que el mismo Se\u00f1or nos conceda hoy seguir caminando juntos, como peregrinos de comuni\u00f3n y anunciadores de paz. Que en este camino nos lleve de la mano Aquella que acompa\u00f1\u00f3 aqu\u00ed a Jes\u00fas y que la gran tradici\u00f3n teol\u00f3gica egipcia ha aclamado desde la antig\u00fcedad como\u00a0<em>Theotokos<\/em>, Madre de Dios. En este t\u00edtulo se unen admirablemente la humanidad y la divinidad, porque, en la Madre, Dios se hizo hombre para siempre. Que la Virgen Santa, que siempre nos conduce a Jes\u00fas, sinfon\u00eda perfecta de lo divino con lo humano, siga trayendo un poco de Cielo a nuestra tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Declaraci\u00f3n Final<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>DECLARACI\u00d3N FINAL<br \/>\nDE SU SANTIDAD FRANCISCO<br \/>\nY SU SANTIDAD TAWADROS II<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Nosotros, Francisco, Obispo de Roma y Papa de la Iglesia Cat\u00f3lica, y Tawadros II, Papa de Alejandr\u00eda y Patriarca de la Sede de San Marcos, damos gracias a Dios en el Esp\u00edritu Santo porque nos ha concedido la gozosa oportunidad de encontrarnos una vez m\u00e1s para intercambiar nuestro abrazo fraternal y unirnos de nuevo en una misma oraci\u00f3n. Damos gloria al Todopoderoso por los v\u00ednculos de fraternidad y amistad que unen la Sede de San Pedro y la Sede de San Marcos. El privilegio de estar juntos aqu\u00ed en Egipto es una se\u00f1al de que nuestra relaci\u00f3n es cada a\u00f1o m\u00e1s s\u00f3lida, y de que seguimos creciendo en cercan\u00eda, fe y amor en Cristo nuestro Se\u00f1or. Damos gracias a Dios por este amado Egipto, \u00abpatria que vive dentro de nosotros\u00bb, como sol\u00eda decir Su Santidad el Papa Shenouda III, \u00abel pueblo bendecido por Dios\u00bb (cf.\u00a0<em>Is\u00a0<\/em>19,25), con su antigua civilizaci\u00f3n fara\u00f3nica, su herencia griega y romana, su tradici\u00f3n copta y su presencia isl\u00e1mica. Egipto es el lugar donde la Sagrada Familia encontr\u00f3 refugio, tierra de m\u00e1rtires y santos.<\/li>\n<li>Nuestro profundo v\u00ednculo de amistad y fraternidad tiene su origen en la plena comuni\u00f3n que exist\u00eda entre nuestras Iglesias en los primeros siglos y que se fue expresando de muchas maneras a trav\u00e9s de los primeros Concilios Ecum\u00e9nicos, remont\u00e1ndose al Concilio de Nicea en el a\u00f1o 325 y a la contribuci\u00f3n del valeroso Padre de la Iglesia san Atanasio, que se gan\u00f3 el t\u00edtulo de \u00abDefensor de la Fe\u00bb. Nuestra comuni\u00f3n se manifestaba a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n y de pr\u00e1cticas lit\u00fargicas similares, de la veneraci\u00f3n de los mismos m\u00e1rtires y santos, y a trav\u00e9s del crecimiento y difusi\u00f3n del monaquismo, siguiendo el ejemplo del gran san Antonio, conocido como el Padre de todos los monjes.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta experiencia com\u00fan de comuni\u00f3n antes de la separaci\u00f3n reviste un significado especial para nuestros esfuerzos actuales, encaminados a restaurar la plena comuni\u00f3n. La mayor parte de las relaciones que existieron en los primeros siglos entre la Iglesia Cat\u00f3lica y la Iglesia Copta Ortodoxa han continuado hasta nuestros d\u00edas, a pesar de las divisiones, y han sido recientemente revitalizadas. Suponen un desaf\u00edo para que intensifiquemos nuestros esfuerzos comunes y perseveremos en la b\u00fasqueda de la unidad visible en la diversidad, bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li>Recordamos con gratitud el hist\u00f3rico encuentro que tuvo lugar hace cuarenta y cuatro a\u00f1os entre nuestros predecesores, el Papa Pablo VI y el Papa Shenouda III, en un abrazo de paz y fraternidad, despu\u00e9s de muchos siglos, cuando nuestros mutuos v\u00ednculos de amor no fueron capaces de expresarse a causa de la distancia que hab\u00eda surgido entre nosotros. La Declaraci\u00f3n Com\u00fan que firmaron el 10 de mayo de 1973 represent\u00f3 un hito en el camino del ecumenismo y sirvi\u00f3 como punto de partida para la Comisi\u00f3n para el Di\u00e1logo Teol\u00f3gico entre nuestras Iglesias, que ha dado muchos frutos y ha abierto el camino para un di\u00e1logo m\u00e1s amplio entre la