{"id":6333,"date":"2017-11-23T13:23:07","date_gmt":"2017-11-23T21:23:07","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=6333"},"modified":"2017-11-23T13:23:07","modified_gmt":"2017-11-23T21:23:07","slug":"el-papa-a-las-familias-franciscanas-abrid-vuestros-corazones-y-abrazad-a-los-leprosos-de-nuestro-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/el-papa-a-las-familias-franciscanas-abrid-vuestros-corazones-y-abrazad-a-los-leprosos-de-nuestro-tiempo\/","title":{"rendered":"El Papa a las Familias Franciscanas: &#8220;Abrid vuestros corazones y abrazad a los leprosos de nuestro tiempo&#8221;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/PapaFranciscoaudiencia-e1479416228623.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4859\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/PapaFranciscoaudiencia-e1479416228623-300x231.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"231\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/PapaFranciscoaudiencia-e1479416228623-300x231.jpeg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/PapaFranciscoaudiencia-e1479416228623.jpeg 322w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><br \/>\nAudiencia a los miembros de las Familias Franciscanas de la Primera Orden y de la Tercera Orden Regular,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>Discurso del Santo Padre<\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El &#8220;Se\u00f1or Papa&#8221;, como lo llamaba San Francisco, os recibe con alegr\u00eda y recibe en vosotros a los hermanos franciscanos que viven y trabajan en todo el mundo. Gracias por lo que sois y por lo que hac\u00e9is, especialmente a favor de los m\u00e1s pobres y desfavorecidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Todos sin excepci\u00f3n ll\u00e1mense hermanos menores&#8221;, se lee en la\u00a0<em>Regla no Bulada<\/em>.<a name=\"_ftnref1\"><\/a>[1] Con esta expresi\u00f3n, San Francisco no habla de algo facultativo \u00a0para sus hermanos, sino que manifiesta un elemento constitutivo de su vida y misi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, en vuestra\u00a0<em>forma de vida<\/em>, el adjetivo &#8220;menor<em>&#8220;<\/em>\u00a0califica al sustantivo &#8220;hermano&#8221;, dando al v\u00ednculo de la fraternidad\u00a0 una cualidad propia y caracter\u00edstica: no es lo mismo\u00a0 decir &#8220;hermano&#8221; que decir &#8220;hermano menor&#8221;. Por lo tanto, al hablar de fraternidad\u00a0 hay que \u00a0tener en cuenta esta t\u00edpica caracter\u00edstica franciscana de la relaci\u00f3n fraterna que os exige una relaci\u00f3n de &#8220;hermanos menores&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDe d\u00f3nde \u00a0le vino a Francisco la inspiraci\u00f3n de\u00a0 poner la minoridad \u00a0como un elemento esencial de vuestra \u00a0fraternidad?<a name=\"_ftnref2\"><\/a>[2]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puesto que Cristo y el Evangelio eran la opci\u00f3n fundamental de su vida, con toda certeza podemos decir que la minoridad, aunque no carente de razones asc\u00e9ticas y sociales, surge de la contemplaci\u00f3n de la encarnaci\u00f3n de Dios el Hijo, y la resume en la imagen del hacerse\u00a0 peque\u00f1o \u00a0como una semilla. Es la misma l\u00f3gica que &#8220;se hizo pobre\u00a0 de rico c\u00f3mo era&#8221; (v\u00e9ase 2 Cor 8: 9). La l\u00f3gica de la &#8220;expoliaci\u00f3n&#8221;, que Francisco puso en \u00a0pr\u00e1ctica literalmente cuando se\u00a0 &#8220;despoj\u00f3 hasta la desnudez de todos los bienes terrenales, para darse por entero a Dios y a los dem\u00e1s.&#8221;<a name=\"_ftnref3\"><\/a>[3]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de Francisco estuvo\u00a0 marcada por el encuentro con\u00a0<em>Dios pobre<\/em>\u00a0presente en medio de nosotros en Jes\u00fas de Nazaret: una presencia humilde y oculta que el Poverello adora y contempla en la Encarnaci\u00f3n, en la Cruz y en la Eucarist\u00eda. Por otro lado, se sabe que una de las im\u00e1genes evang\u00e9licas que m\u00e1s impresionaron a Francisco es el lavado de los pies de los disc\u00edpulos en la \u00daltima Cena<a name=\"_ftnref4\"><\/a>[4].