{"id":8532,"date":"2018-12-19T10:17:32","date_gmt":"2018-12-19T18:17:32","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=8532"},"modified":"2018-12-19T10:17:32","modified_gmt":"2018-12-19T18:17:32","slug":"no-temas-zacarias-porque-tu-ruego-ha-sido-escuchado-tu-mujer-isabel-te-dara-un-hijo-y-le-pondras-por-nombre-juan-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/no-temas-zacarias-porque-tu-ruego-ha-sido-escuchado-tu-mujer-isabel-te-dara-un-hijo-y-le-pondras-por-nombre-juan-2\/","title":{"rendered":"No temas, Zacar\u00edas, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dar\u00e1 un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Juan"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Zacar\u00edas.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-8533\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Zacar\u00edas-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Zacar\u00edas-300x225.jpg 300w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Zacar\u00edas.jpg 475w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Evangelio seg\u00fan san Lucas 1, 5-25<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tiempos de Herodes, rey de Judea, hab\u00eda un sacerdote llamado Zacar\u00edas, del turno de Ab\u00edas, casado con una descendiente de Aar\u00f3n llamada Isabel. Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta seg\u00fan los mandamientos y leyes del Se\u00f1or. No ten\u00edan hijos, porque Isabel era est\u00e9ril, y los dos eran de edad avanzada. Una vez que oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, seg\u00fan el ritual de los sacerdotes, le toc\u00f3 a \u00e9l entrar en el santuario del Se\u00f1or a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso. Y se le apareci\u00f3 el \u00e1ngel del Se\u00f1or, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacar\u00edas se sobresalt\u00f3 y qued\u00f3 sobrecogido de temor.<br \/>\nPero el \u00e1ngel le dijo: \u00abNo temas, Zacar\u00edas, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dar\u00e1 un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Juan. Te llenar\u00e1s de alegr\u00eda, y muchos se alegrar\u00e1n de su nacimiento. Pues ser\u00e1 grande a los ojos del Se\u00f1or: no beber\u00e1 vino ni licor; se llenar\u00e1 de Esp\u00edritu Santo ya en el vientre materno, y convertir\u00e1 muchos israelitas al Se\u00f1or, su Dios. Ir\u00e1 delante del Se\u00f1or, con el esp\u00edritu y poder de El\u00edas, para convertir los corazones de los padres hac\u00eda los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, preparando para el Se\u00f1or un pueblo bien dispuesto.\u00bb Zacar\u00edas replic\u00f3 al \u00e1ngel: \u00ab\u00bfC\u00f3mo estar\u00e9 seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.\u00bb<br \/>\nEl \u00e1ngel le contest\u00f3: \u00abYo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado a hablarte para darte esta buena noticia. Pero mira: te quedar\u00e1s mudo, sin poder hablar, hasta el d\u00eda en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplir\u00e1n en su momento.\u00bb<br \/>\nEl pueblo estaba aguardando a Zacar\u00edas, sorprendido de que tardase tanto en el santuario. Al salir no pod\u00eda hablarles, y ellos comprendieron que hab\u00eda tenido una visi\u00f3n en el santuario. \u00c9l les hablaba por se\u00f1as, porque segu\u00eda mudo. Al cumplirse los d\u00edas de su servicio en el templo volvi\u00f3 a casa. D\u00edas despu\u00e9s concibi\u00f3 Isabel, su mujer, y estuvo sin salir cinco meses, diciendo: \u00abAs\u00ed me ha tratado el Se\u00f1or cuando se ha dignado quitar mi afrenta ante los hombres.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio seg\u00fan san Lucas 1, 5-25 En tiempos de Herodes, rey de Judea, hab\u00eda un sacerdote llamado Zacar\u00edas, del turno de Ab\u00edas, casado con una descendiente de Aar\u00f3n llamada Isabel. 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