{"id":6540,"date":"2018-01-17T12:45:54","date_gmt":"2018-01-17T20:45:54","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=6540"},"modified":"2018-01-17T12:45:54","modified_gmt":"2018-01-17T20:45:54","slug":"mensaje-del-santo-padre-francisco-a-la-orden-de-la-merced-con-motivo-del-800-aniversario-de-su-fundacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/mensaje-del-santo-padre-francisco-a-la-orden-de-la-merced-con-motivo-del-800-aniversario-de-su-fundacion\/","title":{"rendered":"Mensaje del Santo Padre Francisco a la Orden de la Merced con motivo del 800 Aniversario de su fundaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Ntra.Sra_.-de-la-Merced.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6541\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Ntra.Sra_.-de-la-Merced-224x300.jpg\" alt=\"\" width=\"224\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO<br \/>\nA LA ORDEN DE LA MERCED<br \/>\nCON MOTIVO DEL 800 ANIVERSARIO DE SU FUNDACI\u00d3N<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al Reverend\u00edsimo Padre<br \/>\nFray Juan Carlos Saavedra Lucho<br \/>\nMaestro General de la Orden de la Bienaventurada Mar\u00eda Virgen de la Merced<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vaticano, 6 de diciembre de 2017<br \/>\nMemoria de san Pedro Pascual<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Querido Hermano:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al acercarse la fecha en la que la Orden de la Merced, y todos los que se unen a ella con lazos espirituales, recuerdan el octavo centenario de la confirmaci\u00f3n pontificia de este instituto por parte del Papa Gregorio IX, quiero unirme a ustedes en su acci\u00f3n de gracias al Se\u00f1or por todos los dones recibidos a lo largo de este tiempo. Deseo expresarles mi cercan\u00eda espiritual, anim\u00e1ndoles a que esta circunstancia sirva para la renovaci\u00f3n interior y para impulsar el carisma recibido, siguiendo el camino espiritual que Cristo Redentor les ha trazado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or se hace presente en nuestra vida mostr\u00e1ndonos todo su amor y nos anima a que le correspondamos con generosidad, siendo este el primer mandamiento del santo Pueblo de Dios: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todas tus fuerzas\u00bb (Dt\u00a06,5). En preparaci\u00f3n a este a\u00f1o jubilar ustedes han querido resaltar a tres protagonistas de su historia que pueden significar tres momentos de respuesta al amor de Dios. El primero es\u00a0san Pedro Nolasco, considerado el fundador de la nueva comunidad y el depositario del carisma entregado por Dios. En esa vocaci\u00f3n est\u00e1 el coraz\u00f3n y el tesoro de la Orden, pues tanto la tradici\u00f3n de la misma como la biograf\u00eda de cada religioso se fundamentan en ese primer amor. En el rico patrimonio de la familia mercedaria, iniciado con los fundadores y enriquecido por los miembros de la comunidad que se han sucedido a lo largo de los siglos, se concitan todas las gracias espirituales y materiales que ustedes han recibido. Este dep\u00f3sito se hace expresi\u00f3n de una historia de amor que se enra\u00edza en el pasado pero que sobre todo, se encarna en el presente y se abre al futuro, en los dones que el Esp\u00edritu sigue derramando hoy sobre cada uno de ustedes. No se puede amar lo que no se conoce (cf. San Agust\u00edn,\u00a0Trinidad, X,II,4), por ello los animo a profundizar en ese cimiento puesto por Cristo y fuera del cual nada se puede construir, redescubriendo el primer amor de la Orden y de la propia vocaci\u00f3n, para renovarlos continuamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo protagonista en este tr\u00edptico es la\u00a0Virgen Santa, Nuestra Se\u00f1ora de la Merced o, como tambi\u00e9n la llaman, del Remedio y de Gracia en nuestras necesidades, que suplicamos a Dios y confiamos a su poderosa intercesi\u00f3n. En el original hebreo la expresi\u00f3n que traducimos \u00abamar\u00e1s al Se\u00f1or con toda el alma\u00bb tiene el sentido de \u00abhasta la \u00faltima gota de nuestra sangre\u00bb. Por eso, el ejemplo de Mar\u00eda se identifica con este verso del \u00abShem\u00e1\u00bb. Ella se proclama como la \u00abesclava del Se\u00f1or\u00bb, y se pone en camino \u00abapresuradamente\u00bb (Lc\u00a01,38-39), para llevar la buena noticia del reino a su prima Isabel. Es la respuesta de Dios al clamor del pueblo que espera la liberaci\u00f3n (cf.