{"id":6713,"date":"2018-02-22T12:55:24","date_gmt":"2018-02-22T20:55:24","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=6713"},"modified":"2018-02-22T12:55:24","modified_gmt":"2018-02-22T20:55:24","slug":"mensaje-del-santo-padre-francisco-para-la-xxxiii-jornada-mundial-de-la-juventud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/mensaje-del-santo-padre-francisco-para-la-xxxiii-jornada-mundial-de-la-juventud\/","title":{"rendered":"Mensaje del Santo Padre Francisco para la XXXIII Jornada Mundial de la Juventud"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/papafranciscoyjovenes.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4137\" src=\"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/papafranciscoyjovenes-300x153.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"153\" \/><\/a><\/p>\n<p>(Domingo de Ramos, 25 de marzo de 2018)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abNo temas, Mar\u00eda, porque has hallado gracia delante de Dios\u00bb\u00a0(Lc\u00a01,30)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Queridos j\u00f3venes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Jornada Mundial de la Juventud de 2018 es un paso m\u00e1s en el proceso de preparaci\u00f3n de la Jornada internacional, que tendr\u00e1 lugar en Panam\u00e1 en enero de 2019. Esta nueva etapa de nuestra peregrinaci\u00f3n cae en el mismo a\u00f1o en que se ha convocado la Asamblea Ordinaria del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/synod\/index_sp.htm\">S\u00ednodo de los Obispos<\/a>\u00a0sobre el tema:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/synod\/documents\/rc_synod_doc_20170113_documento-preparatorio-xv_sp.html\"><em>Los j\u00f3venes, la fe y el discernimiento vocacional<\/em><\/a>. Es una buena coincidencia. La atenci\u00f3n, la oraci\u00f3n y la reflexi\u00f3n de la Iglesia estar\u00e1n puestas en vosotros, los j\u00f3venes, con el deseo de comprender y, sobre todo, de \u00abacoger\u00bb el don precioso que represent\u00e1is para Dios, para la Iglesia y para el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya sab\u00e9is, hemos elegido a Mar\u00eda, la joven de Nazaret, a quien Dios escogi\u00f3 como Madre de su Hijo, para que nos acompa\u00f1e en este viaje con su ejemplo y su intercesi\u00f3n. Ella camina con nosotros hacia el S\u00ednodo y la JMJ de Panam\u00e1. Si\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/youth\/documents\/papa-francesco_20170227_messaggio-giovani_2017.html\">el a\u00f1o pasado nos sirvieron de gu\u00eda las palabras de su canto de alabanza<\/a>: \u00abEl Poderoso ha hecho obras grandes en m\u00ed\u00bb (Lc\u00a01,49), ense\u00f1\u00e1ndonos a hacer memoria del pasado, este a\u00f1o tratamos de escuchar con ella la voz de Dios que infunde valor y da la gracia necesaria para responder a su llamada: \u00abNo temas, Mar\u00eda, porque has hallado gracia delante de Dios\u00bb (Lc\u00a01,30). Son las palabras pronunciadas por el mensajero de Dios, el arc\u00e1ngel Gabriel, a Mar\u00eda, una sencilla jovencita de un peque\u00f1o pueblo de Galilea.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>No temas<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es comprensible que la repentina aparici\u00f3n del \u00e1ngel y su misterioso saludo: \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb (Lc1,28) hayan causado una fuerte\u00a0turbaci\u00f3n\u00a0en Mar\u00eda, sorprendida por esta primera revelaci\u00f3n de su identidad y de su vocaci\u00f3n, desconocida para ella entonces. Mar\u00eda, como otros personajes de las Sagradas Escrituras, tiembla ante el misterio de la llamada de Dios, que en un instante la sit\u00faa ante la inmensidad de su propio designio y le hace sentir toda su peque\u00f1ez, como una humilde criatura. El \u00e1ngel, leyendo en lo m\u00e1s profundo de su coraz\u00f3n, le dice: \u00ab\u00a1No temas!