Conferencia del Episcopado Mexicano: “el tema migratorio es una prioridad de la acción pastoral; recibir, acompañar, defender e integrar a los hermanos y hermanas migrantes”

Porque no se trata sólo de migrantes…

 

Cuautitlán, Izcalli Estado de México a 28 de agosto de 2019

 

“Porque no se trata solo de migrantes…” Papa Francisco

Con esta frase del Papa Francisco que emitió en su mensaje para la 105 Jornada Mundial del Migrante y Refugiado, a celebrarse el próximo 29 de septiembre de 2019, queremos dar continuidad a la campaña de sensibilización que la Iglesia quiere hacer presente en el mundo entero ante el crecimiento y desarrollo de una crisis mundial en torno al tema migratorio, el cual tiene diversos frentes en los que hay que poner énfasis como elementos esenciales para no llegar a una cultura de la indiferencia tan marcada en diversos estratos sociales.

El Santo Padre, en su visita a México en el 2016, exhortó a los obispos a plantearse: “un serio y cualificado proyecto de pastoral que respondiera con valor profético a las circunstancias que vive nuestro pueblo.” De esta manera podemos resaltar la importancia que para él tiene el tema migratorio y que los obispos en México han asumido. En la última Asamblea Plenaria de abril establecieron el tema migratorio como una prioridad de la acción pastoral mediante el Proyecto Global de Pastoral (PGP), y en un primer momento plantean como un proceso de acción pastoral. “Recibir con caridad, acompañar, defender los derechos e integrar a los hermanos y hermanas migrantes que transiten o deseen permanecer con nosotros”.

Reunidos en la sede de la Conferencia Episcopal Mexicana, los directores de albergues, comedores y centros de atención para migrantes, hemos estado reflexionando, iluminados por la Palabra de Dios y la Doctrina Social de la Iglesia, sobre el tema migratorio y la respuesta que se ha dado en torno a la atención de los migrantes que han cruzado por nuestros albergues de manera individual  o en las recientes caravanas, haciendo énfasis en el estudio y observación de las políticas migratorias internacionales, con la finalidad de brindar un mejor acompañamiento y atención a los hermanos migrantes, creando así una red de servicio funcional en  tres grandes sectores NORTE, CENTRO y SUR a lo largo del territorio nacional.

Esta red, cuenta con la participación de las 130 casas y centros de atención, a la vez que mantienen estrecha comunicación y vinculación con la Dimensión Episcopal de Pastoral de Movilidad Humana y con el Observatorio Nacional de la Conferencia del Episcopado Mexicano, de esta forma queremos manifestar nuestra comunión y participación como Iglesia, fortaleciendo los vínculos que hay entre los albergues y centros de atención.

Queremos también ser porta voz de nuestros hermanos que pretenden ingresar al territorio nacional con la finalidad de cruzar hacia los Estados Unidos y son detenidos en la frontera sur de México mediante el muro humano de la Guardia Nacional,  ser la voz de aquellos que imploran se les facilite un salvoconducto para poder continuar su camino y son ignorados, aquellos hermanos que se encuentran en tránsito y que se ven hostigados o extorsionados por agentes de diferentes dependencias o por el crimen organizado. La migración no tiene porque verse o convertirse en un problema social, sino en una oportunidad de desarrollo y convivencia que genera una nueva cultura de inclusión y participación, de progreso y crecimiento social, de armonía y creatividad, haciendo frente a esta marcada indiferencia que, como dijimos, ya se manifiesta en diversos sectores de la sociedad civil.

Para lograr superar esta indiferencia queremos:

  • Ser voz profética y de esperanza.
  • Mantener un posicionamiento en torno en la línea del Papa Francisco.
  • Incrementar el diálogo con las instituciones.

La Dimensión Episcopal de Pastoral de Movilidad Humana quiere expresar que, siendo los albergues la primera puerta que los migrantes tocan ante su propia necesidad, no podemos dejarlos a la deriva, y les atendemos de acuerdo a los principios evangélicos; “dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, acoger al forastero” y aun cuando los albergues se han visto rebasados en cuanto a su capacidad, no en cuanto a su caridad,  ya que se ha hecho presente también la respuesta de la feligresía y de un gran sector de la sociedad civil que donando recursos en especie, en voluntariado y con organismos como Caritas Internacional, Médicos sin Fronteras, y ante todo por el apoyo directo del Papa Francisco.

Exhortamos al Gobierno Federal, a los gobiernos Estatales y Municipales a tomar en cuenta que “no se trata solo de migrantes, se trata de vencer nuestros miedos” y poder así colaborar en generar políticas migratorias incluyentes, en las cuales pudiera iluminar la basta experiencia de la Iglesia y de otras instituciones para lograr una verdadera migración ordenada.

Nos ponemos en la presencia del Señor e imploramos la luz del Espíritu Santo para lograr incidencias en favor de los pobres entre los pobres, nuestros hermanos migrantes y refugiados.

 

+ Mons. José Guadalupe Torres Campos

Obispo de la Diócesis de Ciudad Juárez,

Responsable de la DEPMH

Directores de albergues,

comedores y centros de atención para migrantes

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