{"id":6299,"date":"2017-11-17T13:19:27","date_gmt":"2017-11-17T21:19:27","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=6299"},"modified":"2017-11-17T13:20:05","modified_gmt":"2017-11-17T21:20:05","slug":"audiencia-a-los-participantes-en-la-asamblea-internacional-de-la-confederacion-union-apostolica-del-clero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/audiencia-a-los-participantes-en-la-asamblea-internacional-de-la-confederacion-union-apostolica-del-clero\/","title":{"rendered":"Audiencia a los participantes en la Asamblea Internacional de la Confederaci\u00f3n Uni\u00f3n Apost\u00f3lica del Clero"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/PapaFranciscoconsacerdotes.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6300\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/PapaFranciscoconsacerdotes-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/PapaFranciscoconsacerdotes-300x200.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/PapaFranciscoconsacerdotes-768x512.jpg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/PapaFranciscoconsacerdotes.jpg 918w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong><u>Discurso del Santo Padre<\/u><\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Queridos sacerdotes, queridos hermanos y hermanas!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;\u00a1Oh, qu\u00e9 bueno, qu\u00e9 dulce habitar los hermanos todos \u00a0juntos&#8221; (Sal 133, 1). Estos vers\u00edculos del salmo van muy bien \u00a0despu\u00e9s de las palabras de Mons. Magrin, presidente apasionado de la Confederaci\u00f3n Internacional de la \u00a0Uni\u00f3n Apost\u00f3lica del Clero. Es verdaderamente un placer conocer y sentir la fraternidad que nace entre nosotros, llamados a servir al Evangelio seg\u00fan el ejemplo de Cristo, el Buen Pastor. \u00a0Mi saludo cordial a cada uno de vosotros, haci\u00e9ndolo extensivo a los representantes de la Uni\u00f3n \u00a0Apost\u00f3lica de los Laicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta asamblea est\u00e1is reflexionando \u00a0sobre el ministerio ordenado\u00a0<em>&#8220;en, para y con\u00a0<\/em>la comunidad diocesana&#8221;. En continuidad con los encuentros anteriores, ten\u00e9is la \u00a0intenci\u00f3n de enfocar el papel de los pastores en la Iglesia particular; y en esta relectura la clave hermen\u00e9utica es la espiritualidad diocesana que es espiritualidad de comuni\u00f3n\u00a0<em>a la manera \u00a0de la comuni\u00f3n trinitaria<\/em>. Mons. Magrin ha subrayado esa palabra, &#8220;diocesanidad&#8221;: es una palabra clave. Efectivamente, el misterio de la comuni\u00f3n trinitaria es el \u00a0alto modelo de referencia de la comuni\u00f3n eclesial. San Juan Pablo II , en la carta apost\u00f3lica\u00a0<em>Novo millennio ineunte<\/em>, ha recordado que &#8221; l gran desaf\u00edo que tenemos ante nosotros en el milenio que comienza, &#8221; es el siguiente: &#8221; Hacer de la Iglesia\u00a0<em>la casa y la escuela de la comuni\u00f3n<\/em>&#8221; (n 43).. Esto implica, antes que nada, &#8220;<em>\u00a0promover una espiritualidad de la comuni\u00f3n<\/em>,&#8221;, que se convierte en un &#8221; principio educativo en todos los lugares donde se forma el hombre y el cristiano,&#8221; (ibid.). Y hoy necesitamos tanta comuni\u00f3n, en la Iglesia y en el mundo.<br \/>\nNos convertimos\u00a0 en expertos de \u00a0espiritualidad de comuni\u00f3n ante todo \u00a0a trav\u00e9s de la conversi\u00f3n a Cristo, \u00a0de \u00a0la apertura d\u00f3cil a la acci\u00f3n de su Esp\u00edritu y \u00a0de \u00a0la acogida de los hermanos. Como todos sabemos, la fecundidad del apostolado depende no solo de la actividad y de los esfuerzos organizativos, aunque sean necesarios, sino en primer lugar de la acci\u00f3n divina. Hoy, como en el pasado, los santos son los evangelizadores m\u00e1s eficaces, y todos los bautizados est\u00e1n llamados a aspirar \u00a0\u00a0a la medida m\u00e1s grande de la vida cristiana, es decir, a la santidad. Con mayor motivo, esto concierne a los ministros ordenados. Pienso en la mundanidad, en la tentaci\u00f3n de la mundanidad espiritual, muchas veces oculta en la rigidez: una llama a la otra, son &#8220;hermanastras&#8221;, una llama a la otra.