\u00a0Ex\u00a03,7 y\u00a0Lc\u00a01,13). As\u00ed, es maestra de consagraci\u00f3n a Dios y al pueblo, en la disponibilidad y el servicio, en la humildad y la sencillez de una vida oculta, totalmente entregada a Dios, en el silencio y en la oraci\u00f3n. Es un compromiso que nos evoca el sacrificio de los antiguos padres redentores, que se quedaban ellos mismos \u00aben rehenes\u00bb, como prenda de la libertad de los cautivos. Por ello, les ruego que este prop\u00f3sito de ser completamente suyos se refleje no s\u00f3lo en las obras apost\u00f3licas de vanguardia, sino en el trabajo cotidiano y humilde de cada religioso, como tambi\u00e9n en los monasterios contemplativos que, con el silencio orante y en el sacrificio escondido, sostienen maternalmente la vida de la Orden y de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tercer protagonista que completa el cuadro de la historia del Instituto es\u00a0Cristo Redentor; en \u00e9l damos un salto cualitativo, pues pasamos de los disc\u00edpulos al Maestro. Como al joven rico, Jes\u00fas nos interpela con una pregunta que nos toca profundamente: \u00bfQuieres ser perfecto? (cf.\u00a0Mt\u00a019,21; 5,48). No vale un conocimiento te\u00f3rico, ni siquiera una adhesi\u00f3n sincera a los preceptos de la Ley divina \u00abdesde la juventud\u00bb (Mc\u00a010,20); sino que Jes\u00fas nos mira a los ojos y nos ama, pidi\u00e9ndonos que lo dejemos todo por seguirle. El amor se aquilata en el fuego del riesgo, en la capacidad de poner sobre la mesa todas las cartas y de apostar fuerte, por esa esperanza que no defrauda. Sin embargo, muchas veces, las decisiones personales y comunitarias que m\u00e1s nos cuestan son las que afectan a nuestras peque\u00f1as y, a veces, mundanas seguridades. Todos estamos llamados a vivir la alegr\u00eda que brota del encuentro con Jes\u00fas, para vencer nuestro ego\u00edsmo, salir de nuestra propia comodidad y atrevernos a llegar a toda periferia que necesita la luz del Evangelio (cf.\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Una_Iglesia_en_salida\"><em>Evangelii gaudium<\/em><\/a>, 20). Podemos responder al Se\u00f1or con generosidad cuando experimentamos que somos amados por Dios a pesar de nuestro pecado y nuestra inconsistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos y hermanas: El Se\u00f1or Jes\u00fas les mostrar\u00e1 un camino hermoso, por donde transitar con un esp\u00edritu renovado. Podr\u00e1n hacer crecer el don recibido \u2014personal y comunitariamente\u2014, entreg\u00e1ndolo y entreg\u00e1ndose completamente, como el grano de trigo que si no muere no puede dar fruto (cf.\u00a0Jn\u00a012,24). Pido al Se\u00f1or que les d\u00e9 la fuerza para abandonar lo que les ata y asumir su cruz, de modo que dejando el manto y agarrando su camilla (Mc\u00a010,50; 2,1-12) puedan seguirlo por el camino y habitar en su casa por siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por favor, les ruego que no dejen de rezar por m\u00ed. Que Jes\u00fas bendiga a todos los miembros de la Orden y de la entera familia mercedaria, y la Virgen Santa los cuide.<\/p>\n<p>Fraternalmente,<\/p>\n<p>Francisco PP.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LA ORDEN DE LA MERCED CON MOTIVO DEL 800 ANIVERSARIO DE SU FUNDACI\u00d3N &nbsp; Al Reverend\u00edsimo Padre Fray Juan Carlos Saavedra Lucho Maestro General de la Orden de&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6541,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-6540","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6540","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6540"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6540\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6542,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6540\/revisions\/6542"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6541"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6540"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6540"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6540"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}