Iglesia Cat\u00f3lica y la entera familia de las Iglesias Ortodoxas Orientales. En esa Declaraci\u00f3n, nuestras Iglesias reconocieron que, de acuerdo con la tradici\u00f3n apost\u00f3lica, profesan \u00abuna misma fe en un solo Dios Uno y Trino\u00bb y \u00abla divinidad del Unig\u00e9nito Hijo Encarnado de Dios&#8230; Dios perfecto con respecto a su divinidad, y perfecto hombre con respecto a su humanidad\u00bb. Tambi\u00e9n se reconoci\u00f3 que \u00abla vida divina nos es dada y alimentada a trav\u00e9s de los siete sacramentos\u00bb y que \u00abveneramos a la Virgen Mar\u00eda, Madre de la Luz Verdadera\u00bb, la \u00abTheotokos\u00bb.<\/li>\n<li>Con profunda gratitud recordamos nuestro encuentro fraterno en Roma, el 10 de mayo de 2013, y el establecimiento del 10 de mayo como el d\u00eda en el que cada a\u00f1o profundizamos la amistad y la fraternidad entre nuestras Iglesias. Este renovado esp\u00edritu de cercan\u00eda nos ha permitido discernir una vez m\u00e1s que el v\u00ednculo que nos mantiene unidos lo recibimos de nuestro \u00fanico Se\u00f1or el d\u00eda de nuestro Bautismo. Porque es a trav\u00e9s del Bautismo que nos convertimos en miembros del \u00fanico Cuerpo de Cristo que es la Iglesia (cf.<em>1Co<\/em>12,13). Esta herencia com\u00fan es la base de nuestra peregrinaci\u00f3n hacia la plena comuni\u00f3n, a medida que crecemos en el amor y la reconciliaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Somos conscientes de que en esta peregrinaci\u00f3n a\u00fan nos queda mucho camino por recorrer, sin embargo, no podemos ignorar lo mucho que ya hemos avanzado. Recordamos, en particular, el encuentro entre el Papa Shenouda III y san Juan Pablo II que, durante el Gran Jubileo del a\u00f1o 2000, vino a Egipto como peregrino. Estamos decididos a seguir sus pasos, movidos por el amor a Cristo, Buen Pastor, con la profunda convicci\u00f3n de que caminando juntos crecemos en la unidad. Que sepamos encontrar nuestra fuerza en Dios, fuente perfecta de comuni\u00f3n y amor.<\/li>\n<li>Este amor encuentra su expresi\u00f3n m\u00e1s profunda en la oraci\u00f3n com\u00fan. Cuando los cristianos oran juntos, se dan cuenta de que lo que los une es mucho m\u00e1s de lo que los divide. Nuestro anhelo de unidad se inspira en la oraci\u00f3n de Cristo \u00ab<em>que todos sean uno<\/em>\u00bb (<em>Jn\u00a0<\/em>17,21). Profundicemos nuestras ra\u00edces comunes en la \u00fanica fe apost\u00f3lica, rezando juntos y buscando traducciones comunes de la Oraci\u00f3n del Se\u00f1or y tambi\u00e9n una fecha com\u00fan para la celebraci\u00f3n de la Pascua.<\/li>\n<li>Mientras caminamos hacia el d\u00eda bendito en que finalmente podamos reunirnos en torno a la misma mesa Eucar\u00edstica, podemos cooperar en muchas \u00e1reas y demostrar de manera tangible lo mucho que ya nos une. Podemos dar juntos un testimonio de los valores fundamentales como la santidad y la dignidad de la vida humana, la santidad del matrimonio y de la familia, y el respeto por toda la creaci\u00f3n, que Dios nos ha confiado. Frente a muchos desaf\u00edos actuales como la secularizaci\u00f3n y la globalizaci\u00f3n de la indiferencia, estamos llamados a ofrecer una respuesta com\u00fan cimentada en los valores del Evangelio y en los tesoros de nuestras respectivas tradiciones. A este respecto, nos sentimos animados a profundizar en el estudio de los Padres Orientales y Latinos, y a promover un fecundo intercambio en la vida pastoral, principalmente en la catequesis y en el mutuo enriquecimiento espiritual entre comunidades mon\u00e1sticas y religiosas.<\/li>\n<li>Nuestro testimonio cristiano compartido es una se\u00f1al, llena de gracia, de reconciliaci\u00f3n y esperanza para la sociedad egipcia y sus instituciones, una semilla plantada para que produzca frutos de justicia y de paz. Puesto que creemos que todos los seres humanos son creados a imagen de Dios, nos afanamos para que la tranquilidad y la concordia sean una realidad de la coexistencia pac\u00edfica entre cristianos y musulmanes, dando as\u00ed testimonio de lo mucho que Dios desea la unidad y armon\u00eda de toda la familia humana y la igual dignidad de todo ser humano. Compartimos tambi\u00e9n la misma preocupaci\u00f3n por el bienestar y el futuro de Egipto. Todos los miembros de la sociedad tienen el derecho y el deber de participar plenamente en la vida de la naci\u00f3n, pudiendo disfrutar de una ciudadan\u00eda plena y equitativa, y colaborar en la construcci\u00f3n de su pa\u00eds. La libertad religiosa, incluida la libertad de conciencia, arraigada en la dignidad de la persona, es la piedra angular de todas las dem\u00e1s libertades. Es un derecho sagrado e inalienable.