\u00bb. Dios tambi\u00e9n lee en nuestro coraz\u00f3n. \u00c9l conoce bien los desaf\u00edos que tenemos que afrontar en la vida, especialmente cuando nos encontramos ante las decisiones fundamentales de las que depende lo que seremos y lo que haremos en este mundo. Es la \u00abemoci\u00f3n\u00bb que sentimos frente a las decisiones sobre nuestro futuro, nuestro estado de vida, nuestra vocaci\u00f3n. En esos momentos nos sentimos turbados y embargados por tantos miedos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y vosotros j\u00f3venes, \u00bfqu\u00e9\u00a0miedos\u00a0ten\u00e9is? \u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s os preocupa en el fondo? En muchos de vosotros existe un miedo de \u00abfondo\u00bb que es el de no ser amados, queridos, de no ser aceptados por lo que sois. Hoy en d\u00eda, muchos j\u00f3venes se sienten obligados a mostrarse distintos de lo que son en realidad, para intentar adecuarse a est\u00e1ndares a menudo artificiales e inalcanzables. Hacen continuos \u00abretoques fotogr\u00e1ficos\u00bb de su imagen, escondi\u00e9ndose detr\u00e1s de m\u00e1scaras y falsas identidades, hasta casi convertirse ellos mismos en un \u00abfake\u00bb. Muchos est\u00e1n obsesionados con recibir el mayor n\u00famero posible de \u00abme gusta\u00bb. Y este sentido de inadecuaci\u00f3n produce muchos temores e incertidumbres. Otros tienen miedo a no ser capaces de encontrar una seguridad afectiva y quedarse solos. Frente a la precariedad del trabajo, muchos tienen miedo a no poder alcanzar una situaci\u00f3n profesional satisfactoria, a no ver cumplidos sus sue\u00f1os. Se trata de temores que est\u00e1n presentes hoy en muchos j\u00f3venes, tanto creyentes como no creyentes. E incluso aquellos que han abrazado el don de la fe y buscan seriamente su vocaci\u00f3n tampoco est\u00e1n exentos de temores. Algunos piensan: quiz\u00e1s Dios me pide o me pedir\u00e1 demasiado; quiz\u00e1s, yendo por el camino que me ha se\u00f1alado, no ser\u00e9 realmente feliz, o no estar\u00e9 a la altura de lo que me pide. Otros se preguntan: si sigo el camino que Dios me indica, \u00bfqui\u00e9n me garantiza que podr\u00e9 llegar hasta el final? \u00bfMe desanimar\u00e9? \u00bfPerder\u00e9 el entusiasmo? \u00bfSer\u00e9 capaz de perseverar toda mi vida?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los momentos en que las dudas y los miedos inundan nuestros corazones, resulta imprescindible el\u00a0discernimiento. Nos permite poner orden en la confusi\u00f3n de nuestros pensamientos y sentimientos, para actuar de una manera justa y prudente. En este proceso, lo primero que hay que hacer para superar los miedos es identificarlos con claridad, para no perder tiempo y energ\u00edas con fantasmas que no tienen rostro ni consistencia. Por esto, os invito a mirar dentro de vosotros y \u00abdar un nombre\u00bb a vuestros miedos. Preguntaos: hoy, en mi situaci\u00f3n concreta, \u00bfqu\u00e9 es lo que me angustia, qu\u00e9 es lo que m\u00e1s temo? \u00bfQu\u00e9 es lo que me bloquea y me impide avanzar? \u00bfPor qu\u00e9 no tengo el valor para tomar las decisiones importantes que debo tomar? No teng\u00e1is miedo de mirar con sinceridad vuestros miedos, reconocerlos con realismo y afrontarlos. La Biblia no niega el sentimiento humano del miedo ni sus muchas causas. Abraham tuvo miedo (cf.\u00a0Gn\u00a012,10s.), Jacob tuvo miedo (cf.\u00a0Gn\u00a031,31; 32,8), y tambi\u00e9n Mois\u00e9s (cf.\u00a0Ex\u00a02,14; 17,4), Pedro (cf.\u00a0Mt\u00a026,69ss.) y los Ap\u00f3stoles (cf.