{"id":5608,"date":"2017-05-18T12:42:35","date_gmt":"2017-05-18T19:42:35","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=5608"},"modified":"2017-05-18T12:43:20","modified_gmt":"2017-05-18T19:43:20","slug":"discurso-del-santo-padre-francisco-a-un-grupo-de-enfermos-de-huntington-y-a-sus-familias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/discurso-del-santo-padre-francisco-a-un-grupo-de-enfermos-de-huntington-y-a-sus-familias\/","title":{"rendered":"Discurso del Santo Padre Francisco a un grupo de enfermos de huntington y a sus familias"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/PapaFrancisco2.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5609\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/PapaFrancisco2-300x168.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/PapaFrancisco2-300x168.jpeg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/PapaFrancisco2-768x430.jpeg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/PapaFrancisco2.jpeg 779w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Aula Pablo VI<br \/>\nJueves 18 de mayo de 2017<\/em><\/p>\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Os recibo con alegr\u00eda y os saludo a cada uno de los que est\u00e1is aqu\u00ed presentes en esta reuni\u00f3n y reflexi\u00f3n dedicada a la enfermedad de Huntington. Doy las gracias sinceramente a todos los que se han esforzado para que esta jornada se pudiera realizar. Agradezco a la se\u00f1ora Cattaneo y al se\u00f1or Sabine sus palabras de presentaci\u00f3n. Me gustar\u00eda extender mi saludo a todos los que llevan en su cuerpo y en su vida las huellas de esta enfermedad, as\u00ed como a los que sufren otras enfermedades denominadas raras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00e9 que algunos de vosotros hab\u00e9is tenido que realizar un viaje muy largo y dif\u00edcil para estar hoy aqu\u00ed. Os lo agradezco y me alegro de vuestra presencia. He escuchado vuestras historias y las dificultades que cada d\u00eda ten\u00e9is que afrontar; conozco la tenacidad y la dedicaci\u00f3n con que vuestras familias, los m\u00e9dicos, el personal sanitario y los voluntarios est\u00e1n a vuestro lado en este camino lleno de cuestas arriba, algunas muy duras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante mucho tiempo, los temores y las dificultades que han caracterizado la vida de las personas enfermas de Huntington han provocado a su alrededor malentendidos, barreras, verdaderas marginaciones. En muchos casos, los enfermos y sus familias han experimentado el drama de la verg\u00fcenza, del aislamiento, del abandono. Pero hoy estamos aqu\u00ed porque queremos decir a nosotros mismos y al mundo: \u00abHIDDEN NO MORE!\u00bb, \u00abNUNCA M\u00c1S OCULTA\u00bb, \u00abMAI PI\u00d9 NASCOSTA!\u00bb. No se trata simplemente de un eslogan, sino de un compromiso que todos debemos asumir. La fuerza y \u200b\u200bla convicci\u00f3n con que pronunciamos estas palabras se derivan precisamente de la misma ense\u00f1anza de Jes\u00fas. Durante su ministerio, \u00e9l se encontr\u00f3 con muchos enfermos, se hizo cargo de su sufrimiento, derrib\u00f3 los muros del estigma y de la marginaci\u00f3n que a muchos de ellos les imped\u00eda sentirse respetados y queridos. Para Jes\u00fas, la enfermedad nunca ha sido obst\u00e1culo para acercarse al hombre, sino todo lo contrario. \u00c9l nos ha ense\u00f1ado que la persona humana es siempre valiosa, que tiene siempre una dignidad que nada ni nadie le puede quitar, ni siquiera la enfermedad. La fragilidad no es un mal. Y la enfermedad, que es expresi\u00f3n de la fragilidad, no puede y no debe llevarnos a olvidar el inmenso valor que siempre tenemos ante Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n la enfermedad puede ser una oportunidad para el encuentro, la colaboraci\u00f3n, la solidaridad. Los enfermos que se encontraban con Jes\u00fas quedaban regenerados sobre todo por esta toma de conciencia. Se sent\u00edan escuchados, respetados, amados. Ninguno de vosotros se debe sentir nunca solo, ninguno se debe sentir una carga, ninguno debe sentir la necesidad de escapar. Vosotros sois valiosos para Dios, sois valiosos para la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me dirijo ahora a las familias. Quien sufre la enfermedad de Huntington sabe que nadie puede superar la soledad y la desesperaci\u00f3n si no tiene a su lado personas que con abnegaci\u00f3n y constancia se transforman en \u00abcompa\u00f1eros de viaje\u00bb. Vosotros sois todo esto: padres, madres, esposos, esposas, hijos, hermanos y hermanas, que cada d\u00eda, de manera silenciosa pero eficaz, acompa\u00f1\u00e1is a vuestros familiares en este duro camino. Tambi\u00e9n para vosotros el camino se hace a veces cuesta arriba. Por eso os animo tambi\u00e9n a que no os sint\u00e1is