{"id":758,"date":"2010-09-03T16:51:13","date_gmt":"2010-09-03T23:51:13","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/laico\/"},"modified":"2010-09-03T16:51:13","modified_gmt":"2010-09-03T23:51:13","slug":"laico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/laico\/","title":{"rendered":"Vivimos en un estado \u201claico\u201d (?)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Puede ser&hellip; puede ser&hellip;. La verdad es una perla preciosa que hay que buscar, encontrar y extraer con no pocas penalidades. Es como oro que se prueba en el crisol. Y nunca acaba uno de disfrutarla. Este centenario y bicentenario est&aacute;n tray&eacute;ndonos a casa<span>&nbsp; <\/span>temas en verdad interesantes.<span>&nbsp; <\/span>No es f&aacute;cil sin embargo para el estado despojarse de la &ldquo;sacralizaci&oacute;n&rdquo;. Cuando ve&iacute;amos<span>&nbsp; <\/span>que los restos, huesos o reliquias de nuestros &ldquo;h&eacute;roes&rdquo; de la Independencia eran trasladados<span>&nbsp; <\/span>con tanto respeto y veneraci&oacute;n en el marco de un ritual<span>&nbsp; <\/span>que se antojaba religioso, pens&eacute; que no era cosa f&aacute;cil el dar la espalda a la religi&oacute;n.<span>&nbsp; <\/span>Tanta delicadeza,<span>&nbsp; <\/span>tanto respeto, tanto ceremonial, s&oacute;lo es fruto de un alma &ldquo;religiosa&rdquo;.<span>&nbsp; <\/span>Me atrevo a decir que en este M&eacute;xico de la Reforma, de la Constituci&oacute;n y la Revoluci&oacute;n, de la separaci&oacute;n de Iglesia y Estado<span>&nbsp; <\/span>hay una &ldquo;nostalgia&rdquo; de lo sagrado. Cuando se celebra un matrimonio civil con el ritual establecido por &ldquo;la Reforma&rdquo;<span>&nbsp; <\/span>se lee a los contrayentes, estando el juez de frente a los c&oacute;nyuges la &ldquo;ep&iacute;stola&rdquo; de Melchor Ocampo, una calca del ritual cat&oacute;lico;<span>&nbsp; <\/span>por cierto que en el ritual cat&oacute;lico ya no se usa esa latinizaci&oacute;n, sino que se traduce como &ldquo;carta&rdquo;. Los centenarios no vienen en un mismo paquete. Son fen&oacute;menos hist&oacute;ricos distintos. Hay m&aacute;s nobleza, m&aacute;s hero&iacute;smo, m&aacute;s idealismo en la Independencia. En cambio la Revoluci&oacute;n a&uacute;n cuando pretend&iacute;a reivindicar la miseria popular, la falta de democracia produjo la guerra. El pueblo inerme contra el aparato militar gigantesco. Los amos y se&ntilde;ores fueron los militares quienes sacaron la mejor tajada. Militares fueron Calles, Obreg&oacute;n, de la Huerta, Ortiz Rubio, Pancho Villa, Zapata, C&aacute;rdenas, Abelardo. Una guerra de todos contra todos. Y en medio el pueblo amolado. Es el caso de que un pa&iacute;s empobrecido se ve involucrado en una guerra. Quiz&aacute; los &uacute;nicos que ten&iacute;an qu&eacute; comer eran los soldados. No pretendo afirmar que lo que estamos viviendo tiene algo de la Revoluci&oacute;n. El ej&eacute;rcito est&aacute; en las calles.<span>&nbsp; <\/span>Se piensa que con la fuerza se va a resolver el problema. Es hora en que no puede uno<span>&nbsp; <\/span>entender dos cosas. <span>&nbsp;<\/span>Parece que la tendencia no es abatir el clima de delincuencia ni las muertes,<span>&nbsp; <\/span>levantones, secuestros y dem&aacute;s. Tampoco es verdad que con la captura o muerte de los capos<span>&nbsp; <\/span>se vaya a resolver el problema. Detr&aacute;s vienen otros. En un descuido hasta m&aacute;s sanguinarios.