\u00a0Mc\u00a04,38-40,\u00a0Mt\u00a026,56). Jes\u00fas mismo, aunque en un nivel incomparable, experiment\u00f3 el temor y la angustia (Mt\u00a026,37,\u00a0Lc\u00a022,44).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ten\u00e9is miedo? \u00bfA\u00fan no ten\u00e9is fe?\u00bb (Mc\u00a04,40). Este reproche de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos nos permite comprender c\u00f3mo el obst\u00e1culo para la fe no es con frecuencia la incredulidad sino el miedo. As\u00ed, el esfuerzo de discernimiento, una vez identificados los miedos, nos debe ayudar a superarlos abri\u00e9ndonos a la vida y afrontando con serenidad los desaf\u00edos que nos presenta. Para los cristianos, en concreto, el miedo nunca debe tener la \u00faltima palabra, sino que nos da la ocasi\u00f3n para realizar un acto de fe en Dios\u2026 y tambi\u00e9n en la vida. Esto significa creer en la bondad fundamental de la existencia que Dios nos ha dado, confiar en que \u00e9l nos lleva a un buen final a trav\u00e9s tambi\u00e9n de las circunstancias y vicisitudes que a menudo son misteriosas para nosotros. Si por el contrario alimentamos el temor, tenderemos a encerrarnos en nosotros mismos, a levantar una barricada para defendernos de todo y de todos, quedando paralizados. \u00a1Debemos reaccionar! \u00a1Nunca cerrarnos! En las Sagradas Escrituras encontramos 365 veces la expresi\u00f3n \u00abno temas\u00bb, con todas sus variaciones. Como si quisiera decir que todos los d\u00edas del a\u00f1o el Se\u00f1or nos quiere libres del temor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El discernimiento se vuelve indispensable cuando se trata de encontrar la propia vocaci\u00f3n. La mayor\u00eda de las veces no est\u00e1 clara o totalmente evidente, pero se comprende poco a poco. El discernimiento, en este caso, no pretende ser un esfuerzo individual de introspecci\u00f3n, con el objetivo de aprender m\u00e1s acerca de nuestros mecanismos internos para fortalecernos y lograr un cierto equilibrio. En ese caso, la persona puede llegar a ser m\u00e1s fuerte, pero permanece cerrada en el horizonte limitado de sus posibilidades y de sus puntos de vista. La vocaci\u00f3n, en cambio, es una\u00a0llamada que viene de arriba\u00a0y el discernimiento consiste sobre todo en abrirse al Otro que llama. Se necesita entonces el silencio de la oraci\u00f3n para escuchar la voz de Dios que resuena en la conciencia. \u00c9l llama a la puerta de nuestro coraz\u00f3n, como lo hizo con Mar\u00eda, con ganas de entablar en amistad con nosotros a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, de hablarnos a trav\u00e9s de las Sagradas Escrituras, de ofrecernos su misericordia en el sacramento de la reconciliaci\u00f3n, de ser uno con nosotros en la comuni\u00f3n eucar\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n es importante hablar y dialogar\u00a0con otros, hermanos y hermanas nuestros en la fe, que tienen m\u00e1s experiencia y nos ayudan a ver mejor y a escoger entre las diversas opciones. El joven Samuel, cuando oy\u00f3 la voz del Se\u00f1or, no lo reconoci\u00f3 inmediatamente y por tres veces fue a El\u00ed, el viejo sacerdote, quien al final le sugiri\u00f3 la respuesta correcta que deber\u00eda dar a la llamada del Se\u00f1or: \u00abSi te llama de nuevo, di: \u201cHabla Se\u00f1or, que tu siervo escucha\u201d\u00bb (1 S\u00a03,9). Cuando dud\u00e9is, sabed que pod\u00e9is contar con la Iglesia. S\u00e9 que hay buenos sacerdotes, consagrados y consagradas, fieles laicos, muchos de ellos j\u00f3venes a su vez, que pueden acompa\u00f1aros como hermanos y hermanas mayores en la fe; movidos por el Esp\u00edritu Santo, os ayudar\u00e1n a despejar vuestras dudas y a leer el designio