{"id":5631,"date":"2017-05-26T10:07:07","date_gmt":"2017-05-26T17:07:07","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=5631"},"modified":"2017-05-26T10:07:07","modified_gmt":"2017-05-26T17:07:07","slug":"de-momento-estan-tristes-pero-volvere-a-verlos-y-de-nuevo-se-alegraran-con-una-alegria-que-nadie-les-podra-quitar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/de-momento-estan-tristes-pero-volvere-a-verlos-y-de-nuevo-se-alegraran-con-una-alegria-que-nadie-les-podra-quitar\/","title":{"rendered":"De momento est\u00e1n tristes, pero volver\u00e9 a verlos y de nuevo se alegrar\u00e1n con una alegr\u00eda que nadie les podr\u00e1 quitar"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Jesus-Felipe-y-Natanael-e1483639613550.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5082\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Jesus-Felipe-y-Natanael-e1483639613550-300x215.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Jesus-Felipe-y-Natanael-e1483639613550-300x215.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Jesus-Felipe-y-Natanael-e1483639613550.jpg 342w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>LECTIO<\/strong><\/p>\n<p><strong>Evangelio: Juan 16,20-23a<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: Yo les aseguro que ustedes llorar\u00e1n y gemir\u00e1n, mientras que el mundo se sentir\u00e1 satisfecho; ustedes estar\u00e1n tristes, pero su tristeza se convertir\u00e1 en gozo. Cuando una mujer va a dar a luz, siente tristeza, porque le ha llegado la hora, pero, cuando el ni\u00f1o ha nacido, su alegr\u00eda le hace olvidar el sufrimiento pasado y est\u00e1 contenta por haber tra\u00eddo un ni\u00f1o al mundo. Pues lo mismo ustedes: de momento est\u00e1n tristes, pero volver\u00e9 a verlos y de nuevo se alegrar\u00e1n con una alegr\u00eda que nadie les podr\u00e1 quitar. Cuando llegue ese d\u00eda, ya no tendr\u00e1n necesidad de preguntarme nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong>MEDITATIO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguimos con la alegr\u00eda. En las palabras que aqu\u00ed pronuncia Jes\u00fas subyace la idea del sufrimiento misionero como condici\u00f3n necesaria y lugar privilegiado de la alegr\u00eda eclesial. De esta alegr\u00eda fue maestro y protagonista el ap\u00f3stol Pablo. En medio de las persecuciones que le vienen a causa de la predicaci\u00f3n del Evangelio, afirma:\u00a0<em>\u00abEstoy lleno de consuelo y sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones\u00bb\u00a0<\/em>(2 Cor 7,4). Siguiendo su ejemplo, los convertidos acogen\u00a0<em>\u00abla Palabra con gozo del Esp\u00edritu Santo en medio de muchas tribulaciones\u00bb\u00a0<\/em>(1 Tes 1,6). Los ministros de la Palabra est\u00e1n <em>\u00abcomo tristes, pero siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos; como quienes nada tienen, aunque todo lo poseemos\u00bb\u00a0<\/em>(2 Cor 6,10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy como ayer, quien se compromete en el inmenso y minado campo de la difusi\u00f3n de la Palabra, en la tarea misionera, seguramente encontrar\u00e1 grandes tribulaciones, pero tiene garantizada la alegr\u00eda. Se trata de la alegr\u00eda que procede de poner en el mundo un \u00abhombre nuevo\u00bb, de ver reconstruidas a personas destruidas, de volver a dar sentido y vitalidad a vidas marchitas y apagadas, de ver aparecer la sonrisa en rostros sin esperanza. Es la alegr\u00eda de ver aparecer la vida all\u00ed donde s\u00f3lo hab\u00eda ruinas. Ese es el milagro de la misi\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 no superar el miedo al fracaso, para gozar de esta segur\u00edsima alegr\u00eda, garantizada a los ap\u00f3stoles generosos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ORATIO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy me doy cuenta, Se\u00f1or, de que mi escaso compromiso con la misi\u00f3n puede proceder asimismo del temor al fracaso. Es preciso poner la cara, con el peligro de alcanzar resultados escasos e incluso irrisorios. Me doy cuenta tambi\u00e9n, Se\u00f1or, de que no siento compasi\u00f3n por mi pr\u00f3jimo, que camina en su c\u00f3modo, aunque insano, cenagal. Y me pregunto si he experimentado de verdad tu amor, si conozco de verdad tu amor por m\u00ed, tu compasi\u00f3n por m\u00ed, lo que has hecho por m\u00ed. \u00bfEs \u00e9sa, Se\u00f1or, la raz\u00f3n por la que me encuentro a menudo \u00e1rido y triste? \u00bfEs \u00e9sa la raz\u00f3n de que no conozca las alegr\u00edas que proporciona ver reflorecer la vida? \u00bfSe debe a eso que me sienta cansado y resignado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conc\u00e9deme, Se\u00f1or, un coraz\u00f3n grande, lleno de compasi\u00f3n, que me mueva a llevar tu vida a mi pr\u00f3jimo. Mu\u00e9strame, m\u00e1s all\u00e1 de tanto bienestar y despreocupaci\u00f3n, la profunda necesidad que hay en tantas personas de algo m\u00e1s y mejor: la necesidad\u00a0<em>de ti. <\/em>Ay\u00fadame a superar mi aridez, para llevar un poco de alegr\u00eda, para que tambi\u00e9n en m\u00ed vuelva a florecer tu alegr\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Mons. Salvador Cisneros<\/strong><\/p>\n<p><strong>Parroquia Santa Teresa de \u00c1vila<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LECTIO Evangelio: Juan 16,20-23a En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: Yo les aseguro que ustedes llorar\u00e1n y gemir\u00e1n, mientras que el mundo se sentir\u00e1 satisfecho; ustedes estar\u00e1n tristes, pero su tristeza se&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":5082,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5631","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5631","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5631"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5631\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5632,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5631\/revisions\/5632"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5082"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5631"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5631"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5631"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}