{"id":6613,"date":"2018-01-30T10:40:56","date_gmt":"2018-01-30T18:40:56","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=6613"},"modified":"2018-01-30T10:40:56","modified_gmt":"2018-01-30T18:40:56","slug":"no-temas-basta-que-tengas-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/no-temas-basta-que-tengas-fe\/","title":{"rendered":"No temas; basta que tengas fe"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Hemorro\u00edsa1.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5802\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Hemorro\u00edsa1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Hemorro\u00edsa1-300x200.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Hemorro\u00edsa1.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Evangelio seg\u00fan san Marcos (5,21-43):<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel tiempo, Jes\u00fas atraves\u00f3 de nuevo en barca a la otra orilla, se le reuni\u00f3 mucha gente a su alrededor, y se qued\u00f3 junto al lago. Se acerc\u00f3 un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se ech\u00f3 a sus pies, rog\u00e1ndole con insistencia: \u00abMi ni\u00f1a est\u00e1 en las \u00faltimas; ven, pon las manos sobre ella, para que se cure y viva.\u00bb Jes\u00fas se fue con \u00e9l, acompa\u00f1ado de mucha gente que lo apretujaba. Hab\u00eda una mujer que padec\u00eda flujos de sangre desde hac\u00eda doce a\u00f1os. Muchos m\u00e9dicos la hab\u00edan sometido a toda clase de tratamientos, y se hab\u00eda gastado en eso toda su fortuna; pero, en vez de mejorar, se hab\u00eda puesto peor. Oy\u00f3 hablar de Jes\u00fas y, acerc\u00e1ndose por detr\u00e1s, entre la gente, le toc\u00f3 el manto, pensando que con s\u00f3lo tocarle el vestido curar\u00eda. Inmediatamente se sec\u00f3 la fuente de sus hemorragias, y not\u00f3 que su cuerpo estaba curado.\u00a0Jes\u00fas, notando que hab\u00eda salido fuerza de \u00e9l, se volvi\u00f3 en seguida, en medio de la gente, preguntando: \u00ab\u00bfQui\u00e9n me ha tocado el manto?\u00bb Los disc\u00edpulos le contestaron: \u00abVes como te apretuja la gente y preguntas: &#8220;\u00bfQui\u00e9n me ha tocado?&#8221;\u00bb \u00c9l segu\u00eda mirando alrededor, para ver qui\u00e9n hab\u00eda sido. La mujer se acerc\u00f3 asustada y temblorosa, al comprender lo que hab\u00eda pasado, se le ech\u00f3 a los pies y le confes\u00f3 todo.\u00a0\u00c9l le dijo: \u00abHija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud.\u00bb Todav\u00eda estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle: \u00abTu hija se ha muerto. \u00bfPara qu\u00e9 molestar m\u00e1s al maestro?\u00bb<br \/>\nJes\u00fas alcanz\u00f3 a o\u00edr lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: \u00abNo temas; basta que tengas fe.\u00bb No permiti\u00f3 que lo acompa\u00f1ara nadie, m\u00e1s que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontr\u00f3 el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos.\u00a0Entr\u00f3 y les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 estr\u00e9pito y qu\u00e9 lloros son \u00e9stos? La ni\u00f1a no est\u00e1 muerta, est\u00e1 dormida.\u00bb<br \/>\nSe re\u00edan de \u00e9l. Pero \u00e9l los ech\u00f3 fuera a todos y, con el padre y la madre de la ni\u00f1a y sus acompa\u00f1antes, entr\u00f3 donde estaba la ni\u00f1a, la cogi\u00f3 de la mano y le dijo: \u00abTalitha qumi\u00bb (que significa: \u00abContigo hablo, ni\u00f1a, lev\u00e1ntate\u00bb). La ni\u00f1a se puso en pie inmediatamente y ech\u00f3 a andar; ten\u00eda doce a\u00f1os. Y se quedaron viendo visiones. Les insisti\u00f3 en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la ni\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio seg\u00fan san Marcos (5,21-43): \u00a0 En aquel tiempo, Jes\u00fas atraves\u00f3 de nuevo en barca a la otra orilla, se le reuni\u00f3 mucha gente a su alrededor, y se qued\u00f3 junto al lago. 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