Arzobispo Francisco: “Jesucristo Eucaristía es el tesoro más grande que tenemos en la Iglesia” en la Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo

LATIR DE LA ARQUIDIÓCESIS (PRESENCIA)

Pastoral de la Comunicación

Playas de Rosarito.- La Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo fue celebrada por el Decanato Nuestra Señora del Rosario de Fátima y por todas las parroquias de nuestra Arquidiócesis de Tijuana. En Playas de Rosarito la procesión con el Santísimo Sacramento y la Eucaristía fueron presididas por nuestro Arzobispo, Mons. Francisco Moreno Barrón, y los sacerdotes del decanato.

“Hoy la Iglesia celebra la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Hoy pone la Iglesia la mirada y el corazón en Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Señor y Salvador de todos nosotros…Cristo se sigue ofreciendo en el altar de la cruz por nosotros al Padre. No es que Cristo vuelva a morir, sino que aquella entrega de amor se actualiza. La entrega de Jesús en la cruz hace 2 mil años se prolonga, se perpetúa a través de la historia y eso sucede en el momento de la consagración. Más tarde el pan de trigo convertido en el cuerpo de Cristo y el vino de uva transformado en su sangre los recibimos en la comunión conscientes a la luz de la fe de que ya no es pan y vino, sino el cuerpo y la sangre de Nuestro Señor Jesucristo”, dijo durante la homilía el Arzobispo.

Explicó que la prueba de amor más grande de Dios por nosotros fue darnos a su Hijo Jesucristo, y la prueba de amor más grande de Jesús por nosotros es haberse entregado a la muerte por nosotros y haberse quedado con nosotros y por nosotros en este misterio de amor que es la Eucaristía.

“Él nstituyó este milagro de amor para Él mismo quedarse con nosotros y así cumplir lo que le dijo a su naciente Iglesia, ya resucitado antes de subir al cielo a su Padre, ´yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo´. Queridos hermanos Jesucristo Eucaristía es el tesoro más grande que tenemos en la Iglesia”, destacó Mons. Moreno Barrón.

Exhortó a ser hombres y mujeres eucarísticos a llevar a Cristo a los ambientes de nuestra vida diaria, con nuestra palabra y testimonio de vida. Y a pedirle a la Santísima Virgen María, la primera mujer eucarística, a que nos enseñe a ser hombres y mujeres eucarísticos.

Los peregrinos partieron de la Parroquia Santo Niño de Atocha hacia la Parroquia Santísimo Sacramento y caminaron alrededor de una hora, y en el camino los vecinos de la comunidad se persignaban, se hincaban y tomaban fotos o videos. A mitad de la procesión el Decano, Pbro. Rodrigo Salinas Rosales, dio la bendición con el Santísimo Sacramento.

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