\u00a0<em>El D\u00eda Mundial de Oraci\u00f3n por la Santificaci\u00f3n del Clero<\/em>, que se celebra cada a\u00f1o en la fiesta del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, es una ocasi\u00f3n propicia para implorar del Se\u00f1or el don de ministros fervorosos y santos para su Iglesia. Para alcanzar este ideal de santidad, cada ministro ordenado debe seguir el ejemplo del Buen Pastor que da la vida por \u00a0sus ovejas. \u00bfY d\u00f3nde \u00a0ir a buscar esta caridad pastoral, si no en el coraz\u00f3n de Cristo? En \u00e9l, el Padre celestial nos ha colmado \u00a0de infinitos tesoros de misericordia, ternura y amor: aqu\u00ed siempre podemos encontrar la energ\u00eda espiritual indispensable para irradiar en el mundo su amor y su alegr\u00eda. Y a Cristo tambi\u00e9n nos gu\u00eda todos los d\u00edas \u00a0la relaci\u00f3n filial con nuestra Madre, Mar\u00eda Sant\u00edsima, especialmente en la contemplaci\u00f3n de los misterios del Rosario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estrechamente unido con el camino de la espiritualidad est\u00e1 \u00a0el compromiso en la\u00a0<em>acci\u00f3n pastoral<\/em>\u00a0al servicio del pueblo de Dios, hoy visible \u00a0en la realidad de la Iglesia local. Los pastores est\u00e1n llamados a ser &#8220;servidores fieles y sabios&#8221; que imitan al Se\u00f1or, se ci\u00f1en el c\u00edngulo del \u00a0servicio y se inclinan sobre las vivencias \u00a0de sus comunidades, para comprender la historia y vivir las alegr\u00edas y las tristezas, las expectativas y las esperanzas del reba\u00f1o que les ha sido confiado. El Concilio Vaticano II ha ense\u00f1ado que la manera en que los ministros ordenados alcanzan la santidad\u00a0 \u201c ejerciendo sincera e infatigablemente en el Esp\u00edritu de Cristo su triple funci\u00f3n.&#8221;; &#8220;De hecho, \u00a0se ordenan a la perfecci\u00f3n de la vida por las mismas acciones sagradas que realizan cada d\u00eda, como por todo su ministerio &#8221; (Decreto\u00a0<em>Presbyterorum Ordinis<\/em>, 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con raz\u00f3n subray\u00e1is \u00a0que los ministros ordenados adquieren un estilo pastoral adecuado tambi\u00e9n cultivando \u00a0las mutuas\u00a0<em>relaciones fraternas<\/em>\u00a0y participando \u00a0<em>en el camino pastoral de su Iglesia diocesana<\/em>, en sus citas, \u00a0en sus proyectos e iniciativas que traducen operativamente\u00a0 las l\u00edneas program\u00e1ticas. Una Iglesia particular tiene un rostro, ritmos y decisiones concretas; hay que servirla con dedicaci\u00f3n d\u00eda tras d\u00edas diariamente, atestiguando la sinton\u00eda\u00a0 y la unidad que se vive \u00a0y se desarrolla con el obispo. El camino pastoral de la comunidad local tiene como punto de referencia imprescindible el plan pastoral de la di\u00f3cesis, que se debe anteponer a\u00a0 \u00a0los programas de asociaciones, movimientos y de\u00a0 cualquier grupo en particular. Y esta unidad pastoral, alrededor del obispo, har\u00e1 la unidad en la Iglesia. Y es muy triste cuando en un presbiterio encontramos que esta unidad no existe, que es aparente. Y all\u00ed dominan los chismes, los chismes destruyen la di\u00f3cesis, destruyen la unidad de los sacerdotes, entre ellos y \u00a0con el obispo. Hermanos y hermanas, os\u00a0 pido \u00a0por favor: siempre vemos cosas malas en los dem\u00e1s, siempre, -porque las cataratas no vienen a \u00a0ese ojo, no, los ojos est\u00e1n listos para ver las cosas feas, pero os pido por favor que \u00a0no