La Iglesia promueve el crecimiento espiritual, el bienestar social y la solidaridad

 

      La dimensión social de la Iglesia Católica promueve el crecimiento espiritual, el bienestar social del ser humano, la justicia y la paz, y la solidaridad con quienes menos tienen o carecen de todo.

      “Nosotros estamos formados por una cantidad muy grande de seres humanos que asisten a la Iglesia para tener un encuentro con Dios, pero eso tiene que verse reflejado en la vida diaria de todos los que somos católicos, de todos los seres humanos desde su punto de vista de su fe. Y precisamente esta dimensión social de la Iglesia hace que los seres humanos seamos verdaderamente seres humanos en nuestra sociedad, que cumplamos con nuestros deberes, con nuestras obligaciones, pero sobre todo que estemos atentos a las necesidades de los hermanos que están cerca de nosotros”, comentó el Coordinador Diocesano de la Pastoral Social-Cáritas, Presbítero Mario Heredia Mata.

      Aclaró el sacerdote que los católicos no están solamente orando y rezando dentro de los templos, sino que viven su fe en todos los ámbitos donde se desenvuelven.Explicó que la Iglesia Católica en esta dimensión social está al pendiente de las necesidades básicas de las personas, de las más vulnerables.

      En el ámbito laboral, dijo el coordinador diocesano, debemos realizarlo desde nuestra fe para cumplirlo debidamente; y en el penitenciario, donde las personas que han errado su camino y han sido privados de su libertad, la Iglesia Católica debe estar presente con ellos, acompañarlos y ayudarlos a que retomen una vida digna.

      También el campo de la migración de las personas que buscan mejores condiciones de vida dejando a su familia, la Iglesia debe estar atenta para ayudarlos en su necesidades.Asimismo la justicia y la paz son aspectos por los que trabaja la Iglesia “porque en estos tiempos tan difíciles que estamos viviendo, que todos deseamos justicia y paz, precisamente la Iglesia debe estar presente para recordarnos a todos de que debemos vivir la justicia plenamente y formar una sociedad mejor”, resaltó el padre Heredia Mata.

      El ámbito de la salud también es otra preocupación de la Iglesia, afirmó el presbítero, ya que todos los seres humanos tenemos en un determinado momento esta necesidad de ser atendidos en alguna enfermedad, y la Iglesia debe estar atenta y presente para darle apoyo y consuelo a los enfermos, y acompañarlos sobre todo en su dolor.

      La atención de nuestros hermanos indígenas es otra prioridad de la Iglesia, y en Baja California y México hay muchas comunidades indígenas, a quienes se les debe atender para que vivan sus costumbres y tradiciones, y no los absorba el mundo globalizado.

      “Otro campo es la fe y la política donde nosotros tratamos que estos católicos que forman parte de nuestra Iglesia vivan plenamente su fe con responsabilidad. Si alguno de ellos está en el mundo de la política que viva con responsabilidad y compromiso su ser cristiano”, afirmó el padre coordinador diocesano.

      Y el rubro asistencial está a cargo de Cáritas, órgano internacional de la Iglesia, que como asociación civil ayuda a los más necesitados. Precisamente ayer se realizó una segunda colecta económica en las 95 parroquias de la Arquidiócesis de Tijuana para enviarles los recursos a nuestros hermanos haitianos que está viviendo una difícil y dolorosa situación.

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