{"id":9335,"date":"2019-04-30T11:37:12","date_gmt":"2019-04-30T18:37:12","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=9335"},"modified":"2019-04-30T11:37:12","modified_gmt":"2019-04-30T18:37:12","slug":"presidente-de-la-conferencia-del-episcopado-mexicano-vivimos-una-crisis-en-la-que-el-hombre-es-quien-sufre-las-consecuencias-de-esa-inestabilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/presidente-de-la-conferencia-del-episcopado-mexicano-vivimos-una-crisis-en-la-que-el-hombre-es-quien-sufre-las-consecuencias-de-esa-inestabilidad\/","title":{"rendered":"Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano: \u201cvivimos una crisis en la que el hombre es quien sufre las consecuencias de esa inestabilidad\u201d"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">Mensaje de Apertura del presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano en la CVII Asamblea Plenaria<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">29 de abril del 2019<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>MENSAJE DE APERTURA<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">del presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>CENT\u00c9SIMA S\u00c9PTIMA ASAMBLEA PLENARIA<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cUstedes lo mataron clav\u00e1ndole en la cruz por mano de unos imp\u00edos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Pero Dios lo resucit\u00f3 libr\u00e1ndolo de los lazos del Hades,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>pues no era posible que lo retuviera bajo su dominio\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(Hechos 2, 23,24)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Saludo con gran afecto y estima en el Se\u00f1or Resucitado<\/em><\/p>\n<p><em>a todos los presentes en la CVII Asamblea Plenaria<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0En particular a mis hermanos en el Episcopado y Presbiterado,<\/em><\/p>\n<p><em>A los Consagradas y Consagrados,<\/em><\/p>\n<p><em>A los Hermanos Laicos:\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cNo son buenos momentos para la Iglesia y hay que asumir errores y trabajar juntos para enfrentar la grave crisis que involucra a todos\u201d.\u00a0<\/em>Con estas palabras, el nuevo Administrador Apost\u00f3lico de la Arquidi\u00f3cesis chilena de Santiago, defin\u00eda a su llegada, la situaci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica en la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco ya lo hab\u00eda se\u00f1alado<em>: \u201cEstamos viviendo una \u00e9poca de crisis muy grave. Y no es solamente una crisis econ\u00f3mica, ni solamente una crisis cultural ni de fe. Es una crisis en la que el hombre es quien sufre las consecuencias de esa inestabilidad. Hoy d\u00eda est\u00e1 en peligro el hombre, la persona humana\u201d (<\/em>Encuentro con el Comit\u00e9 ejecutivo de C\u00e1ritas Internacional, 16 de mayo 2013<em>.\u00a0<\/em>Y posteriormente afirm\u00f3<em>:<\/em>\u00a0\u201c<em>Vivimos en un contexto en el cual la barca de la Iglesia es embestida por vientos contrarios y violentos, a causa de las graves culpas cometidas por algunos de sus miembro<\/em>s\u201d (Discurso a los sacerdotes de la Di\u00f3cesis de Creteill, Francia, 1 de octubre de 2018).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros los Obispos de M\u00e9xico debemos reconocer tambi\u00e9n que, como Iglesia, atravesamos una etapa de crisis y de gran dificultad. No s\u00f3lo por los esc\u00e1ndalos que tanto han afectado nuestra credibilidad y autoridad moral, sino por el cambio de \u00e9poca que estamos viviendo y al que no estamos respondiendo de manera adecuada. No est\u00e1 cambiando algo, sino alguien; est\u00e1 cambiando la persona que vive una profunda crisis antropol\u00f3gica-cultural (Cfr. PGP 20). Como hemos dicho en nuestro Proyecto Global de Pastoral 2031+2033.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c&#8230; El proceso de esta transformaci\u00f3n que vivimos, trae consigo cambios, que incluso, nosotros como Obispos y muchos presb\u00edteros, no alcanzamos a\u00fan a comprender, por lo que se nos dificulta tener una respuesta adecuada y pronta ante la profundidad y rapidez con la que est\u00e1n sucediendo\u201d\u00a0<\/em>(PGP 23) y por eso estamos desconcertados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Migrantes, j\u00f3venes, mujeres, minor\u00edas y hasta los mismos sacerdotes, no siempre nos sienten cercanos y sensibles ante sus problemas. En este escenario tan cambiante, hay que situar el terrible flagelo de la pederastia, que no hemos sabido enfrentar en el pasado, pero que ahora estamos atendiendo con toda prontitud, privilegiando la atenci\u00f3n a las v\u00edctimas y estableciendo compromisos y protocolos adecuados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, ante el actual contexto pol\u00edtico que vive el pa\u00eds, tan polarizado, no faltan voces que nos piden e incluso nos exigen, una