de vuestra vocaci\u00f3n personal. El \u00abotro\u00bb no es \u00fanicamente un gu\u00eda espiritual, sino tambi\u00e9n el que nos ayuda a abrirnos a todas las riquezas infinitas de la existencia que Dios nos ha dado. Es necesario que dejemos espacio en nuestras ciudades y comunidades para crecer, so\u00f1ar, mirar nuevos horizontes. Nunca perd\u00e1is el gusto de disfrutar del encuentro, de la amistad, el gusto de so\u00f1ar juntos, de caminar con los dem\u00e1s. Los cristianos aut\u00e9nticos no tienen miedo de abrirse a los dem\u00e1s, compartir su espacio vital transform\u00e1ndolo en espacio de fraternidad. No dej\u00e9is, queridos j\u00f3venes, que el resplandor de la juventud se apague en la oscuridad de una habitaci\u00f3n cerrada en la que la \u00fanica ventana para ver el mundo sea el ordenador y el\u00a0smartphone. Abrid las puertas de vuestra vida. Que vuestro ambiente y vuestro tiempo est\u00e9n ocupados por personas concretas, relaciones profundas, con las que pod\u00e1is compartir experiencias aut\u00e9nticas y reales en vuestra vida cotidiana.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li>Mar\u00eda<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTe he llamado por tu nombre\u00bb (Is\u00a043,1). El primer motivo para no tener miedo es precisamente el hecho de que Dios nos llama\u00a0por nuestro nombre.\u00a0El \u00e1ngel, mensajero de Dios, llam\u00f3 a Mar\u00eda por su nombre. Poner nombres es propio de Dios. En la obra de la creaci\u00f3n, \u00e9l llama a la existencia a cada criatura por su nombre. Detr\u00e1s del nombre hay una identidad, algo que es \u00fanico en cada cosa, en cada persona, esa \u00edntima esencia que s\u00f3lo Dios conoce en profundidad. Esta prerrogativa divina fue compartida con el hombre, al cual Dios le concedi\u00f3 que diera nombre a los animales, a los p\u00e1jaros y tambi\u00e9n a los propios hijos (Gn\u00a02,19-21; 4,1). Muchas culturas comparten esta profunda visi\u00f3n b\u00edblica, reconociendo en el nombre la revelaci\u00f3n del misterio m\u00e1s profundo de una vida, el significado de una existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Dios llama por el nombre a una persona, le revela al mismo tiempo su\u00a0vocaci\u00f3n, su proyecto de santidad y de bien, por el que esa persona llegar\u00e1 a ser alguien \u00fanico y un don para los dem\u00e1s. Y tambi\u00e9n cuando el Se\u00f1or quiere ensanchar los horizontes de una existencia, decide dar a la persona a quien llama un\u00a0nombre nuevo, como hace con Sim\u00f3n, llam\u00e1ndolo \u00abPedro\u00bb. De aqu\u00ed viene la costumbre de asumir un nuevo nombre cuando se entra en una orden religiosa, para indicar una nueva identidad y una nueva misi\u00f3n. La llamada divina, al ser personal y \u00fanica, requiere que tengamos el valor de desvincularnos de la presi\u00f3n homogeneizadora de los lugares comunes, para que nuestra vida sea de verdad un don original e irrepetible para Dios, para la Iglesia y para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos j\u00f3venes: Ser llamados por nuestro nombre es, por lo tanto, signo de la gran dignidad que tenemos a los ojos de Dios, de su predilecci\u00f3n por nosotros. Y Dios llama a cada uno de vosotros por vuestro nombre. Vosotros sois\u00a0el \u00abt\u00fa\u00bb de Dios, preciosos a sus ojos, dignos de estima y amados (cf.\u00a0Is\u00a043,4). Acoged con alegr\u00eda este di\u00e1logo que Dios os propone, esta llamada que \u00e9l os dirige llam\u00e1ndoos por vuestro nombre.