escuch\u00e9is \u00a0los chismes. Si veo cosas malas, rezo o, como hermano, hablo. No hago el &#8220;terrorista&#8221; porque los chismes son \u00a0terrorismo. Chismorrear es como tirar una bomba: destruyo al otro y me voy tranquilo. Por favor, nada de chismes, son la polilla \u00a0que se come el tejido de la Iglesia, de la Iglesia diocesana, de la unidad de todos nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La dedicaci\u00f3n a la Iglesia particular se expresa siempre con un horizonte m\u00e1s grande que nos \u00a0hace\u00a0<em>conscientes de la vida de toda la Iglesia<\/em>\u00a0. La comuni\u00f3n y la misi\u00f3n son din\u00e1micas correlativas. Nos convertimos\u00a0 en ministros para servir a la propia \u00a0<em>Iglesia particular<\/em>, en docilidad al Esp\u00edritu Santo y al propio obispo y en colaboraci\u00f3n con otros sacerdotes, pero con la conciencia de ser parte de la\u00a0<em>Iglesia universal<\/em>, que cruza las fronteras de la propia di\u00f3cesis y del propio \u00a0pa\u00eds. Si la misionalidad \u00a0es una propiedad esencial de la Iglesia, lo \u00a0es sobre todo para quien, ordenado, est\u00e1 llamado a ejercer el ministerio en una comunidad por su naturaleza misionera, y a ser educador para mundializar \u00a0\u00a1no de \u00a0mundanidad , de mundializar ! La misi\u00f3n, de hecho, no es una elecci\u00f3n individual, debida a la generosidad individual o quiz\u00e1s a desilusiones \u00a0pastorales, sino \u00a0una elecci\u00f3n de la Iglesia particular la que se convierte en protagonista en la comunicaci\u00f3n del Evangelio a todas las gentes. Queridos hermanos sacerdotes, rezo por cada uno de vosotros, y\u00a0 por vuestro ministerio y por el servicio de la Uni\u00f3n Apost\u00f3lica del Clero. Y tambi\u00e9n rezo por vosotros, queridos hermanos y hermanas. Que mi bendici\u00f3n os acompa\u00f1e. Y os pido por favor que no os olvid\u00e9is de \u00a0rezar por m\u00ed, porque yo tambi\u00e9n necesito oraciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/es\/bollettino\/pubblico\/2017\/11\/16\/mens.html\">Mensaje del Santo Padre al Presidente de la 23ma Sesi\u00f3n de la Conferencia de los Estados Partes de la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico (COP-23)<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/es\/bollettino\/pubblico\/2017\/11\/16\/aud.html\">Audiencias<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/es\/bollettino\/pubblico\/2017\/11\/16\/nomb.html\">Renuncias y nombramientos<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/es\/bollettino\/pubblico\/2017\/11\/16\/pag.html\">Mensaje del Santo Padre al Presidente de la Academia Pontificia para la Vida con motivo del Encuentro Regional Europeo de la \u201cWorld Medical Association\u201d sobre los temas del \u201cfinal de la vida\u201d (Vaticano, 16- 17 noviembre 2017)<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/es\/bollettino\/pubblico\/2017\/11\/16\/com.html\">Comunicado de la Oficina de Prensa: Audiencia al Presidente de la Rep\u00fablica de Austria<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(16 de noviembre de 2017)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso del Santo Padre \u00a1Queridos sacerdotes, queridos hermanos y hermanas! &#8220;\u00a1Oh, qu\u00e9 bueno, qu\u00e9 dulce habitar los hermanos todos \u00a0juntos&#8221; (Sal 133, 1). Estos vers\u00edculos del salmo van muy bien \u00a0despu\u00e9s de las palabras&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6300,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14,1],"tags":[],"class_list":["post-6299","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6299"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6302,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6299\/revisions\/6302"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6300"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}