{"id":6506,"date":"2018-01-15T12:59:47","date_gmt":"2018-01-15T20:59:47","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=6506"},"modified":"2018-01-15T12:59:47","modified_gmt":"2018-01-15T20:59:47","slug":"sabremos-reconocer-a-jesucristo-que-pide-ser-acogido-protegido-promovido-e-integrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/sabremos-reconocer-a-jesucristo-que-pide-ser-acogido-protegido-promovido-e-integrado\/","title":{"rendered":"\u00bfSabremos reconocer a Jesucristo que pide ser acogido, protegido, promovido e integrado?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Papa-Francisco.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6507\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Papa-Francisco-300x200.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Papa-Francisco-300x200.jpeg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Papa-Francisco-768x512.jpeg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Papa-Francisco.jpeg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santa Misa celebrada por el Santo Padre Francisco en la Jornada Mundial del emigrante y el refugiado, 14.01.2018<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, II domingo del tiempo ordinario, a las 10 00, el Santo Padre Francisco ha\u00a0 celebrado en la Bas\u00edlica Vaticana la santa misa con motivo de la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado. Despu\u00e9s de leer el evangelio seg\u00fan san\u00a0 Juan, que\u00a0 contiene la frase: \u201cVieron donde viv\u00eda y se quedaron con \u00e9l\u201d(Jn 1,35-42), el Papa pronunci\u00f3 la siguiente homil\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><u>Homil\u00eda del Santo Padre<\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este a\u00f1o he querido celebrar la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado con una Misa a la que est\u00e1is invitados especialmente vosotros, migrantes, refugiados y solicitantes de asilo. Algunos acab\u00e1is de llegar a Italia, otros llev\u00e1is muchos a\u00f1os viviendo y trabajando aqu\u00ed, y otros constitu\u00eds las llamadas \u201csegundas generaciones\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para todos ha resonado en esta asamblea la Palabra de Dios, que nos invita hoy a profundizar la especial llamada que el Se\u00f1or dirige a cada uno de nosotros. \u00c9l, como hizo con Samuel (cf.\u00a0<em>1 S<\/em>\u00a03,3b-10.19) nos llama por nuestro nombre \u2013 a cada uno de nosotros- y nos pide que honremos el hecho de que hemos sido creados como seres \u00fanicos e irrepetibles, diferentes los unos de los otros y con un papel singular en la historia del mundo. En el Evangelio (<em>Jn<\/em>\u00a01,35-42) los dos disc\u00edpulos de Juan preguntaron a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfD\u00f3nde vives?\u00bb (v. 38), lo que sugiere que de la respuesta a esta pregunta depender\u00e1 su juicio sobre el maestro de Nazaret. La respuesta de Jes\u00fas es clara: \u00abVenid y ver\u00e9is\u00bb (v. 39) y abre un encuentro personal, que encierra un tiempo adecuado para\u00a0<em>acoger<\/em>,\u00a0<em>conocer<\/em>\u00a0y\u00a0<em>reconocer<\/em>\u00a0al otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mensaje para la Jornada de hoy escrib\u00ed: \u00abCada forastero que llama a nuestra puerta es una ocasi\u00f3n de encuentro con Jesucristo, que se identifica con el extranjero acogido o rechazado en cualquier \u00e9poca de la historia (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a025,35.43)\u00bb. Y para el forastero, el migrante, el refugiado, el pr\u00f3fugo y el solicitante de asilo, todas las puertas de la nueva tierra son tambi\u00e9n una oportunidad de encuentro con Jes\u00fas. Su invitaci\u00f3n \u00abVenid y ver\u00e9is\u00bb se dirige hoy a todos nosotros, a las comunidades locales y a quienes acaban de llegar. Es una invitaci\u00f3n a superar nuestros miedos para poder salir al encuentro del otro, para acogerlo, conocerlo y reconocerlo. Es una invitaci\u00f3n que brinda la oportunidad de estar cerca del otro, para ver d\u00f3nde y c\u00f3mo vive. En el mundo actual, para quienes acaban de llegar, acoger, conocer y reconocer significa conocer y respetar las leyes, la cultura y las tradiciones de los pa\u00edses que los han acogido. Tambi\u00e9n significa comprender sus miedos y sus preocupaciones de cara al futuro. Y\u00a0 para las comunidades locales, acoger, conocer y reconocer significa abrirse a la riqueza de la diversidad sin