{"id":6014,"date":"2017-09-07T12:29:37","date_gmt":"2017-09-07T19:29:37","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=6014"},"modified":"2017-09-07T12:29:37","modified_gmt":"2017-09-07T19:29:37","slug":"discurso-del-santo-padre-en-el-encuentro-con-las-autoridades-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/discurso-del-santo-padre-en-el-encuentro-con-las-autoridades-2\/","title":{"rendered":"Discurso del Santo Padre en el encuentro con las autoridades"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2017\/outside\/documents\/papa-francesco-colombia_2017.html\">VIAJE APOST\u00d3LICO DEL PAPA FRANCISCO A COLOMBIA<\/a><br \/>\n(6-11 DE SEPTIEMBRE DE 2017)<\/p>\n<p>ENCUENTRO CON LAS AUTORIDADES, EL CUERPO DIPLOM\u00c1TICO<br \/>\nY ALGUNOS REPRESENTANTES DE LA SOCIEDAD CIVIL<\/p>\n<p><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/em><\/p>\n<p><em>Plaza de Armas de la Casa de Nari\u00f1o (Bogot\u00e1)<br \/>\nJueves, 7 de septiembre de 2017<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/PapaFranciscoenColombia3.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6015\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/PapaFranciscoenColombia3-300x200.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/PapaFranciscoenColombia3-300x200.jpeg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/PapaFranciscoenColombia3-768x512.jpeg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/PapaFranciscoenColombia3.jpeg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Se\u00f1or Presidente,<br \/>\nMiembros del Gobierno de la Rep\u00fablica y del Cuerpo Diplom\u00e1tico,<br \/>\nDistinguidas Autoridades,<br \/>\nRepresentantes de la sociedad civil,<br \/>\nSe\u00f1oras y se\u00f1ores<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saludo cordialmente al Se\u00f1or Presidente de Colombia, Doctor Juan Manuel Santos, y le agradezco su amable invitaci\u00f3n a visitar esta Naci\u00f3n en un momento particularmente importante de su historia; saludo a los miembros del Gobierno de la Rep\u00fablica y del Cuerpo Diplom\u00e1tico. Y, en ustedes, representantes de la sociedad civil, quiero saludar afectuosamente a todo el pueblo colombiano, en estos primeros instantes de mi Viaje Apost\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vengo a Colombia siguiendo la huella de mis predecesores, el beato\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/travels\/documents\/bogota.html\">Pablo VI<\/a>\u00a0y san\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/travels\/1986\/travels\/documents\/trav_colombia.html\">Juan Pablo II<\/a>\u00a0y, como a ellos, me mueve el deseo de compartir con mis hermanos colombianos el don de la fe, que tan fuertemente arraig\u00f3 en estas tierras, y la esperanza que palpita en el coraz\u00f3n de todos. S\u00f3lo as\u00ed, con fe y esperanza, se pueden superar las numerosas dificultades del camino y construir un Pa\u00eds que sea Patria y casa para todos los colombianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colombia es una Naci\u00f3n bendecida de much\u00edsimas maneras; la naturaleza pr\u00f3diga no s\u00f3lo permite la admiraci\u00f3n por su belleza, sino que tambi\u00e9n invita a un cuidadoso respeto por su biodiversidad. Colombia es el segundo Pa\u00eds del mundo en biodiversidad y, al recorrerlo, se puede gustar y ver qu\u00e9 bueno ha sido el Se\u00f1or (cf.\u00a0<em>Sal<\/em>\u00a033,9) al regalarles tan inmensa variedad de flora, fauna en sus selvas lluviosas, en sus p\u00e1ramos, en el Choc\u00f3, los farallones de Cali o las sierras como las de Macarena y tantos otros lugares. Igual de exuberante es su cultura; y lo m\u00e1s importante, Colombia es rica por la calidad humana de sus gentes, hombres y mujeres de esp\u00edritu acogedor y bondadoso; personas con tes\u00f3n y valent\u00eda para sobreponerse a los obst\u00e1culos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este encuentro me ofrece la oportunidad para expresar el aprecio por los esfuerzos que se hacen, a lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas, para poner fin a la violencia armada y encontrar caminos de reconciliaci\u00f3n. En el \u00faltimo a\u00f1o ciertamente se ha avanzado de modo particular; los pasos dados hacen crecer la esperanza, en la convicci\u00f3n de que la b\u00fasqueda de la paz es un trabajo siempre abierto, una tarea que no da tregua y que exige el compromiso de todos. Trabajo que nos pide no decaer<em>\u00a0<\/em>en el esfuerzo por construir<em>\u00a0<\/em>la unidad de la naci\u00f3n y, a pesar de los obst\u00e1culos, diferencias y distintos enfoques sobre la manera de lograr la convivencia pac\u00edfica, persistir en la lucha para favorecer la cultura del encuentro, que exige colocar en el centro de toda acci\u00f3n pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica, a la persona humana, su alt\u00edsima dignidad, y el respeto por el bien com\u00fan. Que este esfuerzo nos haga huir<em>\u00a0<\/em>de toda tentaci\u00f3n de venganza y b\u00fasqueda de intereses s\u00f3lo particulares y a corto plazo. O\u00edamos reci\u00e9n cantar: \u201cAndar el camino lleva su tiempo\u201d. Es a largo plazo. Cuanto m\u00e1s dif\u00edcil es el camino que conduce a la paz y al entendimiento, m\u00e1s empe\u00f1o hemos de poner en reconocer al otro, en sanar las heridas y construir puentes, en estrechar lazos y ayudarnos mutuamente (cf. Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>, 67).