Acto Académico del Ciclo 2018-2019 del Seminario Diocesano: “Gracias Padre, porque la riqueza de la vocación sacerdotal, la has revelado a estos seminaristas de corazón sencillo” Arz. Francisco Moreno Barrón

Pastoral para la Comunicación. – El Seminario Diocesano de Tijuana como una comunidad educativa eclesial, tiene como finalidad proporcionar a los alumnos formación sacerdotal orientada a la configuración con Cristo Buen Pastor. Las dos áreas de formación de los futuros sacerdotes son la Filosofía, también llamada, etapa discipular y la Teología en sus diferentes dimensiones como: Dimensión Humana, Dimensión Espiritual, Dimensión Intelectual y Dimensión Pastoral.

El viernes 21 de junio el Seminario Diocesano de Tijuana vivió la clausura del ciclo escolar 2018-2019 en las instalaciones de la calle 10 y Ocampo, con la asistencia de seminaristas del curso Introductorio, seminaristas de Filosofía y Teología. Además del acto académico donde se reconoció el esfuerzo de los alumnos más destacados del seminario, una parte central de la clausura fue la Misa de acción de Gracias por el fin del ciclo escolar, está fue presidida por el Arzobispo Francisco Moreno Barrón y concelebrada por los padres formadores entre los que se encontraba el Pbro. Guillermo Avilés Victorio, Rector del SDT, Pbro. José Ramón González Ponce, Vicerrector. La Eucaristía se llevó a cabo en el Santuario de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, donde los familiares y amigos de los seminaristas pudieron compartir la Acción de Gracias.

El Arzobispo a la luz del Evangelio, -dijo- dirigiéndose a los seminaristas: “Que esta Eucaristía de clausura del curso académico del Seminario Mayor con presencia de los diferentes niveles del seminario y de las personas más significativas a él sea para nosotros iluminadora para nuestra vida. Dios a ustedes, queridos seminaristas les ha revelado algo que los sabios y entendidos de la tierra no comprenden, como alguien en estos tiempos modernos puede optar por Cristo, que para muchos puede seguir siendo un desconocido, pueda optar por el sacerdocio tan cuestionado hoy por la sociedad, pueda optar por una vida de donación de ofrenda de amor, en un mundo marcado por los intereses personales y el egoísmo. Yo haciendo mías las palabras del Señor, le digo a mi Padre Dios en esta celebración de clausura del ciclo escolar, ‘Gracias Padre, Señor del cielo y de la tierra porque la riqueza de la vocación sacerdotal, las has ocultado a tantas personas, pero las has revelado a estos seminaristas de corazón sencillo’”.

Al concluir la Celebración los seminaristas tuvieron oportunidad de convivir con sus familiares y amigos que asistieron tanto al acto académico como a la Eucaristía.

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