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li>Has encontrado gracia ante Dios<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">El motivo principal por el que Mar\u00eda no debe temer es porque ha encontrado gracia ante Dios. La palabra \u00abgracia\u00bb nos habla de amor gratuito e inmerecido. Cu\u00e1nto nos anima saber que no tenemos que conseguir la cercan\u00eda y la ayuda de Dios presentando por adelantado un \u00abcurr\u00edculum de excelencia\u00bb, lleno de m\u00e9ritos y de \u00e9xitos. El \u00e1ngel dice a Mar\u00eda que\u00a0ya\u00a0ha encontrado gracia ante Dios, no que la conseguir\u00e1 en el futuro. Y la misma formulaci\u00f3n de las palabras del \u00e1ngel nos da a entender que la gracia divina es continua, no algo pasajero o moment\u00e1neo, y por esto nunca faltar\u00e1. Tambi\u00e9n en el futuro seremos sostenidos siempre por la gracia de Dios, sobre todo en los momentos de prueba y de oscuridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presencia continua de la gracia divina nos anima a abrazar con confianza nuestra vocaci\u00f3n, que exige un compromiso de fidelidad que hay que renovar todos los d\u00edas. De hecho, el camino de la vocaci\u00f3n no est\u00e1 libre de cruces: no s\u00f3lo las dudas iniciales, sino tambi\u00e9n las frecuentes tentaciones que se encuentran a lo largo del camino. La sensaci\u00f3n de no estar a la altura acompa\u00f1a al disc\u00edpulo de Cristo hasta el final, pero \u00e9l sabe que est\u00e1 asistido por la gracia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras del \u00e1ngel se posan sobre los miedos humanos, disolvi\u00e9ndolos con la fuerza de la buena noticia de la que son portadoras. Nuestra vida no es pura casualidad ni mera lucha por sobrevivir, sino que cada uno de nosotros es una historia amada por Dios. El haber \u00abencontrado gracia ante Dios\u00bb significa que el Creador aprecia la belleza \u00fanica de nuestro ser y tiene un designio extraordinario para nuestra vida. Ser conscientes de esto no resuelve ciertamente todos los problemas y no quita las incertidumbres de la vida, pero tiene el poder de transformarla en profundidad. Lo que el ma\u00f1ana nos deparar\u00e1, y que no conocemos, no es una amenaza oscura de la que tenemos que sobrevivir, sino que es un tiempo favorable que se nos concede para vivir el car\u00e1cter \u00fanico de nuestra vocaci\u00f3n personal y compartirlo con nuestros hermanos y hermanas en la Iglesia y en el mundo.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li>Valent\u00eda en el presente<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fuerza para tener valor en el presente nos viene de la convicci\u00f3n de que la gracia de Dios est\u00e1 con nosotros: valor para llevar adelante lo que Dios nos pide aqu\u00ed y ahora, en cada \u00e1mbito de nuestra vida; valor para abrazar la vocaci\u00f3n que Dios nos muestra; valor para vivir nuestra fe sin ocultarla o rebajarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, cuando nos abrimos a la gracia de Dios, lo imposible se convierte en realidad. \u00abSi Dios est\u00e1 con nosotros, \u00bfqui\u00e9n estar\u00e1 contra nosotros?\u00bb (Rm\u00a08,31). La gracia de Dios toca el hoy de vuestra vida, os \u00abaferra\u00bb as\u00ed como sois, con todos vuestros miedos y l\u00edmites, pero tambi\u00e9n revela los maravillosos planes de Dios. Vosotros, j\u00f3venes, ten\u00e9is necesidad de sentir que alguien conf\u00eda realmente en vosotros. Sabed que el Papa conf\u00eda en vosotros, que la Iglesia conf\u00eda en vosotros. Y vosotros, \u00a1confiad en la Iglesia!