ideas preconcebidas, comprender los potenciales y las esperanzas de los reci\u00e9n llegados, as\u00ed como su vulnerabilidad y sus temores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El verdadero encuentro con el otro no se limita a la acogida sino que nos involucra a todos en las otras tres acciones que resalt\u00e9 en el Mensaje para esta Jornada:\u00a0<em>proteger<\/em>,\u00a0<em>promover<\/em>\u00a0e\u00a0<em>integrar<\/em>. Y en el verdadero encuentro con el pr\u00f3jimo, \u00bfsabremos reconocer a Jesucristo que pide ser acogido, protegido, promovido e integrado? Como nos ense\u00f1a la par\u00e1bola evang\u00e9lica del juicio final: el Se\u00f1or ten\u00eda hambre, sed, estaba desnudo, enfermo, era extranjero y estaba en la c\u00e1rcel, y fue asistido por algunos, mientras que otros pasaron de largo (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a025,31-46). Este verdadero encuentro con Cristo es fuente de salvaci\u00f3n, una salvaci\u00f3n que debe ser anunciada y llevada a todos, como nos muestra el ap\u00f3stol Andr\u00e9s. Despu\u00e9s de haber revelado a su hermano Sim\u00f3n: \u00abHemos encontrado al Mes\u00edas\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a01,41), Andr\u00e9s lo llev\u00f3 a Jes\u00fas para que pudiera vivir la misma experiencia del encuentro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es f\u00e1cil entrar en la cultura que nos es ajena, ponernos en el lugar de personas tan diferentes a nosotros, comprender sus pensamientos y sus experiencias. Y as\u00ed, a menudo, renunciamos al encuentro con el otro y levantamos barreras para defendernos. Y para las comunidades locales, a veces, temen que los reci\u00e9n llegados perturben el orden establecido, \u201croben\u201d algo que se ha construido con tanto esfuerzo. Incluso los reci\u00e9n llegados tienen miedos: temen la confrontaci\u00f3n, el juicio, la discriminaci\u00f3n, el fracaso. Estos miedos son leg\u00edtimos, est\u00e1n basados \u200b\u200ben dudas que son totalmente comprensibles desde un punto de vista humano. Tener dudas y temores no es un pecado. El pecado es dejar que estos miedos determinen nuestras respuestas, condicionen nuestras elecciones, comprometan el respeto y la generosidad, alimenten el odio y el rechazo. El pecado es renunciar al encuentro con el otro, al encuentro con aquel que es diferente, al encuentro con el pr\u00f3jimo, que en realidad es una oportunidad privilegiada de encontrarse con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este encuentro con Jes\u00fas presente en el pobre, en quien es rechazado, en el refugiado, en el solicitante de asilo, nace la oraci\u00f3n de hoy. Es una oraci\u00f3n rec\u00edproca: migrantes y refugiados rezan por las comunidades locales, y las comunidades locales rezan por los que acaban de llegar y por los migrantes que llevan m\u00e1s tiempo residiendo en el pa\u00eds. Encomendamos a la maternal intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda las esperanzas de todos los migrantes y refugiados del mundo, y las aspiraciones de las comunidades que los acogen, para que, conforme con el supremo mandamiento divino de la caridad y el amor al pr\u00f3jimo, todos podamos aprender a amar al otro, al extranjero, como nos amamos a nosotros mismos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Papa-Francisco-2.jpeg\" data-rel=\"lightbox-image-1\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6508\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Papa-Francisco-2-300x200.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Papa-Francisco-2-300x200.jpeg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Papa-Francisco-2-768x512.jpeg 768w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Papa-Francisco-2.jpeg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santa Misa celebrada por el Santo Padre Francisco en la Jornada Mundial del emigrante y el refugiado, 14.01.2018 Hoy, II domingo del tiempo ordinario, a las 10 00, el Santo Padre Francisco ha\u00a0 celebrado&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6507,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-6506","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6506"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6506\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6509,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6506\/revisions\/6509"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6507"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}