Una escena que se repite

Como en el Evangelio de hoy, en nuestra sociedad hay grandes comitivas llenas de muertos, de muertos vivientes, de muertos que andan y se mueven pero que no tienen vida: -Es la gran comitiva de los parados, cuyos ojos reflejan la desesperanza y la angustia de no formar parte de la sociedad a la que pertenecen y de la que han sido separados. -Es la gran comitiva de los drogadictos, jóvenes ausentes, incapacitados, metidos de lleno en un callejón sin fondo "por la ganancia ilimitada de algunos". -Es la gran comitiva de los analfabetos, marginados de tantas realidades hermosas que el mundo tiene para cultivar el espíritu de todos los hombres. -Es la comitiva de los que no tienen hogar, porque hoy "las casas están por las nubes". -Es la comitiva de los enfermos a los que nadie visita, a los que se arrincona porque ya no son útiles en este mundo en el que todo se pesa y se mide. -Es la gran comitiva de los minusválidos, y de los subnormales… ¡tan pesados! Caminando hacia esa comitiva puede y debe ir otra comitiva de hombres llenos de vida. Es la de los hombres que acompañan a Cristo. Unos hombres comprometidos seriamente con el gran problema de responder a la muerte con la vida. Y aquí viene una importante pregunta: ¿Qué respuesta damos los cristianos a todos cuantos caminan en la comitiva de la muerte?. ¿Qué hacemos los cristianos cuando cruzamos (y se cruza constantemente) con la comitiva de la muerte?.¿Esquivarla?, ¿ignorarla?, ¿juzgarla y condenarla?, ¿despreciarla?… ¿Acercarse a ella, sentir el dolor de todos cuantos la integran, compartirlo y remediarlo? Si hacemos lo segundo, es que hemos empezado a entender a Cristo. Si por encima de todo reina el Yo, repartiremos muerte.  Esto es claro e indiscutible, porque "el otro" no nos importará o nos importará sólo en cuanto pueda servir a nuestros planes. Si por encima de todo amamos a Dios y al "otro" por El, repartiremos vida, porque el "otro" será, ni más ni menos, nuestro hermano, y tanto más cuanto más necesitado se nos muestre.  

Monseñor Salvador Cisneros

Parroquia Santa Teresa de Àvila

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