actitud m\u00e1s combativa, no s\u00f3lo de resistencia, sino de franca oposici\u00f3n. Creo que nuestra postura como obispos, debe ser de respeto hacia las autoridades civiles, sin renunciar a nuestro derecho de exponer la verdad en la que creemos; de colaboraci\u00f3n en los asuntos que nos son comunes, pero abandonando cualquier deseo de colaboracionismo c\u00f3mplice, y supuestamente \u00fatil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cambio de \u00e9poca nos pone en estado de alerta para descubrir el paso del Se\u00f1or que hay que discernir, para realizar lo que pide a su Iglesia en este momento hist\u00f3rico (Cfr. PGP 24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Pascua Redentora que acabamos de celebrar, nos motiva a seguir avanzando bajo la mirada y protecci\u00f3n de Santa Mar\u00eda de Guadalupe, peregrinando con esp\u00edritu de sinodalidad, hacia la celebraci\u00f3n de los 500 a\u00f1os del Acontecimiento Guadalupano y del Segundo Milenio de nuestra Redenci\u00f3n. El proceso pascual nos invita a morir a todo aquello que nos ha apartado de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, para resucitar con \u00c9l y con nuestro querido pueblo mexicano.\u00a0<em>\u201cEsta es la alegr\u00eda del Evangelio que deseamos experimentar y comunicar, para que todos tengamos vida para siempre\u201d\u00a0<\/em>(PGP 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Proyecto Global de Pastoral 2031+2033 (PGP), que entre todos preparamos y aprobamos el a\u00f1o pasado, quiere ser no s\u00f3lo una respuesta al llamado del Papa Francisco, que en su vista a nuestro pa\u00eds nos pidi\u00f3 un\u00a0<em>\u201cserio y cualificado proyecto pastoral\u2026 capaz de ir m\u00e1s all\u00e1 de coyunturas y\/o criterios funcionales o meramente circunstanciales\u201d\u00a0<\/em>(13 febrero 2016), sino tambi\u00e9n una herramienta para seguir respondiendo a las exigencias del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II,\u00a0<em>\u201cpromoviendo una Iglesia en comuni\u00f3n, es decir, aquella que desarrolla\u00a0 la\u00a0 espiritualidad\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 escucha\u201d\u00a0<\/em>(PGP 19) de las necesidades de nuestros fieles laicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por ello que nos hemos planteado como objetivo general para este Trienio 2018-2021\u00a0<em>\u201cImpulsar el encuentro con Jesucristo Redentor, fortalecidos por la mirada de la Virgen de Guadalupe, anunciando el Evangelio de la dignidad humana y de la paz, asumiendo los compromisos pastorales del PGP como Iglesia misionera y encarnada con el pueblo mexicano\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en esta Cent\u00e9simo S\u00e9ptima Asamblea Plenaria nos hemos propuesto como objetivo general:\u00a0<em>\u201cProgramar la difusi\u00f3n y apropiaci\u00f3n del PGP en su interacci\u00f3n con los planes diocesanos y provinciales de pastoral, a trav\u00e9s del conocimiento de las orientaciones generales para su implementaci\u00f3n, atendiendo las emergencias pastorales de la Iglesia en M\u00e9xico, a saber: la atenci\u00f3n a j\u00f3venes, migrantes, sacerdotes y la protecci\u00f3n de menores\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra primera emergencia pastoral, los j\u00f3venes, se basa, por principio de cuentas, en un dato estad\u00edstico: en M\u00e9xico habitan m\u00e1s de 36 millones de j\u00f3venes, casi un 26% de la poblaci\u00f3n total. Muchos de ellos est\u00e1n ausentes de nuestras parroquias y debemos salir a su encuentro potenciando su compromiso social, y no s\u00f3lo su af\u00e1n de novedades. Nos urge una pastoral juvenil menos melosa y m\u00e1s transformadora de la realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy seguro que los adolescentes y j\u00f3venes nos pueden ayudar a refrescar nuestros trabajos pastorales, a dar m\u00e1s dinamismo a nuestra liturgia, a revisar nuestras agendas tem\u00e1ticas en relaci\u00f3n a sus preocupaciones e inquietudes y a cuestionar nuestras estructuras, muchas veces inamovibles. As\u00ed nos lo acaba de decir el Papa Francisco, en su Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Post Sinodal,\u00a0<em>Christus Vivit<\/em>:\u00a0<em>\u201cPidamos al Se\u00f1or que libere a la Iglesia de los que quieren avejentarla, esclerotizarla en el pasado, detenerla, volverla inm\u00f3vil\u201d\u00a0<\/em>(CV No. 35). No seamos indiferentes y sigamos optando por ser \u201c<em>una Iglesia que comparte con los adolescentes y j\u00f3venes, la tarea de hacer un pa\u00eds lleno de esperanza, alegr\u00eda y vida plena\u201d\u00a0<\/em>(PGP 187-188).