{"id":996,"date":"2010-12-31T04:00:00","date_gmt":"2010-12-31T12:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/palabra-2\/"},"modified":"2010-12-31T04:00:00","modified_gmt":"2010-12-31T12:00:00","slug":"palabra-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiatijuana.org\/web\/palabra-2\/","title":{"rendered":"La Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">Viernes 31 de diciembre<\/font><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">Evangelio: Juan 1,1-18<\/font><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">Al principio ya exist&iacute;a la Palabra. La Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Ya al principio ella estaba junto a Dios. Todo fue hecho por ella y sin <em>ella <\/em>no se hizo nada de cuanto lleg&oacute; a existir. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres; y la luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la sofocaron.<\/font><\/span><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">Vino un hombre, enviado por Dios, que se llamaba Juan. &Eacute;ste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por &eacute;l. No era &eacute;l la luz, sino testigo de la luz.<\/font><\/span><font color=\"#000000\"><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\">La Palabra<\/span><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"> era la luz verdadera, que con su venida al mundo ilumina a todo hombre. Estaba en el mundo, pero el mundo, aunque fue hecho por ella, no la reconoci&oacute;.<\/span><\/font><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">Vino a los suyos, pero los suyos no la recibieron. A cuantos la recibieron, a todos aquellos que creen en su nombre, les dio poder para ser hijos de Dios. &Eacute;stos son los que no nacen por v&iacute;a de generaci&oacute;n humana, ni porque el hombre lo desee, sino que nacen de Dios. Y la Palabra se hizo carne y habit&oacute; entre nosotros; y hemos visto su gloria, la gloria propia del Hijo &uacute;nico del Padre, lleno de gracia y de verdad.<\/font><\/span><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">Juan ha dado testimonio de &eacute;l, proclamando: -&Eacute;ste es aquel de quien yo dije: &laquo;El que viene detr&aacute;s de m&iacute; ha sido colocado por delante de m&iacute;, porque exist&iacute;a antes que yo&raquo;. En efecto, de su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia. Porque la ley fue dada por medio de Mois&eacute;s, pero la gracia y la verdad vinieron por Cristo Jes&uacute;s. A Dios nadie lo vio jam&aacute;s; el Hijo &uacute;nico, que es Dios y que est&aacute; en el seno del Padre, nos lo ha dado a conocer.<\/font><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">ORATIO<\/font><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">Padre, Se&ntilde;or omnipotente que gobiernas con infinito amor la historia y la vida de los hombres, te damos gracias por tu Hijo Jes&uacute;s que nos has enviado como Palabra de verdad a nuestro pobre mundo, hecho de fragilidad, de debilidad y de pecado. Nosotros s&oacute;lo queremos acoger esta Palabra tuya hecha carne, pero queremos tenerla constantemente ante los ojos como inmutable y &uacute;nico punto de referencia en nuestro peregrinar terreno. T&uacute; has amado tanto al mundo que nos hablas a trav&eacute;s del don de tu Hijo para que el que cree en &eacute;l tenga la vida (cf. Jn 3,16). Contin&uacute;a, Padre, todav&iacute;a hoy, manifest&aacute;ndote a trav&eacute;s de &eacute;l, para que nos sintamos hijos tuyos y la vida divina que has sembrado en nuestro coraz&oacute;n con el<span>&nbsp; <\/span>bautismo se refuerce con un camino de fe que nos haga experimentar siempre tus favores y contemplar tu gloria.<\/font><\/span><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">Toda la vida de Jes&uacute;s se ha desarrollado como vida filial en una actitud de escucha y de obediencia a ti, Padre, en una relaci&oacute;n de amor y como expresi&oacute;n del amor. &Eacute;sta es la raz&oacute;n por la que Jes&uacute;s no se ha buscado nunca a s&iacute; mismo ni su propia gloria, sino s&oacute;lo escucharte a ti para revelarnos tu rostro. Por esto la vida de Jes&uacute;s es para nosotros la revelaci&oacute;n completa, la plenitud de la verdad.<\/font><\/span><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">Tambi&eacute;n nosotros, como el ap&oacute;stol Juan, queremos experimentar que la aut&eacute;ntica identidad de tu Hijo se comprende s&oacute;lo cuando en la contemplaci&oacute;n nos situamos fuera del tiempo y de la historia y encontramos la ra&iacute;z de la existencia de Jes&uacute;s en tu intimidad. Sobre esta plenitud queremos fundamentar nuestra fe.<\/font><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">AL TERMINAR UN A&Ntilde;O <\/font><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><font color=\"#000000\"><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\">Deseo expresar a todos ustedes un cordial saludo de a&ntilde;o nuevo. Y al mismo tiempo, expresar mi gratitud a todos ustedes, que viven con intensidad su experiencia de iglesia y d&iacute;a tras d&iacute;a, con su colaboraci&oacute;n afectuosa y su oraci&oacute;n han estado muy cerca de mi vida. El ministerio que Dios me ha encomendado no podr&iacute;a realizarse sin ustedes. Pido al Se&ntilde;or que los premie por su gran generosidad y les permita experimentar una gran alegr&iacute;a y un gran consuelo espiritual. <span>&nbsp;<\/span>Este A&ntilde;o nos comprometemos a impulsar la Misi&oacute;n de Jes&uacute;s <\/span><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\">que es luz y fuerza para nuestro mundo. Descubr&aacute;moslo sobre todo para vivir la belleza y la uni&oacute;n de la<em> familia<\/em>. <\/span><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\">Feliz a&ntilde;o 2011 a todos.<\/span><\/font><\/p>\n<p><font color=\"#000000\"><\/font><\/p>\n<p><font color=\"#000000\"><\/font><strong><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">Mons. Salvador Cisneros G.<\/font><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><strong><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">Parroquia Santa Teresa de &Aacute;vila<\/font><\/span><\/strong><span style=\"line-height: 115%; font-family: Arial; font-size: 12pt\"><font color=\"#000000\">&nbsp;<\/font><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viernes 31 de diciembre Evangelio: Juan 1,1-18 Al principio ya exist&iacute;a la Palabra. La Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. 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