{"id":6447,"date":"2017-12-19T10:27:36","date_gmt":"2017-12-19T18:27:36","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=6447"},"modified":"2017-12-19T10:28:24","modified_gmt":"2017-12-19T18:28:24","slug":"no-temas-zacarias-porque-tu-ruego-ha-sido-escuchado-tu-mujer-isabel-te-dara-un-hijo-y-le-pondras-por-nombre-juan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/no-temas-zacarias-porque-tu-ruego-ha-sido-escuchado-tu-mujer-isabel-te-dara-un-hijo-y-le-pondras-por-nombre-juan\/","title":{"rendered":"No temas, Zacar\u00edas, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dar\u00e1 un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Juan"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Zacar\u00edas.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6448\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Zacar\u00edas-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Evangelio seg\u00fan san Lucas 1,5-25<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los d\u00edas de Herodes, rey de Judea, hab\u00eda un sacerdote de nombre Zacar\u00edas, del turno de Ab\u00edas, casado con una descendiente de Aar\u00f3n, cuyo nombre era Isabel.<br \/>\nLos dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta seg\u00fan los mandamientos y leyes del Se\u00f1or. No ten\u00edan hijos, porque Isabel era est\u00e9ril, y los dos eran de edad avanzada.<br \/>\nUna vez que Zacar\u00edas oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, seg\u00fan la costumbre de los sacerdotes, le toc\u00f3 en suerte a \u00e9l entrar en el santuario del Se\u00f1or a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso. Y se le apareci\u00f3 el \u00e1ngel del Se\u00f1or, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacar\u00edas se sobresalt\u00f3 y qued\u00f3 sobrecogido de temor. Pero el \u00e1ngel le dijo: \u00abNo temas, Zacar\u00edas, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dar\u00e1 un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Juan. Te llenar\u00e1s de alegr\u00eda y gozo, y muchos se alegrar\u00e1n de su nacimiento. Pues ser\u00e1 grande a los ojos del Se\u00f1or: no beber\u00e1 vino ni licor; estar\u00e1 lleno del Esp\u00edritu Santo ya en el vientre materno, y convertir\u00e1 muchos hijos de Israel al Se\u00f1or, su Dios. Ir\u00e1 delante del Se\u00f1or, con el esp\u00edritu y poder de El\u00edas, \u201cpara convertir los corazones de los padres hac\u00eda los hijos\u201d, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, para preparar al Se\u00f1or un pueblo bien dispuesto\u00bb. Zacar\u00edas replic\u00f3 al \u00e1ngel: \u00ab\u00bfC\u00f3mo estar\u00e9 seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada\u00bb. Respondiendo el \u00e1ngel, le dijo: \u00abYo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado para hablarte y comunicarte esta buena noticia. Pero te quedar\u00e1s mudo, sin poder hablar, hasta el d\u00eda en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplir\u00e1n en su momento oportuno\u00bb. El pueblo, que estaba aguardando a Zacar\u00edas, se sorprend\u00eda de que tardase tanto en el santuario. Al salir no pod\u00eda hablarles, y ellos comprendieron que hab\u00eda tenido una visi\u00f3n en el santuario. \u00c9l les hablaba por se\u00f1as, porque segu\u00eda mudo. Al cumplirse los d\u00edas de su servicio en el templo, volvi\u00f3 a casa. D\u00edas despu\u00e9s concibi\u00f3 Isabel, su mujer, y estuvo sin salir de casa cinco meses, diciendo: \u00abEsto es lo que ha hecho por m\u00ed el Se\u00f1or, cuando se ha fijado en mi para quitar mi oprobio ante la gente\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio seg\u00fan san Lucas 1,5-25 \u00a0 En los d\u00edas de Herodes, rey de Judea, hab\u00eda un sacerdote de nombre Zacar\u00edas, del turno de Ab\u00edas, casado con una descendiente de Aar\u00f3n, cuyo nombre era Isabel.&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6448,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6447","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6447"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6447\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6449,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6447\/revisions\/6449"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6448"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}