Día de todos los santos y fieles difuntos

 

Tijuana, B. C.- El 1 de noviembre la Iglesia Católica celebra el Día de todos los santos, y el 2 de noviembre el día de los fieles difuntos.

            “Los dos días primeros de noviembre están dedicados a los santos. El día primero a los santos ya canonizados, el día de todos los santos; y el día 2 a los fieles difuntos, que son aquellos otros santos que no están canonizados, pero que tienen la seguridad de la salvación y por lo tanto son también intercesores nuestros”, comentó el Excelentísimo Señor Arzobispo Metropolitano, Don Rafael Romo Muñoz.

            También mencionó que todo el mes de octubre las reliquias del Beato Juan Pablo II están recorriendo las diócesis del país, y en la Arquidiócesis de Tijuana estarán los días 12 y 13 de noviembre.

            Recordó el pasaje bíblico donde un joven le dijo a Jesús: “Maestro bueno, yo también quiero ser bueno, ¿qué puedo hacer?” Y Jesús le contestó: “Vive de acuerdo a los mandamientos”. Porque Jesús sabií que este joven era bueno, e invitándolo a una mayor perfección le dijo que vendiera todo lo que tenía y lo diera a los pobres, y lo siguiera y que tendría un tesoro en el cielo.

            “El santo es una persona buena porque se esfuerza por vivir de acuerdo a la palabra de Dios, vive de acuerdo a los mandamientos. Tenemos en los diez mandamientos las relaciones del ser humano con todo: relación con Dios, relación con los hombres, relación con lo que existe. De tal manera que quien vive de acuerdo a los mandamientos es una persona buena, es un santo”, destacó el Arzobispo.

            Además dijo que estas personas santas son privilegiadas y para nosotros son un don de Dios, porque a través de la gente buena Dios nos habla y nos ayuda.

            Además recomendó la película “El gran milagro”, para quienes quieran profundizar sobre el significado de la eucaristía, donde se presenta una escena donde se representa a los fieles difuntos que están en el purgatorio en espera de la oración de nosotros, para que el Señor la aplique en ellos y puedan llegar al cielo.

 

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