Luis Alfonso García Carpio a días de su ordenación diaconal: ‘Su oración es de gran beneficio para lo que viene en mi vocación’

Pastoral para la comunicación. – El seminarista Luis Alfonso García Carpio, nació el 20 de abril de 1986 en Tijuana B. C. Pertenece a la Parroquia Ntra. Sra. De la Encarnación, Col. Camino Verde, comparte su camino en la vocación antes de llegar a la ordenación diaconal el próximo sábado 10 de agosto, esto dijo en entrevista:

“A los 16 años me acerque a la capilla Espíritu Santo, en especial al coro, llevaba algún tiempo cantando y me daba cuenta que algunos cantos vocacionales me invitaban a servir de lleno y me preguntaba, por qué no, por qué no vivir esos cantos en pleno en toda mi vida. Inicio un proceso con el párroco, el Pbro. Jeff, posteriormente en el 2007 vivo el preseminario y hoy estoy a días de ser ordenado”.

A diferencia de sus hnos. seminaristas su experiencia en el seminario fue diferente, compartió: “han sido para mí 12 años desde que ingresé al Seminario, pues ingrese desde la prepa a los 21 años, luego en el 2010 conozco más de cerca la vida del seminario en la Filosofía, al final de la filosofía viví un año de magisterio y ahí fue donde sentí más fuerte el llamado, en este tiempo mi decisión fue total al decir “aquí estoy”, regreso al seminario a hacer los 4 años de Teología. Ha sido muy grato encontrarme con muchos jóvenes que también han sido atraídos por Cristo, vivir la fraternidad, tener encuentro con los fieles cuando haces servicio pastoral. Aquí puedes ver las necesidades de toda persona y me motiva poder ayudarlos espiritualmente a cada uno’.

Uno de los retos más simbólicos que ha enfrentado antes de llegar a la Ordenación Diaconal fue, primero, ingresar al seminario, ya estando dentro, el tiempo de magisterio porque tenía que adaptarse a una comunidad, pues no estaba suficientemente preparado, no tenía la Teología y no se sentía al nivel para estar en la atención pastoral. Otro reto son los tiempos de discernimiento, -señaló- “cuando te encuentras con el equipo formador, que te piden que cambies algo de tu forma de ser, mejorar en algo, eso es retador para mí. Finalmente, el tiempo de espera, de recibir la confirmación que sigues adelante, según el discernimiento de mis formadores”.

Entre las experiencias que ha tenido como seminarista y que le motivan a la ordenación diaconal está la confianza que le dan los fieles cuando llega a una parroquia, cuando piden algún consejo. “Ahí es donde se manifiesta que esto es de Dios porque se abren completamente a ti, te dan toda su confianza y depositan mucha esperanza en ti”. “Debo primero tener claro que debo adaptarme a las circunstancias, aquí en el seminario vivimos, comemos, estudiamos, todo aquí y estar dentro es un mundo diferente a estar ya en contacto con los demás que vivirán diferentes circunstancias. Ser diacono para mi es dar respuesta a la humanidad en el servicio”.

Los escritos de Santa Catalina de Siena, en los que manifiesta el celo por el sacerdote, le invita al futuro Diácono a encomendarse a ella y tenerla como santa patrona ‘ella me va a defender en mi Ministerio, así como defendía a los Papas de su tiempo’, comentó. ‘No tengo miedo, siento nervios normales porque doy un paso a una vida distinta, pero sobre pasa la emoción de haber terminado mi formación y ser ordenado, es ir aterrizando la realidad que soñaste y hoy está haciéndose realidad. Gracias a todos por acompañarme y su oración es de gran beneficio para lo que viene en mi vocación’. Concluyó

Las ordenaciones serán presididas por el Sr. Arz. Francisco Moreno Barrón en Solemne Eucaristía el sábado 10 de agosto en el seminario menor, cerro colorado a las 9:30 de la mañana, toda la comunidad será bienvenida.

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