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La minoridad\u00a0 franciscana se presenta a vosotros como \u00a0un lugar de encuentro y comuni\u00f3n con Dios; como un lugar de encuentro y comuni\u00f3n con los hermanos y con todos los hombres y mujeres; finalmente, como un lugar de encuentro y comuni\u00f3n con la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La minoridad es un lugar de encuentro con Dios<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La minoridad caracteriza de forma especial vuestra relaci\u00f3n con Dios. Para San Francisco, el hombre no tiene nada suyo excepto\u00a0 su propio pecado, y vale cu\u00e1nto vale ante \u00a0Dios y nada m\u00e1s. Por eso vuestra relaci\u00f3n con \u00c9l debe ser la de un ni\u00f1o: humilde y confiada y, como la del publicano del Evangelio, consciente de su pecado. Y atenci\u00f3n al orgullo espiritual, al orgullo farisaico: es la mundanidad peor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una caracter\u00edstica de vuestra espiritualidad es la de ser \u00a0una espiritualidad de restituci\u00f3n \u00a0a Dios. Todo lo bueno que hay en nosotros, o \u00a0que podemos hacer, es un don de Aquel que para San Francisco era el Bien, &#8220;todo el Bien, el sumo Bien\u201d<a name=\"_ftnref5\"><\/a>[5] y todo se restituye al &#8220;Alt\u00edsimo, Omnipotente y Buen Se\u00f1or&#8221;<a name=\"_ftnref6\"><\/a>[6]. Hacemos esto a trav\u00e9s de la alabanza, lo hacemos cuando vivimos de acuerdo a la l\u00f3gica del don del Evangelio, que nos lleva a salir de \u00a0nosotros mismos para encontrar a los dem\u00e1s \u00a0y acogerlos en nuestras vidas.<\/p>\n<p><em>La minoridad es un lugar de encuentro con los hermanos y con todos los hombres y mujeres<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La minoridad \u00a0se vive ante todo en la relaci\u00f3n con los hermanos que el Se\u00f1or nos ha dado<a name=\"_ftnref7\"><\/a> [7]. \u00bfC\u00f3mo? Evitando cualquier comportamiento de superioridad. Esto significa erradicar los \u00a0juicios f\u00e1ciles sobre los dem\u00e1s y el hablar mal de los hermanos a sus espaldas<a name=\"_ftnref8\"><\/a> [8]- \u00a1esto est\u00e1 en las Admoniciones! -rechazar la tentaci\u00f3n de usar la autoridad para someter a otros; evitar &#8220;hacernos pagar&#8221; los favores que \u00a0hacemos a los dem\u00e1s, mientras que los de los dem\u00e1s los consideramos \u00a0como debidos; alejar de nosotros \u00a0la ira y la turbaci\u00f3n por el pecado del hermano<a name=\"_ftnref9\"><\/a>[9].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La minoridad se vive como una expresi\u00f3n de la pobreza que hab\u00e9is profesado<a name=\"_ftnref10\"><\/a>[10] al cultivar un esp\u00edritu de no apropiaci\u00f3n en las relaciones; cuando se valora lo positivo que existe en el otro, como un don que proviene del Se\u00f1or; cuando, especialmente los ministros, ejercen el servicio de la autoridad con misericordia, como expresa magn\u00edficamente la \u00a0Carta a un Ministro<a name=\"_ftnref11\"><\/a>[11], la mejor explicaci\u00f3n que nos ofrece Francisco de lo que significa ser menor respecto a los hermanos que le han sido confiados. Sin misericordia no hay fraternidad ni minoridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La necesidad de expresar vuestra fraternidad\u00a0 en Cristo hace que vuestras relaciones interpersonales sigan el dinamismo de la caridad, de modo que, mientras la justicia os llevar\u00e1 a reconocer los derechos de cada uno, la caridad trasciende \u00a0estos derechos y os llama a la comuni\u00f3n fraterna; porque no son los derechos \u00a0lo que vosotros am\u00e1is, sino los hermanos, a quienes deb\u00e9is acoger con respeto, comprensi\u00f3n y misericordia. Lo importante son los hermanos, no las estructuras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La minoridad \u00a0se vive tambi\u00e9n en relaci\u00f3n a todos los hombres y mujeres con quienes os encontr\u00e1is en vuestro <em>ir por el mundo, <\/em>evitando con \u00a0la m\u00e1xima atenci\u00f3n cualquier actitud de superioridad que \u00a0os pueda conducir lejos de los dem\u00e1s. San Francisco expresa claramente esta instancia \u00a0en los \u00a0dos cap\u00edtulos de la\u00a0<em>Regla no Bulada<\/em>\u00a0\u00a0donde pone en relaci\u00f3n la decisi\u00f3n de no apropiarse de nada (vivir\u00a0<em>sine proprio)<\/em>\u00a0con la acogida ben\u00e9vola \u00a0de cada persona hasta compartir la vida con los m\u00e1s despreciados, con los que \u00a0son \u00a0realmente los menores de la sociedad: &#8220;Gu\u00e1rdense los hermanos, dondequiera que est\u00e9n, [&#8230;], de apropiarse ning\u00fan lugar ni de defenderlo contra nadie\u00a0 que no tomar\u00e1n ning\u00fan lugar ni se enfrentar\u00e1n a nadie&#8221;. Y cualquiera que venga a ellos, amigo o adversario, ladr\u00f3n o bandolero, sea recibido benignamente&#8221;<a name=\"_ftnref12\"><\/a>[12]. Y tambi\u00e9n: &#8220;Y deben gozarse cuando conviven con personas de baja condici\u00f3n y despreciadas, con pobres y d\u00e9biles y enfermos y leprosos y los mendigos de los caminos.