Culmina “Año de la Juventud en México” en sintonía con el Sínodo sobre vocaciones y jóvenes

Pastoral de la Comunicación

Tijuana, B.C.- Un itinerario vivido desde el 22 de octubre del 2017 a octubre del 2018, la Pastoral Juvenil de México recorrió un camino de animación y fortaleza para los jóvenes en nuestro país en todas las Diócesis.  Ya que el “Año de la Juventud”, fue una iniciativa que los Obispos mexicanos pusieron en marcha de cara al Sínodo de los Obispos y en comunión con toda la Iglesia Universal que se prepara para celebrar este evento con el tema: “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.

En un carta los obispos explicaron que la Iglesia en México es consciente de la riqueza que representan los adolescentes y jóvenes para la nación, manifestando su deseo para que en el Año de la Juventud “se viva de manera intensiva la Misión Joven, una manifestación concreta de la opción preferencial que hacemos por la Evangelización de la Juventud y de la profunda convicción de que son los jóvenes un verdadero potencial para el presente y el futuro de la Evangelización en el mundo”.

Por ello, a los pies del Santuario de Cristo Rey, en Silao, Guanajuato, cientos de jóvenes se dieron cita para clausurar el Año de la Juventud en México, que, se había venido celebrando con diferentes iniciativas y actividades en todas las diócesis del país. Durante la Celebración Eucarística, Mons. Armando Pérez Talamantes, responsable de la Dimensión Episcopal de Pastoral de Adolescentes y Jóvenes, elevó una plegaria para pedir a Dios por los sueños de los jóvenes de las diferentes provincias eclesiásticas del país.

Sin duda, este Año de la Juventud, ha puesto en marcha el camino para demostrar las grandes cualidades y talentos de la juventud, su riqueza, su esperanza, su dignidad. Al tiempo que los Obispos de México están convencidos de que “a través de este proceso de reflexión orientado a la acción que se susciten en los agentes de cambio lo que requiere nuestro país, específicamente promoviendo la paz, la misericordia, el bien común, el desarrollo de los pueblos, la Civilización del Amor”, indicaron en su mensaje.

En sintonía, también ha concluido en Roma el Sínodo convocados por el Papa Francisco, donde se ha compartido durante tres semanas acerca de la realidad de los jóvenes de hoy, de una generación que piensa, habla y actúa con lenguajes y criterios propios de una nueva cultura, en un mundo globalizado en el cual, dentro de una variedad enorme de situaciones sociales y culturales comparten los jóvenes una realidad común de inquietudes y expectativas, de frustraciones y reclamos, propios de este cambio de época, los cuales, quieren ser “escuchados, reconocidos y acompañados” pues consideran que su voz es importante en la sociedad y para la Iglesia.

Por su parte el Papa Francisco al culminar el Sínodo subrayó que el mejor fruto de este Sínodo sobre los jóvenes, más que la elaboración de un documento será una actitud que responda a las necesidades reales de nuestros jóvenes.

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