TODOS SOMOS DISCIPULOS

Hoy el evangelio  nos narra la llamada de Cristo a  sus primeros discípulos. La clave de todo este relato es su Palabra. Se había reunido el pueblo junto al lago para “oír la palabra” que Jesús predicaba. Luego Simón, el pescador, echó las redes obedeciendo a su palabra: “Maestro, toda la noche hemos intentado pescar, sin conseguir nada, pero en tu palabra, echaré las redes”. Y,  al final de la escena, vuelve a surgir la palabra de Cristo que lo convoca e invita a la misión.

Al inicio, la Palabra es anuncio y enseñanza; luego, es fuerza y poder que hace posible la pesca extraordinaria. Y al final, la Palabra es una llamada que invita a la misión y que fundamenta la vocación de los discípulos. Así es la Palabra de Dios: una palabra que se anuncia, que se muestra eficaz y que llama y convoca al seguimiento de Jesús.

Para Simón, Jesús, más que un maestro,  es un hombre de fiar; por eso antepone una enorme confianza en él a cualquier evidencia fundada en su experiencia propia. Y cuando llega la pesca milagrosa, reacciona confundido: “Apártate de mí, Señor, que soy un pecador”.

Simón ha descubierto que la palabra de Jesús es poderosa y eficaz. Ha intuido que en Jesús está presente la fuerza y el misterio de la divinidad. Y por eso se postra y se conoce pecador. Delante del poder de Dios, Simón reconoce sus límites y pequeñez. No es tanto la confesión de una vida pecaminosa, sino el reconocimiento de la infinita distancia que hay entre Dios y el hombre.

Entonces, Jesús le dice: “No temas”. Como Isaías en el antiguo testamento, también el pescador de Galilea descubre que la santidad y el poder de Dios no aniquilan al hombre, sino que lo salvan y le dan vida.

Esta palabra de Jesús que lo invita a superar el miedo es eficaz, pues no sólo lo tranquiliza, sino que lo prepara a la misión. Aquel encuentro con Dios, a través de Jesús y su palabra poderosa, le hacen vislumbrar a Simón un nuevo horizonte. Con aquella experiencia descubre su propia misión en favor de los hombres.

Monseñor Salvador Cisneros Gudiño

Parroquia Santa Teresa de Ávila

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