Preservación, conservación y resguardo de la memoria eclesial: Encuentro de Archivos Eclesiásticos

Pastoral para la Comunicación.- Con información del Departamento de Historia y Arte CEM se realizó el Tercer Encuentro de Archivos Eclesiásticos de México, cuyo subtema fue “Nuevos tiempos, horizontes, desafíos y adaptaciones”.

El Secretario General de la CEM, Mons. Alfonso G. Miranda, destacó el objetivo principal de estos encuentros: la vinculación de los Archivos Eclesiásticos del país y la importancia del resguardo de documentos como parte de la historia de la Iglesia. Mons. Miranda, compartió con los asistentes algunas experiencias y dificultades en la tarea por la preservación, conservación y el resguardo de la memoria eclesial, como el cambio tecnológico y migración de información desde el año 2000 hasta la actualidad; y el rescate de los documentos emitidos por la CEM, del cual, con fortuna, surgieron cuatro volúmenes de los Documentos Colectivos de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Estos, recorren las huellas de la Iglesia durante los trienios comprendidos desde 2003 hasta 2016, están editados y en existencia en la editorial Buena Prensa. Es Esta serie completa a sus cuatro volúmenes antecesores que van desde los 60´s hasta 2003.

La primera mesa de este encuentro llevó como titulo: “Digitalización y conservación de la memoria”, estuvo a cargo de la Mtra. María Luisa Hernández Cruz quien habló de  “Procesos de digitalización para acervos documentales y artísticos”.  Varios fueron los temas tratados en torno a ello, como: “buenas practicas”, acciones efectivas en diferentes contextos; y procedimientos para la digitalización del acervo de los archivos.

“Archivos Históricos. Retos y perspectivas”, fue la temática de la segunda mesa, en la que se presentaron los encargados (o representantes para el encuentro) de los archivos Históricos de la Arquidiócesis de Chihuahua, la Diócesis de Zacatecas, la Diócesis de Campeche y la Provincia Agustiniana de Michoacán.

El primero de ellos, el Pbro. Dizán Vázquez Loya, tituló su participación: “Sin memoria la Iglesia no sabe quién es. Importancia de los Archivos Históricos”. El presbítero compartió la importancia y dignidad que tienen los Archivos Eclesiásticos como memoria humana de la Iglesia expresada en monumentos, crónicas, tradiciones, entre otras. Apuntó que la memoria constituye nuestra vida, ya que es la coherencia, la razón, la acción y sentimiento; plasma a los archivos como instrumentos de esa memoria como recursos físicos que se pueden investigar y sistematizar para dar forma a la historia eclesial.

También se presentó una segunda mesa estuvo a cargo de Fray Sabino Quijano Avelino, director del Proyecto para la Preservación, Catalogación y Digitalización del Archivo Histórico, y del acervo bibliográfico de la Provincia de Michoacán, bajo el título: “Las vicisitudes del fondo documental APAMI”.

La última participación del encuentro estuvo a cargo del etno-historiador Pedro Rosas, encargado del Archivo Histórico de la Basílica de Guadalupe, quien presentó una “Propuesta de organización de un Archivo Histórico Eclesiástico, el caso de la Basílica de Guadalupe”.

Finalmente se presentó el material básico con el que se puede iniciar el trabajo en un archivo: desde la papelería hasta la estantería; las medidas de seguridad que pueden establecerse; los lineamientos sugeridos para el trato directo de los archivos por parte de externos, entre otros. Esta propuesta, quedó plasmada por escrito en un folleto que fue entregado a los asistentes para su posterior consulta.

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