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Mar\u00eda, joven, se le confi\u00f3 una tarea importante, precisamente porque era joven. Vosotros, j\u00f3venes, ten\u00e9is fuerza, atraves\u00e1is una fase de la vida en la que sin duda no faltan las energ\u00edas. Usad esa fuerza y esas energ\u00edas para mejorar el mundo, empezando por la realidad m\u00e1s cercana a vosotros. Deseo que en la Iglesia se os conf\u00eden responsabilidades importantes, que se tenga la valent\u00eda de daros espacio; y vosotros, preparaos para asumir esta responsabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Os invito a seguir contemplando el amor de Mar\u00eda: un amor atento, din\u00e1mico, concreto. Un amor lleno de audacia y completamente proyectado hacia el don de s\u00ed misma. Una Iglesia repleta de estas cualidades marianas ser\u00e1 siempre Iglesia en salida, que va m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites y confines para hacer que se derrame la gracia recibida. Si nos dejamos contagiar por el ejemplo de Mar\u00eda, viviremos de manera concreta la caridad que nos urge a amar a Dios m\u00e1s all\u00e1 de todo y de nosotros mismos, a amar a las personas con quienes compartimos la vida diaria. Y tambi\u00e9n podremos amar a quien nos resulta poco simp\u00e1tico. Es un amor que se convierte en servicio y dedicaci\u00f3n, especialmente hacia los m\u00e1s d\u00e9biles y pobres, que transforma nuestros rostros y nos llena de alegr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quisiera terminar con las hermosas palabras de san Bernardo en su famosa homil\u00eda sobre el misterio de la Anunciaci\u00f3n, palabras que expresan la expectativa de toda la humanidad ante la respuesta de Mar\u00eda: \u00abO\u00edste, Virgen, que concebir\u00e1s y dar\u00e1s a luz a un hijo; o\u00edste que no ser\u00e1 por obra de var\u00f3n, sino por obra del Esp\u00edritu Santo. Mira que el \u00e1ngel aguarda tu respuesta. Tambi\u00e9n nosotros esperamos, Se\u00f1ora, esta palabra de misericordia.<em>\u00a0P<\/em>or tu breve respuesta seremos ahora restablecidos para ser llamados de nuevo a la vida. Esto\u00a0mismo te pide el mundo todo postrado a tus pies. Oh Virgen, da pronto tu respuesta\u00bb (Homil\u00eda\u00a04, 8-9:\u00a0Opera Omnia, Ed. Cisterciense, 4 [1966] 53-54).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos j\u00f3venes: el Se\u00f1or, la Iglesia, el mundo, esperan tambi\u00e9n vuestra respuesta a esa llamada \u00fanica que cada uno recibe en esta vida. A medida que se aproxima la JMJ de Panam\u00e1, os invito a prepararos para nuestra cita con la alegr\u00eda y el entusiasmo de quien quiere ser part\u00edcipe de una gran aventura. La JMJ es para los valientes, no para j\u00f3venes que s\u00f3lo buscan comodidad y que retroceden ante las dificultades. \u00bfAcept\u00e1is el desaf\u00edo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vaticano, 11 de febrero de 2018, VI Domingo del Tiempo Ordinario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Memoria de Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Domingo de Ramos, 25 de marzo de 2018) &nbsp; \u00abNo temas, Mar\u00eda, porque has hallado gracia delante de Dios\u00bb\u00a0(Lc\u00a01,30) &nbsp; Queridos j\u00f3venes: La Jornada Mundial de la Juventud de 2018 es un paso m\u00e1s&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":3700,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-6713","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6713","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6713"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6713\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6714,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6713\/revisions\/6714"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3700"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6713"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6713"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6713"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}