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lema de este Pa\u00eds dice: \u00abLibertad y Orden\u00bb. En estas dos palabras se encierra toda una ense\u00f1anza. Los ciudadanos deben ser valorados en su libertad y protegidos por un orden estable. No es la ley del m\u00e1s fuerte, sino la fuerza de la ley, la que es aprobada por todos, quien rige la convivencia pac\u00edfica. Se necesitan leyes justas que puedan garantizar esa armon\u00eda y ayudar a superar los conflictos que han desgarrado esta Naci\u00f3n por d\u00e9cadas; leyes que no nacen de la exigencia pragm\u00e1tica de ordenar la sociedad sino del deseo de resolver las causas estructurales de la pobreza que generan exclusi\u00f3n y violencia. S\u00f3lo as\u00ed se sana de una enfermedad que vuelve fr\u00e1gil e indigna a la sociedad y siempre la deja a las puertas de nuevas crisis. No olvidemos que la inequidad es la ra\u00edz de los males sociales (cf.\u00a0<em>ib\u00edd.<\/em>, 202).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta perspectiva, los animo a poner la mirada en todos aquellos que hoy son excluidos y marginados por la sociedad, aquellos que no cuentan para la mayor\u00eda y son postergados y arrinconados. Todos somos necesarios para crear y formar la sociedad. Esta no se hace s\u00f3lo con algunos de \u00abpura sangre\u00bb, sino con todos. Y aqu\u00ed radica la grandeza y belleza de un Pa\u00eds, en que todos tienen cabida y todos son importantes. Como estos chicos que con su espontaneidad quisieron hacer este protocolo mucho m\u00e1s humano. Todos somos importantes. En la diversidad est\u00e1 la riqueza. Pienso en aquel primer viaje de san Pedro Claver desde Cartagena hasta Bogot\u00e1 surcando el Magdalena: su asombro es el nuestro<em>.\u00a0<\/em>Ayer y hoy, posamos la mirada en las diversas etnias y los habitantes de las zonas m\u00e1s lejanas, los campesinos. La detenemos en los m\u00e1s d\u00e9biles, en los que son explotados y maltratados, aquellos que no tienen voz porque se les ha privado de ella o no se les ha dado, o no se les reconoce. Tambi\u00e9n detenemos la mirada en<em>\u00a0<\/em>la mujer, su aporte, su talento, su ser \u00abmadre\u00bb en las m\u00faltiples tareas. Colombia necesita la participaci\u00f3n de todos para abrirse al futuro con esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia, en fidelidad a su misi\u00f3n, est\u00e1 comprometida con la paz, la justicia y el bien de todos. Es consciente de que los principios evang\u00e9licos constituyen una dimensi\u00f3n significativa del tejido social colombiano, y por eso pueden aportar mucho al crecimiento del Pa\u00eds; en especial, el respeto sagrado a la vida humana, sobre todo la m\u00e1s d\u00e9bil e indefensa, es una piedra angular en la construcci\u00f3n de una sociedad libre de violencia. Adem\u00e1s, no podemos dejar de destacar la importancia social de la familia, so\u00f1ada por Dios como el fruto del amor de los esposos, \u00ablugar donde se aprende a convivir en la diferencia y a pertenecer a otros\u00bb (<em>ib\u00edd.<\/em>, 66). Y, por favor, les pido que escuchen a los pobres, a los que sufren. M\u00edrenlos a los ojos y d\u00e9jense interrogar en todo momento por sus rostros surcados de dolor y sus manos suplicantes. En ellos se aprenden verdaderas lecciones de vida, de humanidad, de dignidad. Porque ellos, que entre cadenas gimen, s\u00ed que comprenden las palabras del que muri\u00f3 en la cruz \u2014como dice la letra de vuestro himno nacional\u2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1oras y se\u00f1ores, tienen delante de s\u00ed una hermosa y noble misi\u00f3n, que es al mismo tiempo una dif\u00edcil tarea. Resuena en el coraz\u00f3n de cada colombiano el aliento del gran compatriota Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez:\u00a0\u00abSin embargo, frente a la opresi\u00f3n, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a trav\u00e9s de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera\u00bb. Es posible entonces, contin\u00faa el escritor, \u00abuna nueva y arrasadora utop\u00eda de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien a\u00f1os de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra\u00bb<em>\u00a0<\/em>(<em>Discurso de aceptaci\u00f3n del premio Nobel<\/em>, 1982).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es mucho el tiempo pasado en el odio y la venganza&#8230; La soledad de estar siempre enfrentados ya se cuenta por d\u00e9cadas y huele a cien a\u00f1os; no queremos que cualquier tipo de violencia restrinja o anule ni una vida m\u00e1s. Y quise venir hasta aqu\u00ed para decirles que no est\u00e1n solos, que somos muchos los que queremos acompa\u00f1arlos en este paso; este viaje quiere ser un aliciente para ustedes, un aporte que en algo allane el camino hacia la reconciliaci\u00f3n y la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1n presentes en mis oraciones. Rezo por ustedes, por el presente y por el futuro de Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/PapaFranciscoenColombia4.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-1\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6016\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/PapaFranciscoenColombia4-300x200.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/PapaFranciscoenColombia4-300x200.jpeg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/PapaFranciscoenColombia4-768x512.jpeg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/PapaFranciscoenColombia4.jpeg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST\u00d3LICO DEL PAPA FRANCISCO A COLOMBIA (6-11 DE SEPTIEMBRE DE 2017) ENCUENTRO CON LAS AUTORIDADES, EL CUERPO DIPLOM\u00c1TICO Y ALGUNOS REPRESENTANTES DE LA SOCIEDAD CIVIL DISCURSO DEL SANTO PADRE Plaza de Armas de&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6015,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-6014","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6014"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6017,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6014\/revisions\/6017"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6015"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}