&#8221;.<a name=\"_ftnref13\"><\/a>[13]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras de Francisco nos empujan a preguntarnos como fraternidad: \u00bfD\u00f3nde estamos? \u00bfCon qui\u00e9n estamos? \u00bfCon qui\u00e9n tratamos? \u00bfQui\u00e9nes son nuestros favoritos? Y dado que la minoridad interpela \u00a0no solo a la fraternidad sino a cada uno de sus miembros, es apropiado que cada uno haga un examen de conciencia de \u00a0su propio estilo de vida; de los gastos, de la ropa, de lo que\u00a0 considera necesario; de su dedicaci\u00f3n a los dem\u00e1s, del rechazo del esp\u00edritu de cuidarse demasiado uno mismo, tambi\u00e9n \u00a0de la propia fraternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nY, \u00a0por favor, cuando hag\u00e1is alguna actividad para los &#8220;m\u00e1s peque\u00f1os&#8221;, los excluidos y los \u00faltimos, nunca lo hag\u00e1is desde un pedestal de superioridad. Pensad, m\u00e1s bien, \u00a0que todo lo que hac\u00e9is por ellos es una forma de restituir lo que hab\u00e9is recibido gratis. Como advierte Francisco en la\u00a0<em>Carta a toda la Orden<\/em>: &#8220;Nada de vosotros reteng\u00e1is para vosotros&#8221;<a name=\"_ftnref14\"><\/a>[14]. Haced un espacio acogedor\u00a0 y disponible \u00a0para que entren en vuestra vida todos los menores de vuestro tiempo: los marginados, hombres y mujeres que viven en nuestras calles, en los parques o estaciones; los miles de desempleados, j\u00f3venes y adultos; muchas personas enfermas que no tienen acceso a las curas adecuadas; tantos ancianos abandonados; las mujeres maltratadas; los migrantes que buscan una vida digna; todos aquellos que viven en las periferias existenciales, privados de dignidad y tambi\u00e9n de la luz del Evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abrid vuestros corazones y abrazad a los leprosos de nuestro tiempo, y, habiendo comprendido la misericordia que el Se\u00f1or os ha usado<a name=\"_ftnref15\"><\/a>[15], usad con ellos\u00a0 misericordia, como la us\u00f3 vuestro padre San Francisco<a name=\"_ftnref16\"><\/a>[16]; y, como \u00e9l, aprended a ser &#8220;enfermo con los enfermos, afligido con los afligidos&#8221;<a name=\"_ftnref17\"><\/a>[17]. Todo esto, lejos de ser un sentimiento vago, indica una relaci\u00f3n entre las personas \u00a0tan profunda que, transformando vuestro coraz\u00f3n, os llevar\u00e1 a compartir su mismo destino.<\/p>\n<p><em>La minoridad es un lugar de encuentro con la creaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el Santo de As\u00eds, la creaci\u00f3n era &#8221; como un espl\u00e9ndido libro en el cual Dios nos habla y nos refleja algo de su hermosura y de su bondad&#8221;<a name=\"_ftnref18\"><\/a>[18]. La creaci\u00f3n \u00a0es \u201ccomo una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos:&#8221;.<a name=\"_ftnref19\"><\/a>[19]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, -lo sabemos- \u00a0esta hermana y madre se rebela porque se siente maltratada. Ante el deterioro mundial del medio \u00a0ambiente, os pido que como hijos del Poverello entr\u00e9is en di\u00e1logo con toda la creaci\u00f3n, prest\u00e1ndole vuestra voz para alabar al Creador, y, como hac\u00eda San Francisco, tened por ella un cuidado \u00a0especial, superando cualquier\u00a0<em>c\u00e1lculo econ\u00f3mico o romanticismo irracional<\/em>. Colaborad con diversas iniciativas para cuidar la casa com\u00fan recordando siempre la \u00edntima \u00a0relaci\u00f3n entre los pobres y la fragilidad del planeta, entre\u00a0 econom\u00eda,\u00a0 desarrollo,\u00a0 cuidado de la creaci\u00f3n y \u00a0opci\u00f3n por los pobres.