Sacerdotes celebraron Corpus Christi con procesión en Playas de Rosarito

 

Tijuana, B.C.- La Arquidiócesis de Tijuana celebró CORPUS CHRISTI (cuerpo y sangre de Cristo), con una procesión de los sacerdotes en Playas de Rosarito, y procesiones en muchas parroquias, el jueves 4 de junio.

“Es una celebración importante la fiesta de Corpus. Es una expresión que para aquellos que frecuentan la vida de Iglesia les es común. Al tenerse que ir Jesús a los cielos, cuando él muere, resucita y se va a los cielos busca la manera de quedarse entre nosotros, y lo que llamamos la última cena es el momento en el que él funda tanto el sacerdocio como la eucaristía, es decir, en esta última cena consagra el pan y consagra el vino para hacerse presente sacramentalmente bajo la figura del pan y la figura del vino. Y al mismo tiempo consagra a los apóstoles como sacerdotes para que puedan realizar este mismo acontecimiento”, dijo el Arzobispo Metropolitano, Don Rafael Romo Muñoz.

Y detalló que Jesús les dijo a los apóstoles que cuantas veces hicieran la consagración la hicieran en memoria suya.

Explicó que para los católicos lo esencial es la misa diaria y a todas horas, y que no hay ningún momento del día en que no se esté celebrando la santa misa en algún lugar del mundo, por la diferencia de horario en nuestro propio país y con los demás países.

También mencionó que en el año litúrgico de la Iglesia hay muchas celebraciones de nuestra fe: Navidad, Cuaresma, Pascua, el triduo pascual, la ascensión del Señor a los cielos, la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles, la Santísima Trinidad, Cristo, sumo y eterno sacerdote, etc.

“La eucaristía es un fundamento para nosotros que nos llena de emoción particularmente en la vivencia de nuestra vida. Sin embargo todo lo que se aglutina llega a tener un cierto efecto negativo y vienen los bajones en la vivencia de fe. Ya en el año mil, hace mil años hubo el milagro de Lanciano, en el norte de Italia, donde Jesús se queda presente físicamente también haciendo que la hostia consagrada se convierta en carne, y el vino consagrado se convierta en sangre. Y se conserva esta hostia, por el tiempo seca, pero ahí está. Y lo mismo el vino consagrado que también se hace arenoso, se hace como polvo pero ahí está. Es un milagro fuerte con el fin de sacudir nuestra fe”, destacó el Arzobispo.

Relató que 300 años más tarde en Oviedo, Italia, también al norte, otro sacerdote iba a “decir la misa”, y aclaró que no se dice, sino que se celebra la misa porque es un encuentro clave con el Señor.

También la hostia consagrada empezó a sangrar, y el sacerdote impactado se puso de rodillas y dijo: “Señor mío y Dios mío”, y la hostia dejó de sangrar.

Y por estos acontecimientos se inició la fiesta de Corpus Christi.

“Es una forma de manifestar que creemos en lo que nos da identidad. Somos sacerdotes porque estamos en relación con la eucaristía”, comentó Monseñor Romo Muñoz.

La festividad de Corpus Christi inició con la celebración de la misa a las 10:30 a.m. y posteriormente se realizó una procesión de los sacerdotes y fieles que partió de la Parroquia Santo Niño de Atocha, ubicada en Calle Adolfo Ruíz Cortinez No. 210, Ejido Mazatlán, hacia la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Fátima, ubicada en esquina Mar del Norte y Nogal No. 380, centro, Playas de Rosarito.

 

 

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