{"id":5665,"date":"2017-06-05T13:17:36","date_gmt":"2017-06-05T20:17:36","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=5665"},"modified":"2017-06-05T13:19:50","modified_gmt":"2017-06-05T20:19:50","slug":"santa-misa-en-la-solemnidad-de-pentecostes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/santa-misa-en-la-solemnidad-de-pentecostes\/","title":{"rendered":"Santa Misa en la solemnidad de Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/PapaFranciscoPentecostes.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5666\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/PapaFranciscoPentecostes-300x200.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/PapaFranciscoPentecostes-300x200.jpeg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/PapaFranciscoPentecostes-768x512.jpeg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/PapaFranciscoPentecostes.jpeg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong><em>HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Plaza de San Pedro<br \/>\nDomingo 4 de junio de 2017<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy concluye el tiempo de Pascua, cincuenta d\u00edas que, desde la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas hasta Pentecost\u00e9s, est\u00e1n marcados de una manera especial por la presencia del Esp\u00edritu Santo. \u00c9l es, en efecto, el Don pascual por excelencia. Es el Esp\u00edritu creador, que crea siempre cosas nuevas. En las lecturas de hoy se nos muestran dos novedades: en la primera lectura, el Esp\u00edritu hace que los disc\u00edpulos sean\u00a0<em>un pueblo nuevo<\/em>; en el Evangelio, crea en los disc\u00edpulos\u00a0<em>un coraz\u00f3n nuevo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Un pueblo nuevo<\/em>. En el d\u00eda de Pentecost\u00e9s el Esp\u00edritu baj\u00f3 del cielo en forma de \u00ablenguas, como llamaradas, que se divid\u00edan, pos\u00e1ndose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Esp\u00edritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas\u00bb (<em>Hch<\/em>\u00a02, 3-4). La Palabra de Dios describe as\u00ed la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, que primero se posa sobre\u00a0<em>cada uno<\/em>\u00a0y luego pone a\u00a0<em>todos<\/em>\u00a0en comunicaci\u00f3n. A cada uno da un don y a todos re\u00fane en unidad. En otras palabras, el mismo Esp\u00edritu crea\u00a0<em>la diversidad y la unidad<\/em>\u00a0y de esta manera plasma un pueblo nuevo, variado y unido: la Iglesia\u00a0<em>universal<\/em>. En primer lugar, con imaginaci\u00f3n e imprevisibilidad, crea la diversidad; en todas las \u00e9pocas en efecto hace que florezcan carismas nuevos y variados. A continuaci\u00f3n, el mismo Esp\u00edritu realiza la unidad: junta, re\u00fane, recompone la armon\u00eda: \u00abReduce por s\u00ed mismo a la unidad a quienes son distintos entre s\u00ed\u00bb (Cirilo de Alejandr\u00eda,\u00a0<em>Comentario al Evangelio de Juan<\/em>, XI, 11). De tal manera que se d\u00e9 la unidad verdadera, aquella seg\u00fan Dios, que no es uniformidad, sino\u00a0<em>unidad en la diferencia<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para que se realice esto es bueno que nos ayudemos a evitar\u00a0<em>dos tentaciones<\/em>\u00a0frecuentes. La primera es buscar\u00a0<em>la diversidad sin unidad<\/em>. Esto ocurre cuando buscamos destacarnos, cuando formamos bandos y partidos, cuando nos endurecemos en nuestros planteamientos excluyentes, cuando nos encerramos en nuestros particularismos, quiz\u00e1s consider\u00e1ndonos mejores o aquellos que siempre tienen raz\u00f3n. Son los as\u00ed llamados \u00abcustodios de la verdad\u00bb. Entonces se escoge la parte, no el todo, el pertenecer a esto o a aquello antes que a la Iglesia; nos convertimos en unos \u00abseguidores\u00bb partidistas en lugar de hermanos y hermanas en el mismo Esp\u00edritu; cristianos de \u00abderechas o de izquierdas\u00bb antes que de Jes\u00fas; guardianes inflexibles del pasado o vanguardistas del futuro antes que hijos humildes y agradecidos de la Iglesia. As\u00ed se produce una diversidad sin unidad. En cambio, la tentaci\u00f3n contraria es la de buscar\u00a0<em>la unidad sin diversidad<\/em>. Sin embargo, de esta manera la unidad se convierte en uniformidad, en la obligaci\u00f3n de hacer todo juntos y todo igual, pensando todos de la misma manera. As\u00ed la unidad acaba siendo una homologaci\u00f3n donde ya no hay libertad. Pero dice san Pablo, \u00abdonde est\u00e1 