{"id":9381,"date":"2019-05-04T05:00:29","date_gmt":"2019-05-04T12:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/?p=9381"},"modified":"2019-05-03T12:47:31","modified_gmt":"2019-05-03T19:47:31","slug":"concepcion-cabrera-de-armida-mujer-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/concepcion-cabrera-de-armida-mujer-del-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"Concepci\u00f3n Cabrera de Armida, Mujer del Siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Pastoral para la Comunicaci\u00f3n.- El Centro de Investigaci\u00f3n y Difusi\u00f3n de la Espiritualidad de la Cruz de San Luis Potos\u00ed, a casi una d\u00e9cada de la publicaci\u00f3n de un art\u00edculo de autor\u00eda de Carlos Francisco Vera Soto, M. Sp. S. en el cual se\u00f1ala que \u201ccuando el Papa S. Juan Pablo II la declaraba, el 19 de diciembre de 1999, a Concepci\u00f3n como una persona\u00a0 Venerable, nos estaba asegurando que, despu\u00e9s de estudiar su vida (por casi 40 a\u00f1os), sus escritos, sus obras apost\u00f3lica, nos garantiza, con el peso de su autoridad pontificia, que esa laica mexicana, no s\u00f3lo hab\u00eda tenido una vida intachable, sino admirable, imitable y digna de alabanza y veneraci\u00f3n\u201d. \u00a0El autor\u00a0 Vera Soto realiza un breve recorrido y analiza algunos rasgos de la vida y obra de la hasta ahora Venerable Concepci\u00f3n Cabrera de Armida, los cuales describe en los siguientes aspectos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Su vivencia familiar.<\/em> Una de las facetas m\u00e1s interesantes de esta mujer que hoy ensalzamos es su vida familiar. Hija de ricos terratenientes, perteneciente a familias de abolengo, recibi\u00f3 una escasa educaci\u00f3n acad\u00e9mica pero una acendrada educaci\u00f3n del coraz\u00f3n que la capacit\u00f3 para ser una excelente esposa. Ella am\u00f3 profundamente a su marido y fue una compa\u00f1era fiel y sol\u00edcita. Apoy\u00f3 todos los aspectos de los negocios de su marido y fue su atinada consejera. Lo valor\u00f3 e impuls\u00f3, de tal forma que aquel hombre se sinti\u00f3 pleno y completo con aquella compa\u00f1era de camino que jam\u00e1s le dio molestias o le obstaculiz\u00f3 su desarrollo personal. Llevaron un matrimonio feliz y armonioso, a pesar de las enfermedades, apreturas econ\u00f3micas o desajustes sociales y pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Una vocaci\u00f3n de madre,<\/em> podr\u00edamos decir mucho, pero s\u00f3lo resaltar algunas l\u00edneas sobresalientes. Tuvo 9 hijos a los que acompa\u00f1\u00f3 desde la cuna hasta que hicieron sus propias opciones y durante toda su vida. A algunos los acompa\u00f1\u00f3 tambi\u00e9n en su muerte: a Carlos, Pedro, Pablo y a Concha. Orient\u00f3 y form\u00f3 sus personalidades con absoluto respeto. Foment\u00f3 las vocaciones de ellos al matrimonio, a la vida religiosa y a la vida sacerdotal. Esta personalidad materna de Concepci\u00f3n, se alarg\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de su propio hogar; sus hermanos contaban con ella, su madre, sus sobrinos y sobrinas; sus suegros y sus cu\u00f1ados; sus amigas, muchos obispos y sacerdotes, incontables religiosas; supo hacerse \u00fatil para todos. Aqu\u00e9l que la necesit\u00f3 encontr\u00f3 en esta mujer apoyo, consejo, consuelo, ayuda econ\u00f3mica, sost\u00e9n espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Una \u00a0mirada empresarial:<\/em> Esta faceta es poco conocida en la vida de Conchita. Ella fue, primero, la consejera de su marido, quien todo le consultaba en cuesti\u00f3n de negocios; Francisco ten\u00eda un negocio propio de joyer\u00eda y relojes. M\u00e1s adelante, ya viuda, funda, junto a su hijo Francisco, la Casa Armida, que subsiste hasta el d\u00eda de hoy. Fue la primera casa comercial que introdujo las m\u00e1quinas de escribir en M\u00e9xico. Esta empresa tuvo gran \u00e9xito y pronto se consolid\u00f3. Pero cuando hubo aquella hist\u00f3rica quiebra de la bolsa de Nueva York, conocida como el crack de 1929, la Casa Armida estuvo a punto de venirse abajo, pero Conchita consigui\u00f3 un pr\u00e9stamo en 1931 con lo que el negocio, no s\u00f3lo se mantuvo sino que volvi\u00f3 a florecer\u2026 y hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Pluma de escritora:<\/em> Los obispos que la conoc\u00edan y sab\u00edan qui\u00e9n era, comenzaron a encargarle que escribiera obras de devoci\u00f3n, que se editaban, en M\u00e9xico y en Barcelona y se vend\u00edan en Espa\u00f1a y toda Am\u00e9rica Latina. Conchita, caso inusitado para una mujer latinoamericana que ni siquiera pon\u00eda su nombre en las obras editadas, vendi\u00f3 casi 600,000 ejemplares de todos sus libros. Fue una difusora poco com\u00fan del mensaje de salvaci\u00f3n contenido en la Espiritualidad de la Cruz. Ella mandaba editar sus escritos en casa prestigiosas, le pagaban con libros que vend\u00eda, ayudada de librer\u00edas y de sus amigas, especialmente de las de M\u00e9xico, Monterrey, Guadalajara, Morelia, Puebla, Quer\u00e9taro. Fue un ap\u00f3stol incansable de la palabra escrita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Vivi\u00f3 un compromiso social:<\/em> Conchita existi\u00f3 en un espacio temporal concreto, en una sociedad concreta, ella vivi\u00f3 en un contexto sociopol\u00edtico y religioso sumamente agitado. Quiz\u00e1 una etapa de las m\u00e1s sangrientas de nuestra historia pues le toc\u00f3 vivir desde las consecuencias de las guerras de Reforma, la revoluci\u00f3n mexicana, la guerra cristera, la persecuci\u00f3n a la Iglesia y m\u00faltiples desajustes sociales y pol\u00edticos; todos en un marco de guerra civil. Conchita no se encerr\u00f3 en s\u00ed misma. Desde su fe, or\u00f3 y se sacrific\u00f3 por su pa\u00eds; alent\u00f3 a todos los cat\u00f3licos y especialmente a los sacerdotes con sus escritos. No se acomod\u00f3 a los tiempos, sino que los cuestion\u00f3 y a la vez, a trav\u00e9s de sus escritos, contribuy\u00f3 a la regeneraci\u00f3n del tejido social proponiendo una vida de congruencia evang\u00e9lica, de entrega diaria, de coherencia de vida.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Conchita-Cabrera.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9382\" src=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Conchita-Cabrera.jpg\" alt=\"\" width=\"680\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Conchita-Cabrera.jpg 680w, https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Conchita-Cabrera-300x146.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pastoral para la Comunicaci\u00f3n.- El Centro de Investigaci\u00f3n y Difusi\u00f3n de la Espiritualidad de la Cruz de San Luis Potos\u00ed, a casi una d\u00e9cada de la publicaci\u00f3n de un art\u00edculo de autor\u00eda de Carlos&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":101012,"featured_media":9382,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[20,14],"tags":[],"class_list":["post-9381","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9381","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101012"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9381"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9381\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9383,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9381\/revisions\/9383"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9382"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}