<span>&nbsp; <\/span>&iquest;Porqu&eacute; no se deciden los gobiernos a luchar contra la corrupci&oacute;n? Yo me imagino a M&eacute;xico en el momento presente, como si estuvi&eacute;ramos todos con el agua hasta el cuello<span>&nbsp; <\/span>a punto de ahogarnos. Y vemos la barca que est&aacute; cerca pero nadamos en sentido contrario. Si la C&aacute;mara de Diputados, de Senadores,<span>&nbsp; <\/span>las Secretar&iacute;as, la Suprema Corte, los gobernadores de todos los estados, los alcaldes de todos los municipios, las corporaciones polic&iacute;acas, los empresarios, los maestros, las iglesias, los artistas, los maestros, los medios de comunicaci&oacute;n, los padres de familia, la gente com&uacute;n no nos decidimos a acabar de una vez por todas con la corrupci&oacute;n todo lo dem&aacute;s ser&aacute; in&uacute;til. No se ve por ning&uacute;n lado un esfuerzo serio en este sentido. &iquest;C&oacute;mo es posible que si sabemos que la criminalidad se debe en buena parte a la producci&oacute;n, la comercializaci&oacute;n, el consumo de la droga no haya un esfuerzo sincero por trabajar por la prevenci&oacute;n, abatir las dependencias o el consumo? El lenguaje de los pol&iacute;ticos con mucha frecuencia es enga&ntilde;oso.<span>&nbsp; <\/span>Los intereses, los acuerdos, las componendas<span>&nbsp; <\/span>son muchas.<span>&nbsp; <\/span>Pero volviendo al tema del &ldquo;estado laico&rdquo;. Es de desear<span>&nbsp; <\/span>que no se divorcie mucho el &ldquo;estado&rdquo; de la &ldquo;naci&oacute;n&rdquo;. &iquest;Podr&aacute; llamarse laico un estado en el que m&aacute;s del 80 por ciento se confiesan creyentes o cristianos? &iquest;Podr&aacute; llamarse &ldquo;laico&rdquo; un estado<span>&nbsp; <\/span>si en su bandera original uno de los tres colores simboliza la religi&oacute;n?<span>&nbsp; <\/span>&iquest;Podr&aacute; llamarse &ldquo;estado laico&rdquo; si el presidente o varios gobernadores nombran a Dios? Y lea usted el himno nacional. &iquest;Ser&aacute; estado laico uno en que los millones de ni&ntilde;os de las escuelas entonan<span>&nbsp; <\/span>todos los lunes: &ldquo;Ci&ntilde;a !Oh patria! Tus sienes de oliva de la paz el arc&aacute;ngel divino, que en el cielo tu eterno destino por el dedo de Dios escribi&oacute;&rdquo;?.<span>&nbsp; <\/span>&iquest;Podr&aacute; llamarse estado &ldquo;laico&rdquo; cuando millones de plegarias se elevan de los labios y corazones de millones de mexicanos a Dios o a la Virgen que nos d&eacute; una patria mejor?<span>&nbsp; <\/span>No s&eacute; porqu&eacute; pero la expresi&oacute;n &ldquo;estado laico&rdquo; por asociaci&oacute;n de ideas me lleva a pensar en degradaci&oacute;n moral, personal, familiar, social. La experiencia nos ense&ntilde;a que un pueblo que pretende desterrar a Dios, acaba en la ruina.<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><\/font><\/font><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\" color=\"#000000\">&nbsp;<\/font><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Mons. Eduardo Ackerman D.<\/font><\/font><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><strong><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\"><font color=\"#000000\">Parroquia Santa Mar&iacute;a Reina de la Paz<\/font><\/font><\/span><\/strong><span style=\"font-family: Arial\"><font size=\"3\" color=\"#000000\">&nbsp;<\/font><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puede ser&hellip; puede ser&hellip;. La verdad es una perla preciosa que hay que buscar, encontrar y extraer con no pocas penalidades. Es como oro que se prueba en el crisol. Y nunca acaba uno&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-758","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad-actualidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/758","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=758"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/758\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}