el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, hay libertad\u00bb (<em>2 Co<\/em>\u00a03,17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra oraci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo consiste entonces en pedir la gracia de aceptar\u00a0<em>su<\/em>\u00a0unidad, una mirada que abraza y ama, m\u00e1s all\u00e1 de las preferencias personales, a su Iglesia, nuestra Iglesia; de trabajar por la unidad entre todos, de desterrar las murmuraciones que siembran ciza\u00f1a y las envidias que envenenan, porque ser hombres y mujeres de la Iglesia significa ser hombres y mujeres de comuni\u00f3n; significa tambi\u00e9n pedir un coraz\u00f3n que sienta la Iglesia, madre nuestra y casa nuestra: la casa acogedora y abierta, en la que se comparte la alegr\u00eda multiforme del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y llegamos entonces a la segunda novedad:\u00a0<em>un coraz\u00f3n nuevo<\/em>. Jes\u00fas Resucitado, en la primera vez que se aparece a los suyos, dice: \u00abRecibid el Esp\u00edritu Santo; a quienes les perdon\u00e9is los pecados, les quedan perdonados\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a020, 22-23). Jes\u00fas no los condena, a pesar de que lo hab\u00edan abandonado y negado durante la Pasi\u00f3n, sino que les da el Esp\u00edritu de perd\u00f3n. El Esp\u00edritu es el primer don del Resucitado y se da en primer lugar para perdonar los pecados. Este es el comienzo de la Iglesia, este es el aglutinante que nos mantiene unidos, el cemento que une los ladrillos de la casa:\u00a0<em>el perd\u00f3n<\/em>. Porque el perd\u00f3n es el don por excelencia, es el amor m\u00e1s grande, el que mantiene unidos a pesar de todo, que evita el colapso, que refuerza y fortalece. El perd\u00f3n libera el coraz\u00f3n y le permite recomenzar: el perd\u00f3n da esperanza, sin perd\u00f3n no se construye la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Esp\u00edritu de perd\u00f3n, que conduce todo a la armon\u00eda, nos empuja a rechazar otras v\u00edas: esas precipitadas de quien juzga, las que no tienen salida propia del que cierra todas las puertas, las de sentido \u00fanico de quien critica a los dem\u00e1s. El Esp\u00edritu en cambio nos insta a recorrer la v\u00eda de doble sentido del perd\u00f3n ofrecido y del perd\u00f3n recibido, de la misericordia divina que se hace amor al pr\u00f3jimo, de la caridad que \u00abha de ser en todo momento lo que nos induzca a obrar o a dejar de obrar, a cambiar las cosas o a dejarlas como est\u00e1n\u00bb (Isaac de Stella,\u00a0<em>Serm\u00f3n<\/em>\u00a031). Pidamos la gracia de que, renov\u00e1ndonos con el perd\u00f3n y corrigi\u00e9ndonos, hagamos que el rostro de nuestra Madre la Iglesia sea cada vez m\u00e1s hermoso: s\u00f3lo entonces podremos corregir a los dem\u00e1s en la caridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pid\u00e1moslo al Esp\u00edritu Santo, fuego de amor que arde en la Iglesia y en nosotros, aunque a menudo lo cubrimos con las cenizas de nuestros pecados: \u00abVen Esp\u00edritu de Dios, Se\u00f1or que est\u00e1s en mi coraz\u00f3n y en el coraz\u00f3n de la Iglesia, t\u00fa que conduces a la Iglesia, molde\u00e1ndola en la diversidad. Para vivir, te necesitamos como el agua: desciende una vez m\u00e1s sobre nosotros y ens\u00e9\u00f1anos la unidad, renueva nuestros corazones y ens\u00e9\u00f1anos a amar como t\u00fa nos amas, a perdonar como t\u00fa nos perdonas. Am\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/PapaFranciscoPentecostes-2.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-1\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5667\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/PapaFranciscoPentecostes-2-200x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE FRANCISCO Plaza de San Pedro Domingo 4 de junio de 2017 &nbsp; Hoy concluye el tiempo de Pascua, cincuenta d\u00edas que, desde la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas hasta Pentecost\u00e9s, est\u00e1n marcados&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":5667,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-5665","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5665"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5665\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5669,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5665\/revisions\/5669"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5667"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}