<a name=\"_ftnref20\"><\/a>[20]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos, \u00a0os renuevo la petici\u00f3n de San Francisco:\u00a0<em>Y sean menores<\/em>. Dios guarde y haga que crezca vuestra minoridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre todos vosotros invoco la bendici\u00f3n del Se\u00f1or. Y, por favor, no \u00a0os olvid\u00e9is de \u00a0rezar por m\u00ed. Gracias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[1] 6,3:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a023.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a>[2] Cfr\u00a0<em>1Cel<\/em>\u00a038:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0386<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a>[3]\u00a0<em>Carta al obispo de As\u00eds para la inauguraci\u00f3n del Santuario de la Expoliaci\u00f3n\u00a0<\/em>16 abril 2017<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a>[4] Cfr\u00a0<em>Regla no bulada<\/em>\u00a06,4:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a023;\u00a0<em>Admoniciones<\/em>\u00a04,2:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0152.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a>[5]\u00a0<em>Alabanzas al Dio Altissimo<\/em>, 3:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0261.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a>[6]\u00a0<em>C\u00e1ntico del Hermano Sol<\/em>, 1:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0263<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a>[7] Cfr\u00a0<em>Testamento<\/em>, 14:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0116.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a>[8] Cfr\u00a0<em>Admoniciones\u00a0<\/em>\u00a025:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0174<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a>[9] Cfr\u00a0<em>ibid.<\/em>, 11:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0160.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a>[10] Cfr\u00a0<em>Regla\u00a0 bulada<\/em>, 1,1:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a075;\u00a0<em>Admoniciones<\/em>\u00a011:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0160.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a>[11] Cfr\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0234-237.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a>[12] 7,13-14:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a026<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a>[13] 9,2:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a030.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a>[14] 2,29:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0221.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a>[15] Cfr\u00a0<em>1Cel<\/em>\u00a026:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0363.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a>[16] Cfr\u00a0<em>Testamento<\/em>:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0110-131.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a>[17]\u00a0<em>Leggenda dei tre compagni<\/em>, 59:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a01470.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a>[18] Cart. enc.\u00a0<em>Laudato si<\/em>\u2019, 12.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a>[19]\u00a0<em>Ibid.<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a>[20] Cfr\u00a0<em>ibid.<\/em>, 15-16.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(23 de noviembre de 2017)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Audiencia a los miembros de las Familias Franciscanas de la Primera Orden y de la Tercera Orden Regular, Discurso del Santo Padre Queridos hermanos, El &#8220;Se\u00f1or Papa&#8221;, como lo llamaba San Francisco, os recibe&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4859,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-6333","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6333","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6333"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6333\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6334,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6333\/revisions\/6334"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6333"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6333"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6333"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}