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra segunda emergencia pastoral la constituyen las personas migrantes. Las recientes caravanas de centroamericanos que han entrado a nuestro pa\u00eds, con destino final en los Estados Unidos, pero escogiendo con frecuencia quedarse entre nosotros, han rebasado no s\u00f3lo nuestros albergues, sino tambi\u00e9n la capacidad gubernamental para atenderlos. Este fen\u00f3meno seguir\u00e1 en aumento por lo que necesitamos imaginar nuevas estrategias para atenderlo debidamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy se vuelve necesario recordar las cuatro recomendaciones del Papa en relaci\u00f3n a los migrantes, que acaba de pronunciar, una vez m\u00e1s, en su reciente viaje a Marruecos (30 y 31 de marzo, 2019): \u201c<em>acoger, proteger, promover e integrar<\/em>\u201d. S\u00e9 que, por desgracia, nuestros fieles no siempre tienen la sensibilidad necesaria para recibir a los migrantes. Ojal\u00e1 podamos ayudarles a ver a nuestro Se\u00f1or Jesucristo en cada uno de ellos. No tengamos miedo y sigamos optando por \u201c<em>ser una Iglesia comprometida con la paz y las causas sociales\u201d\u00a0<\/em>(PGP 174-176).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, quiz\u00e1 nuestra emergencia pastoral m\u00e1s apremiante sean los sacerdotes. Los protocolos para atender las denuncias sobre el abuso a los menores y a los adultos vulnerables han hecho que, en ocasiones, nos vean a los obispos como perseguidores o polic\u00edas, minando la necesaria confianza filial que debemos despertar en ellos. Estamos en el reto de mantener el equilibrio pues no podemos encubrir delitos, pero tampoco perder a nuestros presbiterios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya Aparecida (DA N\u00ba 191-200) nos hac\u00eda ver las dificultades que enfrentan hoy nuestros presb\u00edteros, por la cultura reinante que, aunque tiene sus luces, tambi\u00e9n tiene muchas sombras que nos invade con fuertes dosis de relativismo, individualismo, autorreferencialidad, etc. Con esperanza sigamos optando por ser una Iglesia misionera y evangelizadora y ofrezcamos experiencias de acompa\u00f1amiento y formaci\u00f3n permanente para los presb\u00edteros, que propicien la vivencia de un encuentro con Jesucristo Vivo para que, en el contacto continuo con \u00c9l, fortalezcan sus esfuerzos de conversi\u00f3n personal y pastoral (PGP 180-183)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos obispos, el Papa Francisco nos ha dicho que una de las razones originantes de la pederastia es el clericalismo. Como pastores, estamos llamados a combatirlo con la austeridad en nuestras vidas, entendida no s\u00f3lo como necesaria sobriedad personal, sino como el ejercicio austero de nuestra autoridad. Dialogar m\u00e1s que imponer, es nuestro reto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que esta Asamblea Plenaria nos sirva para responder mejor a los desaf\u00edos que el cambio de \u00e9poca nos est\u00e1 planteando y que el sue\u00f1o de Iglesia que deseamos llegar a ser y construir para celebrar los 2000 a\u00f1os de la Redenci\u00f3n y los 500 del Acontecimiento Guadalupano, lo vivamos desde nuestro Proyecto Global de Pastoral 2031+2033 con fe, creatividad, comuni\u00f3n y sinodalidad de acuerdo a nuestros propios procesos pastorales en las Provincias Eclesi\u00e1sticas, las Di\u00f3cesis, en la Vida Consagrada, Grupos y Movimientos Apost\u00f3licos, as\u00ed como por todo el Pueblo de Dios (Cfr. PGP 193).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos momentos de nuestra vida, descubramos la luz gloriosa de Jesucristo Redentor y experimentemos el amor maternal de nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe para que como Iglesia en M\u00e9xico podamos avanzar juntos, estableciendo relaciones y estructuras inspiradas en el Reino de Dios (Cfr. PGP 195)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas gracias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cabrera.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9336\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cabrera.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cabrera.jpg 720w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cabrera-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje de Apertura del presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano en la CVII Asamblea Plenaria &nbsp; 29 de abril del 2019 MENSAJE DE APERTURA del presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano CENT\u00c9SIMA&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":101012,"featured_media":9336,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[20,14],"tags":[],"class_list":["post-9335","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9335","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101012"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9335"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9335\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9337,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9335\/revisions\/9337"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9336"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9335"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9335"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}