<\/li>\n<li>Intensifiquemos nuestra incesante oraci\u00f3n por todos los cristianos de Egipto y de todo el mundo y, especialmente, por los de Oriente Medio. Las tr\u00e1gicas experiencias y la sangre derramada por nuestros fieles, que han sido perseguidos y asesinados por la \u00fanica raz\u00f3n de ser cristianos, nos recuerdan a\u00fan m\u00e1s que el ecumenismo del martirio es el que nos une y nos anima en el camino hacia la paz y la reconciliaci\u00f3n. Porque como escribe san Pablo: \u00abSi un miembro sufre, todos sufren con \u00e9l\u00bb (<em>1Co<\/em>12, 26).<\/li>\n<li>El misterio de Jes\u00fas, que muri\u00f3 y resucit\u00f3 por amor, est\u00e1 en el coraz\u00f3n de nuestro camino hacia la plena unidad. Una vez m\u00e1s, los m\u00e1rtires son quienes nos gu\u00edan. En la Iglesia primitiva, la sangre de los m\u00e1rtires fue semilla de nuevos cristianos. As\u00ed tambi\u00e9n en nuestros d\u00edas, la sangre de tantos m\u00e1rtires ser\u00e1 semilla de unidad entre todos los disc\u00edpulos de Cristo, signo e instrumento de comuni\u00f3n y paz para el mundo.<\/li>\n<li>En obediencia a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo que santifica a la Iglesia, la custodia a lo largo de los siglos y la conduce hacia la unidad plena, aquella unidad por la que or\u00f3 Jesucristo:<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, nosotros, Papa Francisco y Papa Tawadros II, para complacer al coraz\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas, as\u00ed como tambi\u00e9n al de nuestros hijos e hijas en la fe, declaramos mutuamente que, con una misma mente y un mismo coraz\u00f3n, procuraremos sinceramente no repetir el bautismo a ninguna persona que haya sido bautizada en algunas de nuestras Iglesias y quiera unirse a la otra. Esto lo confesamos en obediencia a las Sagradas Escrituras y a la fe de los tres Concilios Ecum\u00e9nicos reunidos en Nicea, Constantinopla y \u00c9feso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedimos a Dios nuestro Padre que nos gu\u00ede, con los tiempos y los medios que el Esp\u00edritu Santo elija, a la plena unidad en el Cuerpo m\u00edstico de Cristo.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"12\">\n<li>Sigamos pues las ense\u00f1anzas y el ejemplo del ap\u00f3stol Pablo, que escribe: \u00ab[Esforzaos] en mantener la unidad del Esp\u00edritu con el v\u00ednculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Esp\u00edritu, como una sola es la esperanza de la vocaci\u00f3n a la que hab\u00e9is sido convocados. Un Se\u00f1or, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todos, que est\u00e1 sobre todos, act\u00faa por medio de todos y est\u00e1 en todos\u00bb\u00a0(<em>Ef<\/em>4, 3-6).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Oraci\u00f3n ecum\u00e9nica espont\u00e1nea<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1or Jes\u00fas, te pido que nos bendigas. Que bendigas a mi hermano el Papa Tawadros II. Que bendigas a todos mis hermanos Obispos que estamos aqu\u00ed. Que bendigas a todos mis hermanos cristianos, y que nos lleves por el camino de la caridad y del trabajar juntos hacia la mesa de la Eucarist\u00eda. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/PapaFrancisco2.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-1\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5531\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/PapaFrancisco2-300x200.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/PapaFrancisco2-300x200.jpeg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/PapaFrancisco2-768x512.jpeg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/PapaFrancisco2.jpeg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST\u00d3LICO DEL PAPA FRANCISCO A EGIPTO (28-29 DE ABRIL DE 2017) VISITA DE CORTES\u00cdA A S. S. 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