solos; a que no ced\u00e1is a la tentaci\u00f3n del sentimiento de verg\u00fcenza y de culpa. La familia es un lugar privilegiado de vida y dignidad, y pod\u00e9is contribuir a crear esa red de solidaridad y de ayuda que s\u00f3lo la familia es capaz de asegurar y a la que est\u00e1 llamada a vivir en primer lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y me dirijo a vosotros, m\u00e9dicos, personal sanitario, voluntarios de las asociaciones que se dedican a la enfermedad de Huntington y a las personas afectadas por ella. Entre vosotros hay tambi\u00e9n personal del Hospital \u00ab<em>Casa Sollievo della Sofferenza<\/em>\u00bb que, con su atenci\u00f3n y su investigaci\u00f3n, son una manifestaci\u00f3n de la aportaci\u00f3n que la Santa Sede quiere dar en este \u00e1mbito tan importante a trav\u00e9s de una obra suya. El servicio de todos vosotros es muy valioso, porque la esperanza y el impulso de las familias que se conf\u00edan a vosotros depende ciertamente de vuestro compromiso e iniciativa. Son muchos los retos que plantea la enfermedad desde el punto de vista diagn\u00f3stico, terap\u00e9utico y asistencial. Que el Se\u00f1or bendiga vuestro trabajo: que se\u00e1is un punto de referencia para los pacientes y sus familias, que en muchas ocasiones se ven obligados a hacer frente a las ya duras pruebas que la enfermedad comporta en un contexto socio-sanitario que, con frecuencia, no corresponde a la dignidad de la persona humana. As\u00ed las dificultades aumentan. Con frecuencia, la enfermedad se agrava por la pobreza, las separaciones forzadas y una sensaci\u00f3n general de confusi\u00f3n y desconfianza. Por eso, las asociaciones y los organismos nacionales e internacionales son decisivos. Sois como las manos de Dios que siembran esperanza. Sois la voz de estas personas que quieren reivindicar sus derechos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, est\u00e1n aqu\u00ed presentes genetistas y cient\u00edficos que sin escatimar energ\u00edas se dedican desde hace tiempo al estudio y la b\u00fasqueda de una terapia para la enfermedad de Huntington. Es obvio que se mira a vuestro trabajo con mucha expectativa: la esperanza de encontrar un camino para la curaci\u00f3n definitiva de la enfermedad depende de vuestros esfuerzos, pero tambi\u00e9n para la mejora de las condiciones de vida de estos hermanos y para su acompa\u00f1amiento, especialmente en la etapa delicada del diagn\u00f3stico, cuando aparecen los primeros s\u00edntomas. Que el Se\u00f1or bendiga vuestros esfuerzos. Os animo a realizarlo siempre con medios que no contribuyan a alimentar esa \u00abcultura del descarte\u00bb que a veces se insin\u00faa tambi\u00e9n en el mundo de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Algunas l\u00edneas de investigaci\u00f3n, de hecho, utilizan embriones humanos provocando inevitablemente su destrucci\u00f3n. Pero sabemos que ning\u00fan fin, aunque en s\u00ed mismo sea noble \u2015como la posibilidad de una utilidad para la ciencia, para otros seres humanos o para la sociedad\u2015, puede justificar la destrucci\u00f3n de embriones humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanos y hermanas, como veis sois una comunidad grande y motivada. Que la vida de cada uno de vosotros, marcada directamente por la enfermedad de Huntington o comprometida cada d\u00eda en acompa\u00f1ar el dolor y la dificultad de los enfermos, sea un testimonio vivo de la esperanza que Cristo nos ha dado. Incluso a trav\u00e9s del dolor pasa un camino fecundo de bien que podemos recorrer juntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a todos. Que el Se\u00f1or os bendiga, y por favor, no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed, igual que yo rezar\u00e9 por vosotros. Gracias.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/PapaFrancisco.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-1\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5610\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/PapaFrancisco-282x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"282\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aula Pablo VI Jueves 18 de mayo de 2017 Queridos hermanos y hermanas: Os recibo con alegr\u00eda y os saludo a cada uno de los que est\u00e1is aqu\u00ed presentes en esta reuni\u00f3n y reflexi\u00f3n&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":5610,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-5608","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5608"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5608\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5611